La contribución y el liderazgo de las mujeres y las niñas en los esfuerzos de respuesta, mitigación y adaptación al cambio climático, así como en el trabajo de cuidado y en la defensa del territorio
México es un país de muerte, una muerte no “natural”, sino una muerte producto del odio, derivado a su vez del poder. Ahí estamos las mujeres contra una pared imaginaria construida por el poder patriarcal y su misoginia.
Mi trabajo periodístico se fue convirtiendo en “espacialidad”. Mis jefes me enviaban a las actividades oficiales relacionadas con la política de mujeres, durante ocho sexenios.