- 7 de cada 10 de las personas que trabajan en la industria indumentaria en México no reciben un salario suficiente para superar la línea de la pobreza
- De acuerdo con el Índice de Transparencia de la Moda en México, 90 % de las marcas no reportan información sobre sus niveles salariales
SemMéxico, Ciudad de México, 9 de febrero, 2026.- La industria indumentaria en México, pese a ser uno de los sectores más lucrativos a nivel global y aportar alrededor de 95 mil millones de pesos al PIB manufacturero nacional, opera bajo condiciones de profunda precariedad: siete de cada diez personas trabajadoras no perciben un salario suficiente para superar la línea de pobreza y 66 por ciento de los empleos se encuentra en la informalidad, revela un nuevo informe elaborado por ProDESC.
El documento, presentado en el marco del Foro de la OCDE 2026 sobre Debida Diligencia en el Sector de la Indumentaria y el Calzado, revela las contradicciones de una industria que genera 1.2 millones de empleos, pero mantiene a más de la mitad de su fuerza laboral sin seguridad social, contratos formales ni salarios dignos.
“Tanto en México como en otros países esta industria se ha sostenido en esquemas de explotación laboral sistemática con un impacto profundo en los territorios y en las personas trabajadoras”, señaló Mercedes Ramírez, integrante de la Coordinación de Análisis e Incidencia de ProDESC, quien añadió que la revisión del T-MEC es una “oportunidad clave” para que se fortalezcan la protección de este sector y la rendición de cuentas empresarial.
Según el informe, la precarización impacta de manera desproporcionada a las mujeres, quienes representan cerca del 68 % de la fuerza laboral en la industria de la confección, una de las ramas más feminizadas del sector manufacturero en el país.
Durante su participación, Betty Ávalos, Coordinadora General de la Colectiva de Mujeres Rosa Luxemburgo en Ciudad Juárez, Chihuahua, advirtió que: “la industria de la ropa funciona porque hay mujeres trabajando con salarios bajos y sin protección. En la maquila vivimos jornadas largas, miedo a organizarnos y sueldos que no alcanzan para vivir. Mientras las marcas hablan de responsabilidad, las trabajadoras seguimos pagando el costo. No puede haber cambios reales si no se escucha a quienes hacemos la ropa todos los días”.
Las organizaciones participantes: Fundación Avina, Oxfam México y Ethos Innovación en Políticas Públicas coincidieron en que, frente a los avances internacionales en materia de debida diligencia empresarial obligatoria, como los impulsados en la Unión Europea, México enfrenta el reto de transitar de compromisos voluntarios a marcos normativos vinculantes que garanticen los derechos laborales, la igualdad de género y el acceso a mecanismos efectivos de reparación.
En ese escenario, la participación de organizaciones mexicanas en el Foro de la OCDE resulta clave para posicionar la realidad del país en la discusión global, aportar evidencia desde el contexto nacional e incidir en la construcción de estándares internacionales más exigentes. El Foro reúne a gobiernos, empresas, sindicatos y sociedad civil para impulsar la rendición de cuentas empresarial en las cadenas de producción de ropa y calzado.
Principales cifras del informe
1.2 millones de personas trabajan en la industria indumentaria en México.
66 % del empleo es informal en el sector.
Solo 1 de cada 3 personas cuenta con empleo formal con seguridad social.
Aproximadamente 1.9 % del PIB manufacturero proviene de la industria indumentaria (alrededor de 95 mil millones de pesos).
Pérdida de cerca de 89 mil empleos formales en el sector entre 2019 y 2022.
58 % de las empresas no divulga políticas laborales ni ambientales, según el Índice de Transparencia de la Moda en México (2021).



https://www.cepal.org
• Portada del sitio de la reunión: 
