Isabel Ortega Morales
SemMéxico, Ciudad de México, 15 de junio, 2026.- En la recta final de los años noventa conocí a Ignacio René Hernández Meneses, él era el representante de Prensa en la Zona Sur de la Universidad y yo asumía la Jefatura de Prensa y Relaciones Públicas, era la primera mujer en ocupar esa alta responsabilidad, el rector era José Hugo Vázquez Mendoza y el estado de Guerrero vivía momentos neurálgicos con los hechos de Aguas Blancas, la solicitud de licencia de quien era gobernador Constitucional, Rubén Figueroa Alcocer y asumía el mando como gobernador interino Ángel Aguirre Rivero.
La vida de Nacho está ligada a una izquierda de ideología, fue un leal seguidor del liderazgo del Dr. Rosalío Wences Reza, quien fuera tres veces rector de la Universidad Autónoma de Guerrero y primer presidente del PRD, Partido de la Revolución Democrática en Guerrero.
Uno de los periodos de Rosalío Wences Reza tuvo el gobierno de Guerrero a Rubén Figueroa Figueroa, los momentos no eran los más cómodos para la Universidad y Wences luchaba por un proyecto académico, pero con fuerte vínculo social.
El calentano, oriundo del municipio de Arcelia, siendo dirigente del PRD tenía enfrente a otro gobernador, a José Francisco Ruíz Massieu, con todo lo que representaba la visión política de ambos.
Nacho se mantuvo todo ese tiempo aprendiendo del liderazgo de Wences Reza, lo consideraba un gran estratega y un ideólogo de la izquierda, lo que aplicó en su ejercicio de vida.
Incluso en los momentos en los que el entonces rector, Vázquez Mendoza buscaba conciliar a los grupos políticos al interior de la UAG y darle una imagen de universidad en pleno desarrollo académico, había que enfrentar las distintas posiciones que no siempre estaban en la mesa de diálogo, sino en la toma de las instalaciones de la rectoría que hacía itinerante el desarrollo del trabajo, lo que a mí me condujo a usar las instalaciones de CEPROVYSA para desarrollar nuestra actividad.
Después se viene un desastre natural, el huracán Paulina (1997) y con una visión humanista, el Doctor José Hugo Vázquez encabeza los trabajos de la Universidad para vincular su ayuda a la sociedad.
En todos esos espacios estuvimos Nacho y yo. Desde el momento en que el diálogo se cerraba y alejaban la presencia de cualquier representante de la rectoría con usos violentos, hasta la discusión de que la Sala de Rectores tuviera en una foto de Rosalío Wences Reza las fechas de los tres periodos y él sostuviera que merecía tres fotos.
Nacho fue un solidario amigo, un competente colaborador, un eficiente funcionario, un gran caricaturista, periodista, padre, esposo, hermano, fraterno con las causas sociales, empático con las causas de periodistas.
Su historia es también la historia de la Universidad y su desarrollo, es la historia del periodismo social, crítico, como también la historia de un hombre que se sentía triste por la falla de los gobiernos de izquierda y por las fallas a su persona de quienes él consideró desde el poder sus amigos.
Decía que podía mirar de frente a todos los de la clase política y apenarse con pena ajena por los yerros de esa izquierda que el defendió.
Su mirada se perdió una noche, quizá sus ojos contemplaron por última vez la imagen del puerto al que se sentía subyugado, y sus sueños fueron a habitar las estrellas de los soñadores que permiten el brillo de su luz en noches oscuras. Descansa en paz compadrito querido. Gracias por tu amistad y cariño y sí, procuraré no caer en provocación de grupos minoritarios. Hasta siempre (Abrazo comadre Tere, ahijada Moni, Nachito)



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