- En el primer cuarto del siglo XXI nueve presidentas municipales han sido asesinadas
- Nadie ha sido detenido, dice la familia
Soledad Jarquín Edgar
SemMéxico, Oaxaca, 15 de junio, 2026.- En el primer cuarto del siglo, nueve presidentas municipales han sido asesinadas en México, 7.6 por ciento del total de munícipes a las y los que les han arrebatado la vida, una de ellas era Lilia Gemma García Soto, munícipe de San Mateo Piñas.
Hoy se cumple un año de su feminicidio cometido por cinco sicarios que en motocicletas y con armas largas, de acuerdo con videos mostrados por la FGEO, llegaron a la comunidad de la Sierra Sur de Oaxaca y los límites con la región de la Costa, subieron por las escaleras que dan al palacio municipal, donde Lilia Gemma, a pesar de ser domingo se encontraba trabajando, junto con el agente de la comunidad de Agua Caliente, Eli Gregorio García Ruiz, quien también fue asesinado.
El gobernador de la entidad Salomón Jara Cruz fue uno de los primeros (como es costumbre “condenó los hechos”), entonces aseguró que no habría impunidad, 365 días después no hay nada en concreto, pese a que desde el primer momento se determinó que cinco personas habrían actuado en el ataque perpetrado alrededor de las 11 de la mañana y el que al menos hubo 60 detonaciones.
Lilia Gemma era la primera presidenta municipal de San Mateo Piñas, municipio cafetalero conformado por 47 comunidades y habitada por poco más de dos mil personas (INEGI 2020), donde, además, existe un importante retraso en servicios básicos como la electricidad que alcanza a poco menos del 70 por ciento de las viviendas o el agua entubada que llega de manera directa a menos de la mitad de las casas, estadísticas tomadas del portal México.pueblosdeamérica.com
Ella nació en la ciudad de Oaxaca un 12 de enero de 1959, su padre si era originario de San Mateo Piñas, donde pasaba la mayor parte de su tiempo, donde conservaba una casa propia y un pequeño rancho donde sembraban café, el resto de la familia lo en vacaciones y se ocupaban de los cafetales.
Lilia Gemma emigró a la ciudad de México donde estudió sociología. Fue la mejor alumna de su generación, por lo que la Universidad Nacional Autónoma de México, ENEP Aragón, hoy Facultad de Estudios Superiores Aragón, le otorgó la medalla Gabino Barrera.
La vida comprometida de Lilia Gemma no empezó en San Mateo Piñas, durante más de tres décadas fue profesionista dedicada y una activista marxistaleninista. En los años 70 participó en los círculos de izquierda, en tareas de capacitación sindical, Universidad Obrera de México que fundara hace 90 años Vicente Lombardo Toledano, que dejó cuando nacieron sus hijos, pero volvió cuando estas ya habían crecido.
La otra pasión de Gemma fue su trabajo en la UNAM, de donde se jubiló en mayo de 2020 después de haber ocupado por casi tres décadas el cargo de directora de Intercambio Académico de la Coordinación de Investigación Científica de esa institución.
Ese año volvió a San Mateo Piñas para cuidar a su padre y a su madre. Años antes en un viaje al pequeño poblado en las montañas de la Sierra Sur, Lilia Gemma observó la preocupación de su pueblo por los efectos de la roya, un hongo que afecta los cafetales, por lo que ofreció ayuda entre sus contactos de la Universidad Autónoma de Chapingo que llegaron muy pronto.
Los cafetaleros recibieron capacitación sobre cómo combatir el hongo, nutrir la tierra y preparar insecticidas naturales, por eso cuando la “respuesta” del gobierno estatal llegó, en San Mateo Piñas ya habían resuelto el problema, pero un rumor se esparcía entre el pueblo, donde se rumoraba que quizá ella quería ser presidenta.
La idea no estaba en su agenda, sin embargo, se volvió a involucrar en 2018 cuando se realizaron los caminos artesanales en las comunidades oaxaqueñas. La única vía de comunicación de San Mateo Piñas era la carretera federal 175, trazo en el que había participado el padre de Lilia Gemma, con este proyecto fueron comunicadas las agencias y rancherías aledañas a San Mateo Piñas y ella fungió como presidenta del comité.
Ese trabajo es lo que la catapulta a ser candidata a la presidencia municipal y gana la elección sin hacer campaña. Así Lilia Gemma García Soto, cuyo padre vivía en la comunidad de Loma Venado se convierte, en noviembre del 2022, en la primera mujer electa presidenta municipal, con 189 votos; en segundo lugar, con 164 votos quedó Jesús García Silva. Hubo otros dos competidores hombres y una mujer.
Aunque tuvo problemas, como se lo comentó el 8 de febrero del 2024, a su amigo el investigador Fernando Jiménez Mier y Terán, cuando Lilia Gemma le contó: que estaba batallando con la autoridad municipal para avanzar en el trabajo de la construcción de la carretera del pueblo. Sin embargo, dijo que transpiraba por sus poros alegría por los avances en la construcción de la carretera. “Orgullosa, presumía que en 2020 habían avanzado solo 2.4 kilómetros, ahora nosotros hicimos siete (kilómetros).
“Llenaría páginas y páginas si te contara cómo estoy y qué hago. Lo importante es que estoy aprendiendo mucho y tú sabes que el aprendizaje cuesta. A veces pienso en renunciar, pues la condición humana aquí se manifiesta en toda su dimensión. Esa parte fea que tienen a flor de piel muchos individuos, sin embargo, resisto. Pues, aunque sea milimétrico el cambio, algo estoy logrando. Vislumbrabas el peligro sin duda”, explica en una conversación con el doctor Fernando Jimémez Mier y Terán.
De la gestión de la primera presidenta municipal se recuerdan muchas cosas positivas, como las visitas que hacía a las personas adultas mayores en las agencias y comunidades de la municipalidad, ella caminaba entre los cerros y para aguantar comía cacao.
La primera presidenta municipal de San Mateo Piñas cumplió así una misión de vida y su aprendizaje profesional, ya que sostenía que para lograr avances en las tareas era necesario involucrarse con la población. Ella vivió intensamente en San Mateo Piñas, se levantaba temprano para visitar a las personas de la tercera edad que vivían en agencias o rancherías, pero también se le veía manejando una retroexcavadora, de ahí los logros que fueron muy importantes: la construcción del camino artesanal, la red de agua entubada, la reparación de puentes y la apertura de accesos para las rancherías.
A la par, en la pequeña las aguas eran turbias. El expresidente municipal Tomas Victorio García desapareció con 50 millones de pesos, además de enfrentar una denuncia por tentativa de feminicidio en contra de su expareja.
Victorio García fue sustituido por Sergio García Gabriel, pero fue destituido por el congreso local por el abandono del cargo el 17 de agosto de 2022, a él se le atribuye la desaparición de otros 25 millones de pesos, dinero que el gobierno federal había otorgado para resarcir los daños producidos por el huracán Agatha de 2022.
Y por si fuera poco, ya siendo presidenta municipal Lilia Gemma, hubo un robo a la caja fuerte dentro del palacio municipal, el 25 de marzo de 2024, por estos hechos fue detenida una mujer en agosto del 2025. Gemma también presentó una denuncia por la falsificación de su firma.
Unos 15 días antes de la ejecución del 15 de junio de 2025, la presidenta municipal de San Mateo Piñas se presentó en una mesa de seguridad en Huatulco, como se llama a las reuniones que realiza el gobernador Salomón Jara Cruz, de viva voz, la presidenta enumeró los hechos ante todos los ahí presentes.
Hoy, se cumplen 365 días de su feminicidio, así como 365 días de impunidad. Hoy su asesinato es uno de los 11 que se han cometido durante el sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
SEM/sj




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