Por los rumbos de las mañaneras tienen silla de pista individuos que se asumen periodistas, cuya misión es hacer preguntas de aparente autoría personal pero los delata el extenso capítulo del libreto que les toca leer para lucimiento del inquilino de Palacio.
Por ello cada día es mayor el movimiento de mujeres, madres y familiares de víctimas de feminicidio que desde muchas trincheras exigen justicia para sus hijas.