En el proyecto han cristalizado dos de los principios básicos de la revolución: el fin de la opresión de las mujeres, y comprender, abordar y resolver los conflictos dentro de la comunidad
Según la Plataforma, este argumento “es un discurso impropio de un gobierno que se denomina progresista”, por lo que “exigen la retirada inmediata y que el Gobierno se disculpe por esta criminalización de las ONGs que trabajan en este ámbito”.
¿cómo garantizar que esa experiencia quede registrada en los discursos del tiempo pos-pandemia y permanezca audible para, de esa forma, evitar que sea rehecha la fantasía de normalidad y de inalterabilidad que nos capturaba?