La investigación pero sobre todo la prevención exige que las mujeres a partir de los 45 años se hagan revisiones ginecológicas y de mama para detener la enfermedad si esta existiera.
«Es fundamental reconocer el impacto de la guerra en los cuerpos de las mujeres, agravios directos que atraviesan una triple violencia estructural por este caso: por ser mujeres, por ser indígenas y por ser pobres”, dijo Sánchez Cordero a hermanas González Pérez