Bellas y airosas | Releer a María Luisa Puga

Fecha:

Compartir:

Elvira Hernández Carballido

SemMéxico, Pachuca, Hidalgo, 18  de febrero, 2026.-Nacida en febrero, este mes resulta ser el pretexto ideal para acercarme otra vez a una gran escritora mexicana: María Luisa Puga (1944-2004). La descubrí gracias a un seminario sobre mujeres y literatura que se impartía en El Colegio de México durante la década de los ochenta. Al leerla, cada página era un espejo, cada palabra revelaba mis sentimientos y cada situación se identificaba con algo que yo había vivido. Desde que la leí por vez primera le fui leal a cada texto que ella escribió.

Reviso el listado de su obra y me conmueve confirmar que en mi librero no falta ninguna. Puedo tomar al azar cualquiera y me vuelven a conmover. Su primera novela se publicó en 1978 y fue “Las posibilidades del odio”, África ya no resulta un continente lejano ni ajeno, ella nos describe el sometimiento sufrido por sus pueblos, la discriminación que viven sus mujeres así como la recuperación por la identidad de sus habitantes. 

Los cuentos que conforman “Accidentes” conmueven, destaca “Joven madre”. La historia está basada en la noticia de un periódico que ella misma cita al final del relato: “Una joven madre que sufría de depresión posnatal, saltó por la ventana del cuarto piso de un hospital de Londres, con su bebé de tres días. La bebita murió; la madre, malherida, vive”. Puga convierte esta tragedia en una confesión desgarradora donde una mujer expone todos sus miedos e incertidumbres después de parir. 

En “La reina” recrea la vida de la chica más bonita de la familia, esa niña que no podía correr con las demás porque se le caía la corona de belleza que ya le habían puesto sin preguntarle mientras ella solamente quería sentir el viento en contra al retarlo en su carrera siempre prohibida.  En tanto, “Antonia” palpa las propias sensaciones de la autora ya que narra la vida de dos jóvenes mexicanas que deben vivir en otro país -una situación que Puga vivió- donde se sienten ajenas e integradas, testigos y culpables, conocidas y desconocidas. Dos amigas que enfrentar la  amenaza de la muerte convertida en mortal enfermedad.

Cada título garantiza la lectura más gozosa y solidaria, desde “Cuando el aire es azul”, “Inventar ciudades”, “Nueve madrugadas y media” hasta “La forma del silencio”. Mi librero parece parir la obra de María Luisa Puga porque ahí están “Intentos”, “Inmóvil sol secreto”, “La viuda”. “Las razones del lago” y “La ceremonia de iniciación”. Hojeo “Crónica de una oriunda del kilómetro x en Michoacán”, una historia que fue mi brújula cuando me cambié de la Ciudad de México a mi amada Bellairosa, Pachuca, pues nuestra escritora comparte su experiencia de irse a vivir a otra región del país al escapar de la capital.

Puga además del cuento y la novela también practicó otros géneros, así surgió “La cerámica de Hugo X. Velázquez. Cuando rinde el horno”, que podría considerarse un relato periodístico. También se aproximó a la reseña crítica y en “Lo que le pasa al lector”, comenta las obras de sus colegas, desde Vicente Leñero hasta Silvia Molina, desde Milán Kundera a Lilian Hellaman. 

Generosa, en “Itinerario de palabras”, escrito junto con Mónica Mansour, las dos comparten sus aventuras como conferencista, talleristas y promotoras culturales. Escribió para el público infantil, así dio a luz “El tornado”, “Los tenis acatarrados” y “A Lucas todo le sale mal”. Hasta tengo ese librito de la colección “De cuerpo entero”, publicada por la UNAM que se caracterizó por dar a conocer breves autobiografía de escritoras mexicanas. Puga escribió sobre su infancia y evoca el dolor de perder a su mamá cuando ella era muy pequeña, la complicidad con su hermana y a un padre cercano pero lejano. 

Su última obra me partió el corazón en pedacitos, “Diario del dolor” donde relata la forma en que tuvo que lidiar con la artritis reumatoide, enfermedad que la llevó a la muerte el 25 de diciembre de 2004. En el texto enfrenta y se rebela contra ese dolor, lo maldice y le suplica, se hacen amigos y enemigos, conviven para reconocerse y se acompañan para solidarizarse. La obra contiene un cd donde su voz lee la obra completa. Es imposible evitar las lágrimas, pero al mismo tiempo llenarse de inspiración. Cuando presentó ese diario, dijo: “Comencé a escribir para desahogarme, hasta que se empezó a crear la presencia del dolor como algo que estaba siempre ahí conmigo. Me dije: Si yo estoy acorralada aquí con él, pues él igual conmigo. No se va a poder ir.” 

No puedo terminar este recorrido sin mencionar mi novela favorita: ¨Pánico o peligro”, que cada fin de año vuelvo a releer, hasta la fecha me creo Susana, protagonista de la historia, siempre pasmada e ingenua, la misma que te atrapa al compartir su cotidianidad en las páginas de los cuadernos donde escribe. Hoy, todavía, cuando voy a la Ciudad de México y camino por la colonia Roma, busco a la Susana niña, la pequeña que vivía en el viejo edificio de Álvaro Obregón y tocaba el timbre con la punta de su lápiz para evitar un toque eléctrico. La que se despedía cada mañana de su papá y sentía ese beso calientito en su mejilla. Que se colgaba de sus amigas Lourdes, Socorro y Lola para enfrentar la vida.

La suerte de reportera primeriza me iluminó y en el primer evento cultural que me tocó reportear para revista Fem, Puga estaba de ponente. La escuché con emoción y le pedí su autógrafo. Me sonrío y escribió: “Elvira, me da gusto que hayas venido este noche. Afectuosamente, María Luisa Puga, 1988.” Y yo la sigo leyendo con sensible emoción… Segura que todavía oscilo entre el pánico y el peligro:

Así empezó toda esta historia. Y acabé con los gestos, los guiños, los tonos que son de los que me cuelgo. Ahora tengo ante mí el peligro que consiste en estructurarlos de manera que se ordenen en mí armónicamente, y eso sólo puedo hacerlo a diario, minuto a minuto. Voy a tener que decirme el día paso a paso, poquito a poco de manera que pueda ordenarlo con palabras mías. No es gran cosa; sólo la diferencia entre vivir con pánico o enfrentar el peligro.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Homenaje a las Costureras del 19 de septiembre, 1985.



XVI Conferencia Regional sobre la mujerhttps://www.cepal.org • Portada del sitio de la reunión: https://conferenciamujer.cepal.org/16/es • Sitio especial de transmisión: http://live.cepal.org/XVIConferenciaMujerALC • Cuenta oficial de la CEPAL en X: https://x.com/cepal_onu • Cuenta oficial de la CEPAL en Facebook: https://www.facebook.com/cepal.onu





A partir de este domingo 2 de marzo ofrecemos: una retrospectiva, a 50 años de la primera conferencia mundial de la mujer que se celebró en México, de los 30 años de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, Beijing 1995 y todo lo que sucede y está sucediendo alrededor del 8M.


Artículos relacionados

En decenas de ciudades y entidades se preparan  protestas. El 8 de Marzo: la violencia no para, la impunidad crece, aborto legal en todo...

El Frente Feminista de Jalisco advierte que a pesar de los 39 días del Mundial la violencia feminicida...

Entresemana | ¿Y cuándo renuncian a Engels?

“Sabrá Dios, uno no sabe nunca nada…” Álvaro Carrillo Moisés Sánchez Limón SemMéxico, Cd. de México, 18 de febrero, 2024.-...

Comisión avala dictamen para designar a Cecilia López Pérez como acreedora al Reconocimiento “Elvia Carrillo Puerto”

De origen tzotzil, López Pérez cuenta con más de tres décadas de trayectoria en la defensa de los...

Maestra de Cuajinicuilapa lleva  45 días desaparecida, piden familiares ayuda para localizarla

Mónica Hernández Castro SemMéxico/ CEPROVYSA.COM, Acapulco, Guerrero., 18 de febrero, 2026.-  El 4 de enero del año en curso,...