No hay fecha que no se cumpla, y pareciera que la del paso final llegó para que Marcelo Ebrard Casaubón defina de una vez por todas su situación en Morena y frente a su exjefe y exaliado el presidente Andrés Manuel López Obrador.
El mundo de las candidatas presidenciales de Claudia Sheinbaum Pardo y Xóchitl Gálvez Ruíz entró esta semana en un laberinto de reclamos, conflictos internos en sus equipos y alianzas o frentes y de fuertes tensiones.
¡Pásele, pásele, pásele!... las hay de todos los precios… ¿de a cómo la quiere, la necesita Usted?, suena sugerente, atractiva la voz en el bazar de las encuestas.
Todo lo que Marcelo Ebrard esgrime en contra de Morena, de Claudia Sheinbaum y la decisión de Andrés Manuel López Obrador para imponerla, lo confirman con sus dichos y hechos tanto el mandatario como su exjefa de Gobierno.
La “unidad” en los partidos políticos en todo el mundo es muy precaria, frágil. Lo es más en los partidos en el poder. Y es que esa “unidad” depende esencialmente de las ambiciones personales de sus cuadros, personajes, principales.
Justo a un año de entregar la banda presidencial, el presidente Andrés Manuel López Obrador vibró y casi lloró al tomar conciencia del fin de su mandato.
A partir de este domingo 2 de marzo ofrecemos: una retrospectiva, a 50 años de la primera conferencia mundial de la mujer que se celebró en México, de los 30 años de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, Beijing 1995 y todo lo que sucede y está sucediendo alrededor del 8M.