Estatua de Eréndira en el Paseo de las ancestras en Reforma, en la Ciudad de México / Foto: INAH
Al respecto, existe “La historia de Michoacán” mural del pintor mexicano Juan O’Gorman que representa a la princesa sobre un caballo
Jorge Morales
SemMéxico/El Sol de México, Cd. de México, 18 de enero, 2026.- A raíz del establecimiento del imperio y reino español en tierras de América y más específicamente, en tierras de lo que ahora es México, han surgido diversas figuras históricas de mujeres entre ellas, los personajes conocidos como y madres de la independencia”, esta vez toca abordar el relato de Eréndira, la princesa purépecha, símbolo para muchas feministas, de la lucha contra la violencia de género, prefirió aislarse que ser tocada por los conquistadores.
De acuerdo con información del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Eréndira habitaba en el actual territorio de Michoacán, vivía en el palacio del Cazonci Tangáxoan, el gobernante del territorio purépecha y su padre, y el comienzo de su destacada historia se da a partir de que su pueblo se entera que la gran Tenochtitlán cayó.
Fuentes como el INPI la describen como una mujer sonriente con gran cariño por su pueblo, otras describen su relevancia en los estudios culturales e históricos más como un asunto político para enfatizar el papel de las mujeres de aquella época de 1521 que resistieron al saqueo de riquezas por parte del ejército de Hernán Cortés.
En ese sentido, Aida Castilleja González, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en entrevista para el Canal 22, considera más importante
la historia en sí misma, sino el rol clave que le da el gobierno de Lázaro Cárdenas como símbolo de fuerza y resistencia sobre uno de los elementos hispanos más característicos, el caballo
El Canal 22 comenta que “Eréndira simboliza la audacia, la resistencia y la valentía. Fue una mujer guerrera y anticolonialista cuya figura sigue presente en distintos espacios, representada montando a caballo”. Al respecto, existe “La historia de Michoacán” mural del pintor mexicano Juan O’Gorman que la representa.
“-Padre, reuniré un ejército, defenderé a nuestro pueblo; sé que podemos triunfar, Erendira caminaba orgullosa mientras observaba cómo los guerreros se preparaban para pelear. Ellos confiaban en ella y la escuchaban con esperanza”, cuenta el INPI.
Con la cita anterior, podemos dar cuenta del rol de la princesa purépecha ante la inminente llegada de Cristóbal de Olid, un comandante español que avanzaba junto a sus tropas y amenazaba tomar a las mujeres. De la princesa Eréndira, también hay muchos relatos.
Por consiguiente, ambos ejércitos se enfrentaron y la victoria cayó del lado europeo. Uno de los líderes purépechas, Nanuma, traicionó a su pueblo junto un puñado de aliados y se unieron a de Olid, quien continuó con su misión de hacerse de todo el oro indígena y de capturar al padre de Eréndira.
Ante esto, la princesa reunió a su gente en Pátzcuaro, armada, frente a peleadores y gente común, y derrotaron al nuevo batallón de Nanuma, quien además, según el relato, era un pretendiente de Eréndira. La leyenda dice que huyó con su gente, y sus lágrimas formaron la Zararácua.
Finalmente, la versión del INPI señala que Eréndira no murió por el conflicto bélico, es decir, “se adentró en la profundidad del bosque donde oculta junto a su gente siempre se resistió ante el yugo español”. e
Por otro lado, otra versión señala que ella intervino para fungir como intérprete del franciscano fray Martín de la Coruña y evitar que el pueblo purépecha lo linchara por profanar un templo. Se cuenta que entre la princesa y el fraile se daría un amorío.
Jorge Morales Periodista y comunicólogo por la UNAM. Me gusta la novela negra, en especial la mexicana. Trabajo en medios desde 2023 y desde 2025 soy redactor en El Sol de México. También me gusta saber algo de todo, y si puedo hacer cualquier cosa mientras escucho música es mejor.




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