- Investigadores destacan su acción en ese municipio
- Presentan el libro “La crisis en Chenalho” en el trienio 2015-2018
Candelaria Rodríguez
SemMéxico, Tuxtla Gutiérrez, Chis., 4 de abril, 2025.- El 28 de marzo de 2018 se presentó el libro “La crisis en Chenalhó” (2015-2018): entre la tradición y la modernidad”, publicado por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), de la autoría de los investigadores de esta institución, Witold Jacorzynski y Marcin Jacek Kozlowski, ambos de origen polaco, conocedores de la región
El análisis cruza variables que tienen que ver con el poder, el conflicto, la etnicidad y el género, lo que lo hace muy original, siendo el primero en abordar esas temáticas en la literatura chiapaneca de la región Altos de Chiapas; de acuerdo con lo dicho por el reconocido antropólogo Jan Rus, quien participó (a distancia) como comentarista de la obra.
El libro analiza “la crisis en Chenalho” en el trienio 2015-2018, periodo en el que Rosa Pérez Pérez, fue alcaldesa de ese municipio. Llama la atención que, pese a que el libro tiene como único objetivo el análisis del periodo de gobierno de la presidenta; sin embargo, su nombre no está en el título; lo que sorprende, ya que esta omisión le restará posibles lectores, o interesados en el tema.
Hay que decir que el libro es muy complejo en su lectura, ya que predomina un enfoque filosófico. Para su comprensión, y poder elaborar esta nota, mucho ayudó la presentación del libro en el que participaron de Marco Antonio Pérez Pérez y Elías Pérez Pérez, ambos originarios de Chenalhó; actores relevantes en la investigación de campo que realizaron los investigadores. Así como Araceli Burguete Cal y Mayor, investigadora del CIESAS. Para explicar la complejidad de la obra, me apoyaré en lo dicho en la presentación del libro, así como en la lectura de este; una obra de 463 páginas.
Las preguntas de investigación con la que los investigadores recorrieron el municipio fueron: ¿Cómo es posible que una mujer fuera presidenta en Chenalhó? ¿Qué tensiones y contradicciones culturales hubo para su aceptación?
Para entenderlo, los autores construyeron categorías de análisis que les permitieron “separar” la realidad social, entre las reglas y las prácticas sociales; al que llamaron “Mundo Se y Mundo Yo”. El primero corresponde a las reglas impersonales que rigen las prácticas sociales (la cultura; los usos y costumbres), el segundo está abocado a las perspectivas de los actores individuales, quienes internalizan dichas reglas en la vida diaria. Esto es, la agencia, lo que hacen todos los días. Ideas teóricas que retomaron del filósofo español José Ortega y Gasset (1883-1955).
El análisis se centra en comprender el mundo en el que se movió Rosa Pérez, como un actor; interesada en ascender al poder político municipal. Lucha que desplegó en tres procesos electorales; primero como aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI); luego por el Partido de la Revolución Democrática (PRD); hasta que en julio de 2015 fue electa como presidenta municipal como candidata del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). En los dos primeros no obtuvo resultados, mientras que en el tercero lo logró. ¿Cómo ocurrió esto? “porque la gente estaba cansada del cacicazgo del PRI, y querían un cambio”. Afirmación en la que coincidieron los dos comentaristas originarios de Chenalhó.
La doctora Burguete Cal y Mayor, por su parte desplegó su argumentación tomando las categorías de análisis que desarrollaron los autores. Para la investigadora, y testiga de los acontecimientos de Chenalhó, en el periodo 2015-2018, destaca las dificultades que enfrentó la aspirante a candidata en cada uno de los plebiscitos (asambleas electorales) en los participó, en donde fue humillada y agredida. Y, en la plaza pública se le ofendió; ya que le aventaron tomates, frutas, botellas de bebidas, entre otras agresiones. Pese a ello, Rosa, insistió y volvió a postularse, y ganó la elección en 2015.
En la perspectiva de la investigadora, algunas cosas cambiaron en el Mundo SE y el Mundo YO. Y lo describe así: A Rosa Pérez se le exigía comportarse con la lógica del poder tal y como lo establecía la cultura del poder masculino chenaloense; ya que todos los expresidentes había sido hombres, y se había establecido un habitus; una cultura política, de cómo comportarse; de lo que se espera de los candidatos. De esta forma, desde el mundo SE, Rosa tenía el rechazo de los hombres políticos, porque consideraban que las mujeres no debían de participar en política. No fue aceptada por los liderazgos prominentemente priistas, en particular el bloque de poder de “los expresidentes”, “por ser mujer”.
Tal y como fue dicho por los comentaristas del libro, y plasmado en los testimonios de la obra, Rosa tenía la aceptación de un importante sector de la población que apoyaba su candidatura; aunque siempre fue minoritaria por temor a la represión política que solía desplegarse desde el poder político de los hombres y familias poderosas. Las armas eran un recurso frecuente en Chenalho; estaba en la memoria la masacre de Acteal que perpetraron los paramilitares del municipio (22 de diciembre de 1997), que dejaron 25 muertos.
También el problema de la violencia en el ejido Puebla, que dejó numerosos desplazados (octubre de 2013); entre otros conflictos con otros pueblos en vecindad, como el municipio de Chalchihuitán o el pueblo de Santa Marta; entre otros. La represión y la violencia eran parte de la política de los hombres y familias poderosas de Chenalhó. Además de graves conflictos y desplazamientos desde los años setenta y ochenta por los conflictos agrarios internos; así como por los desplazamientos de población por el cambio religioso. Fenómeno violento y doloroso que hizo posible que hoy haya 12 iglesias evangélicas en el municipio
En este contexto de temor de las personas que participaban en las disidencias, debilitaba los apoyos a Rosa, quien debía obtener los votos; pero era difícil. Para ganar Rosa debía convencer a los electores, ser competitiva. La comentarista recuperó algunos conceptos desarrollados por los autores, y lo explica así: desde el Mundo SE existe el concepto de tajimol politika, o “caminar en la política”; significa tener dinero.
El habitus o la cultura política, el Mundo SE de la clase política gobernante en Chenalhó se había formado bajo la hegemonía del PRI. Con ellos aprendieron de la relevancia que tiene la compra y cooptación del voto, que fueron claves en el largo periodo de la dominación del PRI como partido de Estado. Y el tajimol politika, “caminar en la política” refería a ese aprendizaje en donde “solo los hombres caminan en la política”. Y, de acuerdo con el imaginario de la época, ninguna mujer tenía experiencia para hacerlo. Por ello, la candidatura de Rosa era minusvalorada.
Pero, como mencionaron los comentaristas de Chenalho, desde el Mundo YO Rosa tenía otros capitales que puso a su favor. Como abogada, había apoyado a sus paisanos en diversas gestiones. Tenía experiencia como gestora y abogada litigante. En su tercera postulación, ya tenía un liderazgo político en el estado, ya que durante el periodo 2012-2015 fue funcionaria de alto nivel en el periodo de gobierno de Manuel Velasco Coello, siendo directora del Centro de Justicia para las Mujeres (2012-2015). Así Rosa, ya comenzaba a transgredir el Mundo SE. Pero, desde ese terreno enfrentó numerosos obstáculos.
Al ganar las elecciones, explica la investigadora, el Mundo SE le puso obstáculos desde la cultura y los usos y costumbres. Por ejemplo, se le cuestionaba que ella no podía “ser llamada bankilal”, es decir, presidenta en tsotsil, porque esta es una categoría con una gramática masculina.
Y entonces, nos dice, al no ser nombrada presidenta en tsotsil, le restaba poder en el imaginario político de la población, pero también entre el resto de los integrantes de su Cabildo, que no la respetaban; además que bloqueaban el ingreso de otras integrantes mujeres en el ayuntamiento. Las regidoras no tomaron posesión; pese a que el ayuntamiento estaba integrado en paridad; no estaban presentes las mujeres.
Rosa vivió su proceso electoral y gobernanza, cruzada entre la cultura milenaria de su pueblo originario y el mundo hegemónico del patriarca. En medio del conflicto, enfrentó al Mundo SE radicalizado por los tradicionalistas; por los pasados presidentes municipales del PRI, y a las personas del ayuntamiento tradicional; quienes se resistieron a que ella recibiera el bastón de mando, que en el Mundo SE tiene poderes sagrados y no podía tocarlo, porque, decían, lo hacía “con emociones”.
“¿Cómo es posible que una mujer pueda ser presidenta? Este escepticismo surgió a raíz de una creencia tradicionalmente compartida en Chenalhó: tzotzilbaxton bankilal spas mantalo el “Bastón de mando de hermano mayor (del hombre)”, es sagrado pues está dotado desch’ulel(alma), estákuxul (vivo), y no puede ser tocado jamás por una mujer. El mismo secreto poseían otros bastones de mando: el del síndico, el delsoplente, el del alcalde, el del primer regidor y el palo llamado xahuaxoakteal, que es portado por cada mayol policía municipal. Según la creencia, los xahuaxetik poseían una propiedad milagrosa, sudaban cuando se acercaba un peligro. Al ser tocados por una mujer, dejaban de sudar y perdían su poder. ¿Cómo es posible entonces que la primera mujer alcaldesa no sólo haya tocado el bastón presidencial, sino que además lo guardara en su casa?”
Estas limitaciones del Mundo SE fueron enfrentadas y superadas por Rosa Pérez, quien finalmente, mediante rituales y peticiones a San Pedro Apóstol, que era el “dueño” del bastón de mando, autorizó que Rosa lo tomara en sus manos como símbolo de poder. Pero el Mundo Yo, caciquil con marca patriarcal se opuso de manera reiterada. El bloque de poder de los expresidentes municipales combatió a Rosa desde el Mundo SE.
Otros problemas surgieron en el Mundo Yo. En el año 2015, Rosa intentó de nuevo romper el pacto patriarcal que sostenía los cacicazgos de los hombres con poder político en el municipio. Desafió al Mundo SE recofigurando su candidatura. La oportunidad se la ofreció en PVEM, en una coyuntura de ambiciones e intereses personales del gobernador Manuel Velasco, que tenía como propósito desmantelar al PRI en el estado, que había permanecido 86 años en el poder.
Como candidata del gobernador en turno, Rosa dispuso de más recursos económicos que el PRI para posicionar su candidatura, y construyó un liderazgo en la clave del Mundo SE tradicional; cumpliendo con creces su falta de experiencia en el “caminar en la política” (el tajimol politika). El reparto de beneficios adquirió nuevas dimensiones en este proceso electoral.
Documentadas por los autores y testimonios diversos, la estrategia del partido (PVEM) fue ampliar la clientela política sumando a las mujeres como votantes, y ofreciendo entregar presupuestos dirigidos a mujeres artesanas. De acuerdo con testimonios de personas entrevistadas por los autores, las cifras de beneficios anuales ofrecidos eran de cinco mil pesos por mujer. Además de beneficios a las comunidades como carreteras caminos, mallas ciclónicas, de una lista de localidades.
Pero el dinero no llegó en tiempos prometidos lo que fue altamente explosivo. Los alcaldes tomaron posesión en octubre del 2015 y se esperaban los beneficios en los inicios del 2016. Irrumpe un nuevo desafío: cumplir con el calendario de entrega de los dineros de las promesas ofrecidas en campaña.
En similitud de lo que le ocurría a Rosa, la investigadora se refirió a otros casos similares. Refirió que este mismo fenómeno se presentó en Chamula. Domingo López Tsetjol, fue candidato del PVEM, derrumbando al PRI. Sus votos los obtuvo de promesas de beneficiar a mujeres artesanas; además de repartos de dineros entre los habitantes del municipio. Y, lo que la historia registra, las promesas de la entrega del dinero no se cumplieron en los tiempos esperados, lo que condujo a la irritación de la población. Fue el 23 de julio de 2016 cuando el alcalde de Chamula, el síndico y un regidor, fueron asesinados en la plaza central del municipio. Los medios registraron un motín no controlado, en una asamblea, que exigían el dinero prometido.
Un par de meses antes habían comenzado las movilizaciones en contra de la presidenta Rosa Pérez. Un nutrido número de personas chenaloenses se manifestaron en las carreteras; en el Congreso del Estado y en la catedral de san Cristóbal, para exigir la renuncia de la presidenta. Se le acusaba de no haber cumplido con la entrega de las promesas de campaña. Previamente, había sido retenida, obligándosele a firmar un documento que debía tomarse como renuncia; de acuerdo con los opositores.
El triunfo de Rosa Pérez tuvo el mérito de derrotar al PRI. Pero, la clase política del municipio no se lo perdonaría; y manipulando las normas del Mundo SE la confrontarían. Burguete profundiza: lo que comenzó como una inconformidad popular en las manifestaciones, pronto se convirtió en un movimiento político que se autonombró “movimiento pedrano”, que pretendió desconocer a Rosa “porque no era pedrana”, esto es, originaria de San Pedro Chenalhó; sino de Yabteclum; que no es considerado como territorio pedrano. Otros decían que era originaria de Chalchihuitan.
La no pertenencia étnica era un argumento poderoso que venía del Mundo SE, de la memoria ancestral del municipio. El Mundo SE tradicional se politizó. Burguete afirmó que se configuró un extrañamiento étnico y de clase.
El movimiento Pedrano incorporó un significativo número de mujeres jóvenes, las hijas de los expresidentes figuraban como las voceras más beligerantes. Sin embargo, ellas no demandaban los apoyos no entregados a las mujeres de los sectores populares, sino, reclamaban el poder político; pero no para ellas, sino para los hombres de sus linajes.
Las tensiones entre el Mundo SE tradicional y el Mundo YO, se tensaban en paradojas, porque al final, estas movilizaciones presionaron fuerte y condujo a destituir a la presidenta Rosa al obligarla a “renunciar”. En su lugar fue designado Miguel Santiz Álvarez, el síndico, que contaba con el apoyo del movimiento pedrano. Pero, resultaba paradójico tal apoyo, ya que este era originario del Pueblo de Santa Marta.
En esta disputa, nos narra Burguete, el triunfo del movimiento pedrano fue desplazar a una mujer, colocando a un hombre. Al final, fue evidente que para los cacicazgos priístas de los expresidentes, era inaceptable que una mujer fuera presidenta. Miguel Santiz, tardó poco tiempo como presidente sustituto, ya que la presidenta Rosa fue restituida en el cargo. (Expediente 1654/2016 SUP-JDC, con fecha 17 de agosto del 2016).
En este recorrido del análisis de la coyuntura 2015-2018, el Mundo SE y el Mundo YO, fueron el terreno de batallas políticas e ideológicas. Al final nos dice la investigadora, el mundo SE que se sostenía sobre los cacicazgos con marca patriarcal, triunfó sobre las mujeres.
La presidenta municipal de Chenalhó. Dra. Rosa Pérez Pérez, concluyó sus tres años de su periodo de gobierno en el año 2018, y a partir de aquí ninguna mujer volvió a disputar el poder político; aunque algunas candidaturas de mujeres se han presentado después del 2021, pero han sido por simulación para llenar la paridad horizontal de los partidos políticos, enfatiza contundente la investigadora. Y concluye: “El Mundo SE, cedió su lugar al Mundo YO caciquil y patriarcal, y este ha ganado supremacía en la lucha por el poder político municipal”
Además de lo dicho por Burguete, quien centró su análisis desde la perspectiva teórica desplegada en el libro, otras voces se escucharon. Destacan las conclusiones del Dr. Witold Jacorzynski, uno de los autores del libro, investigador y profesor del Ciesas, y subdirector de la revista indígena “pasado y Presente de las culturas nativas americanas», quien ponderó el perfil del liderazgo de la presidenta: “Dueña de su palabra; dueña de sí misma… Era una mujer que, si no hubiera existido, tendríamos que inventarla.”
Los otros dos comentaristas destacaron la relevancia de la presidenta Rosa, quien “no tuvo tiempo de desplegar todo su potencial. Rosa Pérez quería servir a su pueblo, pero no le dieron la oportunidad” y, no obstante el poco tiempo que tuvo, transformó a Chenalhó. Está en la memoria de los chenaloenses el orgullo de haberla tenida como presidenta. Se destacó que Rosa encarna el valor de la resistencia, y, abrió camino para las mujeres en el municipio.
En sus cometarios al libro, Araceli Burguete afirmó que Rosa Pérez es una “mujer guerrera” que se atrevió y rompió paradigmas patriarcales fuertemente
mente arraigados en el Mundo SE, y susceptibles de ser manipulados por los intereses políticos de los cacicazgos priistas articulados en el bloque de expresidentes municipales.
En otras publicaciones se han ponderado los aportes de la luchadora social, en los caminos abiertos para las mujeres; tal y como lo ha destacado la magistrada Janine M. Otálora Malassis, en su texto “Caso Rosa Pérez. Un parteaguas” (https://www.te.gob.mx/editorial_service/media/pdf/110420241513117930.pdf)
La Red Chiapas por la Paridad Efectiva (REPARE) acompañó la lucha de la presidenta Rosa Pérez, defendiendo sus derechos y su dignidad, rechazando la Violencia Política en Razón de Género cometida en su contra. Ponderación por la cual el 6 de diciembre de 2022 le entregó el “Reconocimiento Florinda Lazos León 2023”.
Rosa, con dignidad dio, además, numerosas batallas, que dejaron huella. Al impugnar a la LXVI Legislatura del Congreso del Estado por su renuncia forzada, violentando la ley, ya que los cargos municipales de elección popular no son renunciables; por lo que “la renuncia” a la que fue obligada a presentar por presiones del grupo opositor, carecía de valor legal. Razón legal por la cual el Congreso chiapaneco tenía la obligación de la restitución de sus poderes como presidenta. La sentencia que emitió el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) sentó Jurisprudencia (12/2022) (http://www.teqroo.org.mx/np9/Jurisprudencia/TEPJF/2022/12.pdf): “Violencia política en razón de género. Las medidas de protección pueden mantenerse, después de cumplida la sentencia, en tanto lo requiera la víctima”.
Concluyendo, el voluminoso libro de 463 páginas: “La crisis en Chenalhó” (2015-2018): entre la tradición y la modernidad”, escrito por Witold Jacorzynski y Marcin Jacek Kozlowski, es una obra valiosa, pero polémica. Los sesgos de género y sus posicionamientos políticos de los autores están presentes en sus descripciones y análisis. No obstante, y por ello, la obra es valiosa, y se recomienda su lectura.