A Rosario Robles Berlanga, sin duda alguna y para no incomodar al Duce Andrés Manuel, le aplican la máxima, atribuida a Benito Juárez, “para los amigos justicia y gracia; para los enemigos justicia a secas”. ¿A poco no?
Como un día de tantos, en la mañanera del pasado 17 de marzo, el licenciado presidente andaba de malas, contrariado porque se publicó que había sargazo en playas de Quintana Roo.