El análisis editorial de los medios juveniles Alma Mater y Muchacha evidencia que existe, aunque no de forma sostenida, una intención de incorporar la...
Parece que fue ayer, pero han transcurrido 43 años. Yo era un treintañero delgado, de buen secsapil y ondulada cabellera. Y para más señas, reportero de un diario cuyo nombre no quiero recordar. Era junio de 1981.
Es ejercer el periodismo en tiempos de la 4T, en el escenario que desparrama maledicencia y los periodistas se han vuelto zopilotes y perros del mal, enemigos declarados, desde la óptica de quien quiere verse en el espejo de Maléfica y asumirse inteligente porque la plata pulida le refleja esa versión.