Siempre resulta agradable hablar, escribir, comentar sobre las mujeres mexicanas, desde diferentes ángulos. Las mexicanas desde hace más de quinientos años figuran preponderantemente.
La Alianza Feminista contra el Borrado de las Mujeres ha venido denunciando desde hace algunos años que, en algunos países del mundo, se están aprobando leyes y reformas legislativas que permiten que cualquier hombre pueda “autodeterminarse” mujer, sólo con su palabra como único trámite necesario.
Una investigación de la maestra Sandra Arenal narró esa desgracia, los abusos y robos. Pero también dio testimonio de las condiciones de trabajo de los carboneros, situación semejante a las conocidas estos días.
La semana pasada conté protestas articuladas desde las mujeres, ante la falta de escucha sobre su condición y la limitadísima importancia que los gobiernos, especialmente los de Morena, no les dan.