- Visitan una funeraria donde encontraron una bolsa con restos de 2014
- El Semefo como la funeraria fueron asegurados por las autoridades
Redacción
SemMéxico/Ceprovysa, Iguala, 23 de marzo, 2026.- Madres y padres salieron de la Funeraria El Ángel con esperanza, pero con desilusión. Porque mientras las autoridades llenan a las familias de expectativas tras la localización de una bolsa con restos de 2014, en realidad no hay nada concreto que ayude a la localización de los 43 estudiantes normalistas.
Así lo señala un comunicado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tachinollan en que se narra que la molestia fue evidente, porque el dolor y la incertidumbre se prolongan sin encontrar el respaldo de las autoridades a más de 11 años y medio de la desaparición, un “deleznable crimen de estado, sin ellas de los 43”.
La funeraria Ángel reubicada por ocasionar malos olores, se encuentra actualmente al lado del Servicio Médico Forense (Semefo), a unos metros de la gasolinera sobre la carretera en la entrada de Iguala.
Hasta ahí, a las 9 de la mañana llegaron en dos autobuses las madres y padres, así como estudiantes normalistas. Una hora después las autoridades federales encargadas de las búsquedas de los jóvenes desaparecidos.
Las familias descendieron del autobús, mientras eran recibidas por el titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigio para el caso Ayotzinapa (UEILCA), Mauricio Pazarán, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración y presidente de la Comisión para el Acceso a la Verdad y a la Justicia en el caso Ayotzinapa (Covaj), Arturo Medina, la secretaria técnica de la Covaj, Claudia Galindo, y más funcionarios.
Se trasladaron a un espacio que sirve de estacionamiento de la funeraria.
En el comunicado, refieren que la funeraria experimentó cambios importantes entre 2014 y 2025, las fachadas estaban remodeladas y en partes en obra negra. Las carrozas, rotuladas con SEMEFO permanecían en desuso, posiblemente porque desde octubre de 2025 el inmueble fue asegurado para buscar a los 43 estudiantes.
En la reunión informativa, las autoridades explicaron por qué habían decidido buscar a los jóvenes en la funeraria y el Semefo y señalaron que encontraron graves irregularidades que se vinculan con el Semefo y que por eso también fue asegurado. “Encontraron ropa, cuerpos que llevan años sin que se puedan entregar a sus familiares. Lo insólito es un horno que no tiene registro, es decir, es “clandestino”. Se observaron dos crematorios más”.
Entre los hallazgos más importantes que mencionaron las autoridades fue una bolsa de restos óseos humanos que corresponden al 2014. Las madres y padres cuestionaron por qué estarían por más de 11 años esos restos humanos, cómo llegaron. Ante la preocupación las familias exigieron que sea el Equipo Argentino de Antropología Forense quien haga los estudios de ADN de los restos encontrados porque no confían en las instituciones gubernamentales.
A los familiares les generaron dudas y muchas preguntas los supuestos restos que las autoridades encontraron durante el cateo. “Tenemos experiencia de los engaños del gobierno”, y por eso las autoridades tienen que explicar cómo permaneció la bolsa de restos durante más de 11 años y cómo fue que la encontraron.
Para las madres y padres la reunión fue difícil porque las autoridades no priorizan líneas de investigación que las familias y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) consideran clave.
Reclamaron que a pesar de que un juez ordenó que el ejército entregue los 800 folios, no se ha hecho. Han dejado las líneas de investigación. Es necesario jalar de los hilos necesarios, pero el hilo más grueso con el ejército no se ha tocado.
“¿Cuándo van a hacer lo del GIEI? ¿Cuándo van a empezar con los folios? En 11 años que pasaron ya, ¿no creen que alguien en su momento haya limpiado?”, reclamó don Mario González, padre de César Manuel González Hernández. Un familiar señaló “lo buscábamos en vida”, pero en el peor de los escenarios no van a aceptar pequeños restos, sino el cuerpo completo”.
Los cuerpos apilados, ropa. Espacios marcados con cinta amarilla. Bajando unas escaleras la tierra estaba con las huellas de que habían quemado un colchón, donde las autoridades, peritos y buscadores encontraron una prótesis y otros objetos. Había un pequeño horno clandestino con el piso supuestamente con grasas propias de cuerpos humanos.
SEM-Ceprovysa



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