En medio de la confusión vial que reina en Chilpancingo debido a la presencia de una gran cantidad de personas que viene de Acapulco a abastecerse de víveres, agentes de tránsito se han convertido en el peor enemigo de los visitantes que constantemente son infraccionados o extorsionados al cometer faltas en las colapsadas vialidades.
Otis, Otis sigue aquí, en Guerrero, donde ha instalado su recuerdo en los efectos de su gruñido, de la fuerza de su tornado que filtró con su viento cada rincón de los puntos de Acapulco y otros lugares de la entidad y dejó destrucción y miedo.