Las mujeres que custodian la antimonumenta, afirman que, de momento, no ha habido acciones para remover el tinglado, pero han colocado un cartel que reza: “Con goles mis hijos no comerán. No al Mundial”. / Foto: Nadya Murillo /El Sol de México
Organizaciones acusan a autoridades capitalinas de fomentar vandalismo y desmantelamientos indirectos para despejar Paseo de la Reforma
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha dicho que no tiene pensado retirarlos, son 7 antimonumentos en peligro.
Juan Carlos Rodríguez
SemMéxico/El Sol de México, Cd. de México, 19 de febrero, 2026.- Organizaciones sociales y colectivos de derechos humanos se encuentran en alerta para que las autoridades de la Ciudad de México no los tomen por sorpresa ante la proximidad del Mundial de Futbol.
A cuatro meses de que inicie la Copa del Mundo, entre los grupos que defienden el derecho a la memoria circula la versión de que el gobierno capitalino buscará ocultar o remover los antimonumentos en un afán de “limpiar” el entorno urbano.
Si bien la jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha dicho que no tiene pensado retirar los espacios destinados a la protesta, los colectivos piensan que la estrategia puede ser indirecta: mandar vandalizar las estructuras y así tener el pretexto para moverlas. Como ya ha sucedido.
Colectivas denuncian desmantelamiento de la Glorieta de las Mujeres que Luchan
“Es tan real que en los hechos está ocurriendo el retiro de los antimonumentos”, dijo un vocero de la organización La Ruta de la Memoria quien contestó un correo electrónico enviado por El Sol de México.
“Tenemos información de que la coordinación de asesores de la Clara Brugada ha montado un operativo de desmantelamiento y lo ha hecho pasar como acciones de vandalismo”, agregó el informante.
Durante un recorrido por los antimonumentos colocados en Paseo de la Reforma y Avenida Juárez para conocer su estado físico, se observó que el que muestra un mayor deterioro es la “Glorieta de las Mujeres que Luchan”, ubicado en donde antes estaba el monumento a Colón.

Cuatro de las mamparas que rodean el memorial, las cuales muestran fotografías y datos de colectivos que luchan contra la violencia hacia las mujeres y la desaparición forzada, están rotas. Además, algunas de las leyendas pintadas en las vallas metálicas que rodean la estructura principal, tienen huellas de intentos por borrarlas con algún tipo de solvente.
Otro de los antimonumentos que ha sido vandalizado es el de los 43 normalistas de Ayotzinapa, localizado en el cruce de Reforma y Bucareli. Las jardineras que rodean la estructura tienen basura acumulada y los retratos de los alumnos impresos en lona han sido desgarrados.
Tenemos información de que la coordinación de asesores de la Clara Brugada ha montado un operativo de desmantelamiento y lo ha hecho pasar como acciones de vandalismo Vocero de la organización La Ruta de la Memoria
El único de los memoriales donde hay personas vigilando su integridad es la llamada antimonumenta, ubicada en Avenida Juárez, frente al Palacio de Bellas Artes. La estructura metálica está rodeada de mantas, fotos y carteles que repudian la falta de acciones gubernamentales contra los feminicidios.
Las mujeres que custodian la antimonumenta, donde venden algunas artesanía, afirman que, de momento, no ha habido acciones para remover el tinglado, pero han colocado un cartel que reza: “Con goles mis hijos no comerán. No al Mundial”.
La ruta de los antimonumentos inició en abril de 2015 con la instalación del memorial +43, dedicado a los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa y a las miles de personas desaparecidas en México.
A diferencia de los monumentos tradicionales, colocados para recordar hechos del pasado, los antimonumentos son una forma de protesta permanente y un reclamo de justicia al Estado en el espacio público.
“Las causas a las que hacen referencia no pretenden formar parte del pasado para su recuerdo o conmemoración, sino que se trata de acontecimientos que no dejan de suceder; por lo menos, no hasta que exista verdad y justicia para dichos agravios”, refiere el libro “Antimonumentos. Memoria, verdad y justicia”, editado por la fundación Heinrich Böll.
En entrevista con El Sol de México, Jorge Verástegui, coordinador de la fundación que ha financiado la construcción de los antimonumentos, resaltó que la jefa de Gobierno ha dicho que respeta los memoriales colocados en el espacio público sin el aval de las autoridades capitalinas, pero también ha advertido que los puede mover, lo que implica una amenaza latente en vísperas del Mundial de Futbol.

“Un intento del gobierno capitalino de ‘blanquear’ la ciudad de causas sociales, protesta y resistencia sería contraproducente”, vaticina Verástegui, quien advirtió que los colectivos están preparados para responder con marchas, plantones y tomas de vialidades en caso de que los antimonumentos sean retirados.
Desde hace una década, cuando se colocó el primero de los 15 antimonumentos que forman parte de la Ruta de la Memoria, la relación de los gobiernos locales con estas estructuras ha sido incómoda y nada fácil. Si bien han sido toleradas, ha habido intentos por moverlos a lugares menos visibles, como es el caso de la Glorieta de las Mujeres.
“Por supuesto que a las autoridades no les gustan los antimonumentos, porque son un recordatorio de lo que no están haciendo bien”, sostuvo Meyatzin Velasco, coordinadora de Educación del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.
“Es una piedra en el zapato para los distintos gobiernos, en términos de que no han cumplido con su trabajo de saber dónde están los responsables de las peores tragedias en el país”, agregó la activista.
ESTOS SON LOS SITIOS DE PROTESTA EN PELIGRO

Ante la proximidad Copa del Mundo, circula la versión de que el gobierno capitalino buscará ocultar o remover los antimonumentos en un afán de “limpiar” el entorno urbano. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México

Antimonumento «Voces Abrazando Voces». Los antimonumentos son una forma de protesta permanente y un reclamo de justicia al Estado en el espacio público. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México

“Es tan real que en los hechos está ocurriendo el retiro de los antimonumentos”, dijo un vocero de la organización La Ruta de la Memoria. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México

Organizaciones acusan al gobierno de Ciudad de México de fomentar vandalismo y desmantelamientos indirectos. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México

El Antimonumento +72 ubicado frente a la Embajada de los Estados Unidos conmemora la masacre de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas; sufre deterioro por el paso del tiempo. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México

En el antimonumento de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, los retratos de los alumnos impresos en lona han sido desgarrados. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México

Otro de los antimonumentos que ha sido vandalizado es el de los 43 normalistas de Ayotzinapa, localizado en el cruce de Reforma y Bucareli. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México

El Antimonumento +68 que conmemora y denuncia la masacre estudiantil ocurrida el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco ubicado en el Zócalo de la capital sufre de vandalismo. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México

En el antimonumento “Glorieta de las Mujeres que Luchan” ubicado en donde antes estaba el monumento a Colón, cuatro de las mamparas que rodean el memorial están rotas. – Foto: Nadya Murillo /El Sol de México
“Las causas a las que hacen referencia no pretenden formar parte del pasado para su recuerdo o conmemoración, sino que se trata de acontecimientos que no dejan de suceder; por lo menos, no hasta que exista verdad y justicia para dichos agravios”, refiere el libro “Antimonumentos. Memoria, verdad y justicia”, editado por la fundación Heinrich Böll.
En entrevista con El Sol de México, Jorge Verástegui, coordinador de la fundación que ha financiado la construcción de los antimonumentos, resaltó que la jefa de Gobierno ha dicho que respeta los memoriales colocados en el espacio público sin el aval de las autoridades capitalinas, pero también ha advertido que los puede mover, lo que implica una amenaza latente en vísperas del Mundial de Futbol.
“Un intento del gobierno capitalino de ‘blanquear’ la ciudad de causas sociales, protesta y resistencia sería contraproducente”, vaticina Verástegui, quien advirtió que los colectivos están preparados para responder con marchas, plantones y tomas de vialidades en caso de que los antimonumentos sean retirados.
Desde hace una década, cuando se colocó el primero de los 15 antimonumentos que forman parte de la Ruta de la Memoria, la relación de los gobiernos locales con estas estructuras ha sido incómoda y nada fácil. Si bien han sido toleradas, ha habido intentos por moverlos a lugares menos visibles, como es el caso de la Glorieta de las Mujeres.
“Por supuesto que a las autoridades no les gustan los antimonumentos, porque son un recordatorio de lo que no están haciendo bien”, sostuvo Meyatzin Velasco, coordinadora de Educación del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.
“Es una piedra en el zapato para los distintos gobiernos, en términos de que no han cumplido con su trabajo de saber dónde están los responsables de las peores tragedias en el país”, agregó la activista.
Juan Carlos Rodríguez: Reportero con tres décadas buscando historias incómodas. Me gusta la política, analizar el desempeño gubernamental y la data. Salsero, cruzazulino y paparazzi de mi familia. Amo las biografías y los documentales.



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