El fracaso del Socialismo Real, de la Unión Soviética a Cuba, entre otras cosas, fue su incapacidad para asumir la desigualdad entre mujeres y hombres.
Las modificaciones legislativas eliminan las palabras “varón y mujer” de los artículos 30 y 34 de la Constitución y las sustituyen por el concepto de “personas”.
¡Ay, Andrés Manuel!, cómo no tocar este tema con el que tropezaste hace 16 años y fuiste motivo para que Santiago Creel Miranda te endosara la paternidad de la cultura del sospechosismo.