Dulce María Sauri Riancho
“…si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político. Debe quedar suficientemente claro: bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de ningún gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México. Verdad, justicia y defensa de la soberanía. Esta es nuestra posición”
Presidenta Claudia Sheinbaum, jueves 30 de abril 2026.
SemMéxico, Mérida, Yucatán, 2 de mayo, 2026.-El domingo 3 de mayo, Día de la Santa Cruz y de festejo de albañiles y empleados de la construcción, Morena llevó a cabo su VIII Congreso Nacional Extraordinario. Durante varias semanas hubo una cuidada negociación para lograr el terso relevo de la presidenta de su Comité Ejecutivo Nacional. Luisa María Alcalde, La exsecretaria del Trabajo y de Gobernación en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, concluiría anticipadamente su gestión. Muchos rumores han corrido para explicar este suceso: que si Luisa María nunca se entendió con Andy, el hijo del expresidente; que si las derrotas electorales de 2025 en Durango se debieron a esas diferencias; que ni siquiera pudo negociar la iniciativa de reforma electoral (en sus versiones A y B) con sus aliados del PT y del Verde; que si su maternidad la desconcentró del trabajo partidista, etc., etc. El hecho es que, al más fiel estilo presidencialista, la excabeza de Morena va al gabinete ampliado y una integrante del mismo, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, será la nueva presidenta del CEN de Morena.
La convocatoria al VIII Congreso Extraordinario morenista inmediatamente llamó la atención. ¿Por qué congreso y no una sesión del consejo, más pequeño y acotado en sus funciones, pero con capacidad legal para conocer renuncias y hacer nombramientos, incluyendo la presidencia del CEN? La respuesta es sencilla: sólo en un congreso se puede aprobar el ingreso de nuevos consejeros nacionales. Y serlo, es requisito indispensable para llegar a la presidencia. Ariadna Montiel no es consejera nacional, por lo tanto, había que habilitarla a todo vapor. Además, “cuerpear” el congreso con la discusión y aprobación de reformas estatutarias, ya veremos cuáles.
Nadie duda que el domingo próximo Montiel será ungida presidenta. Solo se prevé un relevo adicional: la secretaría de Finanzas. Del resto, todo igual, incluyendo al secretario de Organización, Andy López Beltrán. El orden del día incluye una intervención de la dirigencia saliente: ¿quién: Luisa María o Carolina Rangel, actual encargada de la presidencia a la salida de Alcalde? No está enlistada intervención alguna de la nueva presidenta.
El conflicto político-diplomático con el gobierno estadounidense por la solicitud de detención con fines de extradición de 10 personajes de Morena es sumamente delicado. La presidenta Sheinbaum se encuentra en una disyuntiva sumamente incómoda: o procesa la solicitud conforme a la Ley de Extradición y el tratado en la materia vigentes, o se “envuelve” en la bandera nacional, rechaza y acusa al gobierno estadounidense de intervencionismo. Su mensaje de este jueves parece inclinarla hacia el enfrentamiento.
De miércoles a domingo hay cinco días. Del desconcierto inicial, Sheinbaum ha pasado al agravio. El clima político del país se ha enrarecido para tod@s, comenzando con los partidarios de la 4T. Nunca como ahora lo que se diga en el congreso de Morena será relevante para el futuro inmediato. Una furibunda intervención de la nueva presidenta, en la más fiel retórica antiestadounidense de la década de 1960, sería de un enorme costo para la jefa del Ejecutivo federal. Temo la reedición del grito de “no estás solo”, dirigido al gobernador de Sinaloa o al senador Inzunza en la asamblea del próximo domingo. Los jacobinos morenistas tendrían su instante de gloria; se llenarían las gargantas, creyendo que, una vez más, la euforia no tendría consecuencias. El sentimiento antiestadounidense tendría edición especial 2026.
En el año de la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá; en los tiempos de los aranceles unilaterales y arbitrarios; en los momentos de sucesos que “nunca antes” habían acontecido en el mundo, ¿sería mucho pedirle prudencia al partido en el gobierno? Al fin y al cabo, para hablar de intervención extranjera está el próximo 5 de mayo.



https://www.cepal.org
• Portada del sitio de la reunión: 
