Elvira Hernández Carballido
El cierre del portal de noticias semmexico.mx anunciado por la periodista Sara Lovera provocó empezar el mes de julio con una herida en nuestra alma periodística, después de once años de informar sobre “lo que otros medios no veían o no querían ver: la violencia feminicida, las desapariciones, los liderazgos de mujeres en los municipios más golpeados, las políticas públicas de igualdad, la memoria del movimiento feminista mexicano y latinoamericano, y los nombres propios —de Hermila Galindo a las costureras del 19 de septiembre de 1985— que sostienen esa historia”.
Lovera es directa y sincera, el espacio tiene que cerrarse por la “falta de apoyo y de recursos sostenidos que ha hecho insostenible mantener semméxico.mx como portal independiente. No es un secreto que el periodismo con perspectiva de género en México —y particularmente el que no responde a las lógicas comerciales ni a las agendas oficiales— sobrevive en condiciones cada vez más precarias”.
Sin embargo, la querida Sara jamás se da por vencida y en esa misma carta asegura una continuidad, pues afirma:
“No desaparecemos: nos transformamos”.
En efecto, ese portal mexicano hoy se convertirá “en parte de una plataforma latinoamericana más amplia, donde México seguirá teniendo voz propia, junto a Cuba y al resto de los países que SEMlac ya cubre. Seguimos siendo el mismo equipo, el mismo compromiso editorial, la misma insistencia en nombrar lo que otros callan”.
Gracias Sara por tu ejemplo e inspiración, para abrirnos espacios a fuerza de necedad y convicción, por contagiar tu rebeldía y pasión periodística.
Tu decisión me hace suponer que en el siglo XIX lo mismo hicieron las Violetas del Anáhuac, uno de los primeros semanarios dirigidos por mujeres en México, cuando tuvieron que cerrar su publicación. No se rindieron, y al empezar el siglo XX varias de ellas fundaron La Mujer Mexicana, más tarde aparecieron otras tenaces periodistas obstinadas que, contra viento y marea, fundaban sus periódicos, desde La mujer Moderna hasta La Revuelta, de revista Fem al suplemento DobleJornada.
Sí, no desfallecemos, nos transformamos.
Y hoy que semmexico.mx se transforma te seguimos en este nuevo reto. Que se cansen ellos, los otros, quienes convenientemente rechazan este tipo de periodismo, un periodismo feminista que da voz a las mujeres, que denuncia, que señala, que recupera, que pueden quebrantarlo, pero jamás exterminarlo.
El feminismo al integrarse al periodismo en sus acciones forman una mancuerna que informa a la sociedad sobre lo que las mujeres viven, las vuelve protagonistas de los sucesos noticiosos al darles voz. Este binomio se compromete a visibilizar la situación femenina para denunciar la desigualdad social por cuestiones de género, aunque también reconoce las transformaciones y la participación de más mujeres en los escenarios públicos.
Aquí, allá, en todas partes, Sara Lovera seguirá comprometida -y nosotras seguiremos junto con ella- para que, como lo hizo en semmexico.mx y ahora en SEMlac a través de nuestros textos expliquemos el por qué de los sucesos noticiosos donde las mujeres son protagonistas, continuemos enfatizando en las desisgualdades, pero también en las diversas formas de ser tanto hombres como mujeres.
Provocaremos y sacudiremos a través de nuestro periodismo “incómodo” por los contenidos feministas y con perspectiva de género, entre la transgresión y el humor, la denuncia y la investigación. Gracias Sara Lovera, y sí, no desaparecemos, nos transformamos.



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