Samira Ahmed percibía un salario de unos 547 euros por cada episodio de un programa informativo, mientras que su Jeremy Vine lograba unos 3.500 euros por cada entrega de su espacio televisivo con un formato "comparable".
El papel de las mujeres y el menosprecio histórico de las artistas será uno de los eje de la programación anual. Otra muestra busca alejarse del discurso eurocéntrico que dominó la historia del arte.
Apoyándose en donaciones, jóvenes feministas promueven con rápida aceptación el uso de la copa como la alternativa más saludable y ecológica, aunque apenas se conoce en el país.