Sonia del Valle Lavín
SemMéxico, Cd. de México, 28 de abril, 2026.- Quienes no han ejercido como periodistas, pueden no comprender qué significa que te asignen una fuente “muerta”. Salvo uno que otro comunicado de prensa, que por lo general sirven para no decir nada, parecieran que la dependencia encargada de gestionar uno de los sistemas educativos más grandes del mundo, no hacía nada.
Era el año 2004 cuando me asignaron la fuente educativa. Me encontré con dos actores preponderantes -SEP y SNTE/CNTE- que decidían el destino de millones de estudiantes y docentes. Una sala de prensa con cubículos asignados a las y los reporteros de la fuente, a medio morir, permanentemente vacíos.
A eso hay que agregarle que la SEP estaba desperdigada por toda la ciudad. Las “oficinas centrales” en la calle de Brasil en el centro; la Subsecretaría de Educación Básica, en la calle de Cuauhtémoc; Bachillerato en la Del Valle; Programación y Presupuesto por Polanco, Evaluación, por Rio de la Loza. Planeación despachaba “una parte” en “La Casita” ubicada en la colonia Florida junto al Capfce que luego se convirtió en el INIFED y ahora está en el limbo desaparecido.
El Secretario de Educación, Reyes Tamez Guerra, despachaba la mayor parte del tiempo en un edificio cercano a Los Pinos, en la San Miguel Chapultepec, era la época de Martha Sahagún y la Fundación Vamos México que impulsó junto con Televisa y el SNTE la “Guía para Padres” que se transmitió en cadena nacional.
Así que geográficamente “cubrir” la SEP era complicado.
Además cada pedazo de la dependencia era distinto y de difícil acceso. La credencial de periodista no te daba acceso a los edificios, salvo al de Brasil. En el resto había que ingeniárselas o pedir entrevista para abordar algún tema en específico.
Nunca pedí una entrevista con Tamez Reyes, pero como buen norteño tenía acceso directo al dueño del periódico o los altos mandos, así que más bien, las pocas conversaciones que sostuvimos eran “un debe”.
Recuerdo la primera vez que llegué al edificio de la San Miguel Chapultepec. Encontré una estructura antigua de verdad, por no decir vieja y maltrecha, color gris. Donde los burócratas despachaban en oficinas con puertas, las más, desvencijadas, escritorios de metal grises, sillas viejas y hasta rotas. Todo era gris.
Menos el piso donde despachaba Tamez Guerra. Ese era color amarillo claro, paredes recién remozadas, tecnología de punta, bien iluminado, con pizarrón electrónico, sala de juntas que brillaba de lo linda que estaba. Un baño de esos que parecían de lujo, recién comprado. Un escritorio de esos que te dicen que eres una persona importante solo por sentarte en él. Puertas de cristal. Wow. Me sorprendió la distancia. La diferencia.
A Tamez Guerra le tocó lidiar con la líderesa del gremio magisterial e incluso me parece que mantenerla, como se dice “a raya” le sirvió para estar los seis años en el cargo. Lo que no se ha vuelto a repetir.
Lo que vino después, como ya dije, merece contarse con calma.



https://www.cepal.org
• Portada del sitio de la reunión: 
