Elena Tapia Fonllem
SemMéxico, Cd. de México, 13 de mayo, 2026.- Dos problemas, dos, entre muchos, ameritan ser comentados, uno tiene que ver con la falta de nombramiento de la nueva titular de la Secretaría de las Mujeres en el gobierno federal, ante la salida de la extitular Citlali Hernandez el 15 de abril, este hecho genera malestar e indigna pues el mensaje pareciera ser que las actividades de dicho espacio de gobierno no importan, no son esenciales.
El otro problema es la incapacidad del gobierno de reconocer a las madres buscadoras como lo que son, defensoras de los derechos humanos, luchadoras sociales que hacen lo que el Estado no ha podido hacer, buscar a las personas desaparecidas que suman ya los 133 mil.
El paso de Instituto a Secretaría de las Mujeres, en octubre de 2024, parecía representar un avance sólido, un compromiso contundente para que la instancia administrativa y política encargada de conducir y coordinar la política nacional para la igualdad sustantiva tendría no solo un status sino un trato y asignación financiera suficiente para avanzar hacia la igualdad sustantiva de las mexicanas.
Recordemos que de esta Secretaría depende garantizar la transversalidad de género en toda la administración pública, impulsar las acciones contra la violencia hacia las mujeres y vigilar el cabal cumplimiento de las políticas públicas que atienden problemas de desigualdades e injusticias hacia mujeres y niñas.
En los años 90 del siglo XX varias expresiones del movimiento feminista tenían entre sus sus principales demandas la creación de Instituto de las mujeres. Sería en el 2001, durante el gobierno de Vicente Fox que se pudo aprobar la ley de creación del Instituto de las Mujeres. Se inició entonces un largo camino para ir diseñando políticas y programas de índole público que atienden los problemas y necesidades de las mujeres en distintos ámbitos como la salud, la vivienda, la educación, la prevención de la violencia; se echaron a andar los institutos de las mujeres en las entidades federativas y en los municipios.
Llegar a convertirse en Secretaría parecía una promesa de madurez en el abordaje de la desigualdad y la discriminación que aqueja a las mujeres, lo que no se puede sin una titular, alguien que ejerza el liderazgo de corte feminista que se requiere.
La Secretaria de las Mujeres debería también adoptar una clara defensa, un reconocimiento y acompañamiento institucional a las mujeres que por todo el país llevan a cabo la búsqueda de sus familiares afectados por el fenómeno creciente de desapariciones forzosas. Para eso se pugnaba en los años 90, crear un Instituto, hoy secretaría que reconozca los múltiples problemas que enfrentan las mexicanas y desarrolle programas que apoyen sus necesidades.
Las madres buscadoras son víctimas, pues personas cercanas a ellas han sido desaparecidas y/ o asesinadas; las madres buscadoras son luchadoras sociales que defienden los derechos humanos y han sido reconocidas por instancias de la ONU, las madres buscadoras, son mujeres vulnerables a ser agredidas y a pesar de ello, el domingo 10 de mayo salieron nuevamente a las calles de la Ciudad de México a protestar ante la indolencia del gobierno federal y de la Secretaría de las Mujeres que debería defenderlas.



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