En el último lustro se registran cambios a nivel institucional y de contenidos de la investigación, dijo Norma Blazquez Graf
En el Plan de Desarrollo Institucional de la Rectoría resaltan la perspectiva de género y la sostenibilidad, mencionó Leticia Cano Soriano
• Ana Buquet rememoró que se lograron reformas estatutarias elementales
Redacción
SemMéxico, Cd. de México, 23 de abril, 2025.- A cinco años de creación de la Coordinación para la Igualdad de Género en la UNAM (CIGU), con el objetivo de institucionalizar y transversalizar las políticas de igualdad en esta casa de estudios, la Universidad Nacional ha respondido a las demandas en el tema mediante su transformación, afirmó su titular, Norma Blazquez Graf.
Se registran cambios importantes a nivel institucional y de contenidos de la investigación. Además de asignaturas nuevas, en las áreas se ha impulsado la visibilización de la participación de las mujeres en la generación del conocimiento, puntualizó.
La universitaria rememoró que acciones como la creación del Programa Universitario de Estudios de Género -que se transformó en el actual Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG)- han permitido el avance del feminismo académico institucional, “que tiene muchos núcleos”.
Al participar en el programa Violeta y oro, una producción de esta instancia y Radio UNAM, que en esta ocasión llevó por tema “CIGU: 5 años construyendo igualdad”, explicó:
La CIGU se implementa en un contexto internacional, en el cual se remarca la necesidad de que haya igualdad de género en las instituciones de educación superior (IES) y de investigación; “en el caso de la UNAM también hay un contexto activista”.
El movimiento comenzó en los años 70 con el Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias, en la Facultad de Psicología, uno de los primeros que propuso se atendiera la violencia de género en la Universidad; y continuó en 2019 cuando un grupo estudiantil realizó un llamado para atender ese fenómeno. La situación propició que se comenzara a dar respuesta institucional.
En el Consejo Universitario se formaron comisiones -primero de Equidad, y ahora se denomina Comisión Especial de Igualdad de Género-, las cuales han impulsado reformas fundamentales en la legislación universitaria y en las estructuras de gobierno. “Uno de ellos es esta Coordinación”, relató Blazquez Graf.
Además, la Universidad es un referente para otras instituciones. Hoy hay una red de IES “que estamos unidas para impulsar estos cambios, para que existan protocolos de atención a la violencia, lineamientos para impulsar la igualdad de género”, etcétera.
A partir de que se creó la CIGU se armó una estructura para permear a las entidades y dependencias. Por ejemplo, las comisiones internas de igualdad de género facilitan la escucha de las problemáticas de cada instancia para darles respuesta.
De igual forma, están las personas orientadoras comunitarias, autónomas, independientes, voluntarias y con capacitación especial para que atiendan e informen a las comunidades cuando hay casos de violencia, detalló Blazquez Graf.
También, expuso, se cuenta con un programa de trabajo con hombres, donde se intenta que los universitarios, funcionariado, administrativos, profesorado y alumnos mejoren las relaciones y eviten la violencia, exclusión y discriminación, entre otros aspectos.
En la segunda parte del programa, Leticia Cano Soriano, profesora y exdirectora de la Escuela Nacional de Trabajo Social, externó: “cuando hablamos de institucionalizar, hablamos de visibilizar una perspectiva tan importante, la de género, y de cómo nos reconocemos en el día a día”.
La extitular de la CEIG mencionó que en el Plan de Desarrollo Institucional de la Rectoría resaltan dos temas centrales: la perspectiva de género y la sostenibilidad.
En esa Comisión del máximo órgano colegiado de la Universidad se contribuyó en esta temática. En 2016 “planteábamos el lenguaje incluyente, la incorporación de la perspectiva de género en los planes y programas de estudio, etcétera”.
A decir de la experta, en el último lustro hay avances sustanciales en aspectos como capacitación y formación, y se ha visibilizado el tema de masculinidades, pero todavía hay mucho por hacer. “Este es un momento clave para definir estrategias, para caminar hacia la política de igualdad sustantiva en la UNAM y evaluar hacia dónde ir en los próximos años”.
Ana Buquet Corleto, exdirectora del CIEG y actual investigadora visitante en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, como parte de su año sabático, refirió:
Propuestas presentadas hace décadas se concretaron en 2020 cuando se creó la CIGU y se lograron reformas estatutarias elementales, entre ellas los artículos que se refieren a la violencia de género, al Tribunal Universitario; y la innovación que dio lugar a la actual Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género.
Para la especialista, establecer la CIGU es un adelanto trascendental porque es un espacio que se encuentra en un alto nivel de la jerarquía universitaria y tiene capacidad de coordinación. “Es el brazo ejecutivo fundamental para actuar en torno a estos temas; es un anhelo perseguido desde hace muchos años”.
·Sandra Lorena Romero Córdoba participa en estudios interinstitucionales entre la UNAM, el Instituto Nacional de Medicina Genómica y la Fundación de Cáncer de Mama
De 60 A 70 por ciento de las mujeres con tumores malignos en el país son diagnosticadas en etapas avanzadas, aseguró
Redacción
SemMéxico, Cd. de México, 23 de abril, 2025.- A las mexicanas se les diagnostica cáncer de mama aproximadamente a los 52 años, una edad más temprana en comparación con las de Estados Unidos, Europa y Canadá, quienes lo obtienen cerca de los 62 años.
Sin embargo, datos epidemiológicos muestran que de 60 a 70 por ciento de las mexicanas con tumores mamarios malignos suelen detectárselos en estadios avanzados, mientras que a las de otras naciones es lo contrario, es decir, a 60 por ciento se le descubre en etapas tempranas, aseguró la investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la UNAM, Sandra Lorena Romero Córdoba.
La científica y su equipo de trabajo estudian la relación entre la obesidad y el envejecimiento del tejido tumoral mamario, ya que la primera parece acelerar el proceso del envejecimiento debido a que “atrofia” los adipocitos, que son las células encargadas de almacenar la grasa.
Hay tanta que el adipocito pierde su forma, se vuelve grande y explota. Cuando esto sucede el sistema inmune reacciona ante esta señal, va a ver cómo repararla y genera inflamación, que posiblemente lleva al envejecimiento acelerado y podría estar contribuyendo a lo que estamos viendo: cánceres en mujeres más jóvenes, indicó.
La integrante del Departamento de Medicina Genómica y Toxicología Ambiental del IIBO precisó que participa en investigaciones interinstitucionales entre la UNAM, el Instituto Nacional de Medicina Genómica y la Fundación de Cáncer de Mama, mediante las cuales analizaron la información genómica de más de 200 mexicanas y los compararon con datos públicos de mujeres de otras poblaciones.
Luego de efectuar la caracterización de los tumores de las mexicanas hallaron cómose altera el ADN, lo que ayuda a explicar cómo se origina el cáncer generando patrones. Uno de estos es conocido como “asociado a la edad o de reloj” y se refiere a que con el paso de los años nuestros órganos acumulan mutaciones, como parte del proceso del envejecimiento.
En los datos analizados de las mexicanas ese patrón estaba más enriquecido que en las mujeres de otras latitudes. El 40 por ciento de nuestra población lo presentaba, aunque teníamos cohortes de edad más jóvenes, de 52 años contra 62, añadió la experta.
“Pensamos que hay un envejecimiento acelerado del tejido mamario tumoral. Quiere decir que la edad de la paciente es 52 años, pero en realidad el tejido tumoral tiene una edad de 62. Hoy contamos con diferentes relojes moleculares para entender la edad del órgano, la biológica, la cual puede ser distinta a la cronológica”, agregó.
Romero Córdoba y su equipo investigan si el envejecimiento acelerado sucede en todo el cuerpo o particularmente en el tejido tumoral mamario. “Queremos proveer de evidencia científica de que la obesidad sí puede estar guiando este fenómeno, para subrayar lo relevante que es tener control de ella”.
Remarcó que este problema de salud pública debe preocuparnos, pues en México 80 por ciento de la población presenta sobrepeso, somos el primer país en obesidad infantil, y el segundo con diabetes debido a las dietas altas en carbohidratos, alimentos ultraprocesados y con demasiados conservadores.
La obesidad, precisó, también tiene consecuencias importantes en enfermedades crónico-degenerativas, metabólicas, ortopédicas y en el cáncer, pues al tener grasa donde no debe haber se genera inflamación sistémica que favorece los tumores malignos.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, los tumores malignos fueron la tercera causa de muerte en los mexicanos -hombres y mujeres- en 2024: hubo 47 mil 439 fallecimientos. En el caso de ellas, las defunciones pasaron de 23 mil 842 en 2023 a 24 mil 896 el año pasado.
SemMéxico, Cd. de México, 21 de abril, 2025.- Hay cosas absurdas, ininteligibles, que suceden sin vergüenza y sin recato, como violar la ley, omitir responsabilidades administrativas, abandonar políticas y que nadie llame a cuentas al o la responsable. Encima, esos personajes son arropados por su partido y premiados.
Es el caso del exgobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, hoy director Centro Nacional de Control del Gas Natural, organismo descentralizado de la Administración Pública Federal sectorizado a la Secretaría de Energía (Sener).
Este personaje, gobernador seis años, impidió el funcionamiento del Instituto Veracruzano de las Mujeres. Paralizó así la política de género, desestimó que la entidad ocupa el quinto lugar en feminicidios y son un escándalo las desapariciones de niñas y mujeres. En cambio, persiguió y descalificó a periodistas y feministas.
El nuevo gobierno morenista cumple cinco meses a cargo de Rocío Nahle García, quien dispuso el restablecimiento del IVM.
Parece un cuento macabro. En el IVM no operó la junta de gobierno, no hubo consejos ciudadanos, ni presupuesto, se mantuvo una oficina con encargadas de la dirección.
Es decir, estuvo casi siete años fuera de la ley, la del 9 de enero del año 2007, que creó ese órgano descentralizado encargado de la política de género.
El gobernador morenista no tuvo recato. En 2023 dijo al movimiento feminista, potente y respondón que eran falsas feministas, insinuó burlándose de las “politólogas que aspiran a cargos públicos y con tal de atraer medios declaran”, mentiras, refiriéndose a sus denuncias y movilizaciones.
Veracruz históricamente es una entidad rebelde: hace años hubo ahí una discusión inédita en el país sobre el aborto, vio nacer el sindicalismo oficial de la Revolución Mexicana, sostenido por las cosechadoras de tabaco y las obreras textiles.
Pero el profesor universitario en el gobierno no se hizo cargo de la brecha de desigualdad, ni de la maternidad infantil grave en Veracruz, hostigó a más de una funcionaria y desestimó los resolutivos de la Corte Interamericana de Justicia. Protegió a jueces y funcionarios.
Ahora reestablecida la ley, se convocó a las feministas a participar en el proceso para designar junta de gobierno, consejeras y directora surgida de una terna avalada por las feministas institucionales y organizadas en colectivas. No es poca cosa.
Toca a la gobernadora decidir o no, sobre pedir una sanción por las omisiones de García Jiménez, considerar la declaración de una tercera alerta de violencia de género, hacer que se cumplan los términos de la Interrupción Legal del Embarazo, fomentar el empleo productivo y mejorar la condición de indígenas y campesinas, atender con presupuesto la salud sexual y reproductiva y los cuidados infantiles.
No sabemos si será capaz de actuar sin prejuicios y dialogar con las buscadoras y atender la demanda de hacer un programa participativo para el IVM, para atender los problemas de género de las veracruzanas. Atajar el feminicidio y la desaparición de niñas y mujeres, 148 sólo en 2025.
Por ahora tendrá que decidir con tino (o ya lo hizo a la hora de publicarse este texto) sobre la terna, elegida con pulcritud y participación de las mujeres, que según Martha Mendoza Parissi, ex directora del Instituto, así fue.
La nueva directora necesita trabajar sin obstáculos y dificultades porque 7 años de parálisis requiere dinero y un buen equipo. Veremos si Nahle García promueve con recursos y voluntad política nuevas rutas, si es capaz de mantener el diálogo con las feministas, de respetar opiniones y promover algo más que sólo los “apoyos” económicos a las más pobres. Veremos
Periodista, editora de género en la OEM y directora del portal informativo http:// www:/semmexico.mx
· Realizan en Oaxaca el Foro: Ningún Agresor al Poder Judicial · Elementos indispensables: la perspectiva de género y la interculturalidad, mujeres y pueblos indígenas los grandes excluidos
Soledad Jarquín Edgar SemMéxico, Oaxaca, 21 de abril, 2025.- Juzgar con perspectiva de género, interculturalidad, con apego a las normativas nacionales e internacionales y crear un sistema de justicia real, cercano a las personas, son algunos de los puntos en los que candidatas y candidatos a distintos cargos dentro del poder judicial federal se comprometieron durante el Foro: Ningún Agresor al Poder Judicial, retos de la reforma judicial y el derecho real de las mujeres a la justicia.
En sus propuestas coinciden en cerrar las brechas de desigualdad, crear piso parejo para todas y todos, erradicar la discriminación y los sesgos de racismo, una justicia cercana y abierta a la gente, con resoluciones que puedan ser entendidas por las y los mexicanos.
En el acto organizado por la Red de Abogadas Indígenas, Consorcio Oaxaca, Voces Violeta y el Instituto de Ciencias de la Educación de la UABJO, quienes aspiran a ocupar cargos en el poder judicial federal también firmaron el Pacto para garantizar el acceso a la justicia para las mujeres, un compromiso ético y de congruencia, en el que entre otras cosas, sea ineludible la responsabilidad con el pueblo, pero en especial con las mujeres y las mujeres indígenas, en respetar, reconocer y sobre todo garantizar el derecho de acceso a la justicia a las mujeres en su diversidad.
Las organizadoras hicieron diversos planteamientos. En su intervención la diputada Cony Rueda Gómez recordó que el 90 por ciento de las sentencias nunca llegan a sentencias y apuntó que en el caso específico del delito de feminicidio algunas personas juzgadoras, que trabajan para el Estado, clasifican este delito como homicidios dolosos o culposos.
Por ello enfatizó que la responsabilidad de elegir a quienes formarán parte del poder judicial federal es desde ahora responsabilidad de la ciudadanía, de ahí que valdrá la pena acudir a las urnas el próximo 1 de junio.
Por su parte, la directora del Instituto de Ciencias de la Educación de la UABJO, Leticia Briseño Maas, destacó la necesidad de que los y las futuras nuevas juzgadoras lo hagan con perspectiva de género, cero tolerancia a la violencia y con capacidad de mirar que vivimos en un estado intercultural y citó que el 60 por ciento de las personas se identifican como indígenas, refiriéndose a las cifras de la CEPAL.
Flora Gutiérrez Gutiérrez, fundadora de la Red de Abogadas Indígenas, afirmó que durante mucho tiempo la justicia ha sido como inalcanzable para mujeres y pueblos y comunidades indígenas, además de que hoy las sentencias siguen resolviéndose con prejuicios y estereotipos de género que las personas aprenden socialmente y que terminan por impactar a la hora de impartir justicia.
Dijo que impartir justicia desde la perspectiva intercultural no significa solo ofrecer un traductor, sino también entender el contexto de los pueblos y comunidades que tienen sus propias normas que jueces y juezas deben entender que no son sus subordinados.
Por ello apuntó que la elección judicial representa la posibilidad de elegir a personas comprometidas con los derechos de los grupos históricamente discriminados.
En su momento, Yesica Sánchez Maya, integrante de la dirección colegiada de Consorcio Oaxaca, recordó el trabajo que las organizaciones y el feminismo han hecho para detener leyes que violentan los derechos de las mujeres como la reforma 1511 que limitaba la participación política de las mujeres indígenas
Sostuvo que es indispensable que las personas juzgadoras conozcan los contextos, sobre todo ahora que andan en campaña que recorran el Estado; también que conozca el control de convencionalidad, porque a veces contravienen los tratados internacionales que son menoscabados y se pondera la Constitución.
Un tercer punto dijo es la perspectiva de género que esperamos de las personas juzgadoras, que erradiquen la violencia vicaria perpetrada desde las propias estructuras del poder judicial y que aplica el personal del juzgado.
Sánchez Maya sostuvo que además tienen que mirar los riegos que las víctimas enfrentan, como sucede en los casos de las defensoras, casos que deben ser vistos desde una condición diferenciada y citó los casos de periodistas que denuncian corrupción, cuyos casos han sido llevados por la vía penal.
Las propuestas
Camelia Gaspar Martínez, candidata a magistrada de la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, dijo que una de las barreras del próximo proceso comicial al 1 de junio es que en muchas comunidades indígenas no habrá casillas, como en su comunidad Santo Tomás Quierí y lamentó que en la actual competencia electoral las mujeres indígenas representan apenas el 0.05 por ciento de las postulantes.
Dijo que una de sus propuestas es incluir la perspectiva de género, de interculturalidad, y desde la perspectiva de las mujeres indígenas; también propuso un punto de comunicación entre las mujeres indígenas y el sistema judicial.
Norma González Jiménez, Candidata a magistrada del Circuito Tribunal del Colegio de Apelación, afirmó que en el sistema judicial hay racismo, discriminación indirecta. Por ello planteó la importancia de que existan personas juzgadoras indígenas, de forma especial con las mujeres, porque en los tribunales siguen negando nuestros derechos básicos, los tribunales siguen siendo espacios hostiles para las personas indígenas.
Luvia Altamirano Raymundo es candidata a jueza de Distrito en Materia Mixta del Décimo tercer Circuito, sostuvo que en México en algún momento de nuestras vidas hemos sufrido alguna injusticia por parte del sistema judicial y esa aseguró fue mi motivación, recordó así las múltiples violencias sufridas en su persona por parte de un juzgador federal y planteó que existe un entramado de corrupción, por lo que invitó a la ciudadanía a participar el 1 de junio.
Adriana Alejandra Ramos León candidata a magistrada en materia civil administrativa, dijo que le toca al Poder Judicial Federal asumir los logros creados mediante diversas reformas legislativas y dijo que ve en este proceso electoral grandes oportunidades, como la de crear una justicia abierta y en diálogo con las personas.
Dulce Magali Ramírez candidata a magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial dijo que este proceso democratizará la justicia en México y debe dejar fuera a poderosos empresarios y políticos.
Su propuesta, dijo es construir una justicia con criterio humanista y progresista y cercano a la gente. Vamos a ver sí efectivamente este 2025 es el año de las mujeres indígenas, si efectivamente el voto popular del pueblo es el que va a decidir.
Joshua Jonathan Velasco Mendoza es candidato a juez de distrito, afirmó que los abogados del país tienen conocimientos técnicos, pero nuestra responsabilidad es conocer esos derechos. También coincidió con otros y otras aspirantes a construir un lenguaje no técnico que pueda ser entendido por las personas, de lectura fácil y reducir el número de páginas de una sentencia. Velar por la justicia pronta y expedita.
Nelly Ruiz Flores candidata magistrada en materia administrativa dijo que es necesario impartir sentencias de pensiones alimenticias con perspectiva de género, garantizar de forma amplia los trámites engorrosos de pensiones de viudez y orfandad
Dijo que será una juzgadora cercana a la ciudadanía, afirmó. Luego sostuvo que llegar a juicio no es la manera adecuada de resolver un problema, se gasta dinero, esfuerzo, tiempo, se paga a los abogados, se altera la dinámica de vida de las personas por lo que aseguró se hace necesario que la gente recupere la confianza en la justica.
Jose Antonio Álvarez Fernández es candidato a magistrado en materia de justicia administrativa y civil advirtió que aquellas personas candidatas apoyadas por organizaciones criminales se equivocaron, mujeres y hombres estaremos vigilantes.
El anterior sistema de selección de impartidores de justicia falló y aunque es un experimento jurídico la elección de integrantes del poder judicial, también es una oportunidad para que sea el pueblo quien elija. El aspirante dijo, sin embargo, que no hay condiciones de igualdad económicas en la contienda. Finalmente, participó la aspirante a ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Fabiana Estrada Tena, planteó que se trata de una oportunidad histórica, y propuso crear una justicia cercana a las personas, que brinde reparación, que escuche, entienda y responda a los anhelos de justicia del pueblo.
Estrada Tena sostuvo que esta es una oportunidad para transformar y construir una justicia humanista, es decir, que responde a un nuevo paradigma que tiene en el centro la reforma judicial, que representa el anhelo de una justicia honesta y sin corrupción, que haga realidad los derechos sociales, con perspectiva de género de derechos humanos e intercultural y otras, pero sobre todo de igualdad y no discriminación, que empareje el piso y que contribuya a cerrar las brechas ofensivas de desigualdad.
También destacó su trabajo en la Corte mexicana donde fue secretaria de cuenta siendo parte en la elaboración de sentencias importantes como la postulación paritaria de candidaturas, misma que debía reflejarse en los resultados, así como la sentencia de paridad horizontal de género.
La aspirante a ministra sostuvo que el sistema de carrera judicial era indirectamente discriminatorio con las mujeres, con un impacto desproporcionado, las mujeres representábamos el 20 por ciento de las personas juzgadoras. De ahí que, por primera vez implementamos concursos para juezas y magistradas de distrito, políticas de adscripciones que les permitiera a las mujeres elegir el lugar de su residencia, así como las primeras licencias de paternidad en toda América Latina, combatimos el acoso sexual e implementamos mecanismos de mentoría para el liderazgo de las mujeres, entre otros.
Destacan la importancia de reconocer las contribuciones de las mujeres en el ámbito de la paz y la seguridad
Lamentable que, en el proceso de selección, la política, haya prevalecido sobre la igualdad de género
SemMéxico/IPS, Nueva York., 21 de abril, 2025.- Al concluir el pasado mes, la 69 sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, conocido como CSW69, en la que se recordó que 2025 marca el veinticinco aniversario de la resolución pionera 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, que destaca la importancia de reconocer las contribuciones positivas de las mujeres en el ámbito de la paz y la seguridad.
Se la considera la mayor reunión anual organizada bajo el paraguas de las Naciones Unidas que congrega a activistas por los derechos de las mujeres de distintas partes del mundo, en su mayoría representantes de organizaciones de la sociedad civil. Este año, una cifra asombrosa de más de once mil personas se inscribieron en la plataforma del Foro de oenegés de la CSW69.
La sesión de este año, difundida bajo el lema «Beijing+30», se centró en el estado de implementación de la Declaración y la Plataforma de Acción adoptadas en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing en 1995.
Por primera vez, los eventos paralelos organizados por la sociedad civil en el marco de la CSW69 incluyeron el tema de la elección de una mujer como secretaria general de las Naciones Unidas, algo inédito en los ochenta años de existencia de la organización. Dos de estos eventos se centraron exclusivamente en la urgente necesidad de elegir a la próxima y primera mujer secretaria general.
La primera actividad se celebró el 5 de marzo como evento previo a la CSW69, bajo el título «¿Una primera vez histórica? Seguimiento a las respuestas de los Estados ante la posibilidad de una Secretaria General feminista», y fue organizada por la Red Mundial de Mujeres Constructoras de Paz (GNWP, en inglés), la Escuela de Estudios Internacionales de NYU y la iniciativa «1 For 8 Billion».
El segundo evento tuvo lugar el último día de la CSW69, titulado «Igualdad de género en el nivel más alto: elegir a una mujer secretaria general», auspiciado por la campaña WomanSG y el Consejo Académico del Sistema de Naciones Unidas (ACUNS, en inglés). Fui invitado a hablar en ambas actividades.
El actual secretario general, António Guterres —ex primer ministro de Portugal—, tiene previsto finalizar su segundo mandato de diez años el 31 de diciembre de 2026. La elección de la nueva o el nuevo secretario general se espera para octubre de ese año, como muy pronto. El artículo 97 de la Carta de la ONU establece que: «El secretario general será nombrado por la Asamblea General a recomendación del Consejo de Seguridad. Será el más alto funcionario administrativo de la Organización».
Los Estados Miembros de la ONU tal vez hayan tomado demasiado literal la última frase de ese artículo, ya que solo han elegido hombres como secretario general. Como bien sabemos, la Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945, fue el primer acuerdo internacional en afirmar el principio de igualdad entre mujeres y hombres.
Recuerdo las palabras de Eleanor Roosevelt cuando afirmaba: «Con demasiada frecuencia, las grandes decisiones se originan y toman forma en órganos integrados únicamente por hombres o tan completamente dominados por ellos que cualquier aporte de valor especial que puedan ofrecer las mujeres se descarta sin siquiera ser considerado».
Es una realidad que la política, y más aún, la seguridad, sigue siendo un mundo de hombres.
Y al hablar de participación política de las mujeres, resulta lamentable que, siendo la ONU la mayor defensora de la igualdad y los derechos de las mujeres, su propio historial no sea motivo de orgullo.
Para impulsar a la ONU en la dirección correcta y fortalecer su credibilidad, en septiembre de 2012 se presentó una «Llamada a la acción» dirigida a los líderes mundiales reunidos en la sede de la organización. Esta llamada, emitida por IMPACT Leadership 21 y confirmado por mí como fundador del Movimiento Global por la Cultura de Paz (GMCoP, en inglés), fue reiterado en 2016 e instaba a actuar con urgencia, en especial para nombrar a una mujer como próxima Secretaria General.
En sus ocho décadas de existencia, el organismo mundial ha elegido únicamente hombres para ese cargo, como si solo los hombres estuvieran destinados a liderar las Naciones Unidas.
En un artículo de opinión titulado «La esquiva secretaria general» publicado en IPS el 14 de octubre de 2016, un día después de la elección de Guterres, expresé mi frustración diciendo: «Los miembros del Consejo de Seguridad fueron totalmente insensibles ante el amplio apoyo internacional por una mujer como próxima secretaria general. Con su decisión, perpetuaron la exclusión del cincuenta por ciento de la humanidad. Es una grave distorsión del sistema que los quince miembros del Consejo impongan su elección influenciada por la presión y manipulación del P5 al conjunto de los 193 Estados Miembros, sin mencionar la vasta opinión y activismo de la sociedad civil a favor de una secretaria general mujer».
En ese mismo texto, advertí que «es sumamente lamentable que en el proceso de selección la política haya prevalecido sobre la igualdad de género, violando el artículo 8 de la Carta de la ONU, que subraya la elegibilidad e igualdad de hombres y mujeres para participar en cualquier función de todos sus órganos, ya sean principales o subsidiarios».
En otro artículo de opinión, publicado el 20 de junio de 2011, más de cinco años antes del anterior, titulado «Segundo mandato de Ban: el caso por una secretaria general», escribí que «la reforma más importante que necesita el proceso de elección del líder de la ONU es un cambio de mentalidad de los Estados Miembros. A esta altura del desarrollo humano, es una vergüenza que en sus 65 años (en 2011), la ONU no haya podido elegir a una mujer para liderarla. Es más, ni siquiera se había nominado a ninguna candidata».
Y agregué: «Pese a todas las resoluciones, tratados, declaraciones y pronunciamientos de la ONU sobre la igualdad de género, es lamentable que el organismo haya excluido al 50 por ciento de la humanidad de su máximo cargo. La organización, sin duda, se ha empobrecido al restringir sus opciones solo a la mitad del potencial de liderazgo».
También señalé que «la imagen deteriorada y la credibilidad de la ONU ante la comunidad internacional en los últimos años reflejan la necesidad creciente de un liderazgo eficaz y comprometido, que anteponga la organización a los intereses personales y que no funcione exclusivamente bajo una lógica de ‘mando y control’».
Estas palabras, casualmente, cobran aún más sentido en la actualidad. Existen ciertas realidades que deben tenerse en cuenta al hablar de la elección de una secretaria general:
En 2016, ninguno de los miembros del P5 votó por una candidata mujer, a pesar de haber varias postulantes destacadas.
La rotación geográfica que se respeta cuidadosamente para elegir al presidente de la Asamblea General, no se aplica en el Consejo de Seguridad al nominar al secretario general. El P5 decide de forma unilateral.
Un Estado Miembro puede manifestar públicamente su apoyo a una secretaria general mujer, pero votar de forma contraria por razones políticas. El voto secreto impide saber cómo votó realmente.
También puede ocurrir que un país apoye inicialmente a una mujer, pero cambie su voto si su apoyo es necesario para elegir a un hombre. Nuevamente, el voto secreto oculta estos cambios.
El P5 mantiene reuniones de coordinación fuera del recinto de la ONU con más frecuencia de la prevista. La elección del secretario general es un tema prioritario que suele discutirse en esos espacios.
Entonces, la gran pregunta es: ¿cómo garantizar la elección de una mujer como próxima secretaria general, considerando todas estas visibles y ocultas realidades?
Los Estados Miembros —y me refiero a los 193, no solo a los quince del Consejo de Seguridad— deben asumir el papel y la responsabilidad que les otorga la Carta de la ONU en el nombramiento del secretario general.
Tres propuestas para elegir una secretaria general
Primera: la opción más sencilla y natural sería que el Consejo de Seguridad nominara a la actual Vicesecretaria General, una mujer con firmes convicciones feministas, líder competente y respetada, reconocida como la «partera» de los ODS, y que además conoce a fondo el funcionamiento de la organización. Por si se preguntan, se trata de Amina Mohammed, originaria de Nigeria.
Segunda: en los últimos tiempos, han surgido varios nombres de mujeres del Grupo Regional de América Latina y el Caribe (Grulac), con el argumento de que, según la práctica de rotación geográfica, le corresponde a ese grupo proponer al próximo secretario general.
Esta situación facilitaría la elección de una mujer bajo dos condiciones: primero, que el Consejo de Seguridad acuerde por unanimidad que le corresponde el turno a Grulac; y segundo, que los países de Grulac presenten únicamente candidatas mujeres. Así, el Consejo solo podría elegir entre mujeres de esa región.
Y finalmente, una tercera propuesta quizás atrevida, pero aún viable:
Si ninguna de las anteriores opciones logra la elección de una mujer, la Asamblea General —que toma la decisión final a propuesta del Consejo— debería rechazar por mayoría abrumadora a cualquier candidato hombre que proponga el Consejo.
Esto obligaría al Consejo a reconsiderar su decisión. Si propusiera nuevamente a un hombre, la Asamblea debería volver a rechazar la nominación, forzando así al Consejo a proponer finalmente a una mujer.
Para lograr una mayoría significativa en la Asamblea General, la sociedad civil tendría que hacer campaña y movilizar a un número creciente de países para que apoyen esta iniciativa.
Tengo en mente el modelo de la campaña impulsada por Jody Williams y la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersonales (ICBL, en inglés), galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1997, que logró aprobar el Tratado de Prohibición de Minas[2] pese al desacuerdo de los gobiernos.
Esta tercera propuesta, poco convencional y aún no probada, puede ser un verdadero punto de inflexión. Una postura firme, unida y decidida por parte de la Asamblea General para hacer valer el papel que le otorga la Carta podría devolverle a la ONU la credibilidad perdida, al elegir por fin a una mujer como su próxima líder tras ocho décadas de omisión.
El embajador Anwarul K. Chowdhury fue también el impulsor de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad como presidente del Consejo en marzo de 2000, en la que se destaca la participación igualitaria de las mujeres; presidió en dos ocasiones la Junta Ejecutiva de Unicef y es un reconocido analista del funcionamiento del sistema de la ONU.
La Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal y sobre su destrucción, adoptada en 1997, se conoce informalmente como el Tratado de Ottawa o Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersonal.
La plataforma de Change.org ha recabado más de 78 mil firmas para no olvidar la justicia
Irregularidades, retrasos y omisiones han marcado el actuar de las autoridades
Redacción
SemMéxico, Ciudad de México, 21 de abril, 2025.- Este 21 de abril se cumplieron tres años desde el feminicidio de Debanhy Susana Escobar Bazaldúa, la joven de 18 años cuyo cuerpo fue encontrado en la cisterna de un motel en Escobedo, Nuevo León, tras varios días de búsqueda.
A través de la plataforma Change.org, suman más de 78 mil 400 firmas de personas que se han unido al llamado que sigue vigente: que el caso no quede en la impunidad y que se garantice verdad, justicia y reparación para la familia de Debanhi.
El feminicidio de Debanhi generó una profunda indignación en todo el país y se convirtió en un símbolo de la crisis de violencia de género que enfrenta México.
Desde entonces, la investigación ha estado marcada por irregularidades, versiones contradictorias y retrasos por parte de las autoridades. Aunque la fiscalía general de Justicia del Estado de Nuevo León reclasificó el caso como feminicidio en 2022 y se han realizado algunas diligencias, hasta la fecha no hay personas sentenciadas por su muerte.
La familia de Debanhi ha insistido en que las autoridades no han esclarecido los hechos ni han garantizado un proceso transparente. Organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos han acompañado su exigencia de justicia, denunciando también la falta de perspectiva de género en la actuación institucional.
Empieza a emerger la llamada violencia obstétrica, históricamente naturalizada
Fueron acciones percibidas como algo normal
Dixie Edith SemMéxico/ SEMlac, La Habana, 21 de abril, 2025.- «Me llevaron a una habitación supuestamente para un reconocimiento de rutina y me rompieron la fuente con una varilla; nadie me explicó nada»; «era primeriza, no dejaron entrar a ningún acompañante a mi preparto y estuve más de 12 horas sola, sin dilatar apenas y sin que explicaran qué podía esperar».
Aunque tuvieron sus embarazos y partos en momentos y coyunturas diferentes, Anabel, pinareña de 27 años y técnica en informática, y Violeta, habanera de 25, recién graduada de comunicación social, aún no han superado la experiencia traumática que fueron sus partos. Ninguna quiso publicar su nombre real, pero ambas coincidieron en que contar su historia puede ayudar a otras mujeres.
Anabel tuvo a su bebé en 2019 y, aunque quiere que su niño tenga un hermanito, se cuestiona si quiere pasar de nuevo por todo el proceso. «Lo más difícil fue sentir todo el tiempo que estaba haciendo algo mal y la frase que más me repetían: ‘pórtate bien'».
Violeta, en tanto, dio a luz a su hija durante los meses más duros del confinamiento por la covid-19. Ahora, embarazada nuevamente, asegura que ha estudiado y leído mucho «para poder reclamar sus derechos durante el parto».
«Cuando nació Daniela pensaba que muchas de las cosas que viví eran normales, parte de esa narrativa dolorosa pero inevitable de lo que es parir, que se suele transmitir por las familias y las amigas. Pasó tiempo antes de que comprendiera que se trata de maltrato, de violencia», rememoró Violeta en entrevista con SEMlac.
La llamada violencia obstétrica, históricamente naturalizada, ha comenzado a emerger en el debate público del país caribeño desde hace unos años, a partir de investigaciones académicas, pero también de publicaciones en medios de prensa, fundamentalmente territoriales.
Para Lareisy Borges Lamas, enfermera obstétrica con muchos años de experiencia investigando el problema en Artemisa, a poco menos de 100 kilómetros de la capital, se trata de «acciones u omisiones por parte de profesionales de la salud que vulneran derechos sexuales y reproductivos, y pueden ir desde procedimientos invasivos, sin consentimiento, hasta humillaciones o negación de acompañamiento».
Borges Lamas, quien se doctoró en ciencias justamente con una investigación sobre esta problemática, insiste en que en Cuba sus manifestaciones coinciden con las documentadas globalmente.
«En el mundo se habla de violencia obstétrica, nosotros hablamos más de ‘violencia contra las mujeres en las atenciones a la salud’, pero las causas y las consecuencias son las mismas», valoró a SEMlac.
Aunque no se cuenta con estadísticas que confirmen la magnitud del fenómeno, profesionales como esta enfermera reconocen que se trata de un problema de urgente atención que poco a poco va siendo identificado por la investigación académica y algunos debates institucionales.
En junio de 2019, durante el XVII Congreso de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología, la violencia obstétrica fue reconocida como una problemática en el país. Allí, la doctora Alba Marina Atienza Barzaga detalló sus principales manifestaciones –en línea con los comportamientos globales– y advirtió que se trata de maltratos que trascienden el momento del parto.
«Está relacionada con la salud sexual y reproductiva, lo que hacemos y no debemos durante el proceso de planificación familiar, el aborto, el tratamiento a las mujeres en etapa del climaterio; es decir, con el trato hacia esta mujer que atendemos día a día», dijo la especialista, citada en un reporte de SEMlac.
Un fenómeno global
Definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la violencia que sufren las mujeres durante el embarazo, el parto o el puerperio, la violencia obstétrica incluye maltrato físico, humillaciones, abuso verbal y procedimientos médicos no consentidos, y es reconocida como una forma de violencia de género por organizaciones como el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).
En 2019, en tanto, la ONU la consideró por primera vez como una violación a los derechos humanos. Además de revelar su carácter generalizado y global, arraigado en los sistemas de salud, la organización internacional identificó entre sus manifestaciones el abuso de la cesárea (parto quirúrgico), la práctica excesiva o rutinaria de la episiotomía (corte profundo en el perineo que llega hasta el músculo del suelo pélvico) y el empleo de personal médico sin experiencia para realizar exámenes, entre otros procederes.
En el plano psicológico y simbólico, la ONU también incluyó las humillaciones y agresiones verbales como amenazas, burlas, reproches, insultos, comentarios sexistas, mensajes de culpabilización o las miradas lascivas y otras faltas de respeto. Causas entrecruzadas
La herida de la episiotomía que le hicieron a Violeta tardó semanas en curar. «Lo peor es que un ginecólogo que me atendió cuando ya estaba fuera del hospital me dijo que con la talla y el peso con que nació la niña, no hubiera sido necesaria».
Anabel prefiere ni recordar los inicios de la lactancia de Camilo, su hijo, que ya tiene casi seis años. Su mamá, quien la acompañó todo el tiempo, explicó a SEMlac que una infección severa en los senos retuvo a la muchacha casi 15 días en el hospital con fiebre alta.
«Alimentar al bebé fue muy doloroso para ella durante esas semanas, pero la forzaban a lactar sin que nadie nos explicara por qué o qué debía hacer para mejorar más rápido», contó la abuela de Camilo, una maestra de 55 años.
«El conocimiento actual sobre los procesos humanos (culturales) acerca del embarazo, el parto y el puerperio es deficiente y fragmentado, ya que el nacimiento ha sido abordado fundamentalmente como un evento médico, desde sus aristas clínicas», valoró en 2019, en un análisis especial para SEMlac, la médica e investigadora Zoe Díaz Bernal, entonces profesora de la Escuela Nacional de Salud Pública.
Para Borges Lamas, tiene que ver con que los profesionales de la salud no se forman para ser empáticos, sino sobre la base de un modelo médico hegemónico donde lo más importante «no es lo que la mujer piense».
«A los médicos les importa que ella y su bebé estén bien, porque al final ‘se lo van a agradecer.’ Por eso, a veces hacen que la mujer pase por una experiencia de parto negativa», explicó la especialista.
O sea, en su opinión, la mayoría de estos profesionales no reconocen que la violencia obstétrica existe, ni que ellos mismos la están cometiendo. «Durante una de mis investigaciones, un médico me dijo: ‘¿tú me estás diciendo a mí que yo soy violento?, tú lo que eres es una falta de respeto'», narró Borges Lamas.
Para Yunier Egnodio Leyva, ginecobstetra de Las Tunas, a unos 650 kilómetros de la capital, «seguimos atados a viejas rutinas», explicó en noviembre de 2022 al Periódico 26, de esa provincia oriental.
«Un ejemplo es la obligatoriedad a que las embarazadas en trabajo de parto permanezcan acostadas. Ellas manifiestan que quieren caminar y lo ideal es que deambulen, la fuerza de gravedad las ayuda. Asimismo, es positivo que realicen cuclillas y que utilicen el balón hidroquinésico» (pelota para ejercicios), detalló.
«Es cierto que a veces abusamos de la episiotomía, no le consultamos a la paciente y no siempre solicitamos su aprobación para administrar drogas como la oxitocina», reconoció el especialista tunero en el reportaje «Alumbramientos en Las Tunas ¿y mi parto respetado?», publicado por ese semanario provincial.
«Insisto, a la mujer hay que mirarla a los ojos y comunicarse con ella, la información oportuna puede hacer la diferencia», recomendó.
Para esa investigación periodística, el equipo de prensa aplicó una encuesta a 271 mujeres, de las cuales más del 77 por ciento dijo que las habían privado de acompañamiento durante el parto; a 41,7 por ciento le aplicaron episiotomía sin consentimiento; 37,3 por ciento recibió frases hirientes por parte del personal médico y 44,6 por ciento declaró que no se escuchó su pedido de tratamiento para el dolor.
Sin embargo, un estudio realizado por Borges Lamas y un equipo de colegas en el hospital provincial de Artemisa confirmó que, al igual que los profesionales de la salud, las gestantes tienen naturalizada la violencia obstétrica y a menudo no la identifican o no son conscientes de ella.
«El análisis del discurso de las mujeres mostró que, a pesar de expresar sus experiencias negativas o positivas durante el trabajo de parto y el parto, su respectiva simpatía o aversión con determinados profesionales médicos y de enfermería, así como su satisfacción o insatisfacción con la atención recibida, nunca existió el pleno conocimiento de la práctica de VO (violencia obstétrica)», precisa el artículo «Manifestaciones de violencia durante el parto percibidas por mujeres y profesionales de la salud».
Fueron acciones percibidas como algo normal, «que toda mujer debe pasar para traer al mundo a su hijo», precisa el texto publicado en 2021 por la Revista Cubana de Enfermería.
Para Borges Lamas, el asunto está en que las mujeres cubanas llegan al embarazo y el parto sin haber pasado la etapa de planificación familiar: «no saben cómo respirar, en qué posición parir, ni que pueden ser acompañadas. La mujer enfrenta un parto sin saber qué esperar, ni que el médico es un colaborador, no el protagonista, y esto la lleva a normalizar prácticas violentas», detalló.
La socióloga y periodista española Esther Vivas asegura que «la violencia obstétrica es la última frontera de la violencia de género, porque está socialmente aceptada».
Autora del libro Mamá desobediente. Una mirada feminista a la maternidad, publicado en 2019 por la Editorial Capitán Swing, Vivas considera que la maternidad es un tema que ha sido olvidado por los movimientos sociales y también por el feminismo. «Aunque eso está empezando a cambiar», explicó en su texto la también activista por los derechos humanos de las mujeres.
A su juicio, el reconocimiento incipiente de la violencia obstétrica en Cuba es un avance, pero el desafío sigue siendo estructural: «erradicarla exige cambiar paradigmas culturales, reformar instituciones y escuchar a las mujeres».
La solución, de acuerdo con Borges Lamas, pasa por la formación y el desempeño de las y los profesionales, por unir conocimientos científicos y tecnológicos con valores humanos, asegura.
Dixie Edith SemMéxico/SEMlac, La Habana, 25 de abril, 2025.- Las redes de apoyo para las víctimas de violencia son consideradas alternativas o caminos paralelos en la respuesta a esa problemática, pues son fundamentales para ofrecer asistencia, recursos y un entorno seguro.
Para la siquiatra Ivon Ernand Thames, coordinadora del área de Atención Integral a las Mujeres Víctimas de violencia basada en género, del Centro Oscar Arnulfo Romero (Oar), las redes son esenciales para atender la violencia de género, pues ofrecen asistencia inmediata y trabajan en la prevención para construir entornos seguros y equitativos.
A juicio de esta especialista, entre sus aportes clave están sensibilizar sobre las causas y consecuencias de la violencia, educar para su erradicación y facilitar el acceso a servicios como atención médica, apoyo psicológico y asesoría legal.
¿Qué pueden aportar las redes de apoyo en la atención, pero también en la prevención de esta problemática social?
Las redes de apoyo social para las víctimas de violencia, especialmente de violencia basada en género, incluyen diversas instituciones, servicios y organizaciones, tanto gubernamentales como de la sociedad civil o agrupaciones comunitarias. Su respuesta articulada, coordinada e intersectorial es lo que garantiza una atención integral.
La colaboración entre instituciones es vital para abordar integralmente esta problemática compleja, que requiere enfoques multifactoriales. Incluir a las familias en este proceso es fundamental: sensibilizarlas y brindarles herramientas fortalece el acompañamiento a las víctimas.
La articulación también impulsa la participación, integrando a las comunidades en el diseño de programas adaptados a sus necesidades específicas. Esto implica reconocer que cada localidad y persona tiene requerimientos distintos, priorizando una atención personalizada. Además, acciones conjuntas de sensibilización -como informar sobre recursos disponibles y cómo acceder a ellos- son esenciales para empoderar a las comunidades y garantizar respuestas efectivas y contextualizadas.
Finalmente, es fundamental el uso de la tecnología, con aplicaciones y plataformas digitales que centralicen información sobre los servicios y faciliten el acceso para las víctimas, así como las redes sociales para difundir información sobre recursos, eventos y campañas, permitiendo incluso el intercambio con quienes lo necesiten.
¿Cómo articular estas redes con otras respuestas legales, educativas, de salud, para que se complementen y no se dupliquen u obstaculicen el trabajo?
La articulación de las redes de apoyo social en el contexto de las violencias es esencial para garantizar que los servicios sean efectivos, complementarios, rápidos y que se evite la revictimización de las personas. La revictimización es un extenso tema y se produce cuando los procesos son lentos y las personas tienen que repetir su historia en varias ocasiones, cuando no se les da la respuesta adecuada.
La sincronización entre instituciones es clave para abordar la violencia, ya que este problema exige alianzas estratégicas y un intercambio constante de información, recursos y experiencias. Es esencial definir roles claros en el sistema de atención: cada institución debe conocer sus funciones específicas para evitar duplicidades y agilizar procesos. Esto incluye identificar qué servicios existen en cada comunidad -quiénes los ofrecen y dónde- para orientar adecuadamente a las personas.
La formación conjunta y sistemática es otro pilar. Capacitar en temas como atención a víctimas, derechos humanos y enfoque de género, mediante talleres y seminarios que involucren a todos los actores, fortalece la sensibilización y la calidad de la respuesta.
Además, se requieren protocolos comunes -como guías de derivación ágiles- que permitan dirigir a las víctimas a los servicios necesarios, sin demoras ni revictimización. Estas guías deben detallar estrategias de actuación para cada institución y cómo articularlas entre sí.
Por último, son fundamentales un monitoreo continuo y evaluaciones periódicas -con retroalimentación de víctimas y personal- para medir la efectividad de las acciones, identificar áreas de mejora y ajustar estrategias.
¿Qué desafíos particulares representan para el caso cubano? ¿Qué fortalezas y que debilidades tenemos en ese ámbito?
En Cuba, contamos con fortalezas clave para abordar la violencia de género. Destacan la voluntad política y el respaldo gubernamental, así como documentos orientadores como la Estrategia de prevención y atención a la violencia de género y en el ámbito familiar, que promueve un trabajo articulado. Además, existe un marco jurídico –leyes y normas– que garantiza protección a las víctimas, junto a un personal sensibilizado y comprometido.
Sin embargo, persisten desafíos significativos. La desarticulación institucional es uno: aunque existen protocolos y pautas legales, su implementación coordinada es limitada, lo que fragmenta los esfuerzos y reduce su efectividad. A esto se suman las resistencias culturales y la disparidad en la formación entre organizaciones, que obstaculizan el reconocimiento del problema y una colaboración eficaz.
En síntesis, superar estas barreras exige fortalecer la coordinación práctica, alinear la capacitación y combatir los estigmas sociales, además de aprovechar las bases ya establecidas para construir una respuesta integral y sostenible.
La paridad en México es una paridad constitucional explica la profesional analista de la Ciencias Políticas .
Panamá fue pionero en legislar sobre la paridad de género en la política. Sin embargo, en la práctica existen válvulas de escape que permiten a los partidos no postular mujeres
Adolfo Berrios Riaño*
SemMéxico/Billie Parker Noticias, Cd. de Panamá, 21 de abril, 2025.- La analista política, quien ha estudiado por años los partidos políticos y la democracia en Panamá. Junto con IDEA Internacional, presentó unos cuadernillos dónde aborda el reto de construir una democracia paritaria entre hombres y mujeres, en entrevista con La Estrella de Panamá.
¿En qué consiste el concepto de paridad en política y cuál es el estado actual de Panamá?
La mayoría de la población, el 50,4% en el caso de Panamá, son mujeres y la idea es llevar esa diversidad a las instituciones y a la política. Cuando hablamos de la paridad lo que estamos haciendo es un llamado a la igualdad sustantiva y eso significa que el 50% de las mujeres tengan acceso al 50% del poder, señala en su valoración analítica.
Desde hace algunos años se han desarrollado desde diferentes países iniciativas, agendas políticas, propuestas para hacer que las mujeres lleguen en igualdad de condiciones que los hombres a la competencia política y que integren de manera paritaria las instituciones, advierte.
Panamá es uno de los países que tiene aprobada la paridad en sus leyes desde hace muchos años, es más ha sido uno de los pioneros digamos, pero ese diseño paritario en el caso panameño es débil, en comparación a otros países como México, como Bolivia, como Costa Rica, que también habiendo aprobado un diseño paritario. Cuando uno va a las instituciones no ve 50% de mujeres, al contrario, de 71 escaños sólo 15 están ocupadas por mujeres en la actual Asamblea Legislativa, abunda la investigadora.
La Interrogante es porque entonces ¿no se cumple esa paridad en Panamá? a lo que diserta sobre las válvulas de escape que tiene su norma.
“Una de las razones más importantes es que esa ley que exige la paridad es débil y tiene lo que nosotros llamamos una válvula de escape. Los partidos políticos tienen un recurso legal para no cumplir lo que dice la norma. La norma les exige poner el 50% de las candidaturas y cuando tú vas a registrar la candidatura resulta que los partidos pueden presentar una cartita que dice que no hay suficientes mujeres como para cumplir el 50% de las candidaturas, entonces esa válvula de escape permite legalmente a los partidos no cumplir con la paridad. Yo creo que los partidos o la dirigencia de los partidos políticos están en deuda con las mujeres panameñas. Simulamos que tenemos un sistema paritario pero en la práctica no se cumple.”
El periodista indaga en su entrevista sobre la evaluación de Panamá en comparación con otros países?
La representación de mujeres en la política panameña es de 21,13% y la media de América Latina es 35,8% según datos de la unión interparlamentaria que lo pueden encontrar en el observatorio de género de la Cepal.
Y viene el cuestionamiento en relación con el machismo ¿Cómo ha logrado un país con una prevalente cultura machista como México lograr 50% de paridad?
“Lo primero que se ha hecho es tener un diseño electoral de género, las reglas del juego, las leyes fuertes. La paridad en México es una paridad constitucional. Es el único país de la región que la tiene en la Constitución y que están abocados a construir democracias paritarias” advierte la científica.
“Además, hay mandato de posición fuerte. ¿Eso qué quiere decir? Que es en cremallera y alternancia. Si hay una candidata mujer encabezando la lista, su segundo sí o sí tiene que ser hombre, su tercera mujer, su cuarto hombre y así sucesivamente. Si está encabezada por hombre, la segunda tiene que ser mujer y se va alternando. Y eso se llama mandato de posición“, explica .
Panamá no tiene mandato de posición, reconoce, tiene dice, una paridad vertical. Tienes una lista y 50 tienen que ser hombres y 50 mujeres. Si solo dices paridad vertical sin el mandato de posición, lo que te pasa es que te ponen todas las mujeres en los escaños de abajo de la lista y solo entran los que de arriba de la lista y siempre ganan los hombres.
Otra cosa que es importante es que haya sanciones fuertes. México tiene una sanción muy fuerte, tú no puedes registrar la candidatura en el momento que la presentas si no cumples.
“No es que te van a dar unos días para arreglarla. O la cumplís o la cumplís. Si no, no la puedes registrar”.
El caso panameño es muy llamativo porque lo que tú tienes es una ley que dice que somos paritarios, sin mandato de posición, sin sanciones por no cumplir con lo que dice la ley, con registro de candidaturas paritarios, pero además con la posibilidad, es decir, con una válvula de escape que permite a los partidos no cumplir con esa exigencia de paridad.
¿Sabes cuántas mujeres hubo candidatas en la elección del 2024? 19%, o sea, es imposible tener el 50% del poder si cuando estás en las candidaturas tienes sólo el 19% de las candidaturas.
La inevitable narrativa que se escucha en los hombres y algunas mujeres surge al no entender que las oportunidades no son las mismas: ¿No debería estar el sistema basado solo en méritos y no en género?
Flavia Freidenberg responde con mesura. “El problema es que no están las mismas condiciones y eso es lo que les estamos pidiendo, pónganos las mismas condiciones y vamos a ver quién gana. Yo coincido completamente contigo y creo que por supuesto entre las mujeres va a haber mujeres muy competitivas y va a haber otras mujeres que no, pero que nos dejen jugar, que nos dejen jugar en igualdad de condiciones. Ahora mismo está este argumento meritocrático, “si ellas quieren que vengan y compitan”, pues entonces déjame llegar a la candidatura. El problema es que no me dejan llegar a la candidatura porque me argumentan con unas cartitas de que no hay mujer, entonces los partidos no hacen esfuerzos para conseguir mujeres competitivas adentro de sus organizaciones, no tienen incentivos, no tienen incentivos porque cuando llega el día de las elecciones pueden ir a jugar sin ellas y no pasa nada”.
En Panamá, insiste Flavia Freidenberg, “la cancha está inclinada. Lo que las mujeres estamos reclamando es que la cancha esté pareja, que nos dejen competir y que veamos en la competencia quién gana”.
“En Panamá, es evidente el activismo de muchas mujeres en los partidos políticos y hemos tenido grandes líderes políticas a lo largo de nuestra historia. ¿Por qué un partido no promovería a sus mujeres?
“Hay múltiples factores, por supuesto hay factores culturales, hay una visión de que los hombres son mejores líderes, que los hombres lo hacen mejor, que las mujeres tienen que estar en casa y que los hombres tienen que están más preparados para el espacio público, pero eso ocurre en todos lados, digamos, no es sólo algo de Panamá”.
“A mí me da la impresión de que es difícil compartir el poder, si vos tenés el poder no querés dárselo a alguien. La cuestión está en que es muy difícil también para mí hablar de una democracia sin mujeres y lo que hoy tenemos en Panamá es una democracia sin mujeres y yo soy de las que piensa que si no hay mujeres entonces es que no hay democracia”.
“La clase política panameña debería tenerle menos miedo a las mujeres y debería entender que las mujeres somos muy diversas, muy plurales, así como habemos mujeres que somos feministas, de izquierda, progresistas, puede haber otras mujeres que son de derecha, conservadoras. La paridad no es sólo de un grupo, la paridad es para todas y para todos, porque significa la igualdad, significa construir una sociedad de iguales, entonces yo me preguntaría por qué los hombres se resisten tanto al poder de las mujeres.
¿Qué se necesita para lograr un cambio? inquiere el periodista.
“Necesitas votos. Necesitas una asamblea legislativa que vote por eliminar el artículo 373 del Código Electoral, dónde está la válvula de escape. Por supuesto que todas las acciones desde la sociedad civil, desde los medios de comunicación, desde la sociedad organizada, el movimiento de mujeres, todo esto son recomendaciones y sugerencias que tienen que ser adoptadas desde la propia sociedad panameña. Pero la decisión es algo que la tienen que impulsar las mujeres y los hombres panameños y yo confío en ellos, yo llevo desde el año 2009 trabajando sobre Panamá, estoy muy agradecida con Panamá, me ha enseñado muchísimo Panamá sobre el funcionamiento de los partidos políticos, las primarias y las condiciones de igualdad y yo confío en los hombres y las mujeres pensantes, porque esto no sólo lo hacen las mujeres, tú necesitas a hombres comprometidos con la paridad.
“En una Asamblea donde tienes una mayoría de hombres, ¿cómo consigues los votos?
Con hombres que entiendan que la democracia está basada en la igualdad, con hombres comprometidos con la democracia, con hombres que entiendan que hoy Panamá reproduce mecanismos de exclusión que hay que eliminar y entonces yo apuesto por la razón. Es como cuando nos dieron el voto a las mujeres. Nos decían lo mismo, no, no están capacitadas, tienen que estar en la casa, tienen que cuidar.
“Yo creo que una democracia fuerte es una democracia paritaria, es una democracia donde hombres y mujeres tanto en el ámbito público como en el ámbito privado tienen las mismas condiciones y oportunidades.
“En Panamá la cancha está inclinada. Lo que las mujeres estamos reclamando es que la cancha esté pareja, que nos dejen competir y que veamos en la competencia quién gana”, concluye.
La doctora Freidenberg tiene una amplia trayectoria en la investigación de las ciencias políticas. Es licenciada en Ciencia Política en la Universidad de Belgrano, Argentina; en México ha estado asesorando distintas instituciones.
*Publicada originalmente en el diario La Estella de Panamá
Más mexicanos se abren a explorar relaciones fuera del modelo monógamo tradicional. Foto: Especial
Las relaciones abiertas o el polimamor están dejando de ser un tabú para convertirse en una opción válida para muchas personas
Más del 54 por ciento ha participado en algún tipo de relación no sujeta a una sola pareja en nuestro país
Sara Lovera
SemMéxico, 21 de abril, 2025.- Más de la mitad de las y los mexicanos ha participado en algún tipo de relaciones alternas, abiertas o experiencias sexuales casuales y de estas un tercio ha tenido alguna relación alterna a su pareja formal o matrimonial, según un estudio realizado por Dive Marketing y que se basa en una muestra de 1,773 sondeos realizados en América Latina.
De acuerdo con la publicación No monogamia en Latinamérica, México, la mayoría de los y las mexicanas considera que la ruptura monogámica sigue teniendo una connotación negativa, no obstante, el 54% de las y los encuestados señaló haber participado en algún tipo de actividad que rompe con la exclusividad de pareja.
El estudio fue realizado por la aplicación de citas Gleeden, en colaboración con la consultora Dive Marketing, y reveló que el 33% de los mexicanos ha sido “infiel “a su pareja. Este sesgo “infiel” se repite en las informaciones periodísticas y de redes desde el día 11 de abril en que se difundió el estudio. Hay rechazo a la infidelidad, que en México llegó a ser una “institución”, la “casa chica”, privilegio de los hombres.
Al conocerse el estudio hubo una sensación de “sorpresa”, la indagación realizada en SemMéxico, evidencia que estas prácticas han ido creciendo en esta país machista, donde la “infidelidad” es una experiencia más practicada por los hombres.
En el país, se estima un porcentaje de “infidelidad” sexual de 30.6 por ciento en hombres y 12.8 por ciento en mujeres. Ser hombre triplica la probabilidad de infidelidad sexual en comparación con ser mujer, según José Moral-de la Rubia, quien publicó en 2020, un artículo Diferencias entre sexos en un modelo predictivo de la conducta de infidelidad sexual entre personas casadas de Monterrey, México en la Revista Costarricense de Psicología.
La Casa Chica
De la casa chica, existen muchos análisis. Tiene que ver con la “libertad de los hombres” y la anuencia social. La frase cobró importancia para la sociología y la psicología hace 40 años, durante la crisis de los contagios del VIH. Esta se define como una forma de concubinato de la sociedad mexicana que data al menos de tiempos del Virreinato de la Nueva España.
Consiste en una familia secundaria, con mujer e hijo(s), que varones casados mantienen aparte de su familia principal «la casa grande». El varón corre con los gastos de esta segunda familia y la visita con frecuencia variable, pero sus miembros tienen un rango social inferior al de la «legítima», y no hay lazos formales de matrimonio entre él y su otra mujer. En México se pedía a las mujeres que “aguantaran”.
Con la modernización de la sociedad mexicana (como la enmancipación de la mujer, la aceptación de las parejas de hecho, el divorcio, el aumento del costo de la vida, etc.), esta institución está desapareciendo como una formalidad, pero sigue siendo un concepto asociado a aquel varón “infiel” que lleva una doble vida con la segunda familia llamda la casa chica, persiste.
De una producción cinematográfica, llamada “la casa hica”, la escritora Mónica Lavín escribió : “Ocultas de la vida pública y, si acaso, ligeramente turbadas por los murmullos de los enterados, algunas de las pasiones amorosas más emblemáticas del agitado siglo XX en México vivieron alejadas de las miradas inquisitorias.
Artistas, intelectuales y políticos cuya obra y decisiones aún perduran componen este retablo de relatos que van del blanco y negro del celuloide a los vibrantes colores de la fotografía y la pintura, de los pasillos de una secretaría de estado a los del toreo de la condesa, de los viajes por barco a Europa a los aviones privados, de las residencias campestres en el naciente barrio de Polanco a los edificios de nueva york. Historias de personajes cuya fragilidad los llevó a rendirse ante la pasión y el poder de la intimidad. Secretos, anhelos, perversiones, confesiones e incluso alguna de las decisiones que forjaron la historia del país se gestaron entre las discretas paredes de una casa chica. La casa chica no es sólo la realidad paralela de una vida amorosa, es también una metáfora acerca de la ambigüedad de la pasión”.
Lo mismo se ha escrito -mucho- de cómo la “infidelidad” rompe con el compromiso de una relación sexo afectiva.
El Informe
Lo que se publicó del informe, nutridamente publicado durante una semana, hubo un título de enorme sorpresa: ¡Ah, caray! El 54% de los mexicanos ha tenido una relación no monogámica. (Excélsior)
El sondeo de la aplicación de Gleeden añade que las otras prácticas no exclusivas más frecuentes son las relaciones abiertas, con 26 por ciento; el poliamor y swinger, cada uno con 9 por ciento, y la anarquía relacional con 8 por ciento. Ésta última se basa en la creación de vínculos que se adapten a las necesidades de las personas, y no a las normas sociales. La menos practicada es la poligamia, con sólo 4 por ciento.
En la presentación de resultados del sondeo, la sexóloga Paulina Millán, directora del Instituto Mexicano de Sexología (Imesex); Stephanía Soto, directora de la consultora Dive Marketing, y Silvia Rubies, directora de comunicación de Gleeden Latinoamérica, coincidieron en que pese a que existe un interés creciente en explorar relaciones consensuadas fuera de la monogamia tradicional, la “infidelidad” sigue siendo la forma más común de transgresión a los modelos convencionales.
La auscultación arrojó que en la región estudiada de América Latina; México, Colombia, Argentina y Brasil hay una tendencia creciente de relaciones no monógamas, y ello implica cambios profundos en las estructuras sociales y afectivas.
En el estudio se analizó también al grupo de personas mayores de 50 años de edad, el cual no suele considerarse en rubros sexo-afectivos, debido a los prejuicios en torno a la edad y el sexo. Millán comentó que el disfrute y la libertad sexual se critica mucho más cuando más edad tienes, pero se olvida que en esa etapa de la vida se tienen diversas ventajas.
El poder que se adquiere con la edad es que no te importa lo que digan. Además, ya vas de segunda vuelta; ya te divorciaste o separaste, y entonces ya tienes claro qué es una relación desde la monogamia, y qué es lo que quieres ahora.
Soto coincidió en que aunque es el sector más estigmatizado y segregado por otras generaciones en temas sexo-afectivos, tienen las mejores condiciones y oportunidades para la no monogamia.
Este grupo etáreo es de los más estables en recursos en comparación de todos los demás: tiene tiempo, dinero y experiencia; y ya hicieron lo que quisieron.
Aunque el interés por explorar otros modelos relacionales es creciente, las barreras sociales y emocionales siguen influyendo en las decisiones individuales.
Miedo, Tabú y realidad
Así, en México existe un profundo miedo a que la pareja se rompa al experimentar con las no monogamias. La principal barrera para la no monogamia es respetar acuerdos y límites de la pareja (39 por ciento), seguida de la ética y moral (30 por ciento) y la confianza (20 por ciento).
Este informe, que analizó las tendencias en México, Colombia, Argentina y Brasil, también destaca que el 54% de los y las mexicanas ha participado en algún tipo de relación no monógama en algún momento de su vida.
Además de no practicar la monogamia, otras prácticas incuyen relaciones abiertas (26%), poliamor (9%) y el intercambio de parejas o ‘swinger’ (9%).
Estas formas de relación, aunque aún minoritarias, están ganando terreno en la sociedad mexicana, reflejando una mayor apertura hacia diferentes estructuras afectivas y sexuales.
El estudio también señala que las principales barreras para adoptar relaciones no monógamas en México son el respeto a los acuerdos y límites de la pareja (39%), consideraciones éticas y morales (30%) y la confianza (20%).
Estos factores indican que, aunque hay una creciente aceptación, persisten desafíos culturales y personales que dificultan la adopción de estas prácticas.
La tendencia hacia la no monogamia en América Latina sugiere cambios significativos en las estructuras sociales y afectivas.
En México, esta evolución podría estar relacionada con una mayor visibilidad de las diversidades sexuales y una creciente discusión sobre las formas alternativas de relacionarse, lo que implica una transformación en las normas tradicionales de pareja.
Estos hallazgos reflejan una sociedad en transición, donde las relaciones no monógamas están dejando de ser un tabú para convertirse en una opción válida para muchas personas. Sin embargo, la implementación de estas prácticas requiere de una comunicación abierta y acuerdos claros entre las partes involucradas para evitar conflictos y malentendidos.
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¿Qué es la no monogamia en México?
Según el estudio, el 62 por ciento de quienes han experimentado este tipo de dinámicas se identifican con el modelo de relaciones abiertas. En menor medida, también se reportaron vínculos poliamorosos, donde hay compromiso emocional con más de una pareja simultáneamente.
La investigación muestra que la mayoría de estas experiencias ocurren entre personas jóvenes (18 a 35 años) y con nivel educativo medio o superior, con mayor prevalencia en zonas urbanas como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Además, el 47 por ciento de a quienes se consultó dijeron interesarse en explorar relaciones no monogámicas en el futuro, mientras que el 19 por ciento señaló haber mantenido vínculos paralelos con consentimiento mutuo, sin considerarlo infidelidad.
Otro dato revelador es que el 66 por ciento de quienes han vivido estas experiencias afirman sentirse con mayor satisfacción en cuanto a libertad emocional, comunicación y autoconocimiento.
Apertura en las relaciones
A pesar de la creciente visibilidad, persisten tabúes sociales. El 53 por ciento considera que la no monogamia todavía es estigmatizada, sobre todo por sectores conservadores y religiosos. Sin embargo, las nuevas generaciones muestran mayor apertura: entre jóvenes de 18 a 24 años, el 34 por ciento ha tenido o desea tener relaciones no monogámicas.
Expertos como la psicóloga Mariana Plasencia, colaboradora del estudio, aseguran que estas cifras evidencian una transformación cultural.
No se trata de moda, sino de una exploración legítima de cómo queremos vincularnos”, señala.
La tendencia en México apunta a una diversificación en la forma de entender el amor y las relaciones. Si bien la monogamia sigue siendo el modelo predominante, la apertura hacia otros formatos gana terreno, especialmente entre jóvenes urbanos, profesionales y conectados a discursos de inclusión y libertad relacional.
Recordatorio: SCJN dice no al poliamor, rechaza amparo a matrimonios de más de dos
La primera sala de la SCJN rechazó un amparo con el que se pretendía incluir a más de dos personas en un matrimonio o concubinato, conocidas como poliamor, según nota oficial del 3 de abril de 2024.
La primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazó un amparo con el que se pretendía incluir a más de dos personas en una relación legalmente reconocida de matrimonio o concubinato, mejor conocidas como poliamor.
Con cuatro votos a favor y uno en contra, los ministros respaldaron el proyecto Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien recomendó revocar la sentencia que hace tres años abrió la puerta a unciudadano de Puebla para que pudiera casarse o vivir en concubinato con dos personas o más.
Pedro Arroyo Soto, juez Octavo de Distrito en Materia de Amparo Civil, Administrativa y de Trabajo y de Juicios Federales en el Estado de Puebla, otorgó en mayo de 2021 el amparo al ciudadano basándose en criterios establecidos previamente por la primera sala de la Corte, la cual ha reconocido que laConstitución protege todas las formas y manifestaciones de familias que existen.
El gobierno del estado de Puebla impugnó la resolución del juez, ya que se declararon inconstitucionales los artículos 284 y 297 del Código Civil, los cuales se ordenó no aplicar al quejoso.
El ciudadano buscaba que el poliamor fuera reconocido dentro del marco legal del matrimonio y el concubinato.
En su proyecto, el ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo argumentó que las relaciones poliamorosas no son comunes en la sociedad mexicana y advirtió que esta figura podría generar situaciones de desigualdad y discriminación, especialmente hacia mujeres, niñas y niños.
La SCJN determinó que, en caso de que la figura del poliamor llegara a crecer en la sociedad, debería ser regulada por los Congresos locales para proteger los derechos de sus integrantes y evitar situaciones de desventaja.
La BBC encontró en 2012:
¿Cuántas parejas sexuales tiene un hombre en promedio a lo largo de su vida?
El número de parejas sexuales que tiene un hombre a lo largo de su vida varía según la fuente, pero en general se considera que está entre 4 y 10.
Cifras de encuestas
En una encuesta de CNN, los hombres afirmaron tener un promedio de 14 parejas sexuales, mientras que las mujeres dijeron que solo siete.
En un estudio de la Sociedad Europea de Ginecología, los hombres reportaron más de 30 parejas sexuales.
En una encuesta de 2007 en Estados Unidos, los hombres informaron tener un promedio de más parejas sexuales que las mujeres.
En un estudio de Superdrug, hombres y mujeres coincidieron en el número ideal de parejas sexuales.
La ciencia y las relaciones sexo/afectivas
Generalmente las estadísticas sugieren que más hombres son infieles a sus parejas que mujeres. Pero ¿qué tan confiables son las cifras y -si se necesitan dos para bailar el tango- es acaso matemáticamente posible?
La evidencia no pinta bien para los hombres.
La Encuesta Social General Americana en 2006 encontró que casi el doble de hombres casados que de mujeres casadas había admitido haber mantenido relaciones sexuales con alguien que no era su cónyuge.
Un estudio importante en Reino Unido de la conducta sexual -la Encuesta Nacional de las actitudes sexuales y estilos de vida del 2000- encontró que 15% de los hombres que había tenido dos relaciones al mismo tiempo en el año anterior, pero sólo 9% de las mujeres.
Catherine Mercer, directora de análisis del estudio, dice que esta brecha de género puede ser en parte porque las mujeres son menos propensas a admitir el engaño que los hombres.
La monogamia no es la única forma de amar; relacionarse fuera de la monogamia es posible, se trata de relaciones abiertas, una forma diferente de amar
El Amor/ Control
La Cadera de Eva en 2020 escribiró que el amor se ha convertido en una utopía emocional que nos ha conducido por un modelo heterosexual y monógamo: nos dice Coral Herrera, escritora feminista conocida por su análisis y crítica al amor romántico.
La misma autora nos explica en su texto “La construcción cultural del amor romántico”, que el amor se construye con base en la moral, las normas, creencias y costumbres de cada sistema social, pero eso cambia con el tiempo y el espacio.
Cada vez más parejas apuestan por un modelo relacional no monógamo. Las opciones son diversas, y todo depende de los acuerdos a los que se lleguen con las parejas o vínculos. Las relaciones abiertas son una forma de romper con la mononorma.
¿De qué van las relaciones abiertas?
Se trata de un acuerdo en el que una o ambas partes de la relación pueden tener relaciones sexuales o afectivas con otras personas regularmente. Todo depende de los acuerdos a los que se lleguen en pareja; hay parejas que permiten la posibilidad de relacionarse sexualmente con otros u otras, pero mantienen la exclusividad afectiva y viceversa.
También existen parejas que acuerdan que sólamente una de las partes se relacionarán sexual o afectivamente con personas externas a la relación. La clave está en la comunicación y el establecimiento de límites claros.
¿Cuáles son las ventajas de una relación abierta?
Las relaciones abiertas permiten a los integrantes hablar con la verdad. En estas relaciones no hay necesidad de mentir para relacionarse con otras personas. Las infidelidades quedan fuera de la relación en tanto la comunicación de la pareja sea efectiva y respetuosa.
Una relación abierta permite explorar otras formas de relacionarse y amar, tanto a la pareja principal como a los otros vínculos afectivos con quienes se relacionen. En esta forma de amor, respetar la libertad individual y priorizar la responsabilidad afectiva son cosas fundamentales.
¿Cuáles son las reglas?
El establecimiento de límites debe depender de ambos integrantes de la relación; deben establecerse de acuerdo con lo que ambos se sienten cómodos, por lo que mantener una comunicación efectiva y honesta es la regla más importante.
Algunas relaciones abiertas tienen como regla principal el respeto de la jerarquía, es decir, tener a la pareja como su relación principal y al resto de las parejas como secundarias. Esto no implica que sean menos importantes. En ocasiones, las relaciones abiertas se convierten en relaciones poliamorosas sin jerarquización.
¿Cuales son las desventajas?
Enfrentarse a la ruptura del amor monógamo es un camino difícil y un proceso de desaprendizaje lento. En sociedades donde se aprende a amar en la exclusividad como principal muestra de amor, quitarse ideas hegemónicas del amor monógamo es difícil e implica luchar contracorriente en contextos donde la mayoría de personas lo consideran raro o antinatural.
Por otra parte, relacionarse en esquemas no monógamos depende de un esfuerzo constante por reforzar la responsabilidad afectiva, luchar contra los celos y dejar el egoísmo de lado.
Y esta publicación añade: Ahora que sabes las generalidades de las relaciones abiertas, ¿te atreves a intentarlo?
SemMéxico, Ciudad de México, 21 de abril, 2025.- Los que asistieron a esa premier en la Cineteca Nacional aún lo recuerdan. Era el jueves 12 de febrero de 1976, y a punto de iniciar la proyección de “El reportero”, la premiada película de Antonioni, irrumpió el novelista afrancesado (recién había desembarcado de París), y dirigiéndose al novelista de Aracataca, en la primera fila de la sala, le soltó un puñetazo al rostro. Gabriel García Márquez, que apenas lo saludaba, rodó al piso y Vargas Llosa se fue sin decir palabra. La “china” María Luisa Mendoza, ahí presente, clamaba: “Traigan un bistec”, para el moretón. Así moría esa fraternidad literaria que algún crítico bautizó como “el boom latinoamericano”, luego que Rodrigo Moya la retratara en su casa al acudir al llamado de Gabo.
Habían sido amigos y cómplices, en las buenas y en las malas, durante los años de zafacoca en Barcelona, París y La Habana donde conversaban con sus pares, Carlos Fuentes, Julio Cortázar, Carlos Barral y José Donoso. La deslumbrante camada se extinguió la semana pasada con el fallecimiento de Mario Vargas Llosa en su casa familiar de Lima.
Contar y recontar la vida. La vida nacional y la vida personal, la tragedia que es Latinoamérica a ratos, la pasión y la desesperanza, la utopía, la entronización del poder, la barbarie que se niega a abandonarnos. Todo ello habita en las novelas de esos monstruos de la narrativa –el Boom– que se fumaron la vida con su obra, como aventureros desaforados.
En México se recordará por siempre la expresión destemplada que hizo Vargas Llosa en el verano de 1990 para describir al régimen del PRI. “La dictadura perfecta no es el comunismo, no es la Unión Soviética, no es Fidel Castro, la dictadura perfecta es el PRI en México”. Sentencia que quedó como de bronce. La dictadura no tan perfecta que había perdurado 70 años (desde 1929, en que Plutarco Elías Calles lo fundara como PNR). Y con cajas destempladas alguien le sugirió que sí, abandonara prontito el país. Y se le quedó el mote. La perfecta dictadura que ni Somoza, ni Perón, ni Trujillo lograron instalar, per se, en sus propios países.
La novelística de Vargas Llosa recoge algunos episodios regionales del caso. Es lo que se narra de modo magistral en La Fiesta del Chivo, La guerra del fin del mundo, Historia de Mayta, Tiempos difíciles, y de algún modo en La casa verde, Conversación en la catedral, El pez en el agua. En esas novelas Vargas Llosa nos cuenta las ilusiones de redención nacional, el atraso popular, el ejercicio del poder que se arrogan esos tiranuelos ávidos de codicia y venganza, cuyos nombres hacen heder las páginas de la historia continental… Fulgencio Batista, Alfredo Stroenssner, Augusto Pinochet, Jorge Videla, Hugo Chávez, nuestro Victoriano Huerta, “Papá Doc” Duvalier.
Dictadores de pacotilla que sucumbían en la primera asonada pues nunca supieron hacer “institucional” la sucesión del poder, como aquí lo vislumbró el jefe máximo, ya lo decíamos, Plutarco Elías Chávez. Sólo que la democracia, cuando se conquista en las calles y en las urnas, se vuelve del todo aburrida y no es candidata para protagonizar un ejercicio narrativo de peso. ¿Alguien se animará a escribir la novela de Dilma Roussef, de Andrés Pastrana, de Enrique Peña? Serían convenientes para la lucha contra el insomnio.
En un arranque de arrogancia, discípulo al fin de Jean-Paul Sartre, Vargas Llosa sintió la necesidad existencial de trascender en el plano político. Como nadie de su generación, se lanzó a la campaña electoral por la presidencia del Perú en 1990, que perdió ante un anónimo candidato de apellido japonés, que terminaría en la cárcel. Rómulo Gallegos, escritor colombiano, sí logró la presidencia de su país (1947-48) hasta que fue derrocado. Lo mismo intentaría nuestro José Vasconcelos en la campaña antirreeleccionista de 1929, pero el temerario intelectual político fue derrotado por el incipiente y perfecto régimen.
Mario Vargas Llosa fue igualmente aventurero. En la literatura, combinando los episodios biográficos con la narración histórica, en la vida personal, concertando relaciones sentimentales cada decenio, en la vida intelectual, ciñéndose al liberalismo luego de abandonar las militancias juveniles de corte comunista.
Fue el más importante escritor en lengua española de su generación, y así fue reconocido por los jurados del Premio Nobel y del Príncipe de Asturias. Cumplida su misión, en los últimos años fue conciliándose consigo mismo y su gente. En 2022 publicó en la revista Letras Libres un cuento denominado “Los aires”, en el que describía el aburrimiento y la extrañeza de un personaje que no se reconoce ya en los ámbitos de antaño… la gente ya no conversa, sino que dialoga con sus telefonitos, y todo ha perdido de interés. Luego anunció que ya no colaboraría con su columna periodística Piedra de toque, y se despidió de sus lectores. Al poco abandonó a Isabel Preysler, con quien había concertado un romance de socialité, y retornó al seno familiar con Patricia, su mujer.
Paseaba por los barrios antiguos de Lima, se reconocía en las avenidas de antaño, conversaba con sus hijos, recibía a viejos amigos en su casa. El héroe estaba fatigado, su existencia había sido del todo imperfecta, pero vital como ninguna. Sí, el mundo le había pertenecido. ¿Qué más?
SemMéxico, Ciudad de México, 21 de abril, 2025.- La agenda feminista ocupa un lugar relevante en el debate público. Las conquistas y los avances logrados en los últimos años son casi proporcionales a la ofensiva en su contra en países de todo el arco ideológico. Los movimientos a favor de la igualdad en América Latina se insertan en una ola global del feminismo que, sin embargo, despierta temores y rechazo en sectores conservadores financiados a los más altos niveles.
Las posturas contra el feminismo están arraigadas e intentan un alza en la región. La Fundación Friedrich Ebert en Chile publicó un estudio sobre los comportamientos, valores y percepciones sociales hacia el feminismo en Argentina, Brasil, Chile, El Salvador y México con resultados alarmantes que revelan la necesidad de concientizar más al respecto.
El análisis se apoya en encuestas realizadas en 2023 y 2024 en los cinco países seleccionados; incluyeron un conjunto de preguntas que posibilitaron la construcción de un índice de antifeminismo. El resultado muestra que El Salvador es el país con el mayor grupo de personas cantifeministas seguido de Brasil, Argentina, México (28,6 %) y Chile.
A pesar de los hitos del movimiento feminista como la despenalización del aborto en Uruguay, Argentina, México o Colombia que supuso un salto cualitativo, el análisis comparativo de las actitudes antifeministas muestra que el ascenso de hombres de ultraderecha (Bolsonaro, Milei, Bukele) ven al feminismo como una amenaza a los valores tradicionales, a la familia y sobre todo a su estatus quo.
En México se consultó a mil 400 personas en mayo pasado. En cuanto a nivel educativo, el antifeminismo se concentra en personas con educación secundaria y tristemente, en el rango de edad de los 25 a los 34.
El informe destaca que las posturas que justifican desigualdades económicas están alineadas con un conservadurismo ideológico, que también se opone a las demandas feministas. Ante la pregunta si para incentivar el esfuerzo individual debería haber mayor o menor igualdad, el país se muestra polarizado: la cantidad de personas a favor (41.8 %) y en contra (44.6 %) de una mayor igualdad es alta y prácticamente igual.
En un mundo agitado por múltiples crisis que se sobreponen, la preocupación más evidente que enfrentan los movimientos feministas es ver cómo se intentan deshacer los logros en la igualdad de género.
En la marcha del 8M hubo más afluencia que nunca, las demandas siguen vigentes, la fuerza, las trasformaciones sociales han sido increíbles por el movimiento de las mujeres que somos la gran fuerza revolucionaria de este siglo frente a un modelo patriarcal que llena de miedos, temores y violencia que se niega a morir y lucha por ganar adeptos. Necesitamos que también asuman que la igualdad es un ganar-ganar para todas las personas.
En ese marco, la ONU subraya que ningún país ha logrado la igualdad de género y recuerda que tardaremos 300 años para lograr la igualdad y 137 años en erradicar la pobreza extrema de las mujeres a nivel global si no actuamos ya.
El análisis presentado en el informe de la fundación alemana concluye que un patrón común es que los hombres presentan una mayor inclinación hacia el antifeminismo en comparación con las mujeres, lo que sugiere que el género es un factor determinante en estas posturas, a diferencia de la edad o el nivel socioeconómico.
Aspiro, como muchas de mis compañeras, que otro futuro incluyente e igualitario llegue.
SemMéxico, Cd. de México, 21 de abril, 2025.- Jorge Carpizo señalaba que “El tema del control del poder y de la administración pública es una preocupación que ya lleva siglos: ¿cómo conseguir un verdadero equilibrio entre la autoridad y la libertad que dé por resultado un orden responsable o sea un orden con libertad?”
Y concretaba: “Aquí es donde aparece la figura del ombudsman como un instrumento más, pero importante en el complejo mecanismo que tiende a controlar el poder en beneficio de la libertad, igualdad y seguridad jurídica de las personas”.
Y para lograr este objetivo, para hacer efectiva la protección de los derechos humanos, la plena autonomía del ombusdman es un requisito sine qua non.
Hoy la CNDH ha perdido el objeto de su creación y se ha convertido en una instancia paraestatal y figurativa, cuya presidencia desde 2019 la ocupa Rosario Piedra Ibarra, una militante de Morena, que llegó por instrucciones de López Obrador. En 2024 fue reelecta por el gobierno de Claudia Sheinbaum. Se delinea la ruta hacia su destrucción, a menos de que lo impidamos.
La señora Piedra guardó silencio frente al desastre del Covid donde más de un tercio de personas enfermas no debieron morir; frente a la falta de medicamentos y la niñez con cáncer sigue callada. El Mecanismo contra la Tortura está invisible. El Consejo Consultivo ciudadano renunció en pleno. El Programa de Asuntos de la Mujer para la Igualdad es una figura decorativa frente al crecimiento del feminicidio y la violencia contra las mujeres; no se protegen los derechos humanos de niñas y niños contra la trata. La señora Piedra ha guardado vergonzoso silencio frente a la militarización del país y de la seguridad pública.
La CNDH en términos del artículo 102 constitucional, es un mecanismo que corresponde al cumplimiento de los tratados del Derecho Internacional de los Derechos Humanos aprobados por el Estado mexicano y su armonización en el marco jurídico de la Nación. Si la CNDH hubiese continuado su fortalecimiento de su autonomía como se solicitó siempre por la oposición en el Senado, no sólo garantizaría lo señalado en el artículo Primero de la Constitución, tampoco se recurriría a los organismos internacionales protectores de los derechos humanos frente a omisiones por parte del Estado.
México tuvo una transición a otros partidos desde el 2000, dejando atrás la hegemonía de un partido único, por desgracia hoy volvemos hacia atrás. No es que estuviéramos bien; en cada proceso había un estira y afloja para que el gobierno en turno, no interviniera en influir en quién debía ocupar la presidencia de la CNDH.
Sin embargo, con la llegada de López Obrador, el Senado en 2019 violenta la regla constitucional, cuando la mayoría de senadores y senadoras de su partido, en una votación cuestionada por una oposición debilitada, impone a la señora Piedra. Queda en el Diario de Debates la duda razonable de que no alcanzó los dos tercios que la Constitución obliga. Así llegó quien estaba impedida para ser incluso, integrada al proceso.
Hoy nuevamente en la desvergüenza, hace el ridículo al acompañar al gobierno frente al anuncio del Comité de Desaparición Forzada de Naciones Unidas de invocar el artículo 34 de la Convención para proteger a las personas de desaparición forzada. Su falta de probidad y compromiso con los derechos humanos se evidencia con creces. ¡El Senado debe removerla de su encargo ya!
R. Palmerín Musicalizó más de 300 composiciones. Cambió Álvaro Carrillo la agronomía por la bohemia
Jorge Herrera Valenzuela
SemMéxico, Ciudad de México, 21 de abril, 2025.- Disfrutar de la bohemia musical, es una tradición que los mexicanos conservamos toda la vida.
En muchos rincones de nuestro hermoso México, encontramos a los bohemios desde el siglo pasado y ahí está Quirino Mendoza, autor de Cielito Lindo y de Jesuita en Chihuahua hasta este Siglo XXI de Sergio Esquivel y muchos más.
Ah, pero la bohemia no se acaba. El comentario finsemanero es para recordar a tres, no los únicos, que siguen presentes con sus poemas musicalizados y de ellos será la referencia siguiente.
Ricardo Palmerín nació el 3 de abril de 1887 en Tekax, Yucatán. El día 5 de ese mes, pero de 1932 fue asesinado Guty Cárdenas, en un bar del Distrito Federal. El cantautor Álvaro Carrillo retornaba, con su familia, a la Ciudad de México cuando su vehículo fue embestido por otro en la autopista Cuernavaca-México. El 3 de abril de 1969.
Un poquito de historia
Faltaría espacio para mencionar a los yucatecos que nos deleitaron, nos emocionan y nos llevan de la mano a la nostalgia. Por ello comentaré de dos ilustres pertenecientes al semillero del mayab.
Nicolás Urcelay murió a los 31 años, en 1950, después de triunfar en la escena teatral, en la radio y en los programas de televisión al lado de Pedro Vargas y de Agustín Lara. “El Caruso del Mayab” cantó en la Casa Blanca para el presidente Harry S. Trumann. Interpretó arias operísticas y recorrió países latinos y europeos.
“La Puerta se cerró” sigue en el gusto de la gente. Fue uno de los muchos éxitos del gran Luis Demetrio Traconis Molina. El primer impulsor del jovencito Armando Manzanero, quien tocaba el piano. Ambos se acoplaron, desde 1954, en larga temporada, en el modesto restaurante, “El Pollito”, de la Capital Mexicana.
A esos tres nombres, añado los del trío de solistas que ya están en el recuerdo, Sergio Esquivel, Carlos Lico, Rubén Zepeda Novelo y los de tres bellas que hemos aplaudido: Irma Dorantes, María Medina e Imelda Miller.
Crimen en un bar citadino
Recordar a Guty Cárdenas, es deleitarnos con sus interpretaciones como Nunca, composición del vate Ricardo López Méndez; es gozar al oírle cantar, Caminante del Mayab, letra corresponde a otro de los grandes peninsulares, don Antonio Mediz Bolio.
En el Salón Bach, Ciudad de México, tres balas le cortaron la vida a quien se llamó Augusto Alejandro Cárdenas Pinelo, quien en una etapa de su vida formó Quinteto con Pepe Sosa, Luis Basulto, Alonso Quijano y Claudio Herrera.
Sobre su muerte, ocurrida el 5 de abril de 1932, la versión más creíble es que cuando Guty estaba tomando una cerveza en el bar, aparentemente se suscitó una discusión entre dos hermanos españoles y uno de ellos hizo disparos, resultando mortalmente herido el trovador yucateco.
Cantante, guitarrista y compositor, nacido en la Ciudad Blanca, la del hermoso Paseo Montejo, estudió en Estados Unidos y en la Ciudad de México, pero su vida estaba definida a la pasión de la música, desde que veía y oía a Ricardo Palmerín darle clases a su tío Fernando Pinelo Ituarte.
Guty debutó en 1927 al participar en un festival de aniversario del diario Excélsior. Conquistó al público y se hizo popular, como cuando estuvo en Nueva York con su amigo de la infancia, Chalín Cámara. Formaron exitosamente un dueto.
Contrajo matrimonio en 1931 con Ann Patrick, descendiente de irlandeses. Un año duraron de casados y no tuvieron hijos. Guty apenas tenía 26 años cuando lo asesinó el español Ángel Peláez Villa, quien, tras cumplir una sentencia en prisión, fue deportado a España.
Inolvidable “Peregrina”
Hace 103 años el maestro Luis Rosado Vega dedicó unas horas para cumplir los deseos del gobernador Felipe Carrillo Puerto, quien estaba enamorado de la periodista norteamericana Alma Reed, quien inspiró al compositor de la romántica canción “Peregrina”.
El exquisito y romántico trovador Ricardo Palmerín fue invitado, por su amigo Luis, para que musicalizara las estrofas del poema, porque era eso, un poema.
Independientemente de que Carrillo Puerto quedara complacido, para la corresponsal del New York Times, la mujer “de ojos claros y divinos, de mejillas encendidas de arrebol, labios purpurinos, radiante cabellera y semblante encantador”, Alma Reed, fue un tributo que jamás esperaba.
“Arrebol” es el color rojizo de las nubes al amanecer o al atardecer y es un adjetivo poético que se refiere al color rojo. La verdad, acudí al diccionario, pues desconocía el significado de la palabra.
Ricardo Palmerín, prodigio infantil
Yucatán, cabecera de la Península localizada en la parte alta del extremo Sur de nuestro País, tiene una historia que data de los tiempos de la gloriosa Cultura Maya hasta estos días del Siglo XXI.
Tekax, Pueblo Mágico, a 115 kilómetros de Mérida, vio nacer, el 3 de abril de 1885, a Ricardo Bernabé Palmerín Pavía. Desde su infancia demostró su gusto por la música. Lo clasificaron como un niño prodigio y pronto lo demostró.
Un año antes de que terminara el Siglo XIX, el jovencito Palmerín compuso su primera canción y la tituló “Hay una Virgen” y vendrían más de cuarenta, pero su especialidad fue musicalizar los poemas de sus amigos. Había cumplido 14 años y junto con su familia ya radicaba en la capital yucateca.
Para el año 1922 Ricardo Palmerín estaba reconocido como un trovador autodidacta. De oído, como se dice, aprendió a tocar magistralmente la guitarra, el violín y el piano. Era carismático, muy sociable, amiguero y bohemio nato.
Transcurrieron 102 años para que el gobierno de Yucatán expidiera el decreto declarando 1987 Año de Ricardo Palmerín, estaba creada la Sociedad Artística con su nombre. En el Museo de la Canción Yucateca, hay una sala dedicada a Palmerín. En la Plaza Santa Lucía hay un busto. Sus restos descansan en el Panteón Civil de Mérida.
Ídolo en la capital mexicana
Después de pasar sus primeros diez años de Tekax, vivió en Mérida y en los años 30, por sus relaciones artísticas, con el doctor y cantante Alfonso Ortiz Tirado, Palmerín fue invitado a viajar al Distrito Federal y retornó a su terruño en 1935.
El hijo del capitán michoacano Bernabé Palmerín Hernández y de la yucateca Feliciana Pavía Herrera, musicalizó más de 200 composiciones de ilustres poetas yucatecos. Los jueves, por la tarde noche, en el Parque de los Trovadores, la gente sigue asistiendo a las románticas veladas.
Don Bernabé fue su maestro de guitarra. Con su guitarra, el joven seguía al papá. Curiosamente después Palmerín era “maestro” de oídas de Guty Cárdenas, según comenté antes.
Integrante de la Trova Yucateca, Ricardo escuchó el bambuco colombiano y creó el propio, el de raíces yucatecas, al musicalizar “El Rosal Enfermo”, de Lázaro Pérez Pintos; Semejanzas, del zacatecano José Armida; Novia Envidiada, de Roberto Sadat Morales.
Precisamente con ese ritmo se dio a conocer en la radiodifusora, la XEW. Tuvo contratos en los Teatros de Revista y grabó discos, cuya venta fue copiosa, si se toma en cuenta la época en que no había tocadiscos en todos los hogares.
Álvaro se tituló de agrónomo
Álvaro Carrillo, el hombre que cambió su profesión de ingeniero agrónomo por la doble de compositor y cantante, era entrañable amigo del ingeniero Norberto Aguirre Palancares, enamorado de las noches bohemias.
Originario de la Costa Chica de Oaxaca, de Cacahuatepec, Alvaro estudió la Primaria en su pueblo y después pasó al Internado Agrícola Indígena de San Juan Amuzgo, donde curso lo equivalente a secundaria e hizo examen de admisión para ingresar a la Escuela Nacional de Agricultura, en Chapingo, Estado de México. Se tituló en 1945.
Fue hijo de Francisco José Carrillo Jiménez y de la mulata Candelaria Morales, nativa de Juchitán; ella murió cuando Álvaro tenía cinco años, en 1924, y su papá se casó con Teodora de Alarcón y el chico adoptó el apellido de ella, quedando registrado como Álvaro Genaro Carrillo Alarcón.
Compositor, cantante y agrónomo, autor de pasodobles, chilena, bambuco, rancheras y boleros, Álvaro Carrillo alternaba su tiempo como empleado en la Comisión Nacional del Maíz. Ya había compuesto su primera canción, “Celia, La Amuzgueña”, compañera de estudios de la que se enamoró, pero ella tenía novio.
A su primera hija le puso por nombre ENA, suena muy femenino, porque Carrillo estaba enamorado de su Escuela Nacional de Agricultura, a la que le dedicó “La Llorona Chapinguera” y “Adiós Chapingo” que sus compañeros lo consideraron como himno.
Sabor a mí, película
Su vocación era la composición de canciones y la interpretación de estas, en el medio artístico lo conocieron como “El Maestro” y entre los agrónomos conquistó muchas amistades, como la de Aguirre Palancares, a quien le regaló una chilena titulada “Pinotepa”, lugar de nacimiento de su amigo.
Establecido en la Ciudad de México, el oaxaqueño incursionó en la radio, fue contratado en teatros de revista, lo llamaban a actuaciones privadas, hizo presentaciones en centros nocturnos. En una ocasión cantó para el presidente Adolfo López Mateos y recibió un cheque en blanco, advertido que lo llenará “pero no seas abusivo, ponle lo que quieras”, le dijo su cliente.
Contaba que su canción Sabrá Dios, tuvo un origen muy curioso. Llegó a una oficina de Correos para comprar un timbre postal y preguntó a la empleada: “¿Cuánto es señora?” y le respondió: “Señorita, por favor”. En su casa, por la noche, escribió la letra de esa popular canción.
Entre sus preferidas estaban “Amor Mío” y “Arrullo” que dedicó a dos de sus hijas. La que lo hizo internacionalmente famoso fue Sabor a Mí, éxito rotundo en Japón, donde la interpretó Yoshiro Hiroshi, quien la grabó en una casa editora del Distrito Federal.
Casi veinte años después de su muerte, el nombre de Álvaro Carrillo sonó fuerte en los sets cinematográficos. Rene Cardona Jr. dirigió la película “Sabor a Mí”, basada en la composición del oaxaqueño. Fue en diciembre de 1988.
Elegida la canción “de uno de los mejores compositores de México”, se reunió un elenco de primera. José José interpretó al estudiante de Chapingo, al agrónomo y al cantante; Carmen Salinas, la dueña del prostíbulo “Casa La Bandida”, Jorge Ortiz de Pinedo (“Pepe Jara”) y Rafael Amador, los amigos de Álvaro.
También participaron Angélica Aragón (esposa de Álvaro), Gustavo Rojo, Miguel Ángel Ferriz, Mónica Prado y Bárbara Gil. La musicalización fue de Pedro Plascencia Salinas, hijo de Carmelita Salinas.
“La Mentira” o “Se Me Olvida”, interpretada por Pepe Jara, fue otro de los éxitos del nacido en la ranchería El Aguacatillo, en las costas de la Antigua Antequera.
Su muerte accidental
La noche del 3 de abril de 1969, Álvaro regresaba con su esposa y dos de sus hijos. Habían estado en la toma de posesión del profesor Caritino Maldonado Pérez, gobernador de Guerrero. El retorno parecía sin problema alguno.
A la altura del kilómetro 28 de la autopista Cuernavaca-México, un vehículo que circulaba en sentido contrario “saltó” y se estrelló contra el auto de la familia Carrillo Inchástegui. El chofer murió inmediatamente.
Álvaro y su esposa Ana María Inchástegui fallecieron, con diferencias de horas. Sus dos menores hijos resultaron con lesiones no graves. La tragedia se difundió en las estaciones de radio y en la televisión. Hubo condolencias del pueblo. Los cuerpos recibieron sepultura en el Panteón Jardín, en el Lote de Compositores.
Seguimos escuchando sus canciones en las voces de Luis Miguel, Marco Antonio Muñiz, Tania Libertad, Gloria Estefan y en grabaciones de Javier Solís, de la Sonora Santanera, de Doris Day, de Los Hermanos Reyes, de Manzanero, de Pepe Jara y de Eydie Gormé.
SemMéxico, Cd. de México, 21 de abril, 2025.-Crece la confianza de que la Dra. Patricia Ramírez Kuri como nueva directora general del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP), restablecerá el orden en el desarrollo de Lomas de Chapultepec, como es en la creación de una Ley para Regular el Espacio Público que tiene como objetivos limpiar el desorden de las cableras y telefónicas, que dese hace más de 30 años cuelgan sus cable de los postes públicos, creando verdaderas marañas, así como quitar las mesas y sillas de restaurantes en las calles de muchas alcaldías, entre otras cosas. Finalmente.
Sería muy bueno que Ramírez Kuri se echara un clavado a revisar los planes de desarrollo urbano realizado por el gobierno de Miguel Mancera, sobre todo en las delegaciones Miguel Hidalgo, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Tlalpan y Benito Juárez, pero donde debe poner atención y orden es en los desarrollos inmobiliarios que se realizaron de manera anárquica, fuera de la ley, a espaldas de los COPACOS y vecinos de Lomas de Chapultepec, en particular de avenida de Las Palmas y en los predios que están dentro del Bosque de Chapultepec y que fueron o están siendo construidos como viviendas particulares.
Hasta ahora el gobierno de la CDMX que dirige Clara Brugada, pero también la secretaría de Desarrollo Urbano a cargo de Alejandro Encinas y el congreso de la CDMX que encabeza Martha Ávila Ventura, esperaron pacientemente el proceso y designación de la nueva directora del IPDP, la Dra. Patricia Ramírez Kuri, para arrancar con un paquete de reformas legales, que tendrán como objeto, modificar la estructura del desarrollo urbano de la ciudad de México y proyectarla a lo que será la gran urbe para los próximos 20 años.
Sin embargo, es muy importante que la nueva funcionaria del IPDP tome nota del crecimiento anárquico en que hay un incurrido algunos desarrollos de Lomas de Chapultepec, Santa Fe y Cuajimalpa, como es el caso particular de los que se ubican en la avenida de Las Palmas. Los Copacos, los vecinos de Lomas de Chapultepec, los funcionarios de la Miguel , Hidalgo, y el congreso de la Ciudad de México tienen puesta su confianza en que la nueva directora del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva, realizará un trabajo, honesto, profesional y por el bien de la Ciudad de México. Bienvenida.
Expectativa por la elección del nuevo Poder Judicial.
En la elección popular para la creación del nuevo Poder Judicial, habrá de todo: aciertos y desaciertos. Son muchos los jóvenes abogados y especialistas en derechos que se están postulando. Uno de ellos, que está conjuntando el apoyo de mucha gente, es Jorge Enrique Gaspar Cano, quien -a pesar de su corta edad- ha tenido una excelente trayectoria universitaria en el tema y muchas responsabilidades en puestos del Poder Judicial, que se ha ganado a pulso pues no cuenta con ningún familiar en esa área. Después de haber cruzado y obtenido la licenciatura de Derecho en la Universidad Tecnológica de México, obtuvo el Máster en Derecho Internacional en el Instituto Superior de Derecho y Economía, en Madrid, España.