- Mujeres de Nguixó cuentan sobre la defensa del río, los presos políticos, desde la dignidad
- Académicas, activistas y artistas destacan el trabajo de las mujeres de Nguixó
Soledad Jarquín Edgar
SemMéxico, Oaxaca, 26 de junio, 2026.- El libro Mujeres Mazatecas por la Libertad. Gráfica de una lucha colectiva sin fronteras, es otra forma de lucha de “mujeres que transmiten dignidad”, mujeres de Nguixó que luchan por la libertad de los presos políticos mazatecos, mujeres hablantes de la lengua énna, custodias de su cultura y defensoras de la justicia.
En un emotivo acto, acompañadas de académicas y periodistas, las mujeres de Nguixó (Eloxochitlán de Flores Magón, municipio de la región mazateca), como Cecilia, recordó los momentos “sumamente difíciles” que han pasado, el cateo a sus casas y el hecho de que esta persecución ocasionó que los pequeños se quedan sin comer.
“No dormíamos, hacíamos fogones, lanzábamos cohetones, estábamos de guardia para defender nuestra patria. Nos llenamos de fuerza para luchar, para hacerle frente a esas personas que querían dañarnos”, dice en lengua énna, mientras otra compañera traduce al público reunido en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, un lugar que se reconoció en el mismo acto por albergar emblemáticas luchas sociales.
¿Por qué luchan las mujeres mazatecas, las mujeres mazatecas por la libertad? El recuento fue breve, sin embargo, son 12 años desde que “todo empezó” cuando de nueva cuenta se intentó el dominio caciquil económico y político de una familia con apoyo del Estado.
En 2014 se intensificó la represión, la hoy Fiscalía de Oaxaca fabricó delitos para criminalizar a personas defensoras de comunitarias, de esta forma su objetivo era desarticular la organización comunitaria y asegurar el saqueo de materiales pétreos del río Xangá Ndá Ge, asegurando también el despojo del agua y el territorio.
Argelia Betanzos, defensora comunitaria y abogada, explica que durante poco más de una década, entre 2014 y 2025, 50 personas defensoras, entre ellas ocho mujeres fueron perseguidas y/o detenidas, dice mientras muestra un “cuadro” en el que ha concentrado las múltiples formas de criminalización y en el que hoy, dice con alegría, “el amarillo de la libertad ya es mayoría”.
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El libro, dice Argelia Betanzos, una de las figuras más visibles de la lucha, rescata el lenguaje de Eloxochitlán, testimonios como el de Eusebia Zepeda, la maestra que llegó descalza al pueblo, porque siendo estudiante se “echó sus zapatos en las marchas y ya no pudo salir en la escolta”, una maestra que se quedó a servir al pueblo durante 30 años.
La orgullosa abogada mazateca cuenta que la lucha trajo a Bertha de la comunidad y ella les enseñó a bordar sus huipiles durante el plantón del 2021 en la Ciudad de México, ahí cruzaron hilos y tela mientras la exigencia de liberar a los presos seguía, fue hasta 2024 cuando los detenidos fueron liberados, ahora enfrentamos persecución, “no ha sido una cosa sencilla, como seguramente no lo es para ninguna comunidad”.
Denunció que actualmente nueve mazatecos de Eloxochitlán los que nunca han ido a la cárcel. “La fiscalía sentada está esperando que los nueve le digan: Ay, buenas tardes ¿me pueden encarcelar para que inicie mi proceso de defensa? Claro que al entrar a la cárcel los van a torturar”. Por ello, llamó a hacer visible por todos los medios la imagen sobre las múltiples formas en que han sido criminalizados.
¿Con qué se defiende una defensora?
¿Cómo se defienden las defensoras cuándo molesta lo que defienden? ¿Cuáles son las herramientas para defenderse de las agresiones de una defensora de la vida y del territorio? ¿Por qué las defensoras de la vida tienen que defenderse de quienes atentan contra su vida? ¿Por qué las defensoras de la vida tienen que defenderse porque molesta su denuncia de las empresas de muerte? ¿Por qué las defensoras de la vida no están cobijadas por la sociedad completa, si lo que defienden es de todes, es nuestra vida?
Son las preguntas que se hizo en el IAGO la académica y artista Mine Ante Lezama, del taller Cobaya de Fuego, quien facilitó el aprendizaje de la gráfica, el arte que en México ha sido importante en los movimientos sociales, como señaló la académica Carmen Cariño Quijano.
Recordó que Las Mazatecas por la Libertad y las familias defensoras de la autonomía, la autodeterminación, el Río Xanga Nda Ge y el territorio en Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca, que desde diciembre de 2014, han sido perseguidas y/o detenidas bajo delitos fabricados –sin pruebas concluyentes–, sometidas a procesos judiciales que violan el debido proceso y mantenidas en prisión preventiva sin sentencia durante.
En su recuento recordó que cuarenta indígenas integrantes de la comunidad, entre ellas seis mujeres, han sido agredidas por defender la vida. Decenas de infancias han vivido en un contexto de violencia contra quienes defienden la vida, en una pedagogía de la crueldad. Catorce personas siguen siendo perseguidas, sin poder regresar a sus casas, por molestar con su denuncia a, como indica el informe del CEMDA.
La académica mexicana apuntó que de acuerdo con el Informe sobre la Situación de las Personas y Comunidades Defensoras de los Derechos Humanos Ambientales en México 2025, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental la violencia se ha recrudecido hacia personas defensoras de la vida y el territorio.
Ofreció datos: De 152 agresiones específicas y 78 eventos de agresión documentados en 2015, pasamos a 314 agresiones específicas y 314 eventos de agresión en 2025. Es decir que, al menos 449 agresiones hacia personas defensoras de la vida se cometieron el año pasado. En los últimos once años el CEMDA ha documentado tres mil 461 agresiones hacia activistas, mujeres indígenas, periodistas, personas defensoras, abogadas, personas académicas comprometidas con las luchas por la vida y comunidades que defienden el río, la selva, el mar, el territorio, la autonomía, la salud, la autodeterminación, los comunes, la vida.
Y señaló que algunas de las agresiones son estigmatización, intimidación, difamación, amenazas, hostigamiento, criminalización, agresiones físicas, desplazamiento forzado, robo, espionaje, detenciones ilegales, despojo, ejecuciones extrajudiciales y homicidios, que deberían indignarnos.
Expuso que es claro que defender la vida en México es una actividad de alto riesgo cuando se denuncia a las empresas de muerte, los proyectos de muerte, las políticas de muerte, se paga un costo muy alto y se tiene que emprender una estrategia de defensa de la propia vida.
Las mazatecas por la libertad se han tenido que defender a ellas mismas, porque por ser defensoras, como estos informes nos muestran, su probabilidad de recibir agresiones aumenta. No porque algo esté mal con su defensa, sino porque alguien pierde poder y dinero con ella.
Ante Lezama destacó que “la gráfica de mujeres con rabia también fue hecho con risas, con juego, con alegría, con una olla de comida hecha entre varias para todos, con un vaso de agua de fruta o chocolate y pan de burro entre los trazos y las tintas. La gráfica de mujeres con rabia de Eloxochitlán de Flores Magón es una gráfica despatriarcalizada, descolonial, crítica, testimonial, que pone en relevancia la experiencia, el testimonio y el cuerpo conectado a ella…En Eloxochitlán la gráfica se queda hasta que la última y el
último sean libres”.
Un pueblo capaz de organizarse
Carmen Cariño Quijano, activista anticolonial y decolonial, destacó que el contexto profundamente violento que durante 12 años han enfrentado las mujeres mazatecas en la defensa del río que se coloca como un actor importante, un río al que le arrancan los brazos, el cuerpo, lo están arrancando a pedazos, una historia que se vive en muchos pueblos del país.
Sin embargo, sostuvo no todos los pueblos han tenido la capacidad de organizarse como lo han hecho las mazatecas que han visibilizado la extracción ilegal de piedra y arena y esa denuncia es la que provoca violencia contra ellas y sus compañeros que viven órdenes de aprehensión, persecución, amenazas y desplazamiento forzado.
La también académica de origen mixteco se refirió a los múltiples impactos de la violencia y que han tocado la vida de las personas en lo más profundo, por ello destacó la importancia del libro, “necesario para reconstruir y para construir una memoria desde el mismo movimiento, donde ellas no son objeto de estudio sino sujetos, actoras y protagonistas.
En su momento, Cinthia Martínez Benavides, directora del Centro Cultural Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana, señaló el papel fundamental de la universidad como un espacio que permite la amplificación de su mensaje a otros públicos y señaló que la exposición de la gráfica que contiene el libro fue una ventana viva para los habitantes de Eloxochitlán.
En el evento participaron también Florian Hubert director de la Fundación Heinrich Böll y como señaló Dolores Rojas de la Fundación Heinrich Böll, quien moderó la mesa de presentación, así como la fotógrafa y periodista audiovisual Elizabeth Diaz Molina, que acompañó el trabajo de las Mujeres Mazatecas por la Libertad.






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