Distraídos, como estamos, en las grillas partidistas y concentrados en encontrarle a todo lo malo, de pronto las buenas noticias se nos pasan de largo.
Es irritante, desconsolador, frustrante, hablar de los estragos del huracán Otis. Enrique Krauze dice en su artículo de ayer domingo en Reforma: “Acapulco está destruido”.
Por fin, después de semanas de reacciones en contra, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación TEPJF ha resuelto que partidos o coaliciones deben registrar en cualquiera de las nueve candidaturas a las gubernaturas que se disputarán el año que entra, a cinco mujeres.
La naturaleza genera fenómenos meteorológicos, cuyas manifestaciones más conocidas son los ciclones o huracanes, así como las sequías e inundaciones. Pero sus secuelas de destrucción y dolor pueden ser evitadas, en todo o en parte, gracias a la prevención.