En estos tiempos difíciles en nuestro país, las voces de los líderes deben levantarse para influir positivamente en los ciudadanos. La tibieza no debe tener cabida.
Uno de los principales problemas, en la incorporación de la perspectiva de género en materia legislativa y políticas públicas, radica en la indebida interpretación que se hace de la desigualdad y la violencia de género.