Estos crímenes afectan de manera desproporcionada a las mujeres. No se trata de cifras, si éstas suben o bajan. Algo sucede, algo se anida en el cuerpo y el cerebro de todas las personas
Histórica y culturalmente las mujeres con respecto a la justicia se encuentran en un lugar olvidado, en donde resulta imposible acceder a recursos judiciales, esto ha generado que las mujeres enfrenten a sus agresores y ejerzan justicia por propia mano.
Inminente es la aprobación del presupuesto para 2024 en la Cámara de Diputados, para el último año de este gobierno, gasto pensado para garantizar recursos para la campaña electoral, la contingencia de Acapulco y continuar las obras insignia del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Las imágenes son elocuentes. Las largas filas para comprar tortillas o recibir agua las hacen las mujeres; mayoría en las filas organizadas por el Ejército para recibir despensas; cuando reconstruyan sus casas, serán ellas las que organizarán enceres y cocinas destruidas; ellas las buscadoras de cuerpos y desaparecidos.
En los conflictos armados, miles de civiles desarmados mueren o resultan heridos a consecuencia de ataques inesperados y deliberados contra sus hogares, mezquitas, escuelas y hospitales.