Las relaciones de poder desiguales y la discriminación por razón de género propicia situaciones de violencia complejas para las mujeres, los evidentes rasgos de diferenciación al estar basados en prejuicios sociales, menoscaban su dignidad como personas y las excluye de la esfera pública, obstaculizando su desarrollo, intereses y capacidades.
El concepto de democracia sólo tendrá un significado verdadero y dinámico cuando las políticas y la legislación nacional sean decididas conjuntamente por hombres y mujeres y presten una atención equitativa a los intereses y las aptitudes de las dos mitades de la población
En las últimas semanas, mujeres “con poder” son tema noticioso, no por su ascenso o buenas prácticas, sino por asuntos que las revelan cómo rijosas, mentirosas, abusadoras o sujetas a la vorágine de la vida política
- El Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres (BANAVIM), suma a la fecha 1, 425,062 casos de agresión contra mujeres. *