En la historia de México, solo una mujer, Amalia González Caballero de Castillo Ledón, pronunció un discurso el 15 de septiembre de 1938 en la Columna de la Independencia que, sin ostentar un cargo federal, fue de relieve político.
Hermila Galindo Acosta y una potente generación de mujeres, protagonistas de la Revolución Mexicana, soñaron en una república justa y democrática. Hermila se definió constitucionalista desde 1916, fue pacifista y defensora de la democracia
Gertrudis Rivalta (Santa Clara, 1971) estudió en el Instituto Superior de Arte, en La Habana, pero desde hace más de dos décadas está en España. Ella ha ido acumulando conocimientos, saberes, experiencias, en Europa y Estados Unidos, y gracias a su labor sostenida, constante, en progresión, ha alcanzado el reconocimiento del difícil circuito académico dentro de la institución arte.
En México las mujeres son despojadas de su humanidad, parece que esperan la muerte en cada esquina, ante la mirada indiferente de muchos gobernantes y con la complicidad de quienes deberían hacer justicia.