Myriam Moscona hace esta generosa advertencia en la página 46 de su novela “León de Lidia”, su más reciente creación literaria. Alma de poeta y periodista por inspiración
“Tuve que echarme un clavado ahí, donde hay un dolor perenne, un dolor constante y un estado de ánimo; las violencias, secuestros, asesinatos y desapariciones”.