El 28 de agosto de 1963, cantantes como Joan Baez y Bob Dylan pusieron sus voces al servicio de una causa durante una marcha en Washington: la lucha por el acceso pleno a los derechos civiles y la igualdad de grupos que no los tenían.
El senador José Narro Céspedes, secretario de la Mesa Directiva del Senado, llamó a erradicar los feminicidios y combatir la violencia económica, sexual, psicológica, emocional y vicaria en contra de las mujeres.