El presidencialismo mexicano es esencialmente machista. Este sistema político presidencial da un inmenso poder al Ejecutivo que, a pesar de ser elegido por el voto popular, mantiene prebendas y capacidades para imponerse.
Las brechas en el tiempo dedicado al trabajo de cuidado no remunerado, el acceso limitado a la protección social y el recrudecimiento de la violencia, dificultaron que las mujeres conservaran su empleo
A partir de este domingo 2 de marzo ofrecemos: una retrospectiva, a 50 años de la primera conferencia mundial de la mujer que se celebró en México, de los 30 años de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, Beijing 1995 y todo lo que sucede y está sucediendo alrededor del 8M.