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Cuatro mil viviendas dañadas en Oaxaca por sismo del 16 de febrero

33 municipios en estado de emergencia

Daños en hospitales y en 36 escuelas

Zaira Hernández

SemMéxico, Oaxaca, Oax., 19 febrero 2018.- El sismo de 7.2 grados ocurrido el viernes pasado y las réplicas dejaron en Oaxaca cuatro mil viviendas afectadas, de las cuales, menos de 10 son pérdida total, así como 33 municipios en emergencia, reportó la Coordinación de Protección Civil de Oaxaca. El titular de la dependencia, Heliodoro Díaz Escárraga, informó que en el rubro de escuelas, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) reportó 36 escuelas dañadas, sin que signifique que sean las únicas, pues la revisión continuará en los próximos días. En la lista de espera están 44 escuelas de educación media superior y superior, de las cuales, 3 corresponden al nivel superior localizados en la región de la Mixteca. Díaz Escárraga reportó que hay hospitales con grietas y afectaciones en Pinotepa de Don Luis, Pinotepa Nacional, Puerto Escondido, Tuxtepec e Ixtlan de Juárez. En cuanto a las vías de comunicación, la carretera 200 que comunica a los municipios de la zona costera, está habilitada para el paso de las unidades de motor. Mientras tanto, dijo, Oaxaca tiene una declaratoria de emergencia para 33 municipios, con el objetivo de garantizarles de manera inmediata los servicios básicos. Los representantes del gobierno de esta entidad pedirán la indemnización para las comunidades consideradas en desastre total o parcial. De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional, hasta las 17:30 horas de este viernes, ocurrieron 2 mil 462 réplicas del sismo de magnitud 7.2, con epicentro en Pinotepa Nacional. En la región de la Costa oaxaqueña no habrá clases hasta el próximo miércoles y en las demás regiones del estado se reanudarán mañana martes. SEM/zh/gl

Tras sismos, niñas, niños y adolescentes, grupos más afectados en albergues y campamentos

Vulnerado, derecho a la educación y a la salud

Viven en tres albergues de damnificados y un número indeterminado de campamentos

Olga Rosario Avendaño

Olga Rosario Avendaño Semméxico, Cd de México, 19 febrero 2018.- Alejandra y Anayeli son dos niñas inscritas en cuarto grado de educación primaria; después del sismo del 19 de septiembre, sus vidas cambiaron. Han pasado cinco meses de ese suceso y podrían perder el ciclo escolar porque dejaron de ir a la escuela, debido a la  falta de recursos económicos de su papá y mamá, pues el empleo encareció después del desastre. A la falta de recursos económicos, hay que sumar que ellas, al igual que otros 91 niños, niñas y adolescentes, viven en un campamento ubicado en el número 18 de la calle Roma, colonia Juárez, en la Delegación Cuauhtémoc, donde tampoco tienen las condiciones mínimas para hacer sus tareas. Alejandra y Anayeli son hijas de padre y madre otomíes de la comunidad de Santiago Mextitlán, Querétaro, quienes decidieron trasladarse a esta ciudad porque en su lugar de origen carecen de lo básico para sobrevivir. Hace diez años, junto con otras familias, llegaron a un predio abandonado de la calle de Roma. Con los sismos del siete y 19 de septiembre del año pasado, el edificio donde vivían quedó en ruinas. De acuerdo con el Informe Niñas y Niños Fuera de la Escuela, elaborado en 2016 por diversas instituciones, entre ellas el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en México, existen factores sociales, económicos y de dispersión geográfica que representan un reto a los esfuerzos por garantizar el derecho a la educación. En el estudio se plantean las dificultades, sobre todo para la población que sufre pobreza y marginación, pero también para quienes se hallan en situación de vulnerabilidad, como los migrantes, los indígenas, así como los niños, niñas y adolescentes con algún tipo de discapacidad. Estos grupos presentan un riesgo mayor de abandonar la escuela. El informe menciona que alrededor de 252 mil 431 niñas y niños de cinco años —edad de cursar el nivel preescolar— no asistían a la escuela, lo que representaba 11.6% respecto de ese grupo etario. En el siguiente nivel, cerca de 407 mil 458 niños y niñas entre 6 y 11 años de edad estaban en la misma situación, lo que significaba 3% de la población en edad de asistir a la educación primaria; en tanto que 538 mil 920 niños, niñas y adolescentes en edad de cursar la educación secundaria (12 a 14 años) no asistía a la escuela, lo que constituía 8.3% del grupo de edad respectivo. En el predio de la colonia Juárez viven 60 familias, integradas por 166 personas, de las cuales 91 son niñas, niños y adolescentes; es decir, más del cincuenta por ciento de los pobladores son menores de 18 años. De este grupo, varios son madres y padres adolescentes, de acuerdo con un documento del Centro Interdisciplinario para el Desarrollo Social (CIDES). Alejandra y Anayeli, al igual que el resto de niñas y niñas que se refugian en techos improvisados, viven hacinadas, pues en cada módulo hay por lo menos cinco familias. A ambas les gusta ir a la escuela porque ahí toman clases de natación, pero sus mamás que se dedican a vender dulces en la Zona Rosa o en la avenida Paseo de la Reforma no cuentan con los 30 pesos para pagar cada sesión. Durante la plática, las dos niñas están sentadas sobre un sillón que está afuera del campamento; la primera come unos chicharrones; la otra, una manzana con chamoy. A Anayeli le gusta educación física, pero insiste en que no pueden pagar la clase de natación y ese es uno de los alicientes para ir a la escuela primaria Alberto Correa. Tampoco tienen zapatos, otra razón para no ir a clases. Los estragos de lluvias y frío vulneran a la niñez Las lluvias que han caído en este nuevo año, así como las bajas temperaturas, han hecho estragos en la salud de los menores, también en las personas adultas, pero “nosotros aguantamos más”, dice Marcía Macedo Garduño, una de las líderes de este predio. Las niñas y niños se han enfermado de la garganta y gripa, y lo único que tienen a su alcance es paracetamol, fármaco que médicos y enfermeras les dejaron desde el 24 de septiembre que pasaron a revisarlos. Después de esa fecha, nadie ha ido a verlas, dice Macedo Garduño. También cuenta que en los momentos que llueve, las niñas y niños “deben ver cómo guardar sus útiles para que no se mojen”. Lorenza Anastasio Pérez es otra mujer que habita este campamento; tiene tres hijos, de tres, cuatro y 11 años de edad. Comenta que con las lluvias y fríos, los niños se enferman: “Nos va muy mal. Urge que se solucione nuestra situación. Es urgente que demuelan el edificio donde vivíamos. Es importante que se hagan ya las viviendas”, demanda. Y como este campamento, hay “incontables” en al menos diez delegaciones de la Ciudad de México, pero de los cuales no hay un censo, pues solo se habla de los albergues, dice la doctora en Antropología Olivia Domínguez Prieto – encargada del Censo alterno al de las autoridades—  del colectivo Damnificados Unidos, que se conformó el 18 de noviembre y en el que hay personas damnificadas de diez delegaciones. Para este mes, oficialmente hay tres albergues. Los únicos que reconocen las autoridades de la Ciudad de México son Hogar CDMX, en la Calle Bernal Díaz del Castillo, número 34, colonia Buenavista, Delegación Cuauhtémoc; Casa Popular, en Luis Cabrera y avenida Contreras, colonia San Jerónimo Lídice, delegación La Magdalena Contreras, y el del Deportivo Moctezuma, en Oriente número 158, esquina Norte 25, colonia Moctezuma, Segunda Sección, delegación Venustiano Carranza. Domínguez Prieto manifestó que es preocupante que a cinco meses del sismo, “la tendencia de las autoridades es que la gente pueda ser movida. Pero más allá de eso, estamos viendo que hay campamentos familiares” y que estos son inexistentes para las autoridades. Comentó que han hecho recorridos a pie y han constatado que aún hay familias durmiendo en las calles o con familiares. “Hemos hecho recorridos en Tlahuac, en la colonia del Mar; en La Planta, en Iztapalapa, donde hay casas de campaña familiares, y son incontables y esas son las que no se están viendo y esas son las que nosotros queremos reflejar”, expresa. La antropóloga explica la diferencia entre un albergue y un campamento. “El primero tiene todo bajo control, sabemos que las condiciones son realmente deplorables, sin embargo, hay una hora de comida, por ejemplo. “Mientras que en el campamento están recibiendo lo que viene de la calle directamente”, señala. Hasta el momento, se desconoce el número de campamentos que existen. “Todos los días nos damos cuenta que hay nuevos. Ubicamos los grandes, pero los chiquitos son cientos, como cientos de familias que están en la calle y otros más viviendo con sus familiares”, explica. Domínguez Prieto es una de las miles de damnificadas de esta ciudad por el sismo del pasado 19 de septiembre. Vivía en uno de los 105 departamentos que estaban en las cuatro torres de los edificios de Pestalozzi número 27, colonia Narvarte. Ahora renta un departamento; sin embargo, reconoce que no todas las personas damnificadas tienen ese privilegio. En el levantamiento del censo alterno se ha encontrado con casos como el de una vecina de 70 años, viviendo con su suegra de 90. “Hay familias donde está el papá con sus hermanos, la mamá con su mamá, la abuelita y los niños. Eso es lo más recurrente, eso es lo que mucha gente está teniendo que hacer. Otros más pagamos renta”, detalla. En el caso de algunos de sus vecinos, al principio buscaron hoteles. “Después de una semana se dieron cuenta que no podían pagar y, pues, los casos más desafortunados tienen que ir a dar a un albergue o cuidar su edificio y vivir en la calle con estos fríos”, relata. Menciona que los niños y las niñas están enfermos: “De por sí, estas fechas son de muchos virus y de infecciones respiratorias. Todo mundo está enfermo; todos estamos enfermos, las defensas las tenemos muy bajas”. Inseguridad en campamentos y en edificios desalojados Mujeres, niños, niñas y adolescentes que se encuentran en el campamento de la calle Roma, en la colonia Juárez se encuentran en peligro constante. De jueves a sábado por la noche, los automóviles pasan a alta velocidad, por lo que se han organizado para hacer guardias nocturnas y evitar cualquier accidente. El campamento de las personas otomíes ocupa un carril de esta calle y eso hace que el peligro sea constante, tanto para la niñez que juega en sus alrededores, como para las mujeres que acarrean el agua desde una fuente que está a dos cuadras de distancia. La inseguridad es una constante en los campamentos, dice la antropóloga Olivia Domínguez Prieto, por ejemplo, ella y sus vecinos, los primeros días después del sismo, pernoctaron afuera de sus edificios para cuidar sus pertenencias, después optaron por hacer guardias y ahora éstas son pagadas por las personas damnificadas. Actualmente pagan una cuota de mantenimiento de 500 pesos al mes que incluye los honorarios para las guardias, pero a veces deben pagar un extra para contratar a alguien que vigile en el día y otra persona en la noche, por lo tanto, a la semana gastan 200 pesos por departamento. Menciona que la inseguridad se incrementó, “muchos de los inmuebles han sido asaltados, robados, vandalizados; en todas las delegaciones, ahí sí es una cifra que es importante, también son datos que uno no denuncia porque pues estás cuidando el edificio o vas a perder ocho horas a la delegación”. Agrega “incluso en edificios colapsados entraron a robarse televisores, dinero, ha habido asaltos a mano armado. Lo mismo, roban en la Delegación Benito Juárez que en Tlahuac, toda la gente se queja de eso”. Discriminación en contra de los otomíes Alejandra y Anayeli, siguen sentadas en un sillón, disfrutando de su manzana y chicharrines, productos que también venden junto con sus mamás, quienes a cada momento son víctimas de la policía de esta ciudad, quien las amenaza diciéndoles que si no dejan de vender en la Zona Rosa y en Paseo de la Reforma les quitarán a sus hijos y se los llevarán al DIF. Por eso a Joaquina Pedro Blas le gustaría tener un lugar donde vender sus productos, para ya no enfrentarse a la policía, ha hecho diversas solicitudes para obtener un permiso, pero sin éxito. No solo se enfrentan a esas actitudes de la policía, sino también a la discriminación de las mismas autoridades, el mismo delegado Ricardo Monreal ha enviado oficios para desalojarlos y las mismas autoridades “les han llamado falsos damnificados”, dice Guadalupe Barrón Becerril, directora de programas del CIDES, organización que trabaja con población indígena en extrema pobreza y sobre todo enfocados a la niñez y adolescencia. Explica que el pasado diez de octubre Monrreal Ávila, “atendiendo una demanda de 200 vecinos de la colonia Juárez solicitó al Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, (que) las personas de ese campamento sean reubicados porque perjudican la circulación vehicular y los establecimientos aledaños”. Esta decisión gubernamental, se suma a la campaña de discriminación, racismo y exclusión que un grupo de vecinos han generado en las redes sociales y medios de comunicación, en contra de la comunidad otomí, residente en esta ciudad, menciona Guadalupe Becerril. Esa campaña de discriminación ha ocasionado que quienes viven en este campamento tengan tanta resistencia a hablar con la prensa, porque se han sentido vulneradas ante diversos calificativos en su contra. Por lo pronto, personal de CIDES tramita con los directivos de la escuela primaria de Alejandra y Anayeli un programa que ayude a esta población infantil a seguir estudiando y no perder el ciclo escolar. SEM/oa/gl

La línea entre la seducción y el acoso

Sentirse deseada o deseado es grato; claro, siempre que sea algo mutuo

La confusión con la seducción puede ser delito

Drina Ergueta

SemMéxico, La Paz, Bolivia, 20 febrero 2018.- Siempre que se habla del acoso sexual salen voces en defensa de la seducción y se afirma que quien reclama o denuncia estos actos, generalmente feministas, es gente que por algún motivo cae en lo mojigato o en la exageración, que va contra el amor que es tan bonito. A estas voces, señores, hay que responder que es muy grave confundir, no ver la línea entre la seducción y el acoso.

Por supuesto que es agradable gustar y sentirse deseada o deseado; sin embargo, a esto habría que añadir, primero, que se puede gustar no solo por el cuerpo, y no me refiero a que “lo que importa es el interior”, no. El cuerpo gusta, claro, pero ¿qué cuerpo? Y esto afecta no solo al sujeto/objeto de atracción, sino a quien gusta de él, ya que está socialmente condicionado, porque la sociedad le dice qué le puede gustar y qué no le debería gustar. Si el novio es más bajito, malo; si la novia es gorda, malo; si cualquiera es más moreno, caca; si ella es inteligente, da igual mientras no sea friki.

Gustar de alguien es natural, pero los parámetros del gusto son sociales. Ahora, segundo, sentirse deseado o deseada es grato, claro, pero siempre que sea algo mutuo (mutuo… mutuo… Repetirlo varias veces) o siempre que haya distancia: ser deseada por un sujeto abstracto, por la gente, por los hombres sin rostro, por fans… La distancia es importante y mucho, el respeto de los espacios es vital. 

Hay una pregunta básica: ¿Por qué una mujer debe aguantar la opinión sobre su cuerpo de parte de un hombre cualquiera? Obviamente, él tendrá una opinión al respecto, normal, pero ¿por qué cree que puede decírselo?, ¿por qué se piensa que tiene ese derecho? Y, además, qué le lleva a pensar que ella se lo agradecerá, así sea una grosería lo que le dice. Ese hecho, de decir y de mirar más de la cuenta, es una invasión; es un decir: “Te estoy mirando y te toco con mis ojos y tú no puedes evitarlo y —encima— te lo digo”.

Y siguen: “Te lo digo y me río. ¿Te ofendes? Malagradecida, puta. ¿Me quieres rechazar? No te atrevas, sabes lo que te puede pasar, para que aprendas. Te puedo acorralar, te puedo negar el ascenso, te puedo despedir, te puedo bajar las calificaciones, te puedo calumniar, puedo descalificarte cuando hablas en público y siempre puedo insistir, una y otra vez”.

¿Que eso es exagerado? Sí que es así, solo que no siempre es tan explícito; es sutil y las mujeres lo viven con temor, con agobio y con asco. 

Pero a los hombres sí les afecta cuando alguien le dice algo, o si tan solo miran a “su” mujer o a “su” hija. Allí sí que saben diferenciar perfectamente. Allí demuestran que no son “opas” que se enteran de cuándo hay esa invasión a un espacio personal y muy privado. Aunque lo entienden porque sienten que invaden “lo suyo”, no porque ella sea la afectada. Son ellos los ofendidos y, por eso, ante la imposibilidad de “castigar” al otro, muchos se ensañan con ella, por provocar, por ir así vestida, por reír tanto, por puta.

“Hay mujeres que provocan”, dicen. “Son coquetas y luego se quejan”, añaden. Antes que nada, a estos hombres habría que preguntarles si diferencian entre una sonrisa amable y una señal de atracción, y luego habría que desengañarles y decirles que si una mujer va vestida de esa forma será porque quiere, no lo hace por ellos, no.

Que “una mujer guapa se aprovechó”, también se escucha, que él le hizo un favor, la trató bien y luego le dijo que no. ¿No será que la malinterpretó? La gente normal se hace favores, se trata bien mutualmente y no por eso se tienen que acostar.

Esta ceguera o este querer ver lo que le conviene, de pensar siempre desde la hormona y luego decirse víctima de la mala mujer, es muy peligroso. El acoso tiene un carácter delictivo. En la seducción hay un entendimiento mutuo, explícito o no, y si no se tiene ese machismo miope es fácil verlo. Y, si hay dudas, pues se puede preguntar franca y valientemente o quedarse callado, no acosar. 

@DrinaErgueta

SEM/de/gl

¿No hay salida? Eso nos incluye

Dónde están las mujeres en el proceso electoral

¿A quién le importa?

Sara Lovera

SemMéxico, 19 febrero 2018.- Este año cumpliré 50 de trabajo periodístico. Imaginen un instante, cuando empecé estaba en la presidencia de la República Gustavo Díaz Ordaz (1968), desde entonces a la fecha he visto pasar ocho gobiernos; siete campañas electorales, tres o cuatro reformas políticas, vi con esperanza lo que llamamos transición a la democracia, observé desde mi trabajo funcionarios y funcionarias, líderes obreros y la vida me colocó en el nacimiento de la segunda ola del feminismo.

En medio siglo he vivido claroscuros. Mi adscripción a lo que fue “la izquierda” me convocó a examinar, periodísticamente, muchos cambios y muchos retrocesos. Entonces no existía la revolución de las comunicaciones. Y era pálida la libertad de expresión. Escenifiqué aperturas y represiones; como reportera me comí decenas de discursos desde la tribuna del Congreso. He viajado sistemáticamente por el país, en campañas, por reportajes, asuntos como una gran crisis en el gobierno de Nuevo León; la caída de un gobernador en Coahuila y otro en Yucatán. Huelgas y protestas, actos protocolarios y promesas.

Mil cosas. Sufrí sistemáticamente por las y los pobres. Vi nacer la palabra Derechos Humanos y la creación de decenas de instituciones y grupos de trabajo. Algunos permanecen, otros se extinguieron.

He sido optimista y pesimista. Se diría, incluso, creí en muchos cambios, reales, empujados por la gente; vi nacer la moderna sociedad civil. La conversión de la protesta feminista en propuestas; el crecimiento de muchas iniciativas. También he conocido a muchas personas fantásticas, dentro y fuera del sistema. Logré amistades perennes.  

Por eso esta mañana me interpela la afirmación de uno de mis queridos y apreciados amigos, periodista, al que conocí hace como 35 años, Francisco Rodríguez, creador de Índice Político, él dice, en una de cinco o siete columnas que escribe cada semana que, en esta hora de México, la crisis, “la que se ve venir es más profunda, estructural, terminal. Se trata de las patadas de ahogado de un sistema avasallado por sus propios operadores, a punto de perder lo más preciado: la libertad personal. El terror que campea es uno de los indicadores inexcusables de este aquelarre”.

Razona y define. El sistema está, desde su perspectiva, en fase terminal, no puede haber, mirando a donde se mire, ninguna salida. Antes existía la de la Revolución, cuando era joven. Hoy los del poder se han acabado todo. Incluso han nublado el avance de las mujeres en derechos y perspectiva. Por eso a nosotras nos debiera importar lo que sucede, lo que pasa, debíamos escribir, reflexionar, proponer. Tendríamos, por enésima vez que organizarnos y actuar. ¿No hay salida? ¿Cómo esta vorágine nos incluye? ¿qué debíamos mirar, sin derrotarnos?

Algunas contradicciones me acosan. En el sexenio terrorífico, conseguimos la paridad electoral, en el peor de los mundos. ¿Dónde está la voz de las mujeres en el proceso electoral? No la escucho, durante años recientes en cada elección nos juntábamos, pluralmente, proponíamos una lista de candidatas “confiables” y si era posible, feministas. Hacíamos un plan, un programa al que le llaman agenda. Hoy cero.

En esta inmundicia por primera vez hay mandato desde arriba para crear todos los dispositivos para lo que pudo ser una cruzada para amortiguar el machismo y el patriarcado. A cambio crece, todos los días, el crimen contra las mujeres, más de siete diariamente son asesinadas; menudean el hostigamiento callejero, el acoso laboral, las violaciones sexuales. Ello en un marco de crimen y delincuencia insoportable, que llega a nuestros cuerpos y a nuestras vidas.

Paco no deja una rendija posible: “los precios de los comestibles, de los combustibles y de los perecederos están por las nubes. Ya ni el Coneval puede dimensionar sus alcances, pues el asunto está realmente pavoroso. El peso se sostiene a golpe de maniobras especulativas de primaria que no aguantan un roce menor al que usted se imagine.

“Los controles políticos del sistema sobre sus gobernadores ya están más que archivados. Nadie hace caso de las recomendaciones ni de las solicitudes de apoyo”, “… para hacer candidatos a sus protegidos cedieron ante el peso de las que existen para cubrir a peces más gordos, que no deben hablar jamás”, será así, me pregunto, la selección de las mujeres, que también migran de un color a otro.

Y cuando se han creado el mayor número de casas de justicia para las mujeres, los cuartos rosas adicionales en pocilgas ofensivas, las casas de las mujeres campesinas y más de tres millones de empleos, vivimos discriminadas en los empleos, se ofende y acosa a las niñas y a las mujeres en las universidades, donde los rectores, maestros con títulos de doctorado, protegen y encubren a los malhechores.

Y mientras se anuncia que se ha extendido el seguro popular y se acabó con la quiebra en el IMSS, no hay reactivos para detectar el cáncer; médicos y enfermeras desconocen las normas oficiales para detectar la violencia y niegan la interrupción del embarazo, y la afiliación de las y los compañeros de vida del mismo sexo. 

No hablemos de seguridad, es tremendo. Y como dice Paco los expedientes de los crímenes de Estado emblemáticos se archivan. Nadie ha dicho a México como se desviaron 200 mil millones de pesos de SEDESOL, encabezada por una que fue de las nuestras, Rosario Robles. Mientras las mujeres del campo y los cinturones de miseria viven pobreza alimentaria y viven en el miedo. Se mueren.

Y ahí están cotidianamente las huellas de sangre, donde quedaron los hijos de miles de mujeres, en las fosas clandestinas en “enfrentamientos” que nadie explica. Y para peor los medios de comunicación controlados, penosamente están alejados de la realidad, no solo reafirman la discriminación femenina, no solo escriben en masculino, sino que les vale un pepino las cifras de feminicidio y la desaparición, solo notas para vender. 

¿Dónde quedaron la vida y los afanes de las mujeres? en el sexenio de denodadas tareas a favor de implantar en la cultura nacional la visión feminista o de género; tampoco se interpela a la justicia y a la impunidad, que principalmente se teje en las comisarías, ministerios públicos y juzgados. Ahí han quedado como referente, “estampadas en las conciencias nacional e internacional”, Atenco y Ayotzinapa, Tlatlaya y Tanhuato, más una decena aparte, calificados como actos de lesa humanidad, dice Paco: “han dejado una impronta profunda que exige castigo ejemplar a los culpables”.

Por supuesto no todo está perdido, si se lee seriamente eso de que hay una conciencia crítica que pide justicia.

En este panorama la fiesta electoral comenzó ya. Ningún candidato o candidata da confianza. En ninguna parte hay un programa, solo diatribas y discursos desangelados o furiosos, no razonados. No se llega ni a la promesa demagógica y la sensibilidad no existe. Como añoro a los políticos que conocí en los 70 y los 80; cuánto extraño a quienes decían México desde dentro, o revolución con la convicción. 

Ahora todo es pragmatismo, ungen a personajes deshonestos o de risa; hablan de ganar y ganar, sin diagnóstico alguno, sin nada. Es una pena del alma, una desazón destructiva, una verdadera desgracia, mientras, lo creo, hay millones de buenas y responsables personas, y millones de otras que ni siquiera quieren pagar impuestos, nadie puede ser creíble. ¿Será que estamos en la fase terminal? ¿Con qué armas? ¿Con qué afanes? Que no sea la codicia y la mentira. Las mujeres, en silencio. 

saraloveralopez@gmail.com

Que la ley permita antivalores morales no quiere decir que los aceptemos!, dice

Michelle Bucio

SemMéxico, Ciudad de México, 11 febrero 2018.- Luego de manifestarse en contra de la legalización de la marihuana y de las adopciones de parejas del mismo sexo, Mikel Arriola anunció que de llegar al Gobierno de la Ciudad de México, bajo la candidatura del PRI, someterá a consulta esos temas, así como el aborto. 

Acompañado por las dirigencias local y nacional del PRI y por el aspirante a la Presidencia de la República por la Coalición Todos por México, José Antonio Meade, Mikel Arriola aseguró que será el candidato que abandere los valores familiares y dé voz a la mayoría. 

“¡Yo aspiro a ser la voz y la fuerza de todas las familias de la Ciudad que claman orden, oportunidades de mejores sueldos, más fuentes de trabajo y, sobre todo, vivir con seguridad y dignidad! Y voy a someter a consulta pública todos los temas que han dividido a las familias”. 

“Vamos a garantizar que todas las voces sean escuchadas y tomemos las mejores acciones. ¡Que la ley permita antivalores morales no quiere decir que los aceptemos!. No más una sociedad dividida y confrontada! Vamos a construir una sociedad cohesionada, fuerte y unidad, agregó ante cientos de simpatizantes, militantes y delegados priistas reunidos la tarde de este domingo en el teatro Metropolitan.

Frente a las dirigencias local y nacional del PRI, además del precandidato a la presidencia de la República por la Coalición Todos por Mexico, José Antonio Meade Kuribreña, el ex delegado del IMSS apuntó:

“Los gobiernos del PRD y Morena nos han impuesto la idea de que la legalización de la marihuana para fines recreativos es deseable, postura que nosotros combatiremos bajo el principio de la prevención de las adicciones y blindaje del núcleo familia. Vamos a someter a consulta también los temas de matrimonio y adopción entre parejas del mismo sexo. No obstante, que no estamos de acuerdo con la adopción entre parejas del mismo sexo. ¡Vamos a proteger la vida humana desde su concepción hasta la muerte porque es nuestro tesoro más preciado. La Ciudad de México no será más la ciudad del libertinaje. La CDMX será la ciudad de los valores y de la familia”. 


Mikel Arriola, expresó: ¡Yo soy un administrador eficiente y eficaz con una trayectoria Avalada por los resultados que quiere y puede traer el orden que todos anhelamos. “Y hoy, yo les ofrezco una candidatura con experiencia y honestidad probada que se enfrentará frontalmente contra las candidatas de los moches, de Morena y del PRD, Claudia Sheinbaum y Alejandra Barrales, las candidatas de los delegados corruptos”. 

En este evento también habló de castigar la corrupción y de implementar de manera inmediata una serie de programas que eviten el pago de licencias, tarjetas de circulación y otros, además de poner orden en seguridad pública entre otras propuestas. 


SEM/mb/sje

Declinación de candidatas del PAN

Lorena Castellanos
SemMéxico, Mérida, Yuc., 8 febrero 2018.- A pesar que la nueva Ley de Paridad indica que todos los partidos políticos deberán registrar el mismo número de candidatas y candidatos para las alcaldías y diputaciones locales y federales, en Yucatán la violencia política de género no ha cesado.
El pasado martes, Mariana Cruz Pool, quien el 31 de enero se inscribió ante el Comité Estatal del Partido Acción Nacional (PAN), como precandidata a la alcaldía de Motul, declinó de manera pública a dicha postulación, debido a diversas amenazas que recibió por parte de los propios dirigentes panistas.
En una carta que publicó en su cuenta de Facebook, Cruz Pool señaló que, a partir de su registro, fue víctima de presiones, negativas y amenazas de personas que “han corrompido y secuestrado el partido”.
Fuentes cercanas a la exprecandidata indicaron que las amenazas dirigidas a ella tenían como objetivo postular a Luis Maldonado Casanova, exdirector de Salud del Ayuntamiento de Motul, como el candidato para la alcaldía del municipio.
En su carta, Mariana Cruz expuso que: “Ante cualquier persecución política, acoso o violencia sobre mi persona, la de mi familia, mi patrimonio y negocios, me veré obligada a denunciar ante las instancias correspondientes, existe la ley que protege mis derechos”.
Además de declinar la precandidatura, Cruz Pool destacó que se alejaría del partido mientras permanezcan los dirigentes que “anteponen el beneficio personal” al de los panistas y de la ciudadanía en general.
“Mi dignidad y la de mi familia no tiene precio, el municipio no es un botín donde se pueda negociar la dignidad de la persona… Mis aspiraciones van más allá de un puesto y un sueldo, mis aspiraciones son servir y mejorar la ciudad y de hacerlo de manera honesta, transparente y responsable”, redactó.
Ante la noticia, la diputada federal Kathia Bolio Pinelo declaró en sus redes sociales que, actualmente, las militantes del PAN en Yucatán están viviendo escenarios donde el mismo partido les impide tener presencia en la política.
“Ante los hechos ocurridos en el panismo de Motul y las advertencias reiteradas que he recibido junto con otras compañeras mujeres de que no hay espacios de participación de mayoría, en base con la competitividad y rentabilidad electoral para respetar y dignificar la paridad de géneros”, acusó.
En la misma publicación, Bolio Pinelo expresó su solidaridad hacia Mariana Cruz Pool, por la forma “lasciva y denigrante” con la que la obligaron a declinar del puesto que estaba buscando, resaltando que muchas de las militantes del PAN Yucatán han sido enviadas a competir a distritos “que nadie ha querido tomar”.
“Muchas (compañeras del partido) me han manifestado que no pueden manifestarse por el temor que tienen a perder lo poquito que les quieren dar o terminar de quedar descalificadas por quienes hoy detentan el poder y deciden… No puedo quedarme callada, y tampoco tengo miedo a perder una diputación local”, explicó.
Además de Mariana Cruz Pool, otras aspirantes han declinado. El 5 de febrero, Olga Moguel Pereyra, quien buscaba la candidatura independiente para la diputación local del Distrito II, se retiró de manera pública de dicho proceso, debido a los obstáculos que las mismas autoridades electorales han impuesto a las y los ciudadanos sin partido.
Destacó que uno de los principales impedimentos para lograr la candidatura independiente es el número de firmas de apoyo que se deben reunir, ya que el requisito para competir por ese distrito eran cinco mil 713 firmas, de las cuales solo consiguió 265.
“Las y los aspirantes a candidaturas independientes no recibimos ni un peso de presupuesto público y aun cuando actuamos con nuestro propio dinero y el de los donativos de amigos y familiares, debemos someternos a limitaciones que lucen absurdas… No podemos auto aportarnos más del 10 por ciento del tope de campaña establecido”, dijo.
Entre otras dificultades que la empresaria enunció, se encuentran el escaso tiempo y plazos “perentorios” para informar a las autoridades de las actividades planeadas y su logística, al igual que los ingresos, egresos y todo cambio que se presenta hacer.
Manifestó también que la obligatoriedad de usar dispositivos electrónicos para recabar las firmas de apoyo hace que el proceso resulte “discriminatorio” y “elitista”, al implicar el uso de teléfonos celulares o tabletas, a los cuales no toda la ciudadanía tiene fácil acceso.
Aunado a estas declinaciones, fuentes cercanas a Margarita Torres Sansores, quien aspiraba a la candidatura independiente por la gubernatura del estado, mencionaron que la ciudadana tuvo que retirarse de la contienda, ya que fue receptora de diversas amenazas y problemas legales por haberse postulado.
SEM/lc/gl

Lanzan la campaña #MediosLibres que durará hasta obtener el cumplimiento de la sentencia de la SCJN.

SemMéxico. Ciudad de México, 8 de febrero de 2018.- 85 organizaciones civiles, académicas y empresariales, así como expertos, medios de comunicación y periodistas que suscribieron el Documento “Bases Mínimas para la regulación de la Publicidad Oficial” y exhortan al Congreso de la República a cumplir en tiempo y forma con su obligación constitucional de regular la publicidad oficial señalada en la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) del 15 de noviembre de 2017.

Tras un amparo interpuesto por Artículo 19, el pasado 15 de noviembre de 2017, la SCJN ordenó al Congreso regular el uso de la Publicidad Oficial antes del 30 de abril de 2018. Es de conocimiento público que los grupos parlamentarios han incluido la publicidad oficial como un tema prioritario en sus agendas legislativas para este periodo de sesiones. Sin embargo, la aprobación de una legislación tan relevante para la vida democrática del país, no sólo debe cumplir con la fecha establecida, sino con los más altos estándares internacionales en la materia y con un proceso abierto, transparente y que incluya la participación efectiva de la sociedad civil.

Por eso, los 85 firmantes lanzan la campaña #MediosLibres que durará hasta obtener el cumplimiento de la sentencia de la SCJN. La ausencia de transparencia y de control del uso de la publicidad oficial la transforma en una posible herramienta de chantaje que pervierte la relación entre los medios y las autoridades y socava la libertad de expresión. A nivel federal, de enero 2013 a noviembre 2017, se han gastado 41,041 millones de pesos (mdp); mientras que a nivel estatal, en 2015, se ejercieron 11,895 mdp.

Por lo tanto, el colectivo #MediosLibres solicitamos a las juntas de coordinación política de ambas cámaras y a las comisiones dictaminadoras que consideren la firma de un acuerdo legislativo que defina con claridad la ruta de trabajo de los próximos 80 días con base en los principios de transparencia, pluralidad, rendición de cuentas y participación ciudadana efectiva.

Asimismo, señala el colectivo, es fundamental que la ley, que se aprobará en este periodo de sesiones, se construya con base en los más altos estándares en la materia. Por lo tanto, señalan los puntos mínimos que tendría que contener la futura ley. Cualquier regulación que falte a estos principios y ejes será insuficiente:

1. La publicidad oficial no debe desaparecer.
2. Se requiere una Ley General que atienda a los tres niveles de gobierno.
3. Definir criterios de asignación basados en la idoneidad
4. Máxima publicidad de las autoridades como de los medios de comunicación, para contar con una rendición de cuentas eficaz y controlar el uso de la publicidad oficial.
5. Transparencia y regulación de la medición de audiencia, circulación, visitas y rating.
6. Contenidos de utilidad pública y libres de promoción personalizada.
7. La publicidad oficial debe ser siempre identificable.
8. Fomento a la pluralidad y a la diversidad.
9. Mecanismos de control eficaces
10. Uso racional de los recursos públicos.

«Sin #MediosLibres, no hay combate a la corrupción, se debilita la rendición de cuentas, no se garantiza la equidad de la contienda electoral, se vulnera los derechos humanos y no se escucha las voces de todas y todos. Se necesita información objetiva y rendición de cuentas, evitando el uso discrecional, arbitrario y opaco de nuestros recursos. El tiempo apremia y la regulación de la publicidad oficial es aún pendiente del Congreso de la Unión. Sabemos que es un año complicado, no sólo por ser electoral, sino por el contexto de violencia que vive el gremio periodístico, por ello es necesario trabajar en conjunto para que se cumpla a cabalidad la sentencia de la Suprema Corte, a través de un proceso transparente, claro y abierto» señaló el colectivo en un comunicado de prensa.

Los medios de Comunicación y las mujeres

*Se cuentan cosas sin la experiencia de las profesionales

*Manuales hay muchos, no sirven

Sara Lovera

SemMéxico, 8 febrero 2018.- Las mujeres no somos tratadas con justicia en los medios de comunicación. Los estereotipos, el amarillismo, las medias verdades y las distorsiones son cosa cotidiana. La falta de una mirada incluyente y la ignorancia, negocio y falta de sensibilidad de las y los dueños de los medios, refleja a mujeres que no son de esta época y normalmente el discurso mediático reafirma imágenes tradicionales de las mujeres. O bien presenta a las mujeres modernas, como “malas.

Tema reiterado en el discurso feminista hace 50 años. Y se dice, a veces con rapidez, que no hemos avanzado en ello. Y hay cierta realidad, pero hemos avanzado muchísimo, en dos terrenos principalmente, en la conciencia del problema, pero no solo, sino que en las televisoras de América Latina, no en las de México, la presencia de las mujeres en la cúpula de los medios públicos, en sus consejos, ha avanzado en regulaciones.

Desde la sociedad, mundialmente, periodistas se han organizado desde hace 30 años. Con claroscuros y desniveles, montones de iniciativas, acciones y hechos han venido de las profesionales de los medios. De los gobiernos algunos cambios y desde la academia, su atalaya y su corta mirada, críticas construidas en escritorios y supuestos; algunos pocos estudios a fondo y los observatorios de medios desde la perspectiva de género, se queda sólo en lo cuantitativo y no se incursionó sobre lo cualitativo global. Nadie paga, eso, no deja. 

Solamente en España, Juana Gallego ha entrado a examinar los medios por dentro y desde su compromiso feminista, ha rescatado hechos y sugerido propuestas imaginativas y asequibles. 

Hemos avanzado por eso lentamente. Los recursos internacionales han sido escasos y desde los gobiernos las regulaciones son elementales para evitar que sean los medios primos hermanos y exégetas del patriarcado.

En México la carencia es casi total. Aunque hubo un tiempo de crecimiento, donde incluso hubo una red de periodistas con mirada feminista, una de mujeres radialistas, más de 63 publicaciones y programas de radio hechos por periodistas profesionales; así como, acuerdos de difusión de noticias de las mujeres con las agencias de noticias más poderosas de México; incluso, una serie de televisión, realizada en conjunto por periodistas, televisoras de los estados, televisión educativa y una agencia informativa feminista. La serie fue vista por 20 millones de personas, luego fue un excelente material didáctico, pero lo cierto es que eso se estancó y no tuvo seguimiento. 

En cambio, el gobierno, solo este sexenio, hizo una nueva ley de medios, que primero no fue retomada por las feministas y segundo perdió recientemente contenido al ser mutilada en el aspecto más revolucionario: la participación de las audiencias, asunto que no sólo quedó sin discusión, sino que ha caminado y crecido, sin denuncia alguna. Entre medios y género priva el silencio.

Otras iniciativas como la del Programa de Naciones Unida para el Desarrollo para generar campañas desde las oficinas gubernamentales con perspectiva de género, ni se conoce en las oficinas de comunicación social y los acuerdos, chuecos o derechos de Gobernación este sexenio con la Cámara de la Radio y la Televisión, bien gracias, duerme el sueño de los justos. Para no hablar de un rechazo ciego y tonto al compromiso firmado por Televisión Azteca con ONU Mujeres, bueno hasta la iniciativa fue hostigada y despreciada por las autoridades que podrían haberla exigido.

De la misma forma las iniciativas y el trabajo, experiencia y crecimiento de las profesionales de la comunicación, además de desconocido, es despreciado. Solamente, como el caso de la libertad de expresión, se toma en cuenta a organizaciones civiles, donde no están las y los profesionales de los medios, los y las trabajadoras de los medios, que cuentan a las y los muertos o que cuentan, con numeritos, estadísticas y supuestos, las ausencias de género en los medios.

La experiencia se echa a la basura. Conozco solamente un trabajo serio sobre la operación de los medios y el periodismo de género, se hizo en Oaxaca, por la periodista Soledad Jarquín, quien se metió a revisar los periódicos de esa entidad en serio durante un periodo de más de 50 años. Encontró cosas sorprendentes, rastreó el cómo fueron reflejadas las mujeres y cómo algunos medios hace cinco décadas años tenían espacios, se diría hoy de género, lo que evitaría afirmaciones superficiales. No hay ningún otro estudio semejante.

Todo esto viene a cuenta porque en unas semanas en Nueva York, durante el 62 periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW62), órgano de promoción de la igualdad en la ONU, se examinará por primera vez a fondo, desde 1995, compromisos cumplidos de gobiernos, sociedad civil, sector empresarial y trabajadoras y trabajadores de los medios sobre lo que se llamó primero Capítulo J y más tarde Anexo 100 referido a la representación femenina en los medios.

En el año 2000, un nutrido grupo de latinoamericanas lanzamos una campaña llamada Nosotras Cumplimos y ¿Ustedes Qué? reclamando a los gobiernos la poca importancia de hacer política y acciones para cambiar el cómo y de qué forma los medios tratan la imagen de las mujeres, a pesar de que ya entonces éramos casi el 50 por ciento de las trabajadoras y algunas, en América Latina, directoras o jefas en muchos medios. 

La participación de la mujer en los medios de difusión y las tecnologías de la información y las comunicaciones, y el acceso de las mujeres a ellos, así como sus repercusiones en el adelanto y la potenciación del papel de la mujer y su utilización con esos fines, forma parte de las discusiones, tendrá que tener informes oficiales y seguramente alternativos. ¿Que presentará México?

Me temo que no, no podrá informar en serio, o bien informará sobre lo que no reflejará lo que realmente está pasando, porque les ha pasado por encima lo que conté antes. Nadie examinó nunca, el impacto de las 63 publicaciones, nadie analizó sus contenidos, ni sabe a dónde llegaron, se han dedicado a escribir manuales de lenguaje no sexista -no estoy segura de qué quieren decir; a publicar desde la atalaya críticas, sin conocer los más de mil medios impresos que circulan en pueblos y comunidades, ni saber qué realmente hacen las y los señores con micrófono en todo el país -que aún se escuchan y ven, no solo de redes sociales viven las mujeres- y para qué decir del lenguaje, imágenes e ideas tremendas que circulan en las redes sociales.

Naturalmente hay quienes viven del cuento y hablan de los medios, sin haber pisado jamás uno de sus centros de trabajo, o bien, solamente han estado ahí de paso, sin ejercer el periodismo o la comunicación. El feminismo habla de rescatar la experiencia de las mujeres, sería muy bueno que eso se hiciera, en lugar de moverse con prejuicios e ignorancia sobre el papel transformador de los medios, a los que simplemente se les crítica y no se les modifica, por dentro, como diría mi amiga Juana Gallego. En fin. Veremos.

saraloveralopez@gmail.com

Ambigú

Amlo en Huetamo: guerra de porras no de madrazos

Tiro por viaje, abucheo y rechiflas a gobernadores; van 8

Martha Elba Torres

SemMéxico, 7 febrero 2018.- Una tradición en las giras presidenciales masivas, siempre había sido la construcción de escenarios humanos a modo para que reinaran los aplausos y vivas para el Primer Mandatario de la Nación, aun en estados con gobiernos de partidos diferentes. Lo más que podía recibir un gobernante era una fría acogida. López Obrador, en los cuernos de la luna, no necesita de eso, porque la sola expectativa de verlo en determinada plaza, arrasa multitudes simpatizantes.

Hoy, la marea guinda atrapa todos los espacios y es esa percepción que deja al Presidente, de que todo lo que hace, está a todo mecate. No importa que se equivoque, que mienta, que confunda las cosas. Todo está bien y ahí vamos.

Es evidente que disfruta y hasta se burla, de esas recepciones a los gobernadores en sus propias entidades. ¡Fuera! ¡corrupto! ¡ratero!… ¡chingas a tu…! Así lo han vivido Alejandro Moreno, de Campeche; en su momento, Arturo Núñez, de Tabasco; Omar Fayad, de Hidalgo; Alfredo del Mazo, del Edomex; Alejandro Murat, Oaxaca; Héctor Astudillo, de Guerrero; Marco Antonio Mena, de Tlaxcala y Juan Manuel Carreras, de San Luis Potosí.

El 3 de enero, estuvo el Presidente para inaugurar las oficinas de la Dirección General del IMSS, en Morelia, que por cierto, están desiertas. A todo aquel que se acerca siquiera a husmear, lo remiten a la Delegación porque ahí se siguen haciendo trámites. Entonces es puro bluff. Hacer creer que la descentralización de la burocracia federal se está cumpliendo.

Pues sobre la avenida Madero, que por ciento también es zona federal donde esta emplantonada la CNTE, el gobernador Silvano Aureoles se llevó una buena rechifla. Ahí le fueron a cobrar los maestros, Telebachillerato, Salud, etc., y a López Obrador, los despedidos del SAT, pero ni los peló.

Para este viernes por la tarde, que Amlo se apersonará en Huetamo, la región de Aureoles Conejo, del senador Antonio García y del alcalde Juan Luis García, los amarillos han tomado sus precauciones y no permitirán que los humillen en su propia plaza.

Leí a Ángel Ramírez, corresponsal de Cambio de Michoacán en esa agreste Tierra Caliente, que dio cuenta de las visitas estos últimos días a Huetamo, del gobernador Aureoles, de Toño García, del diputado local Octavio Ocampo y hasta del secretario de Gobierno, Pascual Sigala, para supervisar obras y preparar el recibimiento de López Obrador. Dio cuenta que a la cabecera, se arrimará gente de otros municipios como San Lucas y hasta de Ciudad Altamirano, Guerrero.

Entonces, ahora a Silvano no lo tomarán desprevenidos y el PRD se movilizará para evitar que a su líder político, los morenos no le pongan una chinga, como ha sucedido en las ocho giras que ha realizado López Obrador.

Ojalá que la guerra de porras y abucheos quede en eso, en el folclorismo político que pintan las giras del Presidente, quien dijo ayer que ni las protestas ni tomas de oficinas en Michoacán, impedirán que baje directamente los apoyos sociales a la gente. Pero de que la CNTE va estar en Huetamo, es un hecho. Y con eso de que es el “tigre” favorito de Amlo, pues el escenario se torna de alto riesgo.

Como preocupante, ese extraño incendio del miércoles 6 y madrugada del 7, de la subestación eléctrica de Huetamo que dejó sin luz a varias poblaciones, por horas. Personas han hablado de que se escuchó una explosión, pero oficialmente, hasta el cierre de esta entrega, nada sobre lo que originó el siniestro.

Aureoles Conejo, en declaraciones ayer, pidió no especular, pero nada lo puede evitar. Así digan que fue un corto circuito.

Nada más les recuerdo que entre el 27 y 28 de 2013 –era gobernador a medias, Fausto Vallejo Figueroa-, 18 subestaciones de la CFE y al menos una decena de gasolineras en varios municipios, incluida la capital, fueron incendiadas simultáneamente con bombas molotov.

Medio millón de habitantes quedamos, literalmente a oscuras por más de ocho horas.

Y como siempre, de ataques como estos que por años sufrió Michoacán, tres personas detenidas por su “presumible participación” –como dijo el entonces vocero de Seguridad Federal, Eduardo Sánchez-. Y como decía el Monje Loco: nadie sabe, nadie supo, la verdad sobre el pavoroso caso de… la subestación incendiada…

                                                           ***

Aunque Sergio Pimentel, el dirigente estatal de Morena, sostenga que no ha visto a Artemio Ortíz, alias “El Muñeco”, metido en el conflicto intersindical de la CNTE, ni a Sergio Espinal, nadie le cree.

El tema, es que ya nadie sabe de qué lado están: si con López Obrador o contra de él; o a favor de sus propios intereses como es recuperar el control de la Coordinadora, ahora fracturada por el ala radical que, curiosamente, en su momento, ellos controlaron.

Este movimiento de la CNTE ya es un arguende de verdulería entre tiendas de campaña y bloqueos.

Todavía ayer, seguían varados cerca de 400 contenedores con más de tres millones de toneladas en mercancías, por la obstrucción en las vías del tren que pasa por la comunidad indígena de Caltzontzin.

Al Presidente, esto ya le vale madre. Le echa la culpa al gobernador y que este resuelva, así ocupe todo el presupuesto estatal para pagar a los maestros.

Por otro frente, los diputados locales de Morena promovieron una acción de inconstitucionalidad ante la Corte, contra nuevos impuestos e incremento de un punto porcentual en los gravámenes a nómina y hospedaje aprobados en la Ley del Presupuesto de Egresos 2019, además de reformas a la Ley de Hacienda para que sean eliminados.

A ver. ¿De qué se trata? Si Morena busca que se reasignen mayores recursos al magisterio para pagar bonos y por el otro lado le cierra la puerta a la recaudación, entonces ¿de dónde diablos va a salir para medio cubrir las necesidades del resto de la población que no vive de los plantones y pagar los bonos que se acumulen año tras año?

¡Son jaladas! Pero esa es la mentalidad de López Obrador y Morena, mantener su casta privilegiada de 100 mil pesos al mes, sus ninis de 3 mil 600, los viejitos y discapacitados. A todos los demás que nos lleve el carajo.

A propósito del programa “Producción para el Bienestar” que hoy viene a entregar de manera simbólica López Obrador, no es más que una estrategia más de su asistencialismo exacerbado para administrar miseria, porque no promueven productividad ni competitividad. Regresa, como lo hizo Luis Echeverría en su momento, a los precios de garantía subsidiados al frijol, maíz, soya, arroz, trigo y productos lácteos. Y hasta ahí, sin incentivos para expandir la comercialización.

Revelaciones de “Las malcogidas”. Machismo en medios bolivianos

Publicación satírica saca a luz machismo de sociedad boliviana

Funcionarias anunciaron demanda, pero callan ante expresiones de Evo Morales

Drina Ergueta

SemMéxico, La Paz, Bolivia, 6 febrero 2018.- Las acusaciones mutuas de machismo entre el oficialismo y la oposición al actual gobierno boliviano, a raíz de una publicación satírica de un diario nacional, revela que ese término es un descalificativo en uso, pero que las mujeres, sus derechos y dignidad, siguen siendo utilizadas como simples instrumentos arrojadizos en el espacio político y propagandístico; además, muestra que en los medios no se termina de entender lo que es ser machista. 

Cada año, en la tradicional feria de Alasitas, la fiesta de la miniatura y la abundancia, los diarios publican elaboradas e ingeniosas ediciones pequeñitas, donde se suele utilizar la ironía y la sátira política. Un espacio periodístico divertido y muy esperado por la población, porque el contenido puede ser muy rico en ingenio y también en verdades. De hecho, podría ser un espacio fantástico de denuncia de actitudes sexistas, pero no.

Este año, el diario Página Siete publicó, en dicha edición, una página que tenía como base una conocida publicidad de la película “Las malcogidas”, al cambiar los rostros y nombres de las actrices por las de varias autoridades femeninas del actual gobierno, a quienes se estaría criticando por su gestión. Si bien la película tenía un tono reivindicativo para las mujeres —de allí su titular—, en la publicación en miniatura se hace un uso simplemente machista del cartel del filme. Por esa razón, el diario posteriormente pidió disculpas.

Dado que desde el gobierno y quienes lo apoyan, se ha dicho que Página Siete es de franca oposición, las afectadas anunciaron demandas y se difundieron críticas al diario en todos los espacios posibles. El periódico, por su parte, denunció la campaña en su contra. Quienes respaldan a este medio y muchas voces de oposición recordaron los innumerables casos de machismo verbal y físico de parte de personajes del gobierno que han quedado impunes. 

En fin, una guerra de acusaciones donde parece que el objetivo es desprestigiar al otro, antes que la defensa de la dignidad de las mujeres. Esto, en un año que se inicia intenso en cuanto a política, donde el actual presidente Evo Morales (al que se le recuerda siempre su machismo y sobre lo que no se nota que haga algo para remediar) quiere volver a ser electo. 

Que hoy las mujeres del gobierno afectadas y quienes las apoyan reclamen por una publicación de contenido machista, es totalmente correcto; sin embargo, es absolutamente cierto que no dijeron nada ante frases machistas de Morales y otros, lo que les resta seriedad en su enfado. No dijeron nada, en público, ante casos terribles de violencia y violación a mujeres cometidos por militantes oficialistas en ejercicio de cargos. Esto es terrible, vergonzoso, inaceptable. ¿Cuándo se pronunciarán? 

Por otra parte, cada día, en todos los diarios se publican artículos con titulares y textos machistas, con fotografías y publicidades sexistas. Basta hojear periódicos para verlo. ¿Cuándo el periodismo se tomará esto en serio? No es suficiente tener muchas mujeres periodistas en la plantilla, que algún diario tenga altos mandos femeninos en sus redacciones, que se publique sobre violencia o sobre “temas de mujeres”; es necesario que lo que se llama “visión de género” sea la norma.

Este caso salió a luz porque afecta a autoridades de gobierno, solo por eso. Dentro del oficio del periodismo, también es una muestra de lo que falta por hacer y de la actitud de periodistas respecto este tema, de la ceguera que existe cuando ven una broma en lugar de una agresión sexista. 

Así como a las autoridades mujeres que aparecen en el diario de Alasitas, se les recuerda que no dijeron nada antes. También es posible decir al periodismo que no se puede criticar el machismo de otros sin ver el que hay en las propias filas. Este caso es también una oportunidad para reflexionar sobre el asunto, aprender y cambiar.

SEM/de/gl

“Ahí vamos, ahí vamos, muy bien. Llegaré a la boleta” Margarita Zavala

Michelle Bucio

SemMéxico, Cd. de México, 5 febrero 2018.- A México le hace falta reconciliación y justicia, reconoció la aspirante independiente a la presidencia de la república, Margarita Zavala, al acudir a la ceremonia de investidura del nuevo Arzobispo Primado de México, Carlos Aguiar Retes, en la Catedral Metropolitana. 

Acompañada por el expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, la aspirante señaló que acudió al acto a invitación del Cardenal, a quien conoce desde hace muchos años y con quien, aseguró, coincide en muchos temas, aunque no abundó al respecto. 

Indicó que los preceptos mencionados por Aguiar Retes, como reconciliación y justicia, son importantes para poder avanzar juntos como sociedad. Ello, a pesar de reconocer que al país le hacen falta también muchas otras cosas. 

Cuestionada sobre el avance de su campaña de recolección de firmas para obtener el registro de su candidatura, la ex panista señaló que va muy bien: “Ahí vamos, ahí vamos, muy bien. Llegaré a la boleta”.

SEM/mb/gl

2018, año difícil para Oaxaca

Mujeres y Política

Es como contar dinero frente a los pobres. Ni más ni menos.

Soledad Jarquín Edgar

SemMéxico, 5 febrero 2018.- El año se pinta difícil para Oaxaca. El proceso electoral atravesado por una reconstrucción delicada y costosa, la bancarrota del sistema de salud que vulnera los derechos humanos de la población, los rezagos de la educación pública, aunado a la crisis financiera que atraviesa el país entero, y lo que pudiera acumularse.

El dolor y la desesperación no parecen buenas compañías, pero están juntas en esta entidad de la cual se presume su cultura multiétnica, pero que sigue negando a esos mismos pueblos sus derechos fundamentales. La dichosa postal folclórica sin fondo ni forma.

Recién conocí la Escuela Secundaria 248, ubicada en la agencia municipal de Santa Rosa en la capital oaxaqueña. Sin duda, me parece terrible la condición en que las y los adolescentes reciben clases en aulas de lámina y madera, sobre pisos de tierra que levanta millones de partículas de polvo a cada segundo. Me pregunto, ¿eso no tendrá consecuencias?

Ahí, en esa esquina de esta emblemática ciudad, se puede observar cómo desde hace seis años, profesorado y familiares del alumnado se instalaron y muy recientemente se inició la construcción de sus aulas, que podrían estar listas en varios meses más. Las viejas letrinas dieron paso hace unos meses a sanitarios mejor construidos, gracias a las aportaciones de las familias.

¿Qué no que la educación pública es gratuita? Sorprende cómo a las autoridades responsables de la educación en Oaxaca ese tipo de instalaciones no les preocupa. La grilla sistemática con el magisterio ha prevalecido sobre los derechos fundamentales de la niñez oaxaqueña. Alguien duerme el sueño de los justos, eso sí que ni qué. Aurelio Nuño anda en precampaña vestido con su falta de conciencia y ni que decir de quienes gobiernan o han gobernado Oaxaca.

El otro sistema quebrantado en Oaxaca es el de Salud, no de ahora, sino desde hace mucho tiempo. Lo último, es la lucha que durante al menos dos semanas han sostenido algunos buenos y brillantes médicos y médicas oaxaqueñas para rescatar su dignidad pisoteada, porque los tachan de aviadores, holgazanes y, para colmo, les mientan la madre desde la burbuja que da el poder de ser el titular de los Servicios de Salud en Oaxaca. Es decir, desde el mismo Juan Díaz Pimentel.

Se trata de un sistema público que debería brindar otro derecho fundamental a la sociedad: el derecho a la salud, quebrantado por el desfalco de millones de pesos que enriquecieron a sus titulares y su séquito durante años; incluyendo, dicen, a quien hoy repite en el puesto y que en la política local se califica como una imposición del padre del actual gobernador de Oaxaca.
El Hospital Dr. Aurelio Valdivieso, símbolo de la atención, hace muchos años está
en bancarrota. Durante meses, el personal médico y administrativo ha demostrado que hasta las sábanas tienen hoyos, que falta material y medicamento; más aún, equipos. Y lo único que sigue sosteniendo al hospital es el profesionalismo de muchos de quienes integran el personal que, para salir adelante, prestan sus equipos y hasta colectan medicamentos para cumplir con su deber, hasta donde humanamente les es posible. Pese a ello, de golpe y porrazo les dicen aviadores.

Todo esto crea inconformidad y muestra el desaseo de la política local, que, ante la emergencia, quieren derribar al monstruo de la corrupción desde el punto más débil y delgado: el personal que es tratado igual que quienes no cumplen con su deber, aplicando la regla de barrer parejo para colapsar el sistema. La pregunta es que si esto sucede en la capital oaxaqueña, imposible imaginar lo que pasa en otras localidades alejadas donde nadie los ve ni los oye.

Sin duda, no es esta la forma para recomponer, en la medida de lo posible, lo que sucede en Oaxaca con la salud, porque las repercusiones de llegar a despedir a quienes sí trabajan —personal especializado, una mayoría mujeres— recaerá sobre quienes buscan en la institución salvar la vida. El pequeño detalle que olvida quien tomó la decisión y que, encima, actúan como gánsteres, al llamar y amenazar a quienes han dado la cara para defender su derecho al trabajo y, como dicen, de servir a la gente.

Aunado a todo esto, en regiones como el Istmo, la desesperación, consecuencia por los daños causados por los sismos ocurridos en septiembre, cobran niveles temerarios ante la falta de respuesta o porque la respuesta resulta insignificante para quienes lo perdieron todo: familiares, fuentes de trabajo y sus hogares. Esto dicho por las autoridades municipales, quienes al final de la cadena son las y los que dan la cara ante sus gobernados.

La destrucción está en cada calle de cada municipio. Son miles las familias afectadas, las cuales cada día se sienten más solas. Y ahí están las mujeres al frente de sus familias. Sus rostros reflejan cansancio; no pueden acostumbrarse a vivir bajo casas improvisadas, dañadas o en casa de familiares. Se nota el estrés, la tristeza, la desesperanza.

Son ellas las que siguen respondiendo estoicas a su mandato de género, al cuidar, alimentar, curar; de ser pacientes y hacer milagros con lo poco que tienen, porque la voracidad de comerciantes también está presente. Hasta ahora ninguna instancia responsable de políticas pública de igualdad ha dicho: “Esta boca es mía”. Se necesita mucho para reactivar la economía de esos municipios que sienten —como decía mi abuela Lucha— que están alejados de la mano de Dios.

En contraste, quienes buscan un cargo de elección popular, ya en precampañas, empiezan a derrochar recursos con registros populares, música de banda y acarreados por miles. Es como contar dinero frente a los pobres. Ni más ni menos.

Por eso digo que será un año difícil, y para la política lo será aún más. El resultado será de pronóstico reservado, pues la mística es lo más que se ha perdido. Y aunque se juega al olvido, a la gente no se le engaña, menos cuando hay hartazgo. Como en todo el país: hay un juego de priistas vueltos a la “izquierda”, de izquierda vueltos a la derecha y de derecha vueltos al priismo. Al final, todo parece llevar el mismo sentido para mujeres y hombres: alcanzar el poder a como dé lugar.

SEM/sj/

Oaxaca: tras los sismos, la tragedia no termina

En el Istmo de Tehuantepec hay desesperanza y prevén caos

Como los edificios y viviendas, mujeres y hombres muestran fragilidad

Soledad Jarquín Edgar,

SemMéxico, Oaxaca, Oax., 5 febrero 2018.- El Istmo de Tehuantepec, como sus habitantes, está fracturado. El panorama es desolador de un municipio a otro de los 41 que resultaron afectados por el sismo de 8.2 grados, ocurrido minutos antes de la medianoche del jueves 7 de septiembre. A casi cinco meses, el avance de la reconstrucción apenas se nota y la normalidad es un estado lejano que sigue sacudido por múltiples réplicas que ocurren desde entonces. Son miles las viviendas destruidas de manera total y otro tanto de manera parcial. La cifra oficial fue cerrada en 60 mil. No hay mano de obra que alcance; los materiales para construir son más caros y muchas veces no existen. La maquinaria de los gobiernos federal y estatal para demoler casas y edificios o para desalojar los escombros de las calles ya no se ve por ningún lado. De pie, como esperando un milagro, están palacios municipales, iglesias, casas de cultura, casas ejidales, puentes o mercados. Algunos, como en Juchitán, están partidos por la mitad; en otros, se ven las fisuras sobre sus paredes altas. En las iglesias, los campanarios revelan su fragilidad, mientras cientos de polines sostienen, entre los arcos, lo que parece insostenible. Así, la gente, de pie, sostiene su fragilidad. Sin respuestas, el desorden de las calles. La falta de viviendas refleja cansancio y desánimo entre la gente. Nadie quiere vivir más a la intemperie. Algunas mujeres, como Elizabeth López, retan al destino. Después de cuatro meses, decidió dejar la calle para volver a ocupar su casa, a pesar de que fue declarada con daño total. La desgracia se duplicó solo 16 días después, cuando la mañana del 23 de septiembre, otro sismo —esta vez de 6.1 grados— terminó con lo que todavía quedaba en pie de sus viviendas. Pero a diferencia de las casas dañadas, total o de manera parcial en el terremoto del 7 de septiembre, el nuevo sismo y sus daños no han sido cuantificados. No hay censo ni ayuda. Al paso de los días, mujeres y hombres se sienten más solos y más inseguros que nunca. El caótico Juchitán El municipio de Juchitán de Zaragoza es el más afectado: son 14 mil 900 viviendas con daño total y parcial, además de una veintena de edificios públicos, muchos de ellos emblemáticos, y el drenaje empieza a aventar las aguas negras a las calles. La presidenta Gloria Sánchez López habla de un colapso, la misma sensación que refieren sus habitantes a SemMéxico. Silvia Vásquez Castillo no tiene casa desde el 23 de septiembre, cuando se le vino encima; resultó lesionada porque un polín le cayó lastimándole la cadera. Su casa ya había sido censada tras el terremoto del 7 de septiembre. Un número fue colocado en una pared que daba a la calle y que luego se cayó en el segundo terremoto; con ello, también se derrumbó la esperanza de recibir ayuda para reconstruir su vivienda. Solo recibió despensas. En el terreno de Constitución 115, en la séptima sección de Juchitán, Silvia Vásquez ha amontonado tejas viejas y madera que ha ido limpiando poco a poco. Hasta ahí llegaron antes de que se cayera toda la casa la gente de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) que puso su huella. Pero hasta ahora no ha recibido ningún apoyo; todo indica que tendrá que esperar un nuevo censo que —a ciencia cierta— nadie asegura que habrá. Muy cerca vive Elizabeth López. Su casa de dos pisos fue calificada como pérdida total. Pese a todo, decidió que no la demolería, porque los 120 mil pesos no alcanzarían para reconstruirla, por lo que solo le dieron 15 mil. La casa presenta cuarteaduras en los techos y paredes. Durante más de tres meses vivió a la intemperie con su familia. Pasó el temporal de lluvias y ventarrones fríos bajo una lona que le regaló Amaranta Gómez Regalado, presidenta del Colectivo Binni Laanu. Con los días, se enfermó y decidió ocupar su casa a pesar de su fracturada condición. Las cuatro viviendas alrededor de la suya se cayeron; ella dice que tuvo más suerte. La presidenta de Juchitán, Gloria Sánchez López, confirma que son muchas las familias en condiciones semejantes a las de Elizabeth López y de Silvia Vásquez Castillo. Otras viven con parientes; algunas emigraron a poblaciones cercanas o a otras entidades, y muchas más siguen en la calle, bajo techos improvisados. La ayuda de los gobiernos federal y estatal ha dejado de fluir y el municipio no puede más. Está colapsado, reitera. Algunas familias empiezan a reconstruir por su cuenta, pero van despacio. Otras, “cientos de familia”, de acuerdo con la munícipe, recibieron tarjetas sin fondos, y aunque el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (BANSEFI) y SEDATU buscan una solución a través de mesas de trabajo, hay desesperación entre quienes lo perdieron todo o parte de sus bienes. Hasta noviembre pasado estuvieron en el municipio personal de Caminos y Aeropuertos de Oaxaca y de la Secretaría de las Infraestructuras y el Ordenamiento Territorial Sustentable, que ayudaron a demoler tres mil de las siete mil 500 viviendas consideradas como pérdida total. También se fueron las corporaciones policiacas y los militares. Con ello, la violencia reapareció. La esperanza Guadalupe Guendolay, artesana, se quedó sin nada; perdió su casa al quedar destruida, al igual que otras 20 viviendas de familiares. Al día siguiente del sismo, junto con un grupo de amigos y amigas, formó el grupo Tobisí Ladxido, vocablo zapoteco que significa “Un solo corazón”, e instaló una cocina comunitaria rodante, porque su propia experiencia le demostraba que una despensa no resolvía el problema. No tenían nada para preparar comida, “ni platos ni sartenes ni estufa”. Desde Oaxaca, Omar Hernández recolectó víveres y ropa que enviaba al grupo. La cocina comunitaria rodante —bajo la dirección de Na´Nereida, una experta cocinera tradicional— sirvió cada día de 200 a 700 comidas durante más de tres meses, en diversos municipios, porque la ayuda era para el istmo no solo para Juchitán. Junto con Karina Vicente, maestra de inglés, narran entre serias y muchas risas cómo sortearon toda clase de obstáculos para llegar, incluso, hasta Guidxixuu (Lugar del Temblor) una agencia del municipio de Laollaga, como también lo hicieron en San Dionisio del Mar, Xadani, Santa Rosa y Obregón, entre otras muchas poblaciones, para ofrecer comida caliente a la gente que lo había perdido todo. La suya, refieren con orgullo, fue la primera cocina comunitaria durante la emergencia, pues empezaron a trabajar el 9 de septiembre. Su labor altruista todavía no termina. Hoy tienen el proyecto de reconstruir las viviendas de familias “especiales” a las que las autoridades no ven. Para ello, cuentan con el respaldo de una organización estadounidense. Se trata de personas que viven solas, como “Adolfo”, de 87 años, quien compartía la casa con su hermana que murió en el temblor. Su sobrina recogió las tarjetas por la pérdida total de la vivienda y no supo más de ella. Ahora vive bajo lonas y en una hamaca. Otro caso es el de una joven que hace totopos para ayudar a la educación de sus hermanos. Su casa de lámina y madera se vino abajo, pero no fue censada por la falta de criterio de las y los jóvenes contratados por SEDATU para hacer el censo. La precariedad del material no significó para ellos “algún tipo de pérdida”, así que no la censaron. En sus recorridos, Guadalupe Guendolay ha encontrado al menos 20 casos en estas condiciones; entre ellos, el de su propia abuela de 85 años, quien también perdió su casa, pero por andar en la cocina rodante, no fue censada. O el de personas que rentaban la casa y ahora tendrán que devolverla a sus dueños que, a su vez, perdieron la casa donde vivían. Una cadena infinita. La gente piensa que debe hacer una casa de material, pero el dinero no les va a alcanzar. Tenemos que plantear alternativas, más aún con el encarecimiento de los materiales que con las tarjetas se pueden adquirir en tres o cuatro tiendas, algunas de ellas propiedad de políticos oaxaqueños como los Gurrión, los López Lena o los Zetuna, que tampoco se dan abasto, según Guadalupe Guendolay. Las calles de Juchitán parecen una zona de guerra. Los escombros siguen sobre las banquetas y el arroyo vehicular confundidos con materiales como grava y arena, ladrillos y bloques de cemento, nuevos o recuperados, entre polines y castillos de alambrón. La desesperanza Aquellos primeros días fueron muy difíciles. La gente no solo tenía miedo a los movimientos de la tierra; también se había creado una psicosis ante los rumores que se esparcían por WhatsApp o por altavoces, sobre la presencia de delincuentes robándose niños o que anunciaban la rapiña en alguna zona. Muchas noches se escucharon disparos al aire, ahuyentando a los presuntos delincuentes, y en las calles había barricadas por todas partes. Hubo solidaridad entre vecinos; incluso, muchas familias y vecinos que estaban peleados se reconciliaron. Pero eso desapareció; muy pronto, empezaron los problemas. Entre familias: por el dinero o las propiedades, como Margarita Martínez, quien está enfrentada a su hermano, porque mientras ella no estaba, él se ostentó como el dueño y recibió las tarjetas. No conforme con eso, la exhibe por no querer poner más dinero para la reconstrucción de la vivienda que ambos heredaron de su madre. Guendolay y Vicente, quienes recorrieron varios municipios con la cocina comunitaria rodante, plantean que —a diferencia de otras comunidades— en Juchitán se acabó el tequio, pues la gente esperó la ayuda del gobierno. En cambio, en Unión Hidalgo, Ixtaltepec o Xadani floreció la solidaridad. Cuando quitaron los escombros, “parecía que hubieran trapeado las calles” en solo unos días. En Juchitán se instalaron muchas cocinas comunitarias, pero en unos cuantos días cerraban porque surgían diferencias. El peor temor de las dos jóvenes es porque no se han regularizado las clases. Niñas y niños van tres veces por semana a la escuela, y pasan mucho tiempo en la calle donde la delincuencia sienta sus reales. Es el colapso del que habla Gloria Sánchez López en Juchitán. Familias sumergidas en la angustia En Ciudad Ixtepec, el terreno también está minado. Este municipio istmeño fue el epicentro del temblor ocurrido el 23 de septiembre. El munícipe Félix Serrano Toledo sostiene que muchas familias están sumergidas en la angustia, y no hay respuestas de los gobiernos estatal ni federal, que hacen caso omiso a la desgracia. La reconstrucción apenas alcanza el 10 por ciento. En Ciudad Ixtepec, los daños causados por el sismo del 7 de septiembre fueron cuatro mil 62 casas destruidas. La mayoría de los afectados recibió sus tarjetas. Para el sismo del 23, los daños se extendieron a otras tres mil 500 viviendas, todas estas, todavía sin ayuda gubernamental. En el istmo de Tehuantepec esto ha generado un caos derivado de la devastación en que se encuentran y de la política de ayudar a unas familias y desamparar a otras, como ha sido determinado desde el gobierno federal, al negarse a realizar un nuevo censo de viviendas, acusa el munícipe surgido de las filas de MORENA. Serrano Toledo destaca el papel que las mujeres han jugado en las etapas posteriores a los sismos que han devastado la zona. Ellas enfrentan con mayor pesar las condiciones de precariedad en las que se encuentran. Tienen que acomodarse con lo que les quedó, atienden a los hijos e hijas que no están yendo a la escuela, cuidan a las personas enfermas. Se cansan, están preocupadas, pero no lo dicen. Viven con otras familias, con sus vecinos o en sus corredores y patios de forma improvisada. Todo tendrá repercusiones en ellas. Hasta ahora, apunta, ninguna institución ha hecho nada por las mujeres. Agrega que no todo lo que sale en la televisión es cierto. Las clases no se han regularizado, solo 12 escuelas están operando de un total de 26, y prevé que su reconstrucción será lenta; sobre todo, muy costosa. La pérdida de todo Lilia Toledo, de 79 años, perdió sus bienes, entre ellos su casa y su tienda que estaba por cumplir casi 50 años. El Cortijo se destruyó en el sismo del 7 de septiembre. Ahí mismo había acondicionado una habitación para ella. Fue su hijo quien la sacó de entre los escombros. Yo rezaba y rezaba; creía que no me iba a salvar. Pensaba que mi hijo estaba muerto, narra con esa voz que todavía denota angustia. Su tragedia no terminó aquella noche del 7 de septiembre. Con el sismo del día 23, perdió la casa familiar, donde de nueva cuenta volvió a vivir tras el derrumbe de El Cortijo. Aunque comenta que salvó lo más importante: su vida, ve con tristeza cómo en solo unos minutos perdió sus bienes, el trabajo de toda una vida. Por su casa no recibió ningún apoyo, y el dinero que el gobierno federal le dio no le alcanzará para volver a levantar su tienda ni su casa. En la calle de Hidalgo sin número, en la primera sección de Ciudad Ixtepec, Priscila Resuelta Villalobos es otra de las damnificadas por el terremoto. Aunque se anotó en un listado de SEDATU, le advirtieron que deberá esperar a un nuevo censo. Por lo pronto, vive en casa de su hermana en la calle de Constitución, donde lo que más le preocupa es su esposo enfermo, a quien de manera sistemática debe dializar. Con voz pausada y el reflejo del cansancio de estos días, dice que necesita su casa con urgencia, pero también sabe que para ello falta mucho. La actitud positiva de una presidenta En Reforma de Pineda, otro municipio de la zona istmeña, 500 casas fueron demolidas de las mil 500 que había. El resto presenta daños; ninguna casa se salvó de sufrir al menos grietas, informa a SemMéxico, Rosita Aguilar Antonio, presidenta municipal. Después del primer sismo siguieron las réplicas que continuaron dañando la estructura de las viviendas. A diferencia de otros municipios, en Reforma de Pineda la gente se organizó desde el primer día para atender la emergencia de las primeras horas y para resolver la alimentación de la gente de ese municipio y de otras poblaciones aledañas que llegaron buscando ayuda. En este antiguo y pequeño municipio no habrá más techos de tejas; algo cambiará. Por lo pronto, se han demolido techos. Las casas que no sufrieron graves daños son reforzadas con cadenas y cemento, porque la gran mayoría decidió no demoler sus viviendas, pues consideran que el dinero entregado por el gobierno en las tarjetas de Bansefi es insuficiente. Los edificios públicos —entre ellos el palacio municipal, el mercado, la casa ejidal, las seis escuelas— no han sido tocadas. Muestran las cicatrices provocadas por los fuertes movimientos de la tierra de septiembre, que se han prolongado hasta este nuevo año. Son el recordatorio del desastre. Como en el resto de los municipios istmeños, las mujeres y hombres de Reforma de Pineda siguen viviendo en sus patios o en sus galeras, lo que incluye a la munícipe y su familia, porque, reitera, ninguna casa se salvó de sufrir daños. Rosita Aguilar Antonio, maestra jubilada, quien ganó las elecciones en 2017 por la vía independiente, anunció que volverá a buscar la presidencia municipal este 2018. Sin embargo, señala que eso no le quitará el tiempo necesario para la reconstrucción que, al menos en viviendas, pretende terminar este mismo año. Asimismo, destaca la ayuda que recibieron durante los primeros meses, aunque ahora busca más recursos federales o estatales, y sabe que vendrán más de organizaciones de otros lugares del mundo para salir de la crisis. Lo importante para ella es que la gente siga trabajando, que tengan el mismo objetivo para poder avanzar y, como otras autoridades municipales entrevistadas, reconoce que la ayuda entró en un impase, aunque guarda la esperanza de que volverá. Sí, la gente del istmo sabe que a las palabras se las lleva el viento, pero guardan la esperanza de que los ventarrones no hagan esa labor esta vez. En la memoria colectiva siguen presentes las palabras del presidente Enrique Peña Nieto, de sus funcionarios y del gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, aunque no han vuelto más por estos días. En el Istmo de Tehuantepec, las grietas sobre paredes de edificios y viviendas, el escombro y materiales de construcción sobre sus calles se han vuelto, desde hace cinco meses, el escenario cotidiano de la vida de sus habitantes que desean respuestas ante la tragedia. Esperan no ser abandonados, como aseguró la titular de la SEDATU, Rosario Robles Berlanga, en una de sus visitas tras la tragedia que aún no termina. SEM/sje/gl

Sin avances reconstrucción de viviendas por sismo del 19S

La gran mayoría de las personas damnificadas sigue viviendo en campamentos y albergues

Las autoridades no cuentan con un censo de personas afectadas.

Olga Rosario Avendaño

SemMéxico. Ciudad de México, 03 de febrero de 2018.- A cinco meses del sismo del 19 de septiembre los avances son pocos en la reconstrucción de las viviendas de diez delegaciones de esta ciudad, afirmó uno de los integrantes e impulsor del colectivo Damnificados Unidos, Héctor de la Cueva. Este colectivo se conformó en la Ciudad de México días después del sismo que dejó miles de personas damnificadas, tanto aquí como en diversas entidades del país y su objetivo es conformar un censo completo y confiable, pues el que presentan las autoridades “presenta muchas contradicciones”. Explicó que uno de los aportes de este Colectivo es el censo y a partir de ahí “las autoridades han corregido los números que tenían”. En este colectivo se encuentran personas damnificadas de las delegaciones Xochimilco, Tlahuac, Iztapalapa, Coyoacán, Benito Juárez, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, entre otras. Este fin de semana este Colectivo tuvo su quinta reunión, a la que llegaron nuevas personas, por lo tanto los números del censo va cambiando día a día, pues algunas “ni siquiera existen en las cifras oficiales”, dijo la antropóloga Olivia Domínguez Prieto, quien es la encargada de coordinar este conteo alterno. De la Cueva mencionó que “la primer pelea que hemos tenido con las autoridades, su censo y plataforma famosa no servían, eran incompletas, contradictorias”. Uno de los avances que presentaron a las personas damnificadas este fin de semana fue que logró abrir una mesa de diálogo con el gobierno de la ciudad a quien aportaron los nuevos datos del censo que tienen sobre las personas damnificadas y que dista mucho de las cifras que tiene el gobierno de la Ciudad de México. A partir de este censo se harán estudios estructurales, además que seguirán viendo ayuda para los pagos de renta y las demoliciones. De la Cueva dijo que la gran mayoría de las personas damnificadas sigue viviendo en campamentos y albergues, en casa de familiares y amigos, algunos han rentado algún espacio, pero “yo creo que más del 90% sigue fuera de sus hogares”. SEM/oa/gr

Vigilan 30 mil mujeres reconstrucción de viviendas en el país

Cinco mil están en Puebla

Trabajo voluntario a cinco meses de los sismos

Redacción

SemMéxico, Cd. de México, 2 febrero 2018.- Cerca de 30 mil mujeres en el país y cinco mil en el estado de Puebla, trabajan de manera voluntaria “para consolidar el proceso de reconstrucción de viviendas”, afirmó la secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles Berlanga. Al acompañar al presidente Enrique Peña Nieto al recorrido y supervisión de la reconstrucción de viviendas en aquella entidad, Robles Berlanga informó del avance de esta estrategia a cinco meses de ocurridos los sismos. Sobre la labor de las voluntarias, la funcionaria federal expresó que ellas trabajan sin recibir “nada a cambio, más que su deseo de servirle a su familia y a su país, trabajan para consolidar el proceso de reconstrucción de viviendas”, expresó. Araceli, María Magdalena, Ernestina, Aurora y Jacqueline son integrantes de la Red de Mujeres Vigilantes de la Reconstrucción en el estado de Puebla, para garantizar que los recursos públicos destinados fueran empleados a cada familia afectada por los sismos de septiembre pasado. SEM/la/gl