os asesinatos de Debanhi Escobar Bazaldúa en Nuevo León, de Cecilia Monzón en Puebla y de Luz Raquel Padilla Gutiérrez en Guadalajara, en los últimos tres meses, tienen origen y condiciones distintas.
Ser mujer negra en Cuba tiene múltiples significados; ellas enfrentan prejuicios e inequidades sociales profundas y a la vez protagonizan el activismo antirracista.
En estos tiempos difíciles en nuestro país, las voces de los líderes deben levantarse para influir positivamente en los ciudadanos. La tibieza no debe tener cabida.