Desde la época precolombina se vierten sobre mantas blancas de algodón puestas en el suelo una gama de colores formadas por pilas de jitomates rojos, pápalo fresco, aguacates criollos, nopales, camotes morados, jícamas, elotes, huitlacoche y una extensa variedad de chiles que van del rojo, al amarillo o verde.
Ni por un segundo se les ocurrió a ninguno de los tres tipos que realizaron la transmisión, que estaban agrediendo sexualmente a una persona en situación de vulnerabilidad
María Elena Chapa Hernández, “La Chapa”, “Chapita” falleció en su natal Nuevo León el 9 de agosto y, desde mi perspectiva, deja un espacio en el feminismo mexicano imposible de llenar.