Micaela Márquez
SemMéxico, Ciudad de México, 6 de mayo, 2026. – El director de Investigación del Instituto Nacional de Geriatría (INGER), Raúl Medina Campos explicó que la evidencia científica ha identificado al menos cinco hábitos clave para promover un envejecimiento saludable: realizar actividad física de forma regular; mantener una alimentación equilibrada; evitar o moderar el consumo de alcohol; no fumar; y fomentar relaciones interpersonales positivas. A estos factores se suma la importancia de un buen descanso como elemento fundamental para la recuperación biológica.
En México viven alrededor de 18 millones de personas de 60 años o más, y se estima que para el año 2050 una de cada cinco personas en el país pertenecerá a este grupo de edad, por lo que la Secretaría de Salud fortalece la investigación científica a través del Laboratorio de Biología del Envejecimiento (LBE), con el objetivo de comprender los procesos del envejecimiento y promover una vida más saludable, autónoma y plena en esta etapa.
“El envejecimiento no es únicamente la activación o supresión de ciertos genes, sino el resultado de múltiples factores a lo largo de la vida, incluyendo el entorno, los hábitos y las exposiciones desde etapas tempranas”, detalló el doctor Raúl Medina Campos.
Ubicado desde 2021 en el INGER, el Laboratorio es un centro de investigación que, mediante tecnología de vanguardia, estudia los mecanismos del envejecimiento a nivel molecular y celular en modelos biológicos. Su propósito es generar conocimiento que permita desarrollar estrategias aplicables para mejorar el bienestar de la población.
“El envejecimiento no es únicamente la activación o supresión de ciertos genes, sino el resultado de múltiples factores a lo largo de la vida, incluyendo el entorno, los hábitos y las exposiciones desde etapas tempranas”, puntualizó.
El estudio del envejecimiento ha dado origen a la gerociencia, un campo multidisciplinario que busca comprender la relación entre el envejecimiento y las enfermedades crónicas, con el fin de desarrollar estrategias para su prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno. De manera complementaria, la geromedicina molecular emerge como una disciplina enfocada en identificar intervenciones que permitan desacelerar o modificar los procesos biológicos del envejecimiento.
El doctor Raúl Medina Campos, explicó que el envejecimiento es un proceso complejo que involucra cambios moleculares, celulares, tisulares y sistémicos, influenciados tanto por factores genéticos como ambientales. Este proceso está regulado por al menos 12 mecanismos biológicos, entre los que destacan las alteraciones en el genoma, el acortamiento de los telómeros y la senescencia celular.
Asimismo, señaló que otros factores como las alteraciones epigenéticas, la inflamación crónica, la disbiosis de la microbiota y la disminución de la reserva de células madre también influyen en el envejecimiento y en la aparición de enfermedades asociadas.
En el LBE se desarrollan diversas líneas de investigación, entre ellas el estudio de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Destaca el proyecto sobre el efecto de un tratamiento combinado de la proteína GDF11 y el ejercicio físico, como una estrategia terapéutica en modelos experimentales, con el objetivo de frenar el deterioro cognitivo asociado a esta enfermedad.
El laboratorio cuenta con un equipo de investigadores especializados que trabajan en temas como neurodegeneración, neuroinflamación, insomnio, composición corporal y búsqueda de geroprotectores, es decir, sustancias capaces de retrasar o modificar el proceso de envejecimiento.
Durante 2025, el INGER publicó 64 artículos científicos, de los cuales 89 por ciento aparecieron en revistas de alto impacto, además de generar un libro, ocho tesis de grado y participar en 46 actividades de difusión científica a nivel nacional e internacional.



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