El movimiento #Datecivoce nació del descontento y la indignación de las mujeres italianas que sentían que no se las estaba teniendo en cuenta, que la mitad de la población no estaba participando en las decisiones que determinarán el rumbo del país.
Una temporera migrante denuncia abusos sexuales y después “cambia su relato”. Un nuevo ejemplo que evidencia la invalidez de los procedimientos existentes para estos casos y refuerza la revictimización y la estigmatización que enfrentan las jornaleras