Los invisibilizados niños de la narcoguerra
+ Hasta bebés e infantes usados en robo hormiga
Martha Elba Torres Martínez
SemMéxico. 10 de octubre 2019.-El reclutamiento de menores por el narcotráfico sigue siendo un arista del conflicto, muy estudiado desde hace más de una década, pero sigue sin ser prioritario en las estrategias de los gobiernos panistas, priísta y ahora morenista.
“Juanito Pistola” o el “Comandante Chikitín”, era el niño
sicario más sobresaliente del Cártel del Noreste. En agosto fue abatido en un
enfrentamiento en Nuevo Laredo, Tamaulipas. A los 13, había sido detenido, pero
como siempre sucede, por su corta edad, fue liberado. Solo sobrevivió tres
años. Es cuando la inimputabilidad dispara también contra ellos, pues
difícilmente se les da tratamiento para su reintegración social.
En mayo de 2017, la Suprema Corte de Justicia de la Nación
(SCJN) avaló la prisión preventiva hasta por cinco meses, a menores entre 14 y
18 años que hayan incurrido en delitos como homicidio, extorsión, violación,
narcotráfico, delincuencia organizada, trata de personas y robo con violencia.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) se había inconformado al
considerar que la Ley General del Sistema Integral de Justicia para
Adolescentes que entró en vigor en junio de 2016, trasgredía su presunción de
inocencia.
La cifra negra de las y los menores utilizados por el crimen
organizado es desconocida, pero las detenciones pueden dar una idea. De acuerdo
al diagnóstico de la Secretaría de Gobernación y Unicef de 2017, son más de 17
mil niños y adolescentes que se involucran en delitos, cada año; 4 mil 500 de
ellos, en delitos graves. El mismo estudio reconoce la ausencia de una política
idónea para reincorporarlos sana y productivamente a la sociedad.
Esto viene a cuento, por lo sucedido el lunes 7, afuera de
una vivienda en la colonia Real de las Palmas, en Zuazua, Nuevo León. Pasadas
las 10 de la noche, un grupo de niños entre 9 y 15 años de edad, fue rafagueado
por un comando armado. Cuatro de ellos se debaten entre la vida y la muerte.
El hecho no pasó a mayores. La nota difundida por la agencia
gubernamental Notimex fue retomada por poquitos medios. Una búsqueda extendida
en imágenes retrató la realidad: infinidad de fotografías de niños y adolescentes,
posando con armas, detenidos o muertos en combate.
Y nada pasa. Son parte del recuento de muertos y víctimas
que deja la actividad criminal en nuestro país. Pero somos bien felices,
repitió el presidente López Obrador, anteayer…
***
De cada 100 delitos que afectan de manera exclusiva a niñas,
niños y adolescentes, y que son denunciados e investigados por el Ministerio
Público, solo tres se registran en sentencias condenatorias. Hasta 2017, de las
33 mil 482 desapariciones de personas reportadas, más de 6 mil son niñas, niños
y adolescentes, lo cual representaba el 18 % del total; seis de cada 10 de
estas desapariciones son del sexo femenino. (Fuente: file:///D:/Downloads/LA%20VIOLENCIA%20CONTRA%20LAS%20NI%C3%91AS,%20NI%C3%91OS%20Y%20ADOLESCENTES.pdf)
Las y los menores son enganchados a menudo con presiones,
amenazas de matar a toda su familia, o engaños; ante el abandono familiar,
otros buscan oportunidades, reconocimiento, protección y sentido de
pertenencia. Ya en la organización, las y los vuelven adictos a las drogas y
los usan en el narcomenudeo, para halconear, la extorsión, el secuestro y desde
luego el sicariato. Son imprescindibles y el último eslabón de la cadena.
Entran, pero ya no salen. Solo con los pies por delante.
Aplaudo que Michoacán, en lo local, haga un esfuerzo en este
sentido con la apertura de centros de atención y tratamiento para adictos y sus
familias. Que trabajen juntos autoridades y asociaciones religiosas a través
del Consejo de la Paz, es lo de menos. Lo importante es que se atienda a este
segmento de la población tan vulnerable, porque es obligación del Estado. Y no me
salgan con que a los primeros que les toca es a los padres. Sí. Ya lo sé. Pero
porque estos valen madre, ¿se les va a dejar a su suerte?…
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Esto tiene que ver con algo que leía esta semana en el sitio
local Respuesta. Declaraciones del presidente de la Asociación de Comerciantes
y Vecinos del Centro Histórico de Morelia (Covechi), Alfonso Guerrero, sobre el
robo hormiga en los negocios de la zona, por parte de adultos que usan bebés e
infantes.
Narró que son familias enteras. Llegan con niños de brazos y
cuando los cargan, ahí meten las cosas que se roban; puede ser ropa,
accesorios, telefonía, o los ocultan entre el cuerpo del bebé que están
cargando; a veces los pequeñitos también toman las cosas que les dicen, y se salen.
En promedio, se cometen unos 60 robos al mes con pérdidas económicas que
superan los 10 millones de pesos.
¿Por qué no denuncian? ¿Qué caso tiene? Solo se pierde el tiempo,
porque nunca se investiga este tipo de delitos. Y es el tema. Todos sabemos que
la inmensa mayoría de los homicidios dolosos tienen que ver con el crimen
organizado; por algo los agarran por montones, los cuelgan o destazan. Entonces
se hace como que se investiga, porque todos en principio son inocentes.
Sin embargo, las cifras de “delitos menores” se multiplican
exponencialmente. Son los asaltos en vía pública, robo a negocios, vehículos o
casa habitación, y como no son mediáticos, ahí queda. El caso que lo poquito
que se llevan representa en muchas ocasiones el todo para la víctima. Como la
bicicleta del albañil con que se iba a su trabajo, la licuadora o la TV que
sigue pagando en Elektra o la quincena de tres mil pesos. Entonces, la
percepción respecto a la inseguridad, esta de la chingada y con justa razón…
***
Y ya pareceré disco rayado, pero cómo quisiera creer y
confiar en el presidente López Obrador. El problema, que no puedo ser tan
cínica e irresponsable conmigo misma, para pensar: sí. Todo va muy bien, somos
felices y los problemas se resuelven. Lo escucho en las mañanas y veo la
realidad. Me facilitaría mandar al diablo el razonamiento crítico y dejar que
me lleve la corriente como a tantos.
Le escuché esta semana, que ya tiene comprador interesado en
el avión presidencial TP-01; que no daba detalles para que no se salara la
venta y que la ONU acompaña el proceso de negociación.
Efectivamente, la unidad de Servicios para Proyectos (UNOPS)
publicó el anuncio para la venta de la aeronave del 27 de marzo al 22 de abril
de este año, para el registro de interesados (Fuente: https://www.ungm.org/Public/Notice/85981),
pero hasta ahora parece que hay uno, según el Presidente.
Todo iba bien, hasta que revise la columna de Raymundo Riva
Palacio del día anterior, en Eje central. De acuerdo a sus fuentes, si se vende
el avión, no hay compradores dispuestos a pagar más de 70 millones de dólares.
Mucho menos de los 150 mdd de los que habla el Presidente de México.
Cita el periodista, que hay dos interesados, “el magnate
petrolero texano, presidente de Coastal Corporation, Oscar Wyatt Jr., de
Houston, y su socio Morris Douglas Jaffe Jr., de San Antonio, que entre sus
empresas, está Jetran, que es de aviación. Fuentes de la industria dijeron que
la oferta que hicieron al gobierno mexicano fue por 69 millones de dólares,
aunque están dispuestos a ofrecer alrededor de otros 250 millones por la
flotilla de aviones oficiales, todos en tierra desde que asumió la Presidencia
López Obrador, que incluye 60 aeronaves y 70 helicópteros, con un valor
estimado en 370 millones de dólares.
“De acuerdo con el portal airlines.net, los empresarios
llevan años adquiriendo aviones y revendiéndolos. Así le hicieron con 90
aviones de US Airways, tras los atentados terroristas en Estados Unidos en 2001
y la dramática caída de pasajeros, que colocaron con clientes en México, Canadá
y el Caribe para reemplazar su vieja flotilla de aeronaves. Por eso voltearon a
México cuando el presidente López Obrador puso en el mercado, la flotilla de
aeronaves gubernamental, encabezada por el avión presidencial, que llamó “una
ofensa para los mexicanos” y símbolo de “la opulencia y lo ridículo”.
Entonces, digo: ¿a quién le creo?
Igual me pasó con el caso de los 92 autobuses y choferes
secuestrados por normalistas de Tenería, del Estado de México. En la mañanera
del miércoles, el Presidente aseguraba que el problema ya estaba resuelto desde
la noche anterior, porque “así se lo informaron”, mientras el delegado de la
Cámara Nacional de Transporte de Pasajeros y Turismo (Canapat) en esa entidad,
Odilón López, daba cuenta en noticieros que seguían sin recuperar las unidades
y a los choferes. Hasta pasado el mediodía, pudo confirmarse la noticia.
Entonces estamos en que al Presidente le cuentan una cosa y
resulta otra. Tal vez para no hacerlo encabronar. Desde luego que hay quien le
cree ciegamente, que diga: el cielo es rojo, muchos volteen y respondan: sí…
¡es rojo! Pero indudablemente habrá quienes lo veamos azul en un día despejado.
¡Ah! Pinche razonamiento crítico. ¡Me caes mal!…