* La monja
feminista, peruana por adopción, murió este fin de semana
* Eligió
vivir en Perú desde 1954
Soledad Jarquín Edgar
SemMéxico,
Cd. de México, 15 julio 2019.- La monja, peruana por adopción, y feminista,
Rosa Dominga Trapasso falleció este fin de semana. Feministas de ese país y de
Latinoamérica la recuerdan y honran porque gracias a ella se sumaron a la
defensa de los derechos de las mujeres en prostitución, además de ser una
defensora de los derechos sexuales y reproductivos.
Tenaz,
Rosa Dominga Trapasso, invitó a “romper la invisibilidad”
…
“En nuestra trayectoria hay muchos hitos, como la famosa reunión frente al
Hotel Sheraton protestando contra el concurso de belleza en 1973, que
ciertamente significó un hito de gran importancia para la visibilización de
las mujeres. Asimismo, las actividades desarrolladas con el grupo Acción para
la Liberación de la Mujer Peruana (ALIMUPER), junto con mi querida y recordada
compañera Timotea Galvín, fueron una revelación para nosotras mismas, una
nueva percepción de ser mujer.
“Quizá
la manifestación que más me impresiona fue nuestra marcha, en 1979, desde el
Parque Universitario hasta la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos pidiendo la legalización del aborto. Era un pequeño
grupo, estuvimos Virginia Vargas, Timotea Galvín y yo como miembros de
ALIMUPER. Ahora, a mis años, es la manifestación que más me impresiona,
porque me doy cuenta de lo audaz y revolucionario que fue salir, en ese año, a
pedir la legalización del aborto, algo que ahora, en el 2004, aún no
tenemos.”
Señaló
en 25 Años de Feminismo en el Perú: Historia, confluencias y perspectivas,
texto publicado en el marco del 25 aniversario del Centro Flora Tristán.
En
el texto sostiene que el “feminismo ha significado una irrupción de la mujer
con identidad propia dentro de la sociedad. El paso de la invisibilidad a una
primera conciencia de sí misma, de su identidad y del valor de la persona en
sí. ¿Qué vio la mujer cuando empezó a individualizarse y a mirarse a sí misma?
Se vio subordinada, dependiente, pasiva y con insatisfacción o frustración.
“Esta
conciencia de su condición trajo una reacción, el conocimiento de que esta
condición no era natural, no era su destino; algo muy importante después de
siglos de haber interiorizado el concepto de su dependencia”.
En
2009, LAMULA.PE publicó un texto de “Rosa Dominga Trapasso, Feminista Siempre”.
Ahí narra que llegó a Perú en 1954 “y ha decidido quedarse aquí hasta el último
de sus días”.
“Las
feministas, que la hemos visto trabajar y caminar con nosotras, sentimos que
esos pasos menudos y ese cuerpo aparentemente frágil son pura fortaleza y guía
en nuestra lucha por la igualdad.
“Sus
pasos empezaron en un barrio llamado Niagara Falls, en Nueva York. Tras
graduarse en trabajo social, decidió unirse a la Orden Maryknoll, en su
búsqueda de hacer algo por el prójimo.
“Esa
búsqueda la trajo al sur, y el prójimo se transformó en prójima. Sus prójimas
ya estaban cerca, en las calles de Lima.
“Eligió
vivir como una vecina más del pueblo joven Caja de Agua. Buscando caminos para
cambiar las estructuras, fundó Creatividad y Cambio (1973), centro de promoción
cultural que busca aportar a la estimulación, “para dar lugar al cambio”.
El cambio y las mujeres
Entendiendo
que en el proceso de cambio social, la emancipación de la mujer es una meta
imprescindible e impostergable, Rosa emprendió la ruta del feminismo.
RDT:
“La emancipación de la mujer es revolución porque conlleva a una subversión
contra las estructuras”.
Mujer
emblemática en el movimiento de mujeres del Perú, Rosa es considerada pionera,
integró y fundó diversos grupos, como el Colectivo Coordinador del Movimiento
Feminista, Colectivo Feminista por los Derechos Reproductivos, Acción para la
Liberación de la Mujer Peruana, Centro de Documentación sobre la Mujer y muchos
otros. Su nombre aparece también en el acta de fundación del CMP Flora Tristán.
Teniendo
ya como norte la igualdad y el feminismo como trinchera de combate, quiso
trabajar por uno de los grupos de mujeres más vapuleadas y despreciadas por la
dominación del hombre: las prostitutas.
Por qué hay prostitutas
RDT:
“Cuando el hombre compra el uso del cuerpo de la mujer, está ejerciendo su
poder económico, físico, ideológico, este poder que involucra violencia,
degradación, dominación…”
Entendió
que la prostitución es una relación de poder. Ella, una religiosa, se acercó a
las prostitutas. Le costó años lograr que confiaran en ella, que se acercaran,
que hablaran. Pero lo hicieron porque valoraron su tesón, porque las trató con
respeto, porque no las hizo sentir culpables ni avergonzadas. Sintieron que ella
entendía lo difícil de sus vidas.
Rosa
fue a su encuentro con ellas a la calle. Dirigió sus pasos a La Parada, Gamarra
y el Parque Cánepa, que aún no era el centro comercial de hoy, Cailloma, La
Colmena…
En
1976, junto con un grupo de más de 300 personas, denunció la reglamentación de
la prostitución por parte del Estado, por considerar el hecho discriminatorio y
una violación de los derechos de quienes la ejercen. Fueron los inicios de El
Pozo, grupo dedicado al trabajo con prostitutas, refugio donde las mujeres
dedicadas a la prostitución podían encontrarse con psicólogos para hablar de
sus problemas, encontrar solidaridad y buscar alternativas de recursos
económicos.
En
su ponencia presentada en el Encuentro Nacional de Mujeres (1999), “30 años de
feminismo en el Perú”, Rosa Dominga Trapasso destaca que el feminismo ha sido
uno de los más importantes movimientos sociales-políticos del siglo (XX) “puesto que ha afectado la vida de la mitad de la población,
refiriéndome a todas las mujeres, y no hay duda que el Movimiento Feminista, el
Movimiento de Mujeres ha afectado también la vida de los hombres”.
“El Feminismo en el Perú y en el
Mundo ha puesto en cuestión siglos y siglos de dominación masculina y sumisión
femenina, quien sabe si en el futuro se reconocerá que el Feminismo y los
Movimientos de Mujeres han sido los Movimientos más revolucionarios de todos
los tiempos porque han puesto en evidencia milenios de años de injusticias y
han luchado contra el sistema patriarcal, que es la base de todas las
estructuras de dominación sea: personal, social, económica, racista, política,
religiosa tanto en nuestras civilizaciones occidentales como en la civilización
oriental”.
“…En los años setenta y ochenta, la
oposición a los derechos reproductivos no venían solamente de la Iglesia sino
también de muchos de los grupos políticos de la izquierda, fue especialmente
activo en este aspecto el colectivo de ALIMUPER. Se realizó nuestra primera
campaña internacional en los años setenta cuando se denunció a niveles
internacionales, en Europa y Norteamérica, la clausura de los centros privados
de planificación familiares especialmente el Centro Marcelino por el gobierno
militar durante el tiempo de Velasco. Cuando hablo de Feminismo tengo presente
una definición de Feminismo elaborado en el año 1979, en una reunión de mujeres
realizado por los países del sur de Asia. Considero que es realmente claro y
vigente para nosotras aún veinte años más tarde:
1º Lograr la igualdad, dignidad y
libertad de las mujeres, en especial la libertad de las mujeres para controlar
sus vidas dentro del hogar como en la sociedad. No puede haber dignidad para
las mujeres sin la libertad de decidir sobre sus vidas.
2º Lograr la eliminación de todas
las expresiones de dominación o presión, discriminación, injusticia dentro de
la sociedad nacional e internacional.
3º Incorporar a las mujeres en las
luchas para crear una sociedad más justa”.
Más adelante señala “Feminismo es
una postura política y una política de transformación que pone en cuestión
todas las expresiones y estructuras de dominación: raza, orientación sexual,
clase, nacionalismo, materialismo y la opresión fundamentalista religiosa”.
Rosa
Dominga Trapasso falleció este domingo, 14 de julio.
SEM/sj