SemMéxico, Ciudad de México, 2 de febrero, 2026.- Montañés rústico y grosero. En el origen la palabra “gabacho” significaba eso. Campesino francés en las fronteras de Aragón y Cataluña. Así llegó el apelativo a tierras de América, y lo de franchute gañán se trasladó a los “americanos” rubios y patanes que fueron llegando a partir de 1848. La guerra por la que cedimos California, Texas y Arizona.
Gabachos que habitan “el Gabacho”, o sea, la patria de su majestad, don Donaldo Trump, buscando desesperadamente retornar a los años de felicidad y supremacía (por medio de MAGA, su campaña electoral) cuando Mickey Mouse, Elvis Presley y Dwight D. Eisenhower mangoneaban el mundo a su gusto.
Así las cosas, consideremos la necesaria publicación de un Diccionario de Gabachismos, que iniciaría con:
BARDA –muro fronterizo que se extiende (o debería extenderse) a lo largo de los mil kilómetros que van de Tijuana a Ciudad Juárez, y que el presidente Trump buscó levantar físicamente en su primer periodo. También se le conoce como La Línea. De ahí el concepto “saltarse la barda”. Igual que “el muro”, “la alambrada”.
BESTIA –“la Bestia”, ferrocarril de carga que corre del Itsmo de Tehuantepec hacia el norte (Nuevo Laredo, Reynosa, Ciudad Juárez), sobre el cual trepan los inmigrantes centroamericanos (hondureños, nicaragüenses, haitianos incluso) para viajar encaramados sobre el techo de los vagones. También le llaman “tren de la muerte”, y en el se evita ser requeridos en los puestos de control migratorio distribuidos a lo largo de las carreteras.
CARAVANA –tropel o romería de migrantes centroamericanos que avanzan desde la frontera sur (Tapachula, Corozal) hacia el norte. Las columnas, que parten cíclicamente, son de caminantes (no en vehículos) y conjuntan a muchas familias enteras. Su arribo a la frontera es todo un espectáculo.
COYOTE –traficante ilegal de personas, fundamentalmente migrantes que buscan llegar a la frontera norte, muchas veces ligados a los distintos cárteles de la droga. La cuota promedio es de 8 mil dólares por “pasar” a un ilegal a suelo estadunidense.
DERECHOS HUMANOS –argumento que se esgrime a la hora de enfrentar a los guardias fronterizos (derecho a la vida, la libertad de expresión, derecho al trabajo, igualdad ante la ley), aunque el sujeto se encuentre en falta ante las leyes migratorias.
GREEN CARD –documento que garantiza la “residencia permanente” de un extranjero en suelo norteamericano. Es la panacea de todo migrante.
ILEGAL, INDOCUMENTADO –persona que habita y trabaja en territorio de EU sin documentos que garanticen su residencia lícita. Lo contrario, un “residente legal”.
MIGRA –agente fronterizo. Policía de migración, hoy destacadamente cumplido por la agencia ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) que incursiona permanentemente en los sitios públicos y centros laborales frecuentados por la población latinoamericana (especialmente mexicanos).
MOJADO –en inglés, “wetback” (espalda mojada). Migrante ilegal que cruza el río Bravo (o Grande) a nado o vadeándolo. “Irse de mojado”.
REFUGIO –casa o residencia para acoger migrantes (proporcionando techo, alimentación y auxilio psicológico), normalmente a recién llegados. Ahí se les prepara a fin de continuar su migración legal a los EU, o su residencia local.
REMESA –envío regular monetario a los familiares del migrante. Se emplean todo tipo de medios de transferencia (físicos, bancarios, por transmisión digital).
PAPELES –documentos que garantizan el libre tránsito del migrante (“green card”, pasaporte, visa). “Llevar o no llevar papeles”.
PUENTE –paso fronterizo, aduana ubicada sobre el cauce del río Bravo. “Cruzar el puente” es ingresar legalmente a los EU.
QUEDAR(SE) –ingresar a territorio estadunidense como visitante o turista, y decidir la permanencia en ese país para laborar o establecer una familia, sin trámite migratorio legal. “Fue y se quedó”.
VISA –Obtenerla es la garantía para aspirar al “sueño americano”. Perderla es un trámite que anuncia el inicio de un procedimiento judicial (por rastreos mafiosos) que puede terminar con la cárcel.
Migrar, migrar, migrar… como lo hicieron nuestros antepasados, como lo hacen nuestros familiares, huyendo siempre de las infaustas condiciones del aquí y ahora. “Hacer las Américas”, se decía antes; “mudarse a Gringolandia”, se dice ahora. Con ICE, o a pesar de ella.
Pensadoras latinoamericanas y caribeñas fue presentado hace unos días
Coordinado por la investigadora y ensayista cubana Zaida Capote Cruz
Lisandra Fariñas
La Habana, febrero (SEMlac).- Reconocer a las mujeres como productoras de pensamiento crítico, y no solo como sujetos históricos, activistas o figuras culturales, sigue siendo una deuda pendiente en las narrativas intelectuales de América Latina y el Caribe.
Invisibilizadas, leídas de manera fragmentada o expulsadas del canon, muchas de ellas pensaron la política, la nación, la cultura y las desigualdades desde espacios no siempre legitimados por la academia o la historia oficial.
A saldar -al menos en parte- esa deuda apuesta el número 124 de la revista Temas, dedicado al dossier «Pensadoras latinoamericanas y caribeñas», presentado el 29 de enero en la sala Héctor García Mesa, del edificio del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), de la capital.
El volumen propone una lectura crítica de las genealogías del pensamiento regional y coloca en el centro ideas elaboradas por mujeres que articularon tempranamente críticas al patriarcado, al racismo, al colonialismo y a las desigualdades de clase, entre otras.
Durante la presentación, el politólogo y director de Temas, Rafael Hernández, subrayó que este número dialoga con la línea editorial de la revista, interesada desde sus inicios en el análisis crítico de los procesos culturales e ideológicos contemporáneos, y destacó el valor de un dossier que no solo recupera nombres y obras, sino que interroga los criterios con que se ha construido la historia intelectual de la región.
Coordinado por la investigadora y ensayista cubana Zaida Capote Cruz, el número reúne siete trabajos vinculados al proyecto «Pensamiento crítico de mujeres en América Latina y el Caribe (1870-1970)», impulsado desde la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), y dedicado a recuperar el pensamiento crítico producido por mujeres en América Latina y el Caribe entre finales del siglo XIX y la primera mitad del XX.
Capote señaló que uno de los principales desafíos del proyecto ha sido romper con la idea restringida de quién produce pensamiento.
Muchas de las mujeres estudiadas no escribieron tratados filosóficos ni ocuparon cátedras universitarias, pero sí elaboraron ideas, diagnósticos y propuestas políticas desde el activismo político, el periodismo, la literatura, la antropología o la acción colectiva, entre otros espacios, tradicionalmente relegados en los relatos intelectuales hegemónicos, apuntó la reconocida ensayista cubana.
Pensar desde los márgenes, pensar en femenino
La investigadora destacó que muchas de estas autoras elaboraron diagnósticos complejos sobre sus sociedades y propusieron horizontes emancipatorios que hoy resultan especialmente pertinentes, en un contexto regional marcado por retrocesos en derechos y por disputas en torno a los sentidos del feminismo.
Desde esas premisas, el dossier recorre momentos, territorios y tradiciones del pensamiento feminista, antirracista y crítico en la región.
Uno de los trabajos centrales es «Feminismo antirracista y anticlasista en Cuba: el Tercer Congreso Nacional Femenino (1939)», del investigador Manuel Ramírez Chicharro. El artículo examina ese evento como un espacio de producción colectiva de pensamiento político cuyos aportes han sido insuficientemente reconocidos, donde se articularon demandas de género con reivindicaciones de clase y raza.
En el ámbito caribeño, «Hurston, Dunham, Deren: umbrales femeninos de una antropología sobre el Caribe», de la investigadora y ensayista Isabel León Olivares, recupera los aportes de Zora Neale Hurston, Katherine Dunham y Maya Deren, intelectuales y artistas que estudiaron y representaron el Caribe desde la etnografía y el arte, contribuyendo a revalorizar las culturas afrodescendientes frente a miradas coloniales.
El pensamiento feminista cubano de la primera mitad del siglo XX está presente en «Legados de Ofelia Rodríguez Acosta en el cincuentenario de su muerte», de la propia Capote, que revisita la obra y el activismo de esta escritora y periodista, una de las voces más radicales del feminismo en la isla, silenciada durante décadas.
En una línea de cuestionamiento a los relatos nacionales, «Yolanda Oreamuno y la deconstrucción de los mitos nacionales en Costa Rica», de la profesora de la Unam Rocío García Rey, analiza el pensamiento de la novelista costarricense, cuya escritura desmontó narrativas idealizadas de nación y mandatos patriarcales, proponiendo nuevas subjetividades femeninas.
La dimensión antirracista y anticolonial del pensamiento feminista aparece en «Paulette Nardal, pionera feminista panafricanista», de la profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, Yazmín Luciana Salazar. El trabajo recupera la figura de esta intelectual martiniquesa, clave en los orígenes del panafricanismo y de la negritud, cuyo papel fue minimizado frente a sus contemporáneos masculinos, pese a su labor política, cultural y periodística.
A ello se suma «La Revolución cubana en la huella de Vania Bambirra y la teoría marxista de la dependencia», de la profesora de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Carla Cecilia Campos Ferreira, que examina los aportes de la socióloga brasileña al análisis de los procesos revolucionarios y de las dependencias estructurales en América Latina.
Cierra el dossier «Yásnaya Aguilar Gil y la epistemología de la resistencia: hacia la desarticulación del pensamiento racista», de Ana Lourdes Álvarez Romero, de la Unam, centrado en la lingüista y escritora mixe y su propuesta de una epistemología de la resistencia orientada a cuestionar el racismo estructural y la colonialidad del saber en México.
Capote enfatizó que el dossier no busca idealizar a estas pensadoras ni construir una genealogía homogénea del feminismo, sino mostrar la diversidad de enfoques, tensiones y contradicciones presentes en sus obras.
Alertó sobre los riesgos de lecturas actuales del feminismo que desatienden la complejidad histórica y política de estas tradiciones críticas, y subrayó la vigencia contemporánea de estos debates en un contexto regional marcado por retrocesos en derechos y disputas en torno a los sentidos del feminismo.
En la presentación del número, la socióloga Marta Núñez Sarmiento retomó esa lectura al recordar que este es el cuarto número de Temas dedicado explícitamente a mujer y género, y que buena parte de los textos del volumen -más allá del dossier- dialogan con esas problemáticas.
En total, señaló, 11 de los 15 trabajos incluidos en la revista mantienen vínculos directos con los debates sobre desigualdad, cultura y pensamiento crítico.
Núñez Sarmiento subrayó la vigencia de muchas de las ideas elaboradas por las pensadoras recuperadas, en particular aquellas vinculadas a la educación, los derechos dentro de la familia, la persistencia de estructuras patriarcales y la necesidad de pensar las desigualdades desde un enfoque interseccional.
«No se trata solo de lo que fue superado, sino de lo que persiste«, afirmó, al articular el contenido del dossier con otros textos del número como «Volver a la educación primaria», resultado de un panel del espacio de debate Último Jueves y que recoge reflexiones colectivas sobre los desafíos actuales de la educación primaria en Cuba, desde las experiencias de docentes y especialistas.
Dialoga con el dossier al situar la educación como un espacio clave en la reproducción -o transformación- de desigualdades sociales y de género, dijo Núñez Sarmiento.
Para la socióloga, al poner en circulación estas reflexiones, Temas no solo recupera una memoria intelectual largamente fragmentada, sino que propone repensar el presente desde esas tradiciones críticas.
Reconocer a las pensadoras latinoamericanas y caribeñas -ayer y hoy- no es un gesto simbólico, sino una condición necesaria para comprender los conflictos, las desigualdades y las disputas que siguen marcando a nuestras sociedades, dijo.
La noche del Grito de Independencia, mientras millones miraban al balcón de Palacio Nacional, una artesana de una comunidad náhuatl en las faldas de La Malinche sostenía la respiración frente al televisor.
El vestido que llevaba la Presidenta no era solo una prenda ceremonial: era el resultado de un oficio heredado, de semanas de trabajo silencioso y de una decisión que cambió el rumbo de su vida.
Esta es la historia de Virginia Arce, la mujer que perdió un concurso, pero bordó para la historia.
Aura García
SemMéxico/El Sol de México, Cd. de México, 2 de febrero, 2026.- Eran casi las once de la noche del 15 de septiembre y Virginia Arce no estaba celebrando. Mientras su familia cenaba pozole, ella apenas probaba la comida. Tenía la vista fija en la televisión y las manos quietas, como si no quisiera adelantarse a nada. Llevaba más de dos meses guardando un secreto que podría no existir.
Había trabajado ese vestido durante semanas, sin saber si llegaría a verse. Nadie se lo había prometido. Nadie le había garantizado nada. Solo le habían dicho que existía la posibilidad de que la Presidenta lo usara esa noche. Posibilidad: una palabra frágil cuando se vive de un oficio que rara vez da certezas.
Cuando la transmisión del Grito de Independencia comenzó, Virginia contuvo la respiración. Si el vestido no aparecía, nadie lo sabría. Si aparecía, ya no habría forma de esconderlo.
Entonces lo vio.
No gritó. No se levantó de la silla. Apenas alcanzó a decir, casi para sí misma: “Sí salió con el vestido”. Claudia Sheinbaum lo lucía frente a la multitud reunida en el Zócalo capitalino. Virginia lo veía por televisión.
Ahí terminó el secreto. Y empezó otra historia.
—¿Tú lo hiciste?, ¿por qué no nos habías dicho?— preguntaban sus hermanos, su esposo y sus dos hijos. Virginia se llevó las manos al rostro y empezó a contar la historia de esa pieza artesanal. Habló de las jornadas de trabajo que se alargaban hasta la noche, de las veces que pidió ayuda a su hermana para terminar la cena y de las visitas familiares que tuvo que poner en pausa. En más de una ocasión, confesó, llegó a preguntarse si era normal ver doble.
“Estaba a la expectativa. Sí me habían comentado que iba a salir con el vestido, pero no podía estar segura. Y hasta no verlo, siempre tuve la duda. Pensaba: ‘híjole, a lo mejor tiene otra pieza y decide cambiarla’. No digo que no me emocioné, pero qué tal que le decía a todo mundo y terminaba por ponerse otra cosa”, recuerda.
Virginia es una mujer tlaxcalteca, originaria de San Isidro Buensuceso, del municipio de San Pablo del Monte. Hasta ese momento era una maestra artesana conocida, pero nunca —ni en sus más locos sueños— imaginó que su trabajo se asomaría por el balcón de Palacio Nacional.
Claudia Sheinbaum escogió su diseño: un vestido púrpura largo, de satín plisado, con cinturilla y en la parte superior, el bordado en máquina, tradicional de la localidad; ese que Virginia aprendió de su padre, Delfino Reyes Arce, cuando era adolescente.
“Le enseñé a mi papá y se quedó en shock, no sabía ni qué decir; estaba muy emocionado, y mis hermanos también. Fue una sorpresa para todos, hasta para mí. Mi papá está orgulloso de lo que hemos logrado y lo digo así, en plural, porque él abrió las puertas y yo fui detrás suyo. Juntos estamos haciendo que volteen a ver esta artesanía”, afirma Virginia.
El bordado como herencia
Don Delfino Reyes Arce no solo le enseñó a su hija a bordar: le heredó una forma de mirar el trabajo. Compartió el oficio con sus cinco hijos, pero sólo Virginia e Isabel aprendieron la técnica y le tomaron verdadero cariño. El bordado, dice Virginia, exige paciencia y constancia; “aunque la habilidad se trae en la sangre, no cualquiera puede hacerlo”, y menos aún sin práctica ni disciplina.
Virginia tuvo un entrenamiento riguroso. Su papá le exigió más que al resto y todavía recuerda todas esas ocasiones en las que la obligó a repetir el trabajo, con tal de que quedara “casi perfecto”.
“Me decía todo el tiempo ‘lo tienes que hacer bien’ y me hacía repetirlo muchas veces, aunque yo ya lo veía bonito. Siendo sus hijos nos exigía de más. Éramos sus alumnos, pero no nos tenía consentidos; al contrario”, señala Virginia con picardía.
Delfino Reyes empezó a bordar cuando era niño. Sus papás ya no podían pagarle la escuela y, finalmente, cuando cursaba tercero de primaria, dejó las clases y tomó los hilos.
Aprendió el oficio de uno de sus tíos y se volvió tan bueno que, incluso sin haber concluido sus estudios, la Secretaría de Educación Pública de Tlaxcala le otorgó una plaza para enseñar bordado. “Él estuvo 32 años como maestro de misiones culturales en la capital del estado, enseñando su profesión”, explica Virginia con orgullo.
Sin embargo, su trabajo no siempre fue bien recibido. En su juventud, hubo quien lo señalaba por usar máquina de coser, como si eso le restara valor a su labor. “Sí, tenemos una máquina de pedal, pero la máquina no hace sola el bordado. El nivel de detalle que trabajamos no puede hacerlo ni siquiera una máquina computarizada”, argumenta Virginia.
Y entre risas añade: “Mi maquinita tiene ya como 100 años. Era de mi abuela. Ella la compró usada; o sea, es de segunda mano y mira cuántos años ha sobrevivido”. Además, explica que a su casa han acudido antropólogos e investigadores que confirmaron que el bordado de San Isidro también es una artesanía, porque se trabaja con las manos.
Hoy, Delfino tiene 71 años y ya no ve como antes, pero su relación con el bordado no se ha roto. Desde los ocho años, no ha dejado los hilos. Sigue trabajando piezas, guiado más por la memoria y el tacto que por la vista. Junto a Virginia, mantiene vivo un oficio que no solo se borda con hilo, sino con herencia, rigor y tiempo. Así, el nombre de San Isidro continúa cosiéndose, puntada a puntada, en cada pieza que sale de sus manos.
La Malinche, hilo a hilo
El vestido que bordó Virginia Arce para el primer Grito de Independencia de la primera presidenta de México lleva entretejido un pedazo de San Isidro Buensuceso, comunidad indígena náhuatl asentada en las faldas de la montaña Malintzin, conocida como La Malinche. No es solo una prenda ceremonial: es territorio, memoria y oficio convertidos en hilo.
Es un bordado color perla que coloca cuatro golondrinas entre decenas de flores nativas. La tela luminosa enmarca un paisaje que se extiende desde la cintura hasta los hombros y desciende por los brazos, finamente, hasta los puños.
Los bordados tradicionales de la localidad no tienen iconografía prehispánica, pero se distinguen por plasmar la flora y la fauna características de la región, especialmente las que nacen alrededor del volcán La Malinche, ubicado en la frontera entre Tlaxcala y Puebla.
“Llevamos a la tela las flores y las especies que antes existían en la localidad y que se han perdido con el crecimiento de la población y la urbanización. Nuestros bordados plasman colibríes, golondrinas —que hay bastantes por acá—, palomas y pájaros azules que viven en el campo, en las faldas de La Malinche”, comparte Virginia.
Además, las y los artesanos también representan los colores de las flores y los cacaxtles de la cultura náhuatl, una especie de canasta o cajón que sirve para ahumar alimentos.
Virginia acota que, aunque los quetzales y los pavorreales no son originarios de San Isidro, también llegan a incluirlos en sus composiciones porque resultan atractivos y coloridos.
“Por ejemplo, lo que lleva el vestido de la Presidenta, además de las golondrinas, son flores y una ‘especie de guajolotes’, con esa forma esponjada y bonita de sus plumas. Fuimos adaptando la forma de algunos animalitos para hacerlo muy vivo, pero siempre cuidando la iconografía que usamos aquí”, dice la artesana.
Para Virginia, que la Presidenta “porte con orgullo y elegancia” sus diseños —como los de otras comunidades indígenas del país— no es un asunto de moda, sino de reconocimiento hacia las raíces del México antiguo.
“Hace que mucha gente reconozca que esto es un arte. Antes no se le daba valor a las artesanías; mucha gente regateaba el precio y, lamentablemente, los artesanos aprendimos a malbaratar nuestro trabajo, pero eso está cambiando”, dice.
Ese cambio de mirada ha sido observado incluso fuera del país, donde se ha destacado que el uso de diseños de comunidades locales coloca en el centro a la moda indígena y la defensa de los bordados mexicanos frente a la apropiación de las grandes marcas. El año pasado, el diario estadounidense The New York Times reconoció a Sheinbaum Pardo como una de las 67 personas mejor vestidas del año.
La artesana tlaxcalteca también aboga por el valor de cada pieza. Recuerda que la elaboración manual vuelve única cada creación, “casi como una pieza de colección”, y explica que, aunque se intente repetir un diseño, ninguna pieza es igual a otra.
“No es como si tuviéramos un sello y siempre saliera igual. Aunque sea la misma flor o la misma ave, siempre hay un detallito distintivo: a veces las flores son más altas o el pajarito es más gordito, con las alas más largas, y eso debe tomarlo en cuenta la persona que adquiere nuestra artesanía”, comenta al comparar sus piezas con las de una fábrica.
Que uno de sus bordados haya llegado al atuendo presidencial no lo vive como un logro individual. Para Virginia es la confirmación de un oficio aprendido en casa, en las faldas de la Malintzin, con paciencia, repetición y exigencia. Un trabajo que no depende del reflector, sino de la continuidad.
El vestido que casi no es
Cuando las diseñadoras alistaban el muestrario para la Presidenta, probablemente no imaginaron que la tela podría agotarse. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió, según cuenta Virginia Arce.
El vestido del Grito de Independencia es de un púrpura vibrante, de subtono frío, cercano al índigo: un color que en la época contemporánea evoca la lucha de las mujeres y que, durante siglos, estuvo reservado para textiles de lujo y prendas de alta jerarquía. Ese tono fue el favorito de Claudia Sheinbaum cuando le presentaron las opciones.
Pero una vez definido el modelo, el bordado y el color, la tela simplemente dejó de aparecer. No estaba en ninguna tienda de la Ciudad de México. “Las telas se compraron en la capital, obviamente tenía que ser ahí, porque hay más propuestas de tonos y colores, y aun así costó un poquito conseguirla”, relata Virginia.
Para los diseños de alta costura, Virginia trabaja de la mano de la diseñadora Rocío Castro Cruz; el vestido del 15 de septiembre no fue la excepción. La pieza final fue el resultado del trabajo de cuatro mujeres que ya habían colaborado con la titular del Ejecutivo y que asumieron la encomienda más importante del año.
La anécdota llegó después. Rocío Castro se la contó a Virginia entre risas: cuando fueron a comprar la tela, les dijeron que ya no había. Durante el proceso de selección se había terminado. “Imagínate”, recuerda. Hubo que buscar en distintos puntos de la ciudad hasta encontrarla. “Fue como un tour”.
A pesar de la presión, Virginia subraya que el trabajo que entregó fue meticuloso, pero no extraordinario en términos de materiales. Aunque se trataba de la Presidenta, todo se mantuvo dentro de los parámetros habituales: las telas, los hilos, el bordado.
“No son materiales del otro mundo ni los más caros que existen. Son los hilos con los que siempre he trabajado y no hubo ninguna modificación especial. Hay personas que piden prendas con hilos de plata o de oro, y en este caso no fue así. Fue un vestido hecho con lo que siempre hemos usado”, puntualiza.
Sobre el precio, evita cifras cerradas, pero ofrece una referencia. Una blusa bordada por ella puede costar entre seis mil y ocho mil pesos. Un vestido implica más trabajo y depende de la densidad del bordado, la tela y la técnica. Puede rondar los 10 mil, 15 mil o hasta los 20 mil pesos. “Hay quien pide espaciar las figuras y hay quien las quiere muy juntas. Eso también cambia el precio”, explica.
Durante mucho tiempo, Virginia pensó que el vestido de Sheinbaum era solo una pieza más dentro de su trayectoria como artesana. Esa idea comenzó a cambiar la noche del 15 de septiembre, cuando lo vio en cadena nacional.
Conforme pasaron los días, la conciencia se volvió más clara. No era solo un vestido: era el que había portado la primera mujer presidenta en su primer Grito de Independencia. “Al principio yo decía: ‘es un simple vestido’. Ahora veo que no. Toda pieza cuenta una historia”, reflexiona
Desde entonces, algo cambió. Virginia tiene más trabajo, mayor reconocimiento y también más confianza en su oficio, pero, sobre todo, le queda la satisfacción de haber puesto su arte en un momento que quedará registrado en la memoria colectiva.
“Mi bordado y el color morado que eligió la Presidenta van a ser algo histórico. No sólo para mí: también para ella y para el país, porque es la primera mujer que gobierna México y es importante lo que decidió transmitir ese día”, concluye.
Abandonó un concurso, pero ganó mucho más
La historia y el trabajo de Virginia Arce se transformaron cuando su pueblo y sus conocidos supieron que bordaba prendas para la Presidenta. Sin buscarlo, se volvió una figura reconocida en la comunidad y comenzó a ser identificada incluso en la plaza pública.
La gente la detenía para felicitarla, le preguntaba por su historia y le decía que la había visto en redes sociales. A Virginia le daba pena salir: “ya compartí tu vestido”, “ya vi lo que hiciste”, “nos gustó mucho tu trabajo”. Lo escuchó tantas veces que, poco a poco, perdió el miedo a las cámaras.
“Todo el mundo me felicitaba y yo decía ‘híjole, esto no me lo esperaba’, pero es muy bonito. Mi familia también está muy contenta, sobre todo mi papá, que es quien me enseñó todo. Él es mi gran maestro, y ahora salimos en los medios”, dice con una sonrisa.
Para Virginia, una de las decisiones laborales más importantes fue no participar en un concurso de artesanías de su estado. En 2023 había preparado una blusa para el certamen y estaba a punto de inscribirla cuando recibió un mensaje que la obligó a elegir.
Era de la entonces secretaria federal de Cultura, Alejandra Frausto, quien le preguntaba si podía bordar una blusa para la candidata presidencial Claudia Sheinbaum. La prenda que pensaba llevar al concurso era una de sus mejores piezas y representaba meses de trabajo y la posibilidad de un reconocimiento nacional dentro del gremio.
“La primera pieza que le vendí fue en su campaña. La idea era que portara algo emblemático del estado. Alejandra Frausto ya conocía mi trabajo y el de mi comunidad, y nos invitó a hacer una blusa tradicional. Ese fue el primer contacto y la primera vez que la Presidenta conoció el bordado de San Isidro”, recuerda.
La disyuntiva fue clara: competir o entregar la pieza. Virginia decidió vender la blusa destinada al concurso. “A lo mejor con esa pieza hubiera ganado un lugar, pero fue más significativo que se la pusiera ella”, reflexiona.
La blusa le gustó tanto a Sheinbaum que después vinieron más pedidos. Virginia calcula que la Presidenta tiene hoy seis o siete prendas bordadas por ella. Todas, dice, con una historia detrás.
“Hemos hecho blusas, sacos y trajes. Tiene uno color hueso con bordado negro que usó ya como presidenta electa, otro el día de su nombramiento y la blusa de manta con bordado rosa que fue la primera”, detalla.
Para Virginia, sin embargo, la joya de la corona es el vestido púrpura del Grito de Independencia, por lo que representa para su familia, para San Isidro Buensuceso, para Tlaxcala y para las y los artesanos del país.
Sheinbaum, considera, ha enviado un mensaje silencioso: con cada prenda dignifica el trabajo artesanal. No es sólo la tradición lo que se borda, sino horas de trabajo paciente y una técnica que se sostiene con dificultad.
Virginia puede pasar la noche en vela cuando el encargo lo exige. Para el vestido del Grito trabajó con una pequeña lámpara junto a su mesa de costura.
“Es chiquita, pero intensa. Aunque no haya luz del día, sigo bordando a las dos o tres de la mañana”, confiesa.
Ese esfuerzo ocurre en un lugar donde casi nada está garantizado.
San Isidro Buensuceso, la comunidad del municipio de San Pablo del Monte, tiene poco más de 11 mil habitantes y una población mayoritariamente indígena náhuatl. Una parte importante de sus hogares enfrenta rezagos en servicios básicos y empleos formales. La economía es local y de subsistencia. En ese contexto, el bordado que Virginia aprendió de su padre no es una actividad rentable a corto plazo ni ampliamente practicada: hoy solo dos familias conservan la técnica completa. Si una deja de hacerlo, el diseño desaparece.
Virginia lo sabe. Por eso cada puntada es también una forma de resistencia.
La tradición recae en pocas manos
El bordado es una tradición conocida en San Isidro Buensuceso, pero cada vez menos practicada. Hoy, solo dos familias se dedican de forma constante a este oficio en la comunidad, una concentración que pone en riesgo la continuidad de su sello artesanal.
Virginia Arce y su entorno cercano intentan mantener vivo este arte, aunque saben que no basta con saber bordar: se necesita paciencia, constancia y tiempo. “Somos muy poquitos los que trabajamos este bordado. Mi papá tiene 71 años y ya no puede seguir el ritmo de antes. La otra familia también es grande. Los achaques llegan y uno ya no trabaja igual”, reconoce.
Virginia disfruta de su oficio. Al terminar cada pieza siente satisfacción, pero también tiene claro que el bordado es una fuente de ingresos posible y así se lo transmite a sus hijos. “Mi hija está en la preparatoria y mi hijo ya entró a la universidad. Aun así, les digo que aprendan a bordar, para el día que se acabe el trabajo. Ahora ya está reconocido en todo México y es más fácil vender una pieza que antes”, explica.
Ella aprendió a bordar por necesidad. Quizá por eso entiende que sus hijos no se aferran a la máquina. Su mensaje es doble: “tú te me vas a estudiar”, les dice, pero también insiste en que aprendan el oficio. Para Virginia, lo importante es que tengan opciones: un título universitario y, al mismo tiempo, un saber que les permita sostenerse si algo falla.
Más allá de sus hijos, algunos sobrinos han mostrado interés. Son pequeños: el mayor tiene 10 años. “Cuando nos ven trabajar a mi papá y a mí se emocionan. Se suben jugando a la máquina y empiezan a pedalear”, cuenta. No lo ve como juego menor: “que pedaleen ya es ganancia, porque se necesita coordinación de pies y manos”.
Fuera del círculo familiar, Virginia ha visto cómo el entusiasmo inicial de otros jóvenes se diluye. “Quieren aprender, pero se aburren, porque esto es largo. A veces pasan meses o años antes de recibir una retribución. Llega un momento en que se desesperan y se van”, lamenta.
Sabe que dedicarse a la artesanía implica sacrificios y que al inicio las ganancias no son evidentes. “Hay quien dice: ‘mejor me voy a trabajar a otro lado’, porque hay familia que mantener, cuentas que pagar”, admite.
Por eso, quienes aún bordan en San Isidro Buensuceso tienen una tarea clara: transmitir el conocimiento y lograr que no se pierda dentro de la comunidad. No es una misión heroica ni urgente en apariencia, pero sí frágil. Si una generación no toma la máquina, el bordado desaparece. Y con él, una forma de nombrar el lugar.
“Tratamos de que el conocimiento se quede aquí, entre los nuestros”, dice Virginia. “Cuando uno ve los resultados, le va tomando gusto. Es bonito”. Pero también sabe que el tiempo, como el hilo, no espera.
Señalan otros grupos que no son defensas, sino manipulados por extranjeros Isabel Ortega Morales
SemMéxico/ CEPROVYSA.COM/ SURIANA RADIO, Chilpancingo, Guerrero., 2 de febrero, 2026.- Comisarios del municipio de Tierra Colorada realizarán un bloqueo este lunes a la autopista del sol para protestar por la incursión de grupos armados que han ocasionado violencia en la costa chica. De acuerdo a una conferencia de prensa que dieron Comisarios y Delegados de ese municipio de Juan R. Escudero -Tierra Colorada- la violencia registrada a finales de enero en Tecoanapa fue ocasionada por integrantes de dos organizaciones que señalan, tienen vínculos con un grupo delictivo que opera en la Costa Chica y el Puerto de Acapulco.
Las autoridades compuestas por 23 Comisarios y 20 Delegados dicen que la incursión armada de la CIPOEG-EZ, Consejo Indígena y Popular Emiliano Zapata, y la UPOEG, Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero, también ha sido con acoso y señalan al líder de la UPOEG de quien dicen tiene vínculos con el grupo delictivo Los Rusos, que ha ocasionado violencia también en el puerto de Acapulco.
En la conferencia dieron a conocer que el pasado viernes 30 de enero, aproximadamente 500 integrantes de estas dos organizaciones atacaron con drones artillados a comunidades de los municipios de Tecoanapa y Tierra Colorada.
Agregaron que la intervención del estado, a través del Subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros y de autoridades de Seguridad estatal y federal propiciaron un diálogo y retrocedieron hasta el municipio de Ayutla, sin embargo, agregaron la población indica se armará para defenderse si intentan otro ataque.
El bloqueo anunciado para este lunes a la Autopista del Sol formaría parte de la protesta por esa incursión.
Ante ello, las autoridades estatales emitieron un aviso para prevenir a los automovilistas tomar precauciones y organizar sus tiempos.
Asimos señalan que mantienen atención y diálogo institucional con las comunidades involucradas para atender sus planteamientos.
Denuncian comisarios de tierra colorada comunitarios no son defensa, sino brazo armado de los rusos
Abel Miranda Ayala
Autoridades de más de 40 pueblos pertenecientes al municipio de Juan R. Escudero, acusaron que los supuestos comunitarios que se movilizaron en Ayutla y Tecoanapa son un brazo armado de la organización delictiva conocida como Los Rusos, por lo que advirtieron que si el gobierno no los frena se levantarán en armas para enfrentarlos.
El grupo conformado por 20 delegados y 23 comisarios del municipio de Juan R Escudero señalaron que entre los organizadores de la supuesta policía comunitaria se encuentra un personaje de nombre Lino Ponce González, quien ha sido coordinador de la UPOEG y cuando estuvieron en Tierra Colorada generó muchos problemas por sus actividades delictivas. Mario Alberto Cortés, comisario de Tlayolapa, señaló que los supuestos comisarios portan armas de uso exclusivo del ejército y el gobierno les ha permitido hacerlo muestra de ello es que irrumpieron en varias poblaciones y el gobierno sólo les pidió regresar a sus pueblos cuando portan armas de grueso calibre.
Los comisarios señalaron que en el momento que los supuestos policías comunitarios pisen uno de sus pueblos, saldrán con todo lo que tengan a combatirlos, porque ya tienen la experiencia del desorden que hicieron cuando la Upoeg estuvo al frente de la seguridad en estos lugares.
“Nosotros como comunidad no estamos dispuestos a dejar que él se meta con su gente, con supuestos comunitarios que traen armas exclusivas del Ejército, ya nos cansamos que el gobierno puro diálogo con los comunitarios y ellos siguen con las suyas como comunidades nos hemos reunido y si el gobierno no hace caso nosotros también tenemos que levantarnos en armas”.
El comisario Daniel Rosas Martínez, insistió en que los policías comunitarios están vinculados al grupo delictivo de Los Rusos, y pretenden tomar el control del municipio de Juan R. Escudero para extorsionar, robar y asesinar, “no me importa si defender mi pueblo me cuesta la vida, no permitiremos que entren a nuestras comunidades”.
“Si ellos ingresan a partir de mañana y ponen un pie en una localidad que sea del municipio de Juan R. Escudero nos vamos a levantar en armas, se van a suspender clases, nos vamos a armar y defender la integridad de todo el municipio”.
SemMéxico, Cd. de México, 2 de febrero, 2026.- Después de 12 disminuciones continuas en la tasa bancaria, el Banco de México tiene su primera reunión de política monetaria este jueves, en la que se espera que mantenga sin movimientos la tasa de referencia, lo que significaría una pausa en el ciclo de recortes. Al respecto, analistas de Banorte, nos dicen: en nuestra opinión, la pausa estaría asociada a la necesidad de recabar más información sobre los efectos en la inflación de los recientes cambios fiscales –incluyendo el ajuste al IEPS en refrescos y cigarrillos y aranceles más altos a ciertos bienes importados de países con los que no tenemos un acuerdo comercial. No obstante, no creemos que el ciclo de bajas ya terminó. En específico, esperamos que se reanuden tan pronto como en marzo, con otros factores apoyando esta posibilidad.
Es oportuno recordar que en su Programa Monetario 2026, Banxico recalcó la importancia de analizar los efectos de los cambios fiscales en el proceso de formación de precios, argumentando que “…en la medida en que el periodo de ajustes en precios relativos transcurra […] el Banco de México valoraría continuar con ajustes a la tasa objetivo…”. En nuestra opinión, esto es consistente con una pausa en febrero. En línea con esto, el Subgobernador Gabriel Cuadra apuntó que “…considero que tan pronto como en la reunión de febrero, debemos de adoptar un enfoque de ‘esperar y ver’…”. Por el momento, los datos de la 1ª quincena de enero mostraron alzas relevantes en los precios de los cigarrillos y refrescos (ver gráfica abajo, izquierda). Sin embargo, la inflación general del periodo sorprendió a la baja en comparación con el consenso de analistas. Con esto en mente y tras la publicación del Programa Monetario, el Subgobernador Omar Mejía publicó en LinkedIn que “…en mi evaluación, los primeros datos de inflación de este año no sugieren que los aranceles se hayan reflejado en aumentos de precios…”, agregando que “…en ausencia de efectos de segundo orden y si las condiciones macroeconómicas lo permiten.
Sin embargo, otros factores impulsarán el sesgo hacia una postura más acomodaticia hacia delante… La actividad económica se recuperó al cierre del 2025, pero la visión de la Junta de Gobierno sigue siendo que la holgura prevalecerá en 2026, lo que implicaría menores presiones de demanda para los precios de los servicios. A su vez, la mayor fortaleza del peso mexicano vs. el dólar será otro aliciente, contribuyendo a reducir la inflación de bienes importados y a un apretamiento de las condiciones financieras. En EE. UU., la Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia sin cambios en su decisión de esta semana. No obstante, seguimos estimando que se materializarán tres recortes de 25pb este año, lo que también debería ayudar a nuestra divisa.
En específico, creemos que los recortes continuarán en el 1S26. Pensamos que la comunicación de la institución es bastante clara en términos de que el ciclo de bajas probablemente continuará el resto del año. En particular, reiteramos nuestra visión de una disminución de 25pb el 26 de marzo y de una reducción acumulada de 50pb en el 1S26, con lo cual la tasa de referencia alcanzaría 6.50%. Creemos que este último será el nivel terminal de este ciclo, prevaleciendo durante el segundo semestre del año.
SemMéxico, Cd. de México, 2 de febrero, 2026.- En los hechos, él y Nacho Mier solo invierten posiciones: Ignacio Mier es ya presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador de la fracción de Morena, y Adán Augusto López pasa a ser un simple senador sin cargos parlamentarios.
En lugar de embajada en Europa, Adán Augusto iría a hacer promoción electoral en Tlaxcala, o algún otro estado de los que forman la cuarta circunscripción electoral, dijo el tabasqueño. Todo sin dejar de ser senador. Eso sí no.
El asunto está hablado, reveló, “con quien se tenía que platicar estas cosas…”
– ¿… lo platicó con la presidenta Claudia Sheinbaum?, se le interrogó.
– “… con quien tenía que platicarlo…”, respondió, para dejar en claro que ese con quién debía hablarlo no es la mandataria.
La salida de Adán Augusto López de sus posiciones de control y mando en el Senado fue motivo de brotes informativos en redes sociales a lo largo del fin de semana que no llegaron a ser ni creíbles ni contundentes.
En este contexto los comentarios sobre su renuncia a la senaduría, a la coordinación de la fracción de Morena y a la presidencia de la Jucopo para luego ser beneficiado con una supuesta embajada de México en Europa nunca cobraron fuerza.
Hoy se podría decir que esos mensajes, que incluyeron una desabrida despedida vía Facebook de su senadora preferida Andrea Chávez, solo fueron para sondear el ambiente y ver reacciones.
Preparar el golpe a la Putin- Dmitri Medvédev.
Es decir: te paso mis encargos, tú los asumes, haces como que gobiernas … pero el que manda soy yo.
Este uso de una botarga política no es nuevo ni en México ni en el mundo y todo indica que Adán Augusto López tiene en el poblano Ignacio Mier a su palero perfecto: tú apareces, pero yo te digo qué hacer.
BAJAR TENSIONES EN SENADO… Y REORIENTAR A MORENA
Con Adán Augusto López en su escaño y como su único conducto directo con los senadores de Morena y aliados, ya sabemos quién disminuye tensiones en esa cámara para enfrentar lo que se viene:
– La negociación del TMEC,
– Una muy posible intervención militar directa de Trump,
– Y la previsible caída del régimen castrista en Cuba.
Y si como dice Adán Augusto, ahora va a hacer trabajo político ante las elecciones de 2027 en la cuarta circunscripción que incluye Ciudad de México, Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala, pues eso significaría que se estaría reorientando a la tarea de la secretaría de Organización de Morena que hoy encabeza al menos de membrete Andrés ‘Andy’ López Beltrán.
“En este momento lo más importante es fortalecer el partido, el movimiento rumbo a 2027”, dice Adán Augusto.
¿Este paso significa que se está reconociendo desde Palenque que en la secretaria de Organización de Morena no se hace lo que se debe para garantizar el triunfo en 2027 y 2030 y que existe riesgo de pérdida?
Para ratificar estos riesgos Adán Augusto dijo ayer:
“Toca ir a hacer tarea de territorio, me tocará estar en todo el País prácticamente, también en las circunscripciones que tienen mayor padrón electoral, y vamos a ello, porque en Morena el objetivo principal es ganar prácticamente todas las gubernaturas en disputa en el 2027, pero sobre todo mantener la mayoría calificada en Cámara de Diputados y, desde luego, en el Senado de la República”.
Hoy a nadie se le olvida que Adán Augusto López es quien como gobernador de Tabasco nombró a Hernán Bermúdez Requena como titular de Seguridad y quien luego, por indagatorias y reportes del área de Inteligencia del mismo Ejército, se supo operaba una amplia y versátil red o cartel criminal denominado La Barrenadora.
Notario público, gobernador, luego secretario de Gobernación, precandidato en la interna por la candidatura presidencial de Morena y ahora coordinador de la mayoría de senadores de Morena, así como presidente de la Junta de Coordinación Política, Adán Augusto aparece además de investigaciones judiciales sobre huachicoleo fiscal y otras muchas tramas delincuenciales.
Todo eso en una vorágine de posiciones y encargos políticos en los que como pegamento de todo siempre aparece Andrés Manuel López Obrador.
MIER, UN SIMPLE SEGUNDÓN
No se requería ser un experto en expresión corporal para saber que ayer Ignacio Mier fue el muñeco de trapo político de Adán Augusto López.
Y no sólo por el uso de la cosa política, sino que para su completa desgracia Mier es más chaparrón que el tabasqueño y que a su lado siempre aparece como el que está fuera de lugar.
Las expresiones de su cara eran de todo, menos de felicidad por asumir un encargo mayor. Y los abrazos que le dio su jefe lo sacudieron siempre como a un muñeco de trapo.
Ahora a Nachito le tocará firmar los cheques y memos, las cartas y oficios que al final deberán tener un soporte real para no ir a dar a cuestiones judiciales.
Y todo eso lo deberá tramitar en favor de lo que le ordene Adán Augusto que a su vez será para atender decisiones palenqueras.
SemMéxico, Cd. de México, 2 de febrero, 2026.- Hay sentencias que no envejecen porque se acuñaron no para complacer, sino para describir. El gran periodista Edgar Snow, fallecido hace 52 años este mes, escribió una en tiempos en que era peligroso decir ciertas ideas en voz alta: “Las revoluciones no son causadas por los revolucionarios ni por su propaganda. Las revoluciones son causadas por condiciones intolerables bajo gobiernos malos, incompetentes y corruptos”. No fue consigna, sino constatación. Y por eso no deja de incomodar a las clases políticas de todos los signos.
Estrella roja sobre China es el libro que Snow publicó en 1937. Fue denunciado como “panfleto disfrazado de reportaje” por los catecúmenos de Joe MacCarthy. Lo sufrieron como algo perturbador y provocador: periodismo hecho en el lugar equivocado, en el momento equivocado y con la gente equivocada. Pero Snow no escribió sobre China para justificar una revolución. Viajó y vivió en el Oriente para entender por qué un país estaba al límite y por qué tantos estaban dispuestos a jugarse la vida para cambiarlo.
Recordamos el episodio porque la caricatura fue eficaz. Durante la Guerra Fría, Snow fue tachado de “títere comunista”, “idiota útil” y “glorificador del totalitarismo”. En su tiempo, como hoy, el poder hizo lo que siempre hace con quien se niega a rezar el evangelio oficial: desacreditarlo. Pero Snow no fue un converso ni un propagandista. Fue un reportero que llegó a Asia y se quedó porque entendió que ahí estaba ocurriendo algo que el lenguaje diplomático no alcanzaba a explicar. La relectura de ese libro aporta elementos sobre el carácter histórico y político de China que nos permitirían calibrar mejor y entender con mayor matiz el enfrentamiento actual con Estados Unidos, que hoy tiene al mundo en vilo.
Snow entró donde no se podía entrar. Fue el primer periodista yanqui a quien el Ejército Rojo permitió reportear en sus filas. Habló con quienes no tenían voz. Caminó con campesinos y soldados que no discutían teorías sino comida, alfabetización y dignidad. Vio miserias extremas bajo el Kuomintang y, entre los rojo, una disciplina nueva, áspera, igualitaria, que prometía algo elemental: que nadie hiciera negocio con la miseria ajena. Se hizo amigo de Mao Zedong y de Zhou Enlai, pero se negó a que los dirigentes revisaran el manuscrito del libro que escribía.
Estrella roja sobre Chinafue traducido al chino y publicado en marzo de 1938 por un grupo clandestino en Shanghái con el título deXixing Manji. Se hizo inmensamente popular. Inspiró a millares de jóvenes a unirse al Ejército Rojo pero no por eso fue propaganda. Fue un libro honesto en un mundo construido sobre mentiras. El entusiasmo no nació del estilo de Snow, sino de la visión de un orden social distinto en un país devastado.
Hay libros que no registran un momento, sino que explican un quiebre histórico. A esa estirpe pertenece la obra de Snow. Es la misma a la que John Hersey llevó Hiroshima. Cuando Hersey entregó su texto a The New Yorker en 1946, los editores comprendieron que no era un reportaje más. Pensaban publicarlo por entregas y tomaron una decisión insólita: dedicarle todo el número, 30 mil palabras sin secciones. No fue una apuesta editorial, sino el reconocimiento de que ese periodismo no podía fragmentarse sin perder su sentido. Snow hizo algo semejante una década antes: no narró un episodio chino, sino que ofreció al mundo una clave para entender por qué una revolución había dejado de ser evitable. En ambos casos, el periodismo dejó de acompañar la historia y pasó a intervenir en ella.
Esa misma tradición se revela en Diez días que conmovieron al mundo, de John Reed, el periodista que narró la Revolución rusa desde una militancia abierta. Lenin la consideró tan precisa que la prologó. Antes, Reed había hecho algo semejante en los artículos que después leímos como México insurgente, donde contó la Revolución mexicana desde una cercanía militante con la causa villista. No creo caer en una exageración si, por su mirada crítica del poder y su distancia frente a la épica, incluyo en esta tradición La sombra del caudillo.
La comparación es reveladora no por afinidad sino por contraste. Reed escribió como testigo comprometido con la causa que observaba y celebraba; Snow, en cambio, se cuidó de no confundirse con aquello que narraba. Donde Reed creyó, Snow preguntó. Donde uno se dejó arrastrar por la épica del acontecimiento, el otro se empeñó en explicar por qué había dejado de ser evitable. Esa distancia no lo vuelve menos influyente; lo vuelve más incómodo. Por eso Estrella roja sobre China sigue siendo periodismo antes que documento partidario.
Muchos juzgaron a Snow por lo que vino después: el culto al Gran Timonel, el Gran Salto Adelante, las hambrunas, la “Revolución Cultural” … pero el periodismo no es futurismo. Snow escribió sobre lo que vio con una cautela semejante a la de Heródoto en las Historias. Señaló límites y dejó constancia de lo que no podía comprobar.
En Estados Unidos pagó el precio: lo vigiló el FBI, se le cerraron puertas, sus conferencias fueron boicoteadas y su nombre quedó en la interminable relación de listas negras que hoy MAGA ha revivido. El país que se proclamaba campeón de la libertad de prensa no toleró que alguien explicara una revolución sin condenarla primero. Snow lo dijo con una lucidez amarga: una sociedad que obliga a pensar en clave lemming termina pareciéndose a aquello que dice combatir. Por eso acabó en el exilio. Por eso su nombre fue borrado con cuidado. Y por eso sigue siendo necesario.
Hay un episodio que resume mejor que ningún otro la estatura de Snow … y la mezquindad del poder. A finales de los sesenta, Mao le confió la invitación para que Nixon visitara China. No fue por un canal diplomático ni vía una oficina secreta, sino la petición explícita de un amigo a otro: “Recibiremos a Nixon como presidente o como ciudadano privado”. Snow transmitió el mensaje. Nada más. Nada menos.
Henry Kissinger, que ya tenía la mira puesta en ese encuentro y el ego listo para apropiárselo, se lanzó de inmediato a sus negociaciones secretas y con su acostumbrada eficacia borró al testigo incómodo. Snow quedó fuera del relato oficial. No recibió el mínimo crédito. Murió de cáncer en la misma semana en que Nixon viajaba Pekín para brillar como estadista. Así se escribe la historia cuando la pluma la sostienen los burócratas: el periodista abre la puerta y el “estratega” se queda con la fotografía.
Snow fue un liberal que creyó en la reforma hasta que la realidad le demostró que no siempre llega a tiempo. No celebró la violencia, pero entendió su origen. No santificó a los revolucionarios, pero se negó a demonizarlos por sistema. Esa posición intermedia, incómoda, es la que hoy casi nadie quiere ocupar. Preferimos la consigna, el juicio inmediato, el tuit inflamado. Snow apostó por algo más difícil: mirar de cerca y escribir lo que veía, aunque nadie quedara satisfecho.
Su estrella aún brilla porque no fue la de un ideólogo, sino la de un testigo. Porque recordó algo que conviene repetir cuando vuelve a ser peligroso decirlo: las revoluciones no empiezan en los libros ni en los discursos, sino cuando gobernar se vuelve una forma organizada de humillar.
Hay también una geografía póstuma que dice tanto como los libros. John Reed yace en la muralla del Kremlin, incorporado al panteón de una revolución que abrazó sin reservas, pero olvidado en el México heredero de otro gran movimiento social. Edgar Snow tiene una placa en la Universidad de Pekín, reconocimiento tardío pero elocuente de un país que entendió que alguien había sabido mirarlo sin consignas. John Hersey, en cambio, descansa en el West Chop Cemetery de Martha’s Vineyard, lejos de monumentos y capitales, en una colina tranquila frente al Atlántico. Ningún poder lo reclama. Quizá porque Hiroshima no necesitó banderas ni avales: bastó con decir lo que había ocurrido para cambiar para siempre la manera en que el mundo entendió la guerra.
Tres periodistas, tres revoluciones narradas, tres tumbas distintas. Y una misma certeza: el periodismo que importa no busca un lugar en la historia; la historia termina por señalarle uno.
Snow, Reed y Hersey: estrellas incandescentes del periodismo.
La presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia mañanera del 22 de diciembre de 2025. Imagen tomada de la transmisión en vivo
Gerardo Arreola
SemMéxico, Cd. de México, 2 de febrero, 2026.- En una mañanera de finales de año, la presidenta Claudia Sheinbaum quiso explicar la relación con Cuba, pero usó medias verdades y llegó a una conclusión falsa, que aún repite.
Con base en informes que, según dijo, le envió la Secretaría de Relaciones Exteriores, aseguró que México “formalizó” una inversión en una refinería cubana, pactó asesoría y exploración de crudo en la isla, condonó a Cuba una deuda con Petróleos Mexicanos (Pemex) y que “todos los gobiernos” mexicanos han establecido acuerdos petroleros con la isla.
Es cierto que el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988–1994) comprometió en 1994 una inversión en la refinería de Cienfuegos, pero la oferta nunca se consumó. Meses después Cuba declaró inviable el proyecto.
También es verdad que, en 2012, el gobierno de Felipe Calderón (2006–2012) ofreció asesorías y exploración petrolera en la isla pero, otra vez, la idea quedó en el papel.
Y es cierto que Enrique Peña Nieto (2012–2018) condonó en 2013 el 70 por ciento de una deuda de 487 millones de dólares del Banco Central de Cuba (BCC).
El acreedor, Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) de México, explicó el trato como una quita de intereses y recargos y consideró recuperado el principal. No tuvo que ver Pemex.
Sheinbaum omitió, en cambio, un episodio importante: la reestructuración en 2008 de la deuda, fijada entonces en 413 millones de dólares, del BCC con Bancomext.
Era un adeudo comercial, originado en los años noventa, que entró en litigio en 2002, porque Fidel Castro, dentro del conflicto con Vicente Fox (2000–2006), retiró la garantía, que estaba constituida por el flujo de caja en moneda fuerte de la principal telefónica cubana.
El pleito llegó a demandas en París, Turín y La Habana y un embargo a favor de México en Italia. Provocó el cierre del mercado cubano a importaciones mexicanas y causó gastos de cientos de miles de dólares de ambas partes durante seis años.
La condonación de Peña Nieto era sobre la misma cuenta que ya había arreglado Calderón, pero que de nuevo entró en mora.
El 3 de agosto de 1980, el mexicano José López Portillo (1976–1982) y el venezolano Luis Herrera Campins (1979–1984) firmaron en la capital de Costa Rica el Acuerdo de San José, un mecanismo para ofrecer crudo a Centroamérica y el Caribe con créditos blandos.
El fondo político eran las guerras civiles que entonces estremecían a países centroamericanos y el interés por respaldar al resto de naciones empobrecidas de la región.
Ambos países petroleros usaron esa vía para ayudar a estabilizar la zona y tratar de evitar así que el conflicto se desbordara. Cuba quedó fuera.
Para compensar la exclusión, un día antes de la firma del pacto López Portillo hizo una visita oficial a La Habana, en plena crisis migratoria desde el puerto de Mariel. Fidel Castro lo recibió en una Plaza de la Revolución a reventar y ambos cruzaron encendidos discursos elogiosos.
Meses después, López Portillo hizo explorar una segunda alternativa: un enroque de clientes, según el cual iría petróleo soviético a España y crudo mexicano a Cuba. Tampoco prosperó.
Nadie lo dijo entonces abiertamente, pero en privado era reconocido el veto de Estados Unidos.
Las líneas rojas
En resumen, no hay un flujo “histórico” de petróleo crudo entre México y Cuba, como reitera la presidenta y esos productos no están vinculados a los arreglos de deuda, que han tenido otros orígenes y rutas.
Por el contrario, el petróleo crudo ha sido una de las líneas rojas que no habían cruzado ambos países durante décadas.
México ha vendido a Cuba, al menos desde el gobierno de Fox, pequeñas cantidades de derivados (combustóleo, gasóleo, grasas y aceites lubricantes, mezclas y petroquímicos), de acuerdo con registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Andrés Manuel López Obrador emprendió el suministro de crudo y gasolinas, que aumentó con Claudia Sheinbaum, según los informes disponibles.
Durante semanas la presidenta ha ofrecido que hará públicos los datos del flujo durante su mandato, lo que sin embargo no ha ocurrido hasta mediados de enero. Las estimaciones de cantidad y valor circulan a partir de cálculos de fuentes independientes (el mejor seguimiento es el de Jorge Piñón, de la Universidad de Texas; hay datos aislados de informes de Pemex a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos).
Además de la necesidad de transparencia y rendición de cuentas, es poco útil para la presidenta sostener con medias verdades un enfoque vergonzante, que intenta restar relevancia a su decisión.
Ha dado un giro a la relación bilateral, pero parece que intenta presentarlo como parte de una tendencia “histórica” y exponer una imagen de continuidad.
Al quedar, como indican los reportes disponibles, como principal fuente de suministro petrolero a Cuba, en remplazo de Venezuela, México acaba de potenciar su capacidad de influencia en la isla. Fortalece su peso regional, agrega un punto llamativo en la nutrida agenda con Trump y queda en nueva posición tras el reacomodo mundial surgido el 3 de enero.
X: @GerardoArreola
Periodista mexicano. Autor ‘Cuba. El futuro a debate’. México, CA, Caribe y temas globales que pasan por este cruce de caminos. X: @GerardoArreola
Una manifestación en Lima para destacar la violencia de la que son víctimas niños y niñas. En su forma más extrema, el homicidio, la violencia sobre los menores de edad causó más 53 000 muertes en América Latina y el Caribe en un lapso de siete años, y en años recientes se han duplicado las cifras de asesinatos de mujeres adolescentes. Imagen: Pajuelo / Unicef
Redacción
SemMéxico/ONU Noticias, Washington, 2 de febrero, 2026.- En siete años, entre 2015 y 2022, en América Latina fueron asesinados 53 318 niños, niñas y jóvenes, evidencia de que la violencia sigue siendo una amenaza para la vida y el bienestar de millones de menores de edad, reveló un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El documento, “Violencia contra niños, niñas y adolescentes en Latinoamérica y el Caribe”, elaborado junto al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), también revela que entre 2021 y 2022 la tasa de mujeres jóvenes asesinadas se duplicó, pasando de 2,13 a 5,1 muertes por cada 100 000 habitantes.
La violencia letal está relacionada con el crimen organizado, el fácil acceso a armas, desigualdades sociales y normas de género nocivas.
Sin embargo, en general, la violencia está presente desde edades muy tempranas. Seis de cada 10 menores de hasta14 años son objeto de algún tipo de castigo violento en el hogar, mientras una de cada cuatro adolescentes experimenta acoso escolar. También crecen los abusos en los entornos digitales.
Roberto Benes, director regional de Unicef, señaló que “múltiples lugares y situaciones en la región presentan riesgos y peligros reales para niños o niñas”.
“Cada día, millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe viven expuestos a la violencia, en el hogar, en la escuela, y en las comunidades con presencia de pandillas”, expuso Benes.
De su lado, Jarbas Barbosa, director de la OPS, destacó que “la violencia tiene un impacto profundo y duradero en la salud física y mental de niños, niñas y adolescentes, y vulnera su derecho a crecer en entornos seguros, en el hogar, la escuela y la comunidad”.
Datos del estudio centrados en adolescentes de 15 a 17 años muestran tendencias contrastantes por sexo. Si la tasa de homicidios entre adolescentes mujeres se duplicó, entre los varones disminuyó de 17,63 a 10,68 muertes por cada 100 000 habitantes, un nivel que aún se considera alto.
Por otra parte, en la región seis de cada 10 niños, niñas y adolescentes de hasta 14 años son objeto de algún tipo de disciplina violenta en el hogar, mientras que una de cada cuatro adolescentes de 13 a 17 años experimenta acoso escolar.
Casi una de cada cinco mujeres en América Latina y el Caribe reporta haber sufrido violencia sexual antes de los 18 años. Y cada vez más la violencia se manifiesta en entornos digitales, aunque los datos disponibles siguen siendo limitados.
El informe fue validado durante una consulta regional celebrada en octubre de 2025, con más de 300 participantes, incluidos ministros y altos funcionarios de los sectores de salud, educación, justicia y protección infantil, así como representantes de la sociedad civil, líderes juveniles y socios internacionales.
El estudio de Unicef-OPS propone soluciones basadas en evidencia: fortalecer leyes de protección de la infancia, controlar el acceso a armas de fuego, capacitar a docentes, policías y personal de salud, apoyar a padres y cuidadores, invertir en entornos educativos seguros y ampliar los servicios de respuesta.
Barbosa dijo que “los servicios de salud cumplen un rol clave en la prevención y la respuesta: cuando el personal de salud identifica de forma temprana a las personas y grupos en riesgo y brinda apoyo oportuno y de calidad, puede marcar una diferencia real para los sobrevivientes, sus familias y comunidades”.
Benes dijo que “sabemos cómo poner fin a la violencia. En América Latina y el Caribe se requieren políticas públicas sólidas y sostenidas que prevengan y respondan a la violencia en todas sus formas, para que cada niño y niña pueda crecer en un entorno seguro”.
La consejera presidenta Patricia Avendaño refrenda compromiso de la institución con la paridad y los derechos políticos de las mujeres
Redacción
SemMéxico, Cd. de México, 2 de febrero, 2026.- Al señalar que, en sus 27 años de existencia, el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) ha sido pieza fundamental para derribar las barreras legales y culturales que históricamente han excluido a las mujeres de la toma de decisiones, la consejera presidenta, Patricia Avendaño Durán, reafirmó el compromiso de la institución como garante del ejercicio pleno de sus derechos político-electorales.
“Hemos contribuido a avanzar en la inclusión de grupos que históricamente han sido discriminados del ejercicio de sus derechos, logrando trascender barreras que, en muchos casos, son culturales y, en otros, legales. En nuestras manos está cambiar muchas prácticas nocivas respecto a la participación de las mujeres en cualquier ámbito, no solo en el político”, expresó.
Al inaugurar la Masterclass: Políticas de igualdad de género en América Latina, Avendaño Durán señaló que la Violencia Política en Razón de Género es una barrera sistemática que ha aparecido con más fuerza ante el avance de la paridad, debido a que persiste la idea de que las mujeres invaden espacios masculinos y se cuestiona su capacidad para hacer política.
Durante la Masterclass, impulsada por la consejera electoral Cecilia Aída Hernández Cruz desde la presidencia de la Comisión Provisional de Vinculación Institucional, y organizada por la Dirección de Vinculación con Organismos Externos, la Doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Karolina Monika Gilas, dijo que no basta con la presencia de las mujeres en espacios o cargos públicos; sino que es indispensable garantizar que existan mecanismos para que ejerzan un poder efectivo, evitando que se les despoje de su autoridad una vez que llegan a los espacios de decisión.
“No podemos quedar satisfechas o satisfechos con que las mujeres lleguen a los espacios que están vacíos de poder o que se les quite cuando llegan, necesitamos esa paridad realmente fuerte y robusta, necesitamos acabar con la violencia, porque mientras a las mujeres nos violenten donde sea, y también en el ejercicio de la función pública, nuestra autonomía no es plena”, dijo.
Además, señaló que, pese a los avances normativos de los últimos 35 años, la igualdad sigue siendo frágil debido a tres contradicciones o paradojas presentes en América Latina: la erosión democrática, la violencia y la representación sustantiva.
Respecto con la paradoja de la erosión democrática, señaló que en América Latina los avances en materia de paridad convergen y enfrentan un fenómeno de erosión de la democracia; sin embargo, indicó que independientemente del régimen adoptado por cada uno de los gobiernos en la región, los avances en la materia no resultan significativos si la presencia femenina se reduce a un recurso simbólico.
Sobre la paradoja de la violencia, dijo que América Latina tiene los niveles más altos de representación femenina: 36% en promedio, pero también las tasas más críticas de feminicidio y violencia sexual; mientras que en el ámbito político el 80% de las legisladoras han sufrido violencia.
En el caso de la paradoja de la representación sustantiva, dijo que la presencia de mujeres en el poder no se ha traducido necesariamente en cambios estructurales para la vida cotidiana; ejemplificó que a las mujeres se les otorga el cargo, pero se les niega la autoridad política. Esto ocurre a pesar de que las mujeres ocupen la mitad de las curules, ya que las estructuras de poder y la toma de decisiones importantes ocurren en círculos cerrados regidos bajo lógicas masculinas.
Finalmente, señaló que se necesita asumir un compromiso real con la igualdad y que se aprueben tanto recursos como políticas que distribuyan el poder, que se establezcan sistemas universales de cuidado, así como transformar las instituciones para que dejen de relegar a las mujeres, además de buscar e insistir en mecanismos que permitan traducir esa paridad política en igualdad para todas y todos.
Adicional a la participación de la consejera presidenta y la consejera Hernández Cruz, el evento contó con la presencia de las consejeras María de los Ángeles Gil Sánchez y Maira Melisa Guerra Pulido, el consejero Ernesto Ramos Mega, así como funcionariado y público en general presente tanto de manera presencial como virtual.
Durante los domingos de febrero, se ofrecerán talleres en los que las y los asistentes podrán crear un antifaz inspirado en la estética barroca iberoamericana y aprender pasos de danzas históricas
El público podrá asistir a un baile de mascaradas durante la Noche de Museos de febrero, recorrer la exposición (Des)ordenar la colección desde el género y diseñar su propio antifaz barroco
Redacción
SemMéxico, Cd. de México, 2 de febrero, 2026.-Con el objetivo de acercar al público tanto al acervo que resguarda el Antiguo Palacio de Buenavista como al edificio sede del Museo Nacional de San Carlos, recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del cuerpo, el baile y el espacio, las y los asistentes podrán recrear el uso original de este inmueble, que a lo largo del siglo XIX funcionó como casa habitación de familias con títulos nobiliarios y de personajes de la escena política mexicana, como Antonio López de Santa Anna y Josefina de la Peña, ahijada de Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota, célebres por las tertulias que organizaban.
Así, durante el mes de febrero se llevará a cabo el programa Carnaval del amor, una propuesta que incluye el Taller Antifaz barroco: teatralidad y exuberancia, el Taller de danzas renacentistas y barrocas y el Baile de Mascaradas.
En el Taller de antifaz barroco, los asistentes diseñarán una máscara inspirada en la estética barroca iberoamericana y en las tradiciones teatrales y festivas, a partir de la premisa Theatrum mundi, metáfora filosófica y literaria que concibe la vida como una representación teatral en la que los humanos son actores que interpretan roles y el mundo es el escenario.
Este taller se desarrollará en dos sesiones: en la primera se construirá la base de la máscara mediante técnica mixta y cartonería; en la segunda, se intervendrá con pintura, materiales diversos y elementos decorativos que cada persona desee aportar, como bisutería, plumas, textiles u otros adornos personales. Los talleres se llevarán a cabo los días 1, 8, 15 y 22 de febrero, a las 13 horas.
El Taller de danzas renacentistas y barrocas es una actividad teórico-práctica que invita al público a descubrir el mundo del cortejo, la sociabilidad y la elegancia de los siglos XV al XVIII a través de cuatro danzas históricas.
Este taller, que se realizará los días 14 y 15 de febrero, de 11 a 14 horas, tiene como finalidad introducir a los cuerpos contemporáneos en la movilidad de épocas pasadas mediante el baile social por excelencia. Se trata de danzas de ejecución sencilla que, a través de recorridos coreográficos, dibujaban figuras simétricas apreciables desde un punto elevado.
Guiadas por Itzel Rosas y Karla Esquivel, de la compañía La Forlana, se enseñarán coreografías sencillas basadas en manuales europeos de danza, mientras se explora su contexto musical y cultural. A partir de piezas como Danse de Cleves, compuesta para festejos nupciales; Heart’s Ease, una contradanza; la íntima Hole in the Wall; y la vivaz Bonne amitié, el taller revelará cómo el baile funcionaba como un lenguaje de convivencia, galantería y juego social durante los periodos renacentista y barroco.
El Baile de Mascaradas se realizará en el marco de la Noche de Museos de febrero, cuando el Museo Nacional de San Carlos celebrará el Carnaval del amor para invitar al público a sumergirse en el espíritu festivo del Renacimiento y el Barroco. La compañía La Forlana presentará dos piezas emblemáticas: Cupido, una danza renacentista llena de gracia y teatralidad, y la Passacaille de Persée, una coreografía barroca de gran elegancia y dramatismo. Los visitantes podrán asistir vestidos a la usanza renacentista y portar un antifaz.
Mary W. Shelley escribió otros libros, además de «Frankenstein» / Foto: Cortesía/The Royal Academy of Arts
Este 1 de febrero se cumplen 175 años del fallecimiento de la escritora del siglo XIX
Kevin Aragón
SemMéxico/El Sol de México, Cd. de México, 2 de febrero, 2026.- A 175 años de la muerte de la escritora Mary W. Shelley, ocurrida el 1 de febrero de 1851, su nombre sigue siendo recordado, casi de manera automática por su novela más famosa, “Frankenstein” (1818).
Sin embargo, su obra es bastante más extensa y meditada. A lo largo de su vida escribió otras novelas, varios relatos cortos, ensayos, diarios de viaje y biografías. Una obra sólida que se caracteriza por un agudo sentido crítico hacia la fragilidad del ser humano.
Para ella la escritura fue una forma de vivir y sobrevivir en el mundo, según se puede leer en varias de sus cartas. “Leo, estudio y escribo; a veces eso me saca de mí misma”, apuntó la célebre británica en una carta a su íntimo amigo John William Polidori, firmada en Kentish Town, Inglaterra, el 10 de octubre de 1824. Habían pasado apenas dos años de la muerte de su marido, el poeta Percy Shelley.
En “Valperga o la vida y aventuras de Castruccio, príncipe de Lucca” (1823), narra una historia ambientada en la Italia medieval, entre las guerras de los güelfos y los gibelinos. Relata la vida de Castruccio Castracani, quien fue un personaje real que se convirtió en señor de Lucca y conquistó Florencia. En un momento Castruccio pretende atacar la fortaleza ficticia de Valperga, gobernada por la condesa Eutanasia, a quien hará elegir entre sus sentimientos y su deber.
Publicada 1826, “El último hombre” es considerada la primera novela de carácter postapocalíptico. En ella, Shelley se aventuró a imaginar Europa a finales del siglo XXI, asolada por la propagación de una terrible enfermedad, desde la perspectiva de “Lionel Verney”, el último sobreviviente, un hombre de la nobleza inglesa. Este libro es de las obras que gozaron de menos gloria en su momento y permaneció ignorado durante mucho tiempo, hasta la década de 1960, cuando volvió a editarse.
“La suerte de Perkin Warbeck”, de 1830 también es una novela histórica en la que Mary W. Shelley narra la vida del pretendiente al trono inglés del siglo XV, Perkin Warbeck. La obra sugiere que Warbeck era, en realidad, Ricardo de Shrewsbury, uno de los “Príncipes de la Torre”, y no un impostor. La trama pone en evidencia contradicciones entre la identidad y la legitimidad del poder.
En 1835 la escritora publicó “Lodore”, una novela que narra la vida de la esposa y la hija de Lord Lodore, quien muere en duelo dejándolas ante una serie de conflictos, desde legales hasta interpersonales. “Ethel”, la hija, dependía excesivamente de su padre y, “Fanny”, la esposa vive a merced de las normas sociales de la aristocracia. Esta novela ha sido leída con particular acento en su visión femenina del mundo del poder.
“Falkner” de 1837, fue su última novela. En ella narra la historia de “Elizabeth Raby”, quien tras haberse quedado huérfana a los seis años, es adoptada por “Ruper Falker”, un hombre a quien la pequeña salva de cometer suicidio. Él hace todo lo posible para que “Elizabeth” se convierta no sólo en una buena mujer sino en un gran modelo de virtud.
La novela «Mathilda» se publicó ocho años después de la muerte de Mary W. Shelley / Foto: Cortesía/Cátedra Letras Universales
“Mathilda”, es una novela postergada que comenzó a escribir en 1819 y se publicó ocho años después de su muerte. Considerada por algunos como su obra maestra, se trata de un relato que ha querido leerse en clave biográfica, aunque no se pudo confirmar. En ella se plantea el amor incestuoso de un padre por su hija.
Mary W. Shelley también escribió una serie de cuentos cortos, en los que ensaya temas que se encontrarán en sus obras más largas. Se pueden notar preocupaciones sobre el futuro y la ética de la ciencia, el papel de la mujer, injusticias sociales y amores frustrados.
Libros de memorias, como “Caminatas en Alemania e Italia en 1840, 1842 y 1843”, en el que relató viajes por la Europa tras las guerras napoleónicas, razón por la que ahora se está dimensionando su valor como cronista, y varias biografías para el libro enciclopédico “Vidas de los personajes literarios y científicos más eminentes”, de Dionysius Lardner, completan la obra de la escritora, quizá injustamente conocida por una sola novela.
Fue aprobado por el Parlamento cubano en julio de 2025
A partir de cuentos ilustrados para los públicos más pequeños
Dixie Edith
SemMéxico/SEMlac, La Habana, 2 de febrero.- El reconocimiento de niñas, niños, adolescentes y jóvenes como sujetos de derechos, con capacidad progresiva para ejercerlos según su madurez y desarrollo, es esencia del nuevo Código de la niñez, adolescencias y juventudes, que entró en vigor en Cuba el 28 de enero con su publicación en la Gaceta Oficial de la República.
El texto legal, que fue aprobado por el Parlamento cubano en julio de 2025, sustituye al anterior Código (Ley No. 16 de 1978) y responde a los mandatos constitucionales y compromisos internacionales asumidos por el Estado cubano, en especial la Convención sobre los Derechos del Niño.
Conformada por 214 artículos, la norma amplía el marco legal para la protección, el desarrollo y la participación de las personas de cero a 35 años. A la par, consagra principios como el interés superior del menor, la autonomía
progresiva y la protección frente a toda forma de violencia, abuso y discriminación.
En opinión de Naima Trujillo Barreto, ministra de Educación, este instrumento legal contempla un sistema de protección integral, con sus respectivos subsistemas para el caso de niñas y niños, y para las y los jóvenes establece un sistema de atención y promoción de la participación que los coloca como principales actores de su propio desarrollo, explicó en conferencia de prensa el 28 de enero.
La participación rindió frutos
Uno de los principios que distinguió el proceso legislativo previo a la aprobación de la norma fue la participación de aquellos grupos de población a quienes iba dirigida. Por primera vez en la nación caribeña, más de 800 mil niños, niñas y adolescentes fueron invitados a opinar, criticar y proponer modificaciones al anteproyecto de ley que definiría sus derechos, deberes y sistema de protección.
La consulta se diseñó bajo principios rectores como la «voluntariedad, no discriminación, adaptación a la edad, transparencia y seguridad emocional». La idea fue que niñas, niños y adolescentes no solo conocieran el anteproyecto, sino que pudieran opinar y proponer.
En ese camino, se emplearon metodologías diferentes según las edades: a partir de cuentos ilustrados para los públicos más pequeños; fichas temáticas, debates guiados y cuestionarios reflexivos, para los mayores. Los docentes se prepararon como facilitadores para garantizar espacios seguros y de escucha activa.
«Lo más importante es el resultado. Las opiniones de niñas y niños no quedaron en un informe archivado. A partir de lo que dijeron, se realizaron 29 ajustes concretos al texto del Código. Eso es lo que marca la diferencia entre una participación simbólica y una participación real», declaró la jurista Lisy Alina Jorge Méndez, oficial de Protección del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en entrevista publicada en el sitio web de esa organización.
«El Código asegura la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Celebramos el proceso de escucha y participación que ha ocurrido para llegar a este Código que ya está en vigor», reconoció Sunny Guidotti, representante adjunta de Unicef en Cuba al intervenir en la conferencia de prensa de su puesta en vigor.
Este ejercicio no fue simbólico, sino un componente sustantivo que dotó al Código de una mayor legitimidad y pertinencia, al reflejar las aspiraciones y necesidades actuales de sus principales destinatarios.
Entre las propuestas derivadas de la consulta con infantes y adolescentes, estuvo la de establecer una edad mínima para acceso a redes sociales, con supervisión adulta o la protección explícita de datos personales en internet, también por parte de los padres, por solo poner algunos ejemplos.
Igualmente, sanciones claras para familias que abandonen o maltraten a niños, niñas y adolescentes; procedimientos claros y canales amigables para denunciar violaciones diversas e incluir el derecho a la salud mental y al acceso a la tecnología.
Otros temas como el respeto a la identidad, la participación real en las decisiones familiares y el derecho a ser escuchados en procedimientos judiciales, recibieron una formulación más clara y robusta gracias a la consulta.
Sin embargo, el proceso también visibilizó desafíos estructurales. Para Jorge Méndez, la persistencia de una «cultura autoritaria en la familia y otros espacios», reconocida por los propios niños, niñas y adolescentes, es uno de ellos.
«Una ley, por sí sola, no transforma esa mirada», reflexiona la jurista, con lo cual apunta al principal reto en lo adelante: llevarla a hechos.
Así lo reconoció también la titular de Educación cubana en la conferencia de prensa. Ahora, dijo, toca implementar el instrumento legal y lo más importante es que para quienes está dedicado se sientan implicados en el proceso.
Para ello se crearán comisiones a todos los niveles y se complementarán acciones ya diseñadas en la Constitución de la República y en el Código de las Familias, que ahora se insertan de manera más específica en estos grupos etarios, precisó la ministra Trujillo Barreto.
Hacia adelante, el propio Código abre una gran oportunidad, valoró Jorge Méndez, oficial de Protección de Unicef en Cuba. A su juicio, los procesos de divulgación, formación y capacitación que acompañen su implementación tienen que ser espacios para cuestionar y desmontar la visión adultocéntrica que prima en la sociedad cubana.
«No se trata solo de enseñar qué dice la ley, sino de promover un cambio de mentalidad en personas adultas, instituciones y comunidades, para que la participación infantil deje de ser la excepción y se convierta en una práctica normal, constante y respetuosa en la vida social», precisó.
Proyecto, impulsado por el Gobierno de Jalisco y el Gobierno Municipal de Ocotlán
funcionan como espacios donde las estudiantes reciben información y orientación
Redacción
SemMéxico, Ocotlán, 2 de febrero, 2026.- Ocotlán se colocó en el centro de la agenda nacional de igualdad de género y prevención de las violencias al poner en marcha las primeras Feminitecas del país, espacios diseñados para fortalecer el desarrollo integral de niñas y adolescentes desde el ámbito educativo.
El proyecto, impulsado de manera conjunta por el Gobierno de Jalisco y el Gobierno Municipal de Ocotlán, tiene como objetivo prevenir las violencias contra las mujeres y promover la igualdad sustantiva desde edades tempranas, a través de la creación de aulas seguras, formativas y de acompañamiento en escuelas secundarias públicas del municipio, informó Jalisco Noticias del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión.
Las Feminitecas funcionan como espacios donde las estudiantes reciben información y orientación en temas como salud menstrual, autocuidado, derechos humanos, liderazgo, autoestima y prevención de las violencias, además de contar con herramientas digitales que incluyen audiolibros, tabletas y un chatbot especializado para la canalización y atención oportuna.
La inauguración se realizó en la Escuela Secundaria Foránea #7, con la participación de autoridades municipales, estatales y educativas, así como representantes de instituciones y de la sociedad civil.
Durante el acto, Fabiola Loya Hernández, Secretaria de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres (SISEMH), destacó que esta estrategia forma parte del trabajo coordinado entre el estado y los municipios para fortalecer las acciones de prevención y atención de las violencias contra las mujeres desde las escuelas.
“Gracias por poner el ejemplo no solo en el estado, sino a nivel nacional, abriendo de manera histórica estas tres Feminitecas, que estoy segura es el comienzo de una política pública que cambiará el rumbo de Ocotlán”, afirmó.
Por su parte, Deisy Nallely Ángel Hernández, presidenta Municipal de Ocotlán, subrayó que el proyecto fue construido con un enfoque de género, orientado a generar mejores condiciones para el desarrollo integral de niñas y adolescentes, así como a ampliar sus oportunidades dentro y fuera de las aulas.
La alcaldesa adelantó que el modelo busca replicarse en más planteles educativos del municipio y extenderse a otros municipios de Jalisco y del país.
En el evento estuvieron presentes Ana Fernanda Hernández San Miguel, Diputada Local; Grecia Sarahí Zúñiga Aguilar, Directora del Instituto Municipal de la Mujer de Ocotlán; Alejandra Contreras Hernández, Regidora del Ayuntamiento, y Mónica Martínez Velasco, Directora del plantel anfitrión, quienes coincidieron en la importancia de fortalecer la prevención, el acompañamiento y la cultura de paz desde las escuelas.
Con la puesta en operación de estas Feminitecas, Jalisco avanza en la implementación de acciones institucionales orientadas a la construcción de entornos escolares seguros, así como en el desarrollo de políticas públicas enfocadas en la igualdad sustantiva y la prevención de las violencias.
Un gran desafío aprender la historia y el pensamiento de las mujeres que precedieron
Lisandra Fariñas SemMéxico/SEMlac, La Habana, 2 de febrero 2026.- No hay teoría sin práctica. Esa podría ser la brújula que guía el pensamiento y la acción de la doctora en Ciencias Filosóficas Yuleidys González Estrada. No es de extrañar entonces que al definirse a sí misma escoja dos adjetivos: cubana y feminista.
Yula, como la llaman cariñosamente colegas y estudiantes, asegura, sin embargo, que es una feminista indisciplinada, porque su feminismo no cabe en moldes estrechos: es marxista, comunitario, negro y profundamente arraigado en el deseo de decolonizar la cultura y romper las lógicas de dominación que persisten.
«No se puede ser feminista de gabinete», sostiene la entrevistada, para quien el feminismo es, además, una actitud; un camino que implica una transformación radical en la vida con la cual hay que ser consecuente. En su caso, ha incidido en el modo en que ejerce su labor como docente y en las iniciativas que gesta.
Esta mujer, amante y defensora de su Bayamo natal, -ciudad a casi 700 kilómetros de La Habana, en el oriente del país-; así como de la Universidad de Granma, donde se formó como licenciada en Estudios Socioculturales; trabaja hoy en el departamento de Bienestar Universitario de la Universidad de Ciencias Informáticas, en la capital cubana, donde da vida a varios proyectos.
Preocupaciones como la descolonización cultural o la necesidad de desmontar la lógica centro-periferia, que margina a provincias, a personas y a saberes no hegemónicos, afloran en su conversación con SEMlac.
La también profesora comparte lo que considera un gran desafío para la educación superior en Cuba y el movimiento feminista cubano: aprender la historia y el pensamiento de las mujeres que precedieron, cómo afrontaron sus luchas y apropiarse de ello como herramienta de transformación de la realidad.
«Nos lo debemos, aunque ya se han hecho esfuerzos, libros sobre el pensamiento de mujeres feministas ( ). No solo de las feministas contemporáneas, de las feministas anteriores y de los aportes que han hecho a este país, América Latina y al mundo. No para tenerlas como figura decorativa, sino para incorporarlas», sostiene.
Un antes y un después
González Estrada rememora que el encuentro con la filosofía, primero como parte de varias asignaturas de la carrera que estudió, y luego como especialidad en la que decidió realizar sus estudios de doctorado en la Universidad de La Habana (2006-2014); marcaron un antes y un después para ella.
«Me enamoré de la filosofía», confiesa González Estrada y añade que muy pronto entendió que ese era su futuro, pues le abrió puertas a otros paradigmas, le permitió ver el horizonte de colores múltiples e incorporar perspectivas diferentes. De la mano de estos estudios llegó a los talleres de paradigmas emancipatorios, en el Instituto de Filosofía; al feminismo y a vivir experiencias como las que tuvo durante su paso por el Departamento Ecuménico de Investigaciones de Costa Rica (2016), que radicalizaron su pensamiento.
El proyecto «La cuarta Lucía», con el tercer año de la carrera de Estudios Socioculturales de la Universidad de Granma, fue quizá el espacio donde se articularon todos estos saberes e inquietudes.
Nacido como una iniciativa extensionista de animación sociocultural para la residencia estudiantil de la facultad, se diseñó vinculado al patrimonio cultural y en particular al patrimonio audiovisual cubano.
El propósito, sin embargo, se fue perfilando mejor con el tiempo, hasta convertirse en un espacio para educar en torno a la no violencia contra las mujeres y las niñas y derivar en una plataforma feminista de promoción sociocultural.
La filósofa señala que para el nombre se inspiró en el filme de Humberto Solás llamado Lucía, específicamente en la niña que aparece en la escena final y que en su opinión representa a la nueva generación.
«La cuarta Lucía» era justamente un proyecto dedicado a formar la nueva generación de mujeres cubanas, un objetivo que en su opinión se cumplió. Las alianzas establecidas en esa etapa, la participación en los talleres de paradigmas emancipatorios y las ideas compartidas, hicieron crecer a quienes se unieron en ese empeño donde un aspecto fundamental fue siempre la descolonización cultural.
Para González Estrada, este ha sido en todo momento un objetivo clave dentro de su pensamiento y, por tanto, dentro de sus acciones, al considerarlo un paso imprescindible para cualquier proceso emancipador.
Una revolución que no se profundiza es una revolución que se pierde, subraya, y agrega que la descolonización cultural es compleja, por el choque que se produce entre la cultura del individuo: entendida como su identidad, tradiciones, saberes , y las nuevas ideas.
La lucha contra el racismo y contra todo tipo de discriminación, incluida la que se experimenta por la identidad territorial, fundamentalmente en el caso de los cubanos que provienen de los territorios del oriente del país, forman parte de esa descolonización cultural que González Estrada considera imprescindible.
«Si la dominación es múltiple, la lucha por la emancipación también tiene que ser de amplio espectro. De lo contrario, no logra hacer un cambio radical», enfatiza.
El reto es hacer para transformar
Precisamente, transformar la realidad y superar los esquemas de dominación que persisten ha sido un eje dentro de su labor, ahora desde la capital, hacia donde emigró hace dos años en un proceso que la «rompió» por completo y dentro del cual actualmente se siente en una fase de «reconstrucción».
En su actual departamento de la Universidad de las Ciencias Informáticas no busca reinventar «La cuarta Lucía», sino que se entrega a nuevos empeños, como un proyecto dedicado a la alfabetización digital de mujeres y de personas adultas mayores en general.
«En medio de tantos cambios, de tanta política de transformación digital, es necesario que se piense en las personas adultas mayores, porque los cambios que se han impulsado en ese sentido no están pensados para ellas. Es aun una política pensada para quienes tienen habilidades digitales», sostiene.
Inspirada por la experiencia de su madre en este ámbito, la idea ha ido creciendo y hoy avanza como proyecto conjunto con la Universidad Tecnológica de Madrid, con la intención de brindar alfabetización digital desde cero a personas en situación de vulnerabilidad, pero especialmente a personas adultas mayores.
«Hay que mirar no sólo a las mujeres adultas mayores, sino la adultez mayor en sentido general», subraya y explica que es preciso dejar de atrás el punto de vista asistencialista, pues son personas que tienen sabiduría, capacidades, habilidades, potencialidades.
González Estrada opina que la realización de actividades extracurriculares que impulsen la verdadera transformación social y la lucha contra todas las formas de discriminación es todavía una deuda del sistema de Educación Superior.
Coloca como ejemplo el currículo de género, que ha fructificado en algunas universidades y carreras donde se han incorporado estos temas de manera coherente en los planes de estudio; no obstante, el componente extracurricular es necesario y eso no ocurre del mismo modo.
«Lo más frecuente es que se hagan tareas de impacto», pero eso no genera transformación, precisa y apunta que intervenir en una comunidad no es el camino, pues generalmente se detiene el cambio cuando para la intervención; tiene que ser un proceso endógeno.
Considera necesario seguir generalizando la experiencia de asesoría feminista a los gobiernos municipales, para la toma de decisiones con más justicia y equidad. En ese camino, concede especial importancia a lo que llama romper «la lógica centro-periferia, que ha funcionado desde que existen clases sociales, desde que existe dominio de unas personas sobre otras».
Añade que ese arraigo no se soluciona sólo con descentralizar el poder, un paso que a la vez es imprescindible en lo que respecta a los gobiernos municipales y provinciales, para que puedan tomar sus propias decisiones.
Para sobreponerse a estas lógicas, de forma general, se necesita educar, insiste; pero una educación no solamente formal, institucional, sino que comience desde el hogar, las relaciones de pareja, los vínculos familiares, para formar personas con conciencia de lucha contra todas las discriminaciones.
En un momento como este, donde hay una crisis múltiple, esta lógica centro-periferia profundiza la crisis, la hace más aguda en unos espacios que en otros, en unas personas que en otras, y por ello es vital asumir la necesidad de transformarla, reflexiona.
Mencionó que este fenómeno se evidencia desde la forma en que se percibe La Habana con respecto al resto del país, o las capitales provinciales con relación a los municipios; hasta en los lugares que reciben más afectaciones del servicio eléctrico, porque están menos industrializados.
«Lograr salir de la crisis implica transformar esas lógicas para poder tomar decisiones más equitativas», explica y recuerda que no se pueden dar las mismas cosas a personas que tienen necesidades distintas.
González Estrada asegura que tiene muchos retos y cosas por hacer. Mucho más cuando piensa en la Cuba que sueña, esa donde los jóvenes no tengan que emigrar y donde ella pueda regresar a Bayamo y tener las condiciones para realizar su proyecto de vida.
En su criterio, el macroproyecto de país debe ser más que una sumatoria de todos los proyectos, su articulación.
«Como feminista, como marxista, como negra, como espiritista, todos esos elementos que conforman mi identidad me dicen a mí constantemente que en ese pequeño espacio donde yo esté, tengo que tratar siempre de hacer», dice.