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Opinión| Un gobierno de coalición

Dulce Ma. Sauri Riancho

SemMéxico, Mérida, Yucatán, 4 de octubre, 2023.- Estamos a 363 días —menos de un año— del final de las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y de Mauricio Vila Dosal.

En 8 meses llegará el 2 de junio, fecha en que habremos de elegir a quienes habrán de sucederlos. En este marco temporal, fui invitada por el Frente Cívico Nacional, capítulo Yucatán, para asistir a un evento titulado “Hacia la construcción del Frente Amplio por Yucatán”.

Hubo una representación de distintas organizaciones sociales con presencia en nuestro estado y también asistió un grupo del vecino Campeche, de Ciudad del Carmen para ser precisa. La mesa —en lenguaje moderno, “conversatorio”— tuvo una moderadora-conductora de lujo, Beatriz Pagés, activista de las causas ciudadanas, periodista y política comprometida en la apertura de nuevas rutas para la democracia.

Dos diputados del Congreso del estado fueron responsables de expresar opiniones y planteamientos en torno al tema propuesto. Víctor Hugo Lozano Poveda, coordinador del grupo parlamentario del PAN (mayoría) y Gaspar Quintal Parra, presidente del comité estatal del PRI y también legislador. En ambos se mostró claramente su disposición a construir una coalición electoral; sin embargo, lo más significativo desde mi perspectiva fue conocer de su voz la legislación que haría posible en Yucatán el surgimiento de un gobierno de coalición en las próximas elecciones.

Desde febrero de 2014 fue reformada la Constitución federal para dar cabida a la posibilidad de un gobierno en cuyo ejecutivo estuvieran representadas las fuerzas políticas coaligadas. El Senado de la República tiene desde esa fecha, la potestad de conocer, debatir y votar por el convenio y el programa respectivo, “en cualquier momento” de la administración, no solo al iniciarla.

Están exceptuadas del reparto por coalición algunas secretarías: Defensa Nacional, Marina, Función Pública, Relaciones Exteriores, así como el nombramiento (sujeto a ratificación) de los comisionados de Telecomunicaciones, Energía, Competencia Económica, que permanecen como potestad exclusiva de la persona titular de la Presidencia. Todos los otros cargos del gabinete del Ejecutivo federal pueden ser distribuidos de acuerdo con las negociaciones entre los partidos políticos y el/la presidenta de la república (art. 76, f. II).

Como México es un régimen presidencial, un gabinete de coalición significaría limitar el poder del Ejecutivo federal para nombrar y remover libremente a los integrantes de su gabinete. El mandato de la Constitución abarca también el programa que, junto con el convenio, tendrá que ser puesto a consideración del Senado. Y aunque no se expresa directamente, se puede considerar que la agenda legislativa común sería parte esencial en los acuerdos hacia un gobierno de coalición. En síntesis, Gabinete y Programa son los dos componentes básicos sobre los que descansa esta posibilidad.

Pero la Constitución establece una válvula de seguridad: únicamente el/la presidenta de la república puede “activar” la celebración de un acuerdo de este tipo. Significa que, al menos en las campañas nacionales, la concreción de la propuesta del gobierno de coalición está sujeta a la buena voluntad y a la honestidad política de quien lo proponga y gane la elección. Solo el pueblo puede exigir su cumplimiento, porque después del triunfo, no hay disposición que le obligue ni sanción en caso de no respetar su compromiso. Es, en este sentido, todavía una norma imperfecta, pero representa, sin duda, un gran avance.

Si es tan positiva, amig@s lector@s, se preguntarán por qué no se activó en 2018. El triunfo de Andrés Manuel López Obrador con más del 52% de los votos y con mayoría en el Congreso de la Unión por parte de su movimiento y los partidos coaligados hizo innecesaria la aplicación de esta figura, diseñada para dar gobernabilidad cuando no existe una mayoría legislativa que respalde a la persona ganadora.

Por el contrario, este sexenio se ha caracterizado por la concentración del poder en el presidente de la república y su esfuerzo denodado para debilitar a las instituciones que le hacen contrapeso, significativamente los poderes Legislativo y Judicial. Un gobierno de coalición distribuye y comparte responsabilidades, no las centraliza. Los acuerdos para gobernar se expresan en el programa. Si éste se cumple, el gobierno de coalición avanza; si no, se rompe, con todas las consecuencias del caso.

El Congreso de Yucatán legisló recientemente para introducir en la Constitución y en las leyes estatales la figura del Gobierno de Coalición. Las y los diputados yucatecos dieron un paso más allá que sus homólogos federales pues aquí se reguló desde las campañas electorales.

Como lo establece la Constitución federal, la persona titular del Ejecutivo de Yucatán puede optar por un gobierno de coalición pero, a diferencia de la parte federal, los partidos políticos coaligados pueden registrar en su plataforma electoral los elementos que conforman el convenio: bases para su conformación, programa de gobierno (en caso de triunfo), y “la agenda de modernización del marco normativo estatal”.

Indispensable resulta señalar que la Constitución de Yucatán contempla una distribución de cargos del gabinete estatal de acuerdo con el porcentaje de votación que cada partido aporte al triunfo.

Las reformas a la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales de Yucatán (Libro Cuarto, Capítulo III BIS) abrieron un apartado: Del registro de los gobiernos de coalición (art. 221 Bis) en el que se establece la obligación de entregar al registro de la candidatura el programa de gobierno, la agenda ejecutiva y legislativa, así como los acuerdos para la “distribución de la titularidad e integración de la administración”.

Otra singularidad yucateca: los convenios para un gobierno de coalición también pueden realizarse en los municipios, para las elecciones de los ayuntamientos.

Las bases legales están establecidas; ahora falta lo más importante: voluntad política para aplicarlas, tomar la oportunidad y avanzar realmente hacia un gobierno con una dinámica diferente. Hasta hoy, las leyes se refieren exclusivamente a partidos pero la realidad obliga incluir a las organizaciones de la sociedad, al pueblo yucateco, que quiere participar en la conducción de su destino.

La próxima semana: un adiós político a un querido amigo.

dulcesauri@gmail.com; Licenciada en Sociología con doctorado en Historia. Ex gobernadora de Yucatán

Mexicanos y mexicanas siguen pensando que las infancias  y las personas mayores deben ser cuidadas en casa, la tarea recae desproporcionadamente en las mujeres: INEGI

  • 37.6 millones de la población recibió cuidados y 31.7 millones de personas brindaron cuidados
  • Se trata de un desequilibrio social injusto limitando a las mujeres en su desarrollo personal y profesional

Elda Montiel

SemMéxico. Ciudad de México, 3 de octubre 2023.- Las labores de cuidado en México descansan de manera desproporcionada en las mujeres, lo que abre las brechas de desigualdad por estereotipos y prejuicios de género, limitan sus oportunidades productivas y liderazgos, señaló Graciela Márquez, presidenta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La primera encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (Enasic) que realizó el Inegi, reveló que el 75.1% de las personas que están a cargo de brindar cuidado en el hogar son mujeres, mientras que solo el 24.9% son hombres. Se trata de un  desequilibrio social.

De los 58.3 millones de habitantes susceptibles a recibir cuidados en el país el 8.9 por ciento, de entre 15 a 60 años, considera que la responsabilidad del cuidado corresponde sólo a las mujeres, destacó la economista al dar a conocer la primera edición de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) 2022.

Destacó que la estructura desigual y latente del sistema de cuidados demanda producir estadísticas especializadas para fomentar y robustecer los derechos de las personas cuidadas y de las personas cuidadoras.

“Es una lente nueva para observar con mayor precisión quienes reciben cuidados y quienes las cuidan”, expresó.

La encuesta reveló que un alto porcentaje de mexicanos y mexicanos sigue pensando que las infancias deben ser cuidadas en casa y que las personas mayores también.  Por ello cerca del 77 por ciento de los 4 millones de personas mayores no asiste a las casas de día, por ejemplo y deben ser cuidados en su hogar. Y sólo asiste al sistema gubernamental, el 6.5 por ciento de las personas discapacitadas.

En el 2022 el 37.6 millones de la población recibió cuidados y el 20.7 millones no recibió cuidados.

Destacó que 31.7 millones de personas que brindaron cuidados en el 2022 el 87 por ciento eran mujeres.

Casi la mitad de las mujeres que trabajan y brindan cuidado no pueden trabajar más de 35 horas a la semana y, por otra parte, 7 de cada 10 mujeres que no brindan cuidado tienen la oportunidad de dedicar mucho más a actividades laborales remuneradas.

De las mujeres que no trabajan y sólo son cuidadoras el 39.7 por ciento  expresaron que desearían trabajar por un ingreso, y el 26.5 por ciento señaló que no podía trabajar porque no tienen quien cuide a las hijas e hijos, o no tienen quien cuide a las personas mayores o enfermas. 

Las mujeres que son cuidadoras principales dedicaron en promedio 38.9 horas a la semana a la labor de cuidado, Ellas manifestaron sentirse cansadas, irritables, con depresión y verse afectadas en su salud física.

Del total de personas cuidadoras, alrededor de 28.3 millones brindan cuidados a integrantes del propio hogar.

Percepción sobre los cuidados

El 42.7 por ciento de la población no acepta, está en desacuerdo en llevar a niños y niñas  a la  educación inicial, guardería o estancia infantil porque consideran que es responsabilidad de las madres o padres, y porque, adujeron “ tratan mal a las niñas y niños”.

Respecto a las personas adultas mayores, los y las encuestadas se oponen, están en  desacuerdo en llevarlas a una institución para su cuidado. Los que manifestaron estar de acuerdo pidieron personal capacitado, buen trato y condiciones adecuadas y seguras.

Cobertura de cuidados

La población infantil de 0 a 5 años representa  el porcentaje más alto de cobertura de cuidados, con 99 por ciento. Siguieron el grupo de 6 a 17 años, con 79.4 por ciento, y las personas con alguna discapacidad o dependencia, con 61.5 por ciento.

Los grupos de mayor cobertura fueron las niñas y niños de 0 a 11 años con más del 90 por ciento. Las y los adolescentes de 12 a 17 años el 65.9 por ciento, las personas con discapacidad o dependencia 6.5 por ciento, y las personas adultas mayores el 22.4 por ciento. Menos de la quinta parte.

Del total de los 20 millones de personas mayores, unos 2.9 millones de personas con discapacidad o dependencia, de las cuales casi dos terceras partes (65.2 por ciento) recibían cuidados en su hogar.

Las 17.1 millones de personas adultas mayores sin discapacidad o dependencia, 22.4  por ciento recibían cuidados en su hogar y 77.6 por ciento no los recibían. De estos, sólo 0.2 por ciento asistía a una casa de día, centro de atención, guardería de día, u otro servicio de cuidados, mientras que 3.6 por ciento señaló que “requeriría de cuidado adicional”, siendo el de personal de enfermería, persona cuidadora o de compañía el que resultó con el porcentaje más alto con 65.1 por ciento.

Maternidades y Paternidades

De las personas de 15 a 60 años con hijas e hijos menores de 18 años, unos 4.4 millones tenían alguna hija e hijo  viviendo fuera del hogar. En menor medida las madres sólo 6.6 por ciento y los padres 24.8 por ciento.

Expresaron mantener vínculos con demostraciones de afecto, pláticas sobre amistades y compañeras/os y estar pendientes de sus calificaciones. En la mayoría de las acciones de convivencia, el porcentaje fue mayor para las madres que para los padres.

De los hombres que no viven con sus hijas o hijos menores de 18 años, 2.4 millones respondió que «sí les proporcionaban apoyo económico»; 44.7 por ciento consideró que “su apoyo económico cubría más de la mitad o el total de las necesidades de sus hijas o hijos»; 32.9 por ciento dijo que «cubría la mitad» y 18.3 por ciento, que «cubría menos de la mitad”.

Paradojas del feminismo: dos mujeres en la contienda y el patriarcado intacto 

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María José García Oramas* 

SemMéxico, Veracruz, Ver., 3 de octubre, 2023.-Hace ya tiempo, Joan Scott, pionera en el pensamiento feminista, nos lo advertía: “el feminismo, a veces, sólo tiene paradojas que ofrecer”, porque los problemas que enfrenta son de muy compleja y difícil resolución. Nos referimos a que la redistribución de recursos para la disminución de la pobreza no garantiza la igualdad de género sustantiva, tampoco la representación política de las mujeres en los órganos de poder. 

El triángulo dorado sólo se completa con el reconocimiento social de la situación que aqueja a las mujeres en nuestras sociedades actuales y que tiene que incidir en cambios profundos en el sistema social que vivimos, entendiendo que no hay capitalismo sin patriarcado, no hay patriarcado sin colonización y no hay colonización sin extractivismo de los recursos.

 En este tenor, la paradoja que enfrentamos en México es que tenemos dos mujeres encaminadas a la contienda presidencial, pero ninguna de ellas ha abanderado la causa feminista. Por el contrario, ambas han sido ungidas por los patriarcas en el poder.

 En el caso de Claudia Sheinbaum Pardo, ha sido formada, bendecida y moldeada por AMLO como su sucesora. Incluso le cede el bastón de mando, así como un buen padre le hereda a su hija su legado, pero siempre bajo su tutela y protección. Claudia Sheinbaum Pardo, como jefa de gobierno de la Ciudad de México condenó las marchas de mujeres por violentas y disruptivas.

Provocó la famosa “brillantinada” cuando criticó con firmeza el que un grupo de chicas le tiraran brillantina rosa a uno de sus funcionarios. Llamó racistas a las feministas que se mantienen en la glorieta por las mujeres que luchan porque se opusieron a que instalara en la plaza de Colón a una mujer indígena, siendo que ellas habían tomado la plaza para denunciar todas las formas de la violencia contra las mujeres, misma que lacera día con día la vida de las mujeres en nuestro país. 

Por su parte, Xóchitl Gálvez Ruíz, estridente política mexicana cuyo único mérito hasta ahora había sido pelear a las puertas del palacio de gobierno, ha sido designada por un grupo de hombres de derecha que sostienen al Frente Amplio por México.

Ni es indigenista ni mucho menos feminista por más huipiles que se ponga y por más que insista en sus méritos de mujer de lucha con orígenes humildes y saliendo adelante vendiendo gelatinas. Es una empresaria que se ha mantenido por décadas cerca de los empresarios en México, siendo que ninguno de entre ellos ha apoyado nunca, ni de lejos, al movimiento feminista. Se trata pues de dos mujeres que no provienen de movimiento democrático alguno cercano al feminismo, sino de las cúpulas del poder patriarcal que sigue dominando nuestro país, sea de derecha o de izquierda. Tenemos la certeza de que romper techos de cristal es pura meritocracia puesto que el tener mujeres en el poder no abona a la causa feminista si éstas no cuentan con una agenda que así lo garantice. 

Hasta ahora, nuestras candidatas no se han pronunciado por promover la igualdad sustantiva que mejore las condiciones de vida y las oportunidades de la mayoría de la población de mujeres de nuestro país. Ni qué decir de sus acciones y posiciones frente a la violencia contra las mujeres, cuando los feminicidios han seguido en aumento en todos los rincones del país, en el que cada día desaparecen mujeres, siendo, evidentemente, el delito el que más aumenta dado que ningún gobernante, sea hombre o mujer, de un partido o de otro, ha logrado disminuirlo justamente porque no lo atacan desde una perspectiva de género integral ni a nivel federal, ni estatal ni local.

Nada de nada sobre políticas con perspectiva de género que generen apoyos para las mujeres migrantes, buscadoras de desaparecidos, cuidadoras, de la comunidad LGBT+, entre muchas otras. 

Por lo menos al momento de su designación, lo cierto es que la estructura patriarcal que subyace en nuestro país permanece intacta aun teniendo, por primera vez en la historia, a dos mujeres candidatas a la presidencia del país. Veremos qué sucede, pero ni ellas –y desde luego tampoco el resto de los potenciales candidatos varones– nos asegura nada, por lo que la lucha sigue y sigue porque el mejor futuro para nuestro país será feminista o no será.

*Originalmente publicado en La Jornada Veracruz s/f

María José García Oramas es investigadora en la Facultad de Psicología de la Universidad Veracruzana en Xalapa, Veracruz. Licenciada en Psicología Social de la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México, Maestra en Estudios de Género de la New School University en Nueva York, USA y Doctora en Ciencias de la Educación de la Universidad de Paris 10, Nanterre, Francia. Fue la primera coordinadora de la Unidad de Género de la Universidad Veracruzana (marzo 2014 – octubre 2017). Actualmente es Coordinadora del Centro para el Desarrollo Humano e Integral de los Universitarios (CeNDHIU

Atender la salud mental de las mujeres y hombres de más de 60 años se planteó en el Senado

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  • Se carece de una campaña nacional de prevención

Micaela Márquez

SemMéxico, Ciudad de México, 3 de octubre, 2023.- La necesidad de atender la salud mental de la población adulta mayor se expuso ante el envejecimiento de la población que estima para  2050 que las mujeres de 60 años y más representarán el 23.3 por ciento de la población total, en tanto los hombres constituirán el 19.5 por ciento del total de la masculina.

En la novena sesión del “Segundo curso de salud mental y adicciones”, que se llevó a cabo en el Senado, Luis Jesús Sandoval Quintero, responsable del Servicio de Psicología del Instituto Nacional de Geriatría, señaló que los servicios de salud mental para adultos mayores “están terribles”, porque no existe ninguna campaña de prevención a nivel nacional.  

Precisó que los servicios de salud mental para personas adultas mayores enfrentan desafíos significativos por lo que urge la implementación de campañas de prevención a nivel nacional. Destacó la necesidad de investigar, formar equipos interdisciplinarios, además de educar a la población para abordar de manera efectiva estas problemáticas

En el Foro impulsado por la presidenta de la Comisión de Salud, la senadora Lilia Margarita Valdez Martínez, especialistas revisaron los servicios para la atención de los adultos mayores y se refirieron a los cuidados paliativos.  

Carlos Toledo Triana, médico internista y geriatra del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), explicó que los trastornos mentales se vuelven más comunes con el envejecimiento, ya que existe una mayor probabilidad de deterioro cognitivo a medida que las personas envejecen.

Explicó que la demencia es un término genérico y engloba a varias enfermedades progresivas que afectan a la memoria, a otras capacidades cognitivas y del comportamiento, y que interfiere considerablemente en la capacidad del individuo para realizar tareas cotidianas.  

Además, mencionó que el 7 por ciento de la población mundial de la tercera edad presenta algún grado de discapacidad relacionada con la demencia. Por lo que advirtió del incremento de casos de demencia senil, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) predice que para 2050 la cifra podría crecerá de 50 millones a 152 millones.

Para prevenir este tipo de enfermedades, recomendó tener una dieta saludable, hacer ejercicio, dormir bien, realizar actividades que representen un aprendizaje y tomar terapia cognitiva-conductual en algún momento de la vida, para liberar estrés y los estados emocionales que pueden derivar en ansiedad y depresión. 

Sofía Sánchez Román, responsable del Área de Psicología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, se refirió a los cuidados paliativos, los cuales buscan aliviar el dolor, afirmar la vida y considerar a la muerte como un proceso normal. 

En este sentido, aseguró que en este tipo de cuidados se integran diferentes aspectos: físicos, psicológicos y espirituales; no sólo del paciente, sino de la familia, por lo que pueden influir positivamente en el curso de la enfermedad.  

Gobierno de Guerrero  pone en operación transporte violeta en Zumpango del Río

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  • La mandataria estatal dio el banderazo a las primeras 12 unidades en el municipio de Eduardo Neri
  • Seguridad y sin acoso para las mujeres ofrece este modelo único en su tipo en México

Redacción

SemMéxico/Ceprovysa, Zumpango del Río, Municipio de Eduardo Neri, Gro., 3 de octubre, 2023. – Para garantizar un servicio digno, seguro y sin acoso para las mujeres de Guerrero, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda puso en operación el programa de “Transporte Violeta” en Zumpango del Río con 12 unidades nuevas que se suman para erradicar la violencia de género y fortalecer la estrategia del “Protocolo Violeta” como un modelo único en su tipo en México.

“El transporte Violeta vino no solamente a erradicar el acoso y la violencia contra las mujeres en el transporte público, vino también a revolucionarlo y transformarlo para impulsar un mejor servicio, promover el ordenamiento de los transportistas y garantizar un buen modelo de transporte en Guerrero”, puntualizó la gobernadora.

Durante su mensaje en la Alameda Central de Zumpango, la mandataria estatal puntualizó que a través del protocolo “Violeta” se aplican programas de protección a las mujeres en las zonas violetas, el transporte y la alerta Violeta que mantiene una efectividad del 94 por ciento en la localización de niñas, adolescentes y mujeres que son reportadas como desaparecidas al 911.

“Estamos poniendo el ejemplo para atender, prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, contra las niñas y las jóvenes”, puntualizó Evelyn Salgado al señalar que lo importante es el compromiso del municipio, de los transportistas y del gobierno del estado con el bienestar de las mujeres.

En Zumpango del Río, la gobernadora Evelyn Salgado y la alcaldesa de Eduardo Neri, Sara Salinas dieron el banderazo de salida a 12 unidades nuevas que cuentan con un sistema de geolocalización, con cámaras de videovigilancia que están vinculadas directamente al C4 y C5 como lo han pedido las mujeres usuarias, así como dos botones de pánico para reportar de inmediato cualquier emergencia.

La mandataria hizo hincapié que se ha impulsado una campaña intensa de capacitación y profesionalización, realizando exámenes de control y confianza a 52 operadoras y operadores de taxi para Zumpango, con pruebas toxicológicas psicológica para garantizar un servicio de calidad; además, se han capacitado en todo el estado a más de 3 mil 500 transportistas de la zona Centro en temas de perspectiva de género de una agenda progresista.

Destaca la gobernadora efectividad del 94 por ciento de la Alerta Violeta en la localización de mujeres, niñas y adolescentes en Guerrero

La gobernadora Evelyn Salgado añadió que todas las unidades de Transporte Violeta tendrán su cédula de identificación con código QR con datos de la o el conductor para que sea un servicio cien por ciento seguro para las usuarias.

En el evento con la población de Zumpango y transportistas de la región, el senador Félix Salgado Macedonio resaltó el trabajo que ha impulsado la primera mujer gobernadora de Guerrero en favor de las mujeres, poniendo en alto, dijo, la esperanza y el anhelo del pueblo de Guerrero.

Por su parte, el secretario Técnico de la gobernadora, Pablo Gordillo Oliveros destacó que el transporte Violeta es un componente más del Protocolo Violeta cumplió un año de operaciones en los municipios de Acapulco y Chilpancingo, demostrando el compromiso de la gobernadora Evelyn Salgado con las mujeres y su bienestar en todos los espacios incluidos en el transporte público.

Subrayó que se inician operaciones en Zumpango con nuevas unidades de Transporte Violeta y una intervención integral a través de diversas acciones como una política que demuestra la importancia con la perspectiva de género, el valor de las mujeres y la responsabilidad permanente de las autoridades para garantizar su seguridad y bienestar.

Asistieron al evento la presidenta de los Derechos Humanos del estado, Cecilia Narciso Gaytán; la presidenta del DIF Guerrero, Liz Salgado Pineda; el Rector de la UAGro, Javier Saldaña Almazán; el director de Transportes y Vialidad, Arturo Salinas Sandoval; el secretario General de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez; la presidenta de la asociación Kanicheé, Beatriz Eslava Borja, entre otros.

Tras la puerta del poder| Ebrard no le cree a Morena… ni a AMLO

Roberto Vizcaíno

SemMéxico, Ciudad de México, 3 de octubre, 2023.- Marcelo Ebrard Casaubón no cree en las sonrisas. En lo único que confía es en los hechos. Y luego de que la Comisión de Honor y Justicia de Morena retuvo en el cajón del olvido y desdén casi 20 días su exigencia de revisar y reponer el proceso interno del 6 de septiembre, con el que designó a Claudia Sheinbaum Pardo como su virtual candidata presidencial, para de improviso retomarlo el sábado anterior y someterlo a análisis, el excanciller asoma sus dientes a través de la movilización de sus quizá 40 o más diputados federales de Morena que podrían actuar en coordinación con los del Frente Amplio Va por México (PAN, PRI y PRD más MC) durante la revisión y discusión del Paquete de Presupuesto de Ingresos y Egresos para 2024 a fin de hacer sentir su fuerza al presidente Andrés Manuel López Obrador.

El reto fue planteado desde inicios de septiembre cuando Ebrard Casaubón denunció públicamente que la interna de Morena -en la que él fue relegado a un segundo lugar-, fue un cínico ejercicio de fraudes, acarreos, mítines bajo pago, reparto de dinero, uso de programas sociales por parte de funcionarios y contingentes de la secretaría de Bienestar y la proliferación de cientos de espectaculares por todo el país en beneficio de la exjefa de Gobierno.

Ebrard Casaubón exigió a lo largo de 2 meses parar con esa campaña y reponer el proceso sin que nadie le hiciera el menor caso

El 5 de septiembre, horas antes de que se diera a conocer el resultado de las encuestas dentro del proceso interno, presentó un amplio reporte de incidencias y violaciones que fue dejado de lado.

Casi al parejo varios diputados de Morena simpatizantes del excanciller indicaron que de continuar con la obvia imposición de Claudia Sheinbaum Pardo ellos podrían separarse de la bancada mayoritaria y constituirse como grupo independiente y actuar den forma autónoma durante la revisión y aprobación del Paquete Presupuestal de 2024.

Antes de finalizar septiembre, Ebrard Casaubón elevó sus exigencias al presentar un recurso ante el Tribunal Federal Electoral en defensa de sus derechos políticos y como militante de Morena.

Ante la posibilidad de una intervención del Trife en este asunto en contra de la designación de Claudia Sheinbaum Pardo como candidata presidencial de Morena, la Comisión de Honor y Justicia de este partido dio entrada a la queja de Ebrard Casaubón y el partido anunció que se le daría trámite inmediato.

Pero el excanciller -que los conoce- simplemente no confía en eso.

Y hoy sus 40 o más diputados aliados han iniciado acercamientos y conversaciones con los 225 de la oposición PAN, PRI, MC y PRD, para ir a un bloque mayoritario frente al debate y aprobación del Presupuesto 2024.

Como ya lo hemos planteado en este espacio, para de reorientar, modificar, aprobar o rechazar el paquete presupuestal la Constitución indica que sólo se requiere una mayoría simple de 251 diputados de los 500 con que cuenta la Cámara de Diputados.  

Hasta hoy los anteriores proyectos de presupuesto pasaron sin preocupaciones y como los ordenó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pero ahora los legisladores pro marcelistas se han cohesionado y comienzan a participar en bloque en la revisión del Presupuesto 2024 al que han propuesto modificaciones para reasignar unos 20 mil millones de pesos.

Esto lo podrían lograr si se suman a los 113 diputados del PAN; los 69, del PRI; los 28, de MC, y 15 del PRD, que suman un total de 225 para alcanzar la cifra de 265.

De convenirse este nuevo bloque de legisladores antiámlo quedarían 235 votos: 161, de Morena; 41, del PVEM, y 33 del PT.

¡UPS!

El Frente Va por México podría entonces cortar recursos para el Tren Maya, la refinería 2 Bocas y otros de AMLO.

La Suprema Corte y el sector Judicial ya no se tronarían los dedos y el INE vería cumplidas todas sus demandas presupuestales.

Otro proyecto que quedaría en el aire sería el endeudamiento de 1 billón 720 mil millones de pesos, el más alto de los últimos 30 años, propuesto por AMLO para compensar la débil recaudación fiscal.

Ahora todo esto depende de que Morena realmente haga caso del reclamo de Ebrard Casaubón, que Morena reconozca que la interna fue un cochinero y que deseche la candidatura de Claudia Sheinbaum Pardo.

Nada más de eso, ¿cómo la ve usted?

RELEVO EN EL SENADO

Ayer lunes 2 de octubre Carlos Cruz Arzate inició sus funciones como Coordinador de Comunicación Social del Senado de la República.

Así, por instrucciones de Ana Lilia Rivera Rivera, presidenta de la mesa directiva, sustituyó en el encargo al periodista Abelardo Martín Miranda, quien a mediados de la semana anterior ocupó la vocería y dirección de Comunicación Social del Gobierno del Estado de México.

El periodista fue llamado por la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez , con quien tiene una estrecha relación profesional desde que en 2017 cuando fue su coordinador de comunicación durante su primera campaña de búsqueda de la Gubernatura de este estado.

Con este enroque Carlos Cruz Arzate y  Abelardo Martín Miranda fortalecen sus respectivas nuevas tareas de Comunicación.

rvizcainoa@gmail.com / Twitter: @_Vizcaino / Facebook / https://www.facebook.com/rvizcainoa 

Cuba: La discriminación por edad es una barrera para el desarrollo

Redacción

SemMéxico/Semlac, La Habana, Cuba, 3 de  octubre, 2023.- La discriminación basada en la edad es tan perjudicial como cualquier otra, afecta tanto a mayores como a jóvenes y erradicarla solo es posible si se reconocen los aportes de cada persona a la sociedad y se fomenta la armonía y el diálogo entre diferentes generaciones.

Así trascendió durante el coloquio «Diálogos intergeneracionales para un mundo sin edadismos», organizado por la Cátedra Universitaria del Adulto Mayor (Cuam) de la Universidad de La Habana y la Asociación Cubana de Naciones Unidas (Acnu), el 29 de septiembre, en conmemoración del Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra cada 1ro de octubre.

Para el sicólogo Andy Luis Marrero Vega, quien tuvo a su cargo la conferencia de igual nombre, es imposible vivir sin compartir en algún momento con personas de una generación distinta, específicamente mayores, por lo que es indispensable propiciar este diálogo intergeneracional; aunque reconoció que no debe quedar solo ahí, sino llegar a acciones concretas.

Al hacer referencia al edadismo, Marrero Vega señaló que se trata de un concepto interesante, cuyo valor fundamental radica en crear un marco de referencia y de entendimiento para hablar sobre el envejecimiento como proceso, y sobre la vejez como una etapa del ciclo vital.

«Crea un lenguaje común y nos pone en la ruta de concepción de una sociedad más inclusiva y amigable con todas las edades», sostuvo el especialista.
El sicólogo llamó la atención sobre como muchas veces el edadismo y la discriminación generacional se solapan en comportamientos basados en el amor hacia las personas mayores y la intención de garantizarles espacios seguros pero, realmente, con esas actitudes se violan sus derechos de autodeterminación y se les priva de la posibilidad de mantenerse vinculadas a la vida social y sentirse útiles.

Esto, en su opinión, tiene que ver con la forma en que se nos prepara, o no, para convivir con personas adultas mayores.

Se refirió, además, a la importancia de desmontar mitos relacionados con la población que supera los 60 años. Entre ellos mencionó la creencia de que la vejez está ligada a la enfermedad y la dependencia; la idea de que todas las personas mayores presentan deterioro cognitivo, son asexuales o menos felices que otras generaciones cuando, afirmó, hay varios experimentos sociales que han demostrado lo contrario.

La también sicóloga Teresa Orosa, presidenta de la Cuam, enfatizó en la urgencia de concebir la tercera edad y el diálogo intergeneracional desde un nuevo paradigma.
«Es fundamental promover una interacción y retroalimentación mayores y equilibradas entre las diferentes generaciones. Esto implica superar estereotipos y prejuicios asociados a la vejez y reconocer el valor y la experiencia que las personas mayores aportan a la sociedad», dijo.

Estereotipos que pesan

El profesor Marrero Vega señaló ejemplos de discriminación vinculados al envejecimiento como la pérdida de empleo debido a una edad avanzada o recibir servicios de menor calidad. Estas situaciones ilustran cómo el edadismo está presente en todos los ámbitos y cómo las instituciones también pueden ser edadistas, sostuvo.
El Informe Mundial sobre Edadismo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2021, confirma muchos de esos comportamientos y destaca, en particular, la intersección entre sexismo y edadismo y cómo afecta de manera desproporcionada a las mujeres mayores.

Según el texto, se observan disparidades en el acceso a la atención de salud preventiva y el tratamiento, así como en el ámbito laboral, donde ellas enfrentan desventajas en términos de carrera profesional y acceso a pensiones debido a prejuicios asociados a la edad y al género.

El informe sostiene que se ha acuñado el término «edadismo según el género» para describir las diferencias en la discriminación en términos de edad que enfrentan las mujeres en comparación con los hombres. Las normas patriarcales y la valoración de la juventud ejercen una presión adicional sobre ellas, lo que resulta en un deterioro más rápido de su situación en comparación con los hombres.

Pero, subrayó Marrero Vega, el edadismo se entrelaza también con la discriminación por discapacidad. Aunque algunas personas pueden no ser conscientes de sus actitudes edadistas, sus consecuencias son reales y pueden tener un impacto negativo en la longevidad y en el acceso a servicios de salud.

«El combate contra el edadismo requiere promover la interacción entre generaciones distintas, basada en la educación mutua, donde tanto jóvenes como personas mayores aprendan entre sí», dijo.

Durante el evento se dio voz a personas mayores que compartieron sus experiencias y reflexiones. Aramis Vidal Salgueiro, jubilada de 72 años e informática de profesión, mencionó la necesidad de comprender la actualización tecnológica y cómo muchos adultos mayores se sienten «perdidos en ese campo». Destacó la importancia de la comprensión y de no sentirse aislados en esta era digital, a lo cual mucho puede aportar la interacción con los más jóvenes.

Marta Rodríguez, de 82 años y también jubilada, habló sobre su experiencia en la Universidad del Adulto Mayor. Explicó que al principio tenía prejuicios sobre asistir a dicha institución, pero luego descubrió que era una oportunidad enriquecedora. Comentó cómo las conferencias y actividades le brindaron una inyección de vitalidad y le permiten compartir lo aprendido en su comunidad.

La Universidad del Adulto Mayor y otras iniciativas similares brindan oportunidades de desarrollo personal, social y cultural para las personas de la tercera edad y demuestran la importancia de valorar y aprovechar sus experiencias y conocimientos en beneficio de toda la sociedad.

Palabra de Antígona| La 3 de 3, imposible

Sara Lovera

SemMéxico, Ciudad de México, 2 de octubre, 2023.- Hoy 248 hombres están en el registro de violentadores contra mujeres en política, hay un hombre, en Veracruz sancionado 11 veces,  por violentar políticamente a una mujer. Exonerado.

Hay otros 42 veracruzanos; en  Oaxaca, 114 ; Tabasco, con  29; Chiapas, con 22; en Jalisco 5. En todo el país no obstante  “no tenemos una sola carpeta judicializada por violencia política en razón de género”.

Ello significa “que las sanciones que estamos imponiendo no están funcionando”. Así dijeron las consejeras del INE, Carla Humphrey Jordan y Claudia Zavala Pérez durante  la Jornada sobre los Derechos Humanos de las Mujeres y la Igualdad Sustantiva, realizado en Puerto Vallarta, la semana pasada. ¿Cómo hacer efectiva la 3 de 3?

Fueron claras y didácticas, hablaron con sus pares, con  mujeres políticas y de la Sociedad Civil. Hay dificultades reglamentarias y jurídicas, parece quimera que algún día,  efectivamente hombres con conductas violentas, dejen de ocupar puestos electorales o en el  funcionariado público, como lo establece la Constitución.

A los trámites engorrosos, las dificultades para sustanciar las denuncias, en el INE o en los tribunales, existen  las triquiñuelas de los violentadores, quienes  se salvan, porque se sienten  protegidos, no olvidar que el  índice de impunidad es de 94 por ciento.

Encima las mujeres, quienes cumplen su “disciplina partidaria”, viven sin autonomía, muchas no denuncian, no  documentan, están confundidas y no saben dónde acudir. No tienen claridad sobre qué es de violencia política en razón de género. Es cómo un laberinto.

Para las elecciones de 2024, al menos 10 mil mujeres, por coalición o por partido, estarán expuestas a esa violencia, y  no hay camino claro para evitarla. Ese  es  problema del INE, el que debe recibir y resolver las denuncias; ahora ¿Cómo  construir  lineamientos? Con un iniciado. ¿Qué exigir a cada partido político, a los hombres y a los tribunales?

El mandato constitucional es clarísimo, pero ¿cómo materializarlo? Mientras los violentadores están en todas partes, ¿cómo detenerlos”, y no es un asunto judicial solamente, es administrativo,  de conductas repetidas y consentidas.

Hoy jurídicamente las mujeres en la política están protegidas, candidatas, aspirantes, funcionarias y grupos de apoyo.  Lo que debe entenderse es que la violencia sucede  en ambientes misóginos y machistas que afectan a todas las mujeres. Ese es el problema mayor.

Habría que pensar en revisar y cambiar  la reforma; interpretarla y ponderarla -con el principio de presunción de inocencia-, pero ya el tiempo es inminente.

Otro dique, “error”, es el requisito de contar con una sentencia firme por violencia familiar o doméstica, por delitos sexuales o por ser una persona deudora alimentaria morosa, lo que es complicado en un país sin información, donde no se investiga, no hay carpetas de judiciales bien construidas e indolencia en los juzgados.

Ejemplo: el caso de Félix Salgado Macedonio, acusado de violación, pero sin proceso, sin carpeta, sin seguimiento. Él tan campante sigue  senador y protegido.

Encima  no hay ley reglamentaria: “¿Cómo les decimos a las mujeres? Oigan, qué pena, pero como no hay ley , pues sí son violentadas, vamos a registrar al señor o señora que violentó pero,  pues no hay ley secundaria, qué vamos a hacer”.

Quedó expuesto que  los delitos están  en la Constitución, pero qué hacer para aplicarla, para materializarla, para concretarla. Parece un galimatías.

Carla Humphrey Jordan planteó que hay que hacer algo, interpretar, sensibilizar a los Oples, a los Tribunales, analizar, acudir a  la Constitución. Al final crear la conciencia colectiva. Si no se logra, seguirán los violentadores en los puestos de mando y las mujeres no alcanzarán justicia. Tremendo. Veremos .

 *Periodista, directora el portal informativo  http:/www.semmexico.mx

Opinión| Aforismos políticos de José Francisco Ruiz Massieu

Florencio Salazar

SemMéxico, Chilpancingo, Guerrero, 02 de octubre 2023.- Hace 29 años mataron a un hombre, no a sus ideas.

1. El secreto en política no es más que una noticia diferida.

2. En política cuenta la biografía, pero más la circunstancia.

3. La adolescencia política se manifiesta en las malas maneras políticas.

4. Capacidad y ambición hacen al político; nunca sólo capacidad.

5. la democracia se ponen ideas, en las dictaduras se imponen.

6. La democracia es sin remedio controversia.

7. El gobernante no es más que un ciudadano con mando.

8. La modernización política empieza con el saneamiento del lenguaje político.

9. El presidente que registra una injuria se autodenigra.

10. Un político sin ideas está en riesgo de no tener ideología.

11. El partido único está tan solo que sólo puede aspirar a que lo acompañe el eco.

12. Hay una regla elemental: no hay que pelear con todos, por todo y al mismo tiempo.

13. La política es precaria: el amigo de hoy es el enemigo de mañana y viceversa.

14. Creer en todo es tan malo en la política como creer en todos.

15. En política todos son traidores, la diferencia es que unos no saben que lo son.

16. No es que la realidad sea más terca, es que es más terca que los gobernantes.

17. La política es como el futbol: se juega en equipo pero hay estrellas.

18. La política es como el jogging: lo que interesa es el ritmo y la resistencia, no la velocidad.

19.Un político sabio es el que sólo tiene adversarios y nunca enemigos.

20. En política no hay jubilación, pero sí retiro.

21. La política puede asquear, pero no aburrir.

22. Tener autoridad política es mejor que tener poder.

23. Político rico, pobre político, porque lo debilita su patrimonio.

24. El silencio es elocuente en política, pero menos peligroso que la palabra.

25. El político sin ideas es un ingenuo del poder.

26. Retracemos el sistema, pero no lo retrasemos: no lo hagamos ir hacia atrás.

27. La política es arte por lo que tiene de irrepetible.

28. En la crisis política el periodista reemplaza al intelectual.

29. En política se admite más el éxito que el mérito.

30. A veces es vanidad que el hombre de influencia crea que tiene poder.

31. Se olvidan que un régimen está en el umbral de su caída cuando se pierde la batalla de las ideas.

32. Se puede monopolizar el poder, pero no es posible monopolizar la política.

33. Hay quien cree tener poder y sólo tiene influencia; y quien cree tener autoridad y sólo posee poder.

34. El político exitoso es tan vanidoso que confunde notoriedad con popularidad.

35. A muchos políticos les interesa más llegar al poder, que ejercerlo.

36. El gobierno es un proceso de acumulación de agravios.

37. El gobernante que piensa en el corto plazo se preocupa de los periodistas, el que lo hace en el largo plazo se ocupa de los intelectuales.

38. El político debe ser apasionado, no pasional.

39. En política la circunstancia es el destino por azar.

40. En política la ingenuidad hace más daño que la malicia.

41. Es más fácil enfrentar al lobo si se presenta como lobo.

42. Para muchos es mejor callar, no hacer que hacer, y sobre todo, es mejor carecer de ideas y, si es posible, de ideología.

43. No sé que es peor: la soledad del poder o el poder de la soledad.

44. Un líder al que se recuerda por sus buenas maneras, y no por sus ideas o sus acciones, es un pobre líder.

45. Los principios son primero; las ideas vienen después. 46. La envidia es una admiración perversa.

46. La envidia es una admiración perversa.

47. Callo porque sé.

48. Si sobresalta lo que declaro, alarmaría si callara.

49. No temo al péndulo sino a la balanza.

50. No puedo morir, porque tengo cosas pendientes.

Nota: Tomados de Aforismos de José Francisco Ruíz Massieu. Ed. Libro Abierto. 2003

2 de octubre del 68, recuerdo «impregnado en la piel y el cerebro», testimonio conocido ayer en Los Pinos

  • Myrthokleia Adela González Gallardo, una de las 10 mujeres del Consejo Nacional de Huelga (CNH) y conductora del mitin en la Plaza de las Tres Culturas cuenta lo que vivió hace 55 años
  • Según reportes de la Dirección Federal de Seguridad, por estar “muy metida” en el Movimiento Estudiantil, habló ayer en el centro cultural de Los Pinos

Redacción*

SemMéxico, Ciudad de México, 2 de octubre, 2023.- Myrthokleia Adela González Gallardo dice que el recuerdo de lo que vivió hace 55 años en la Plaza de la Tres Culturas de Tlatelolco y sus consecuencias “lo traigo impregnado en la piel y en el cerebro”.

González Gallardo es una sobreviviente de la masacre estudiantil de 2 de octubre de 1968. Estuvo en el balcón del tercer piso del edificio Chihuahua, junto con los cuatro oradores programados, ella fue la conductora del mitin, le ganó por un voto a la representante de odontología de la UNAM, Marcia Elena Gutiérrez Cárdenas.

Myrthokleia fue herida por esquirlas en la mano izquierda. La zarandearon y amenazaron de muerte.

Estuvo detenida en un departamento de la planta baja del edificio Chihuahua con el grupo de “especiales” que “quieren con vida”.

Fue llevada a la Cruz Roja de Polanco donde la dejaron en bata y así fue sacada rumbo a una instalación de la Procuraduría y de ahí a las oficinas de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) en avenida Juárez.

 La llevaron a los separos de Tlaxcoaque —donde estuvo varios días—; la trasladaron al Hospital de Traumatología de Balbuena, donde una enfermera, identificada como Ana María Monroy, la rescató —como a muchas  otras personas, estudiantes hombres y mujeres, también junto con un grupo de doctores y enfermeras—, estuvo en varios lugares hasta que el 25 de octubre de 1968, durante la clausura de los Juegos Olímpicos México 68, disfrazada y con la ayuda de personas que apoyaban el movimiento estudiantil, rompió el cerco policial y pudo salir del radar de la justicia, con destino a Guadalajara.

A principios de la primera alternancia política en México, en 2001, la maestra Myrthokleia Adela González fue al Archivo General de la Nación (AGN) a buscar su expediente. Lo encontró, se trata de un informe del agente número 69 de la DFS, Carlos A. Gutiérrez que, entre otras cosas, acusa que González Gallardo es “METIDA (con mayúsculas) en el movimiento estudiantil”; miente sobre que fue llevada al Campo Militar Número Uno y sostiene: “la DFS concluye que por análisis de documentos recogidos que esta persona  (González Gallardo) está “muy metida” en el movimiento estudiantil…”. Y menciona los efectos que se encontraron dentro de la bolsa que la entonces joven perdió en el intento de huir a la represión en el edificio Chihuahua.

Hoy, 2 de octubre de 2023, González Gallardo —hace 55 años, alumna del cuarto año en la Escuela Técnica Industrial Wilfrido Massieu, en el Politécnico; una de las 10 mujeres del Consejo Nacional de Huelga; hija del ingeniero Agustín González López, quien fue parte de la Coalición de Maestros en el Movimiento Estudiantil- vive para contar  su historia, en donde dice, empezó a cambiar la vida de México hacia mejores estadios “de justicia social y libertad de expresión”.

No es la primera vez que González cuenta esta historia, pero sí la primera que hace públicas fotografías del momento en que es sacada en bata de la Cruz Roja; otra, muchos años después, junto a la enfermera Monroy que la rescató y documentos que sobre ella permanecen en el AGN.

NOMINACIÓN FORTUITA

González Gallardo empezó su remembranza así:

“El día 2 de octubre (de 1968) fui a Zacatenco a entregar dos cajas de medicamentos; entonces empezaron a decir los compañeros que había asamblea en ESIME (Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica) en Zacatenco, y me presenté al auditorio, y el que estaba dirigiendo la asamblea mencionó que las mujeres también estábamos luchando hombro a hombro con ellos, entonces que le tocaba a una mujer ser maestra de ceremonia del mitin que iba a ser ese día y mencionaron a Elena Marcia (Gutiérrez Cárdenas), de odontología de la Universidad y a mí, que soy Myrthokleia Adela González Gallardo, del Politécnico.

“Yo quedé como maestra de ceremonias del mitin, entonces mencionaron a cuatro compañeros más como oradores, a Florencio López Osuna (que tocaría en tema de la situación política del momento), y a otros tres más (José González, con el tema de las distintas luchas a seguir; David Vega, su tema era sobre las brigadas, y Eduardo Valle, el famosos Búho, con el tema de la huelga de hambre); entonces nos fuimos a un salón, lo preparamos, después nos fuimos a comer y de ahí nos fuimos a Tlatelolco”.

González Gallardo recordó que como ella ya trabajaba y tenía dinero, con el grupo de muchachos que llegó a la Plaza de las Tres Culturas, “en la tienda del edificio Chihuahua entré a comprar cigarros para ellos, yo no fumaba; entonces la de la tienda nos dice, ‘a ver muchachitos, ¿a dónde van?’, y le dijimos, ‘aquí a la terraza del edificio Chihuahua’, y dice ‘pues, tengan cuidado, porque aquí cerca está el Ejército en las calles de Violeta’; nos volteamos a ver y dijimos: ‘no vamos a hacer nada malo’. Nos salimos y subimos al tercer piso”.

La maestra González, que ayer domingo 1 de octubre se presentó en Los Pinos para hablar de su experiencia de hace 55 años, dijo que al subir “les informé a los demás compañeros del Consejo Nacional de Huelga sobre lo que dijo la señora de la tienda. Y nos esperamos a que dieran las seis de la tarde para iniciar el mitin, porque originalmente iba a ser una caminata de Tlatelolco al Casco de Santo Tomás, para pedirle a los militares que entregaran las escuelas del Casco de Santo Tomás, pero se decidió ahí mismo que fuera el mitin, entonces todos nos quedamos en Tlatelolco.

“Ya dieron las seis y empecé a hablar y a mencionarles que el primer orador era Florencio López Osuna, entonces el terminó su tema, lo que tenía que informar y empezaron a pasar los helicópteros. Pasó uno y soltó una luz verde, a la altura de la iglesia, yo estando de frente a la iglesia, del lado izquierdo, soltaron una luz verde y enseguida pasó otro helicóptero, vi que soltó una verde y una roja y fue cuando se desató la balacera, entonces, me decían los compañeros, ‘diles que no corran, que son de salva, que son provocadores’; lo dije dos veces y alguien me arrebató el micrófono, y entonces me asomé por el balcón y vi cómo caían las personas”.

“PARA ATRÁS, CABRONES…”

González Gallardo recordó cómo los jóvenes que estaban del lado izquierdo del balcón corrieron hacia el elevador. “Pinché el botón al elevador para que se abrieran las puertas y cuál fue nuestra sorpresa, que estaba los de guante blanco (el Batallón Olimpia) con las metralletas. Y nos dijeron ‘para atrás, cabrones, al suelo y con las manos en la cabeza, porque aquí se los va a cargar la chingada’.

“Seguía el tiroteo, a mí me tocó un rozón en la mano izquierda. Después siguió y siguió la balacera. No supe a qué hora paró, me jalaron, primero, hacia las escaleras, y después me levantan dos, no sé si eran agentes o militares, pero me levantaron y me preguntaron por Sócrates (Campos Lemus), que, si se había ido para el piso de arriba o se había bajado, yo les dije ‘a ese señor no lo conozco’, y empecé a decirles ‘no me dejen sola, no veo’; entonces me cargaron en sillita, juntando sus manos entre dos y me bajaron a la planta baja, a un departamento. Ahí nos entregaban a unas personas que estaban en el departamento, que nos agarraban la ropa a la altura del pecho, nos madreaban y nos quitaban lo que traíamos.

“Cuando me iban agarrar, los mismos que me llevaron en sillita me jalaron y dijeron ‘a esta no, porque es la muchachita especial y la quieren viva’; y me dejaron en otro rincón. Llegaron más muchachos y éramos como diez en un rincón y de otro lado estaba atascado de chavos, los 10 éramos los que llamaron especiales”.

La exestudiante politécnica, la única en su clase hace 55 años, dice que perdió la noción del tiempo y que no tiene claro a qué hora la sacaron de ese departamento arriba de una camilla con rumbo a una ambulancia.

“Y llegaron otros hombres y le dijeron al chofer de la ambulancia, ‘a esta no la vamos a llevar porque traemos orden de aprehensión’; entonces les reclamó, ‘no, con los heridos no se van a meter… nos la tenemos que llevar’; discutían mientras  yo estaba arriba de la ambulancia y les dije ‘por dónde quieren que me baje, no veo’; entonces me llevaron a otra ambulancia y me llevaron a la Cruz Roja de Ejército (Nacional), ahí me revisaron los doctores y no supe cuánto tiempo estuve ahí; me amarraron de pies y manos, yo creo que para que no me escapara, y después me sacaron los agentes y me entregan a la Procuraduría que estaba en la calle Tres Guerras (cerca de la Ciudadela), ahí me botaron en un sofá; ahí estuve toda la madrugada sin dormir y ya en la mañana llegó otro señor y me dice, ‘qué hace usted aquí’, porque yo nada más traía la bata del hospital, porque nos quitaban ropa, zapatos, todo; entonces le dije ‘es lo que yo quisiera saber, por qué estoy aquí’: entonces me agarraron dos hombre más y me llevaron al estacionamiento y me entregaron a la Federal de Seguridad que estaba en avenida Juárez, en el segundo piso.

DECLARACIÓN EN TLAXCOAQUE

“Ahí me estuvieron pregunte y pregunte, me enseñaban fotografías y querían que les dijera los nombres, y nosotros quedamos que no nos íbamos a aprender los nombres, sino las escuelas, entonces a mí no me pudieron sacar nada y me hacía la loca; me daban jugo, me daban pastillas y yo se las tiraba, como si estuviera mal, no les recibía nada ni tomaba nada, porque mi papá desde chiquitos nos platicó que había la pastilla de la verdad y la inyección de la verdad, me acordé de eso. No sé cuánto tiempo estuve ahí, y después me llevaron a los separos de Tlaxcoaque, ahí sí ya tuve que declarar, ya con mi segundo nombre, y me pusieron en un separo, el número 18, ahí estuve… no sé, varios días; como vi que nadie me sacaba, me empecé a revolcar en el suelo y a jalarme los pelos y a gritar y los agentes se asomaban y decía, ‘esta pinche vieja que se muera…’ y después llegó otro señor y abre el candado y me saca y yo dije entre mí, ya me amolé, me van a tomar la huellas digitales, ya voy a quedar fichada”.

Sin saber qué fecha era, González Gallardo recuerda que su “crisis” actuada ayudó para que la sacaran de los separos policiacos y la llevaran al hospital de traumatología de Balbuena.

“Los agentes le dijeron a un doctor, ‘aquí se la traemos para que la inyecte, y la vamos a regresar’; entonces el doctor me preguntó ‘¿por qué la trajeron?’, yo le dije, ‘no sé, yo pasaba por Tlatelolco y me agarraron’; y me dice ‘qué le parece si la interno’; ‘como usted diga, doctor’; y entonces llamó a una enfermera, me metieron a un cuartito, me tomaron presión, me tomaron la edad, y varios datos más.

“Al día siguiente llega la del MP a que declarara y a hacerme preguntas qué que hacía en mis ratos de ocio, qué tipos de libro leía, que si andaba armada, que si sabía hacer las bombas molotov. Entonces yo gritaba ‘llévense a esta piche vieja que me va a volver loca; llévense a esta vieja que me va a volver loca’. La quitaban de encima y los doctores le decían, ‘hasta que se tranquilice’; y entonces me pasaron a otro piso, y ahí me tapé hasta la cabeza para que no me vieran, no sé cuántos días estuve ahí.

“AHORITA O NUNCA”

“Y un equis día, estaba amaneciendo y pasa una enfermera y me dice ‘¿usted es la muchachita que no puede caminar?’ le dije ‘sí’, y ya se siguió y después pasa otra y me dice ‘ahorita o nunca’; y le digo ‘¿qué tengo qué hacer?’ y me dice, ‘sígueme’, y la seguí, me encerró en un baño, fueron horas las que me tuvo ahí.

Y cuando va por mí me dijo, ‘ves ese pasillo…’ yo lo veía eterno; ‘vas a correr hasta allá’. Las dos corrimos. Íbamos para la salida por atrás del hospital, y pues ya salimos, me trepó a un taxi que estaba desocupando un paciente y ella le dijo al taxista que nos sacara, pero ya, y él hombre dijo ‘mire cómo está de vigilado el hospital por los militares’; y sí, logramos salir de ahí. Esa enfermera me llevó con unos chamaquitos que juntaban cartón y cosas de esas y ellos me compraron leche y me atendieron todo el día, y me dijo ‘regreso al hospital a ver cómo se puso la cosa’; y entonces regresó hasta la noche, lo raro fue que regresó con ropa mía y ella me dio la ropa de ella, entonces ya me vestí ahí, les dio gracias a los muchachitos y nos trepamos a un camión, ya para eso era de noche y me llevó a otra casa de otra enfermera, entonces ahí estuve tres días y al tercer día tocaron el timbre de la casa y la señora me dijo ‘sin mover la cortina, ve si conoces a ese señor o no’; le dije ‘sí lo conozco, es el chofer del doctor de la familia’; entonces le abre el zaguán, abrió la cajuela y ahí me fui, hasta el Estado de México, me llevaron con otra familia que estaba de acuerdo con el movimiento y recibía a quien fuera y ahí me tuvieron, me compraron ropa, me dieron de comer, hasta que fue un doctor particular a quitarme las esquirlas de la bala que tenía en la mano y me recetó pastillas para los nervios”.

Myrthokleia Adela González Gallardo estuvo en ese domicilio hasta el 25 de octubre de 1968, día de la clausura de los Juegos Olímpicos México 68 y fue el pretexto para emprender la huida del cerco policiaco que se había configurado contra los jóvenes. “Me disfrazaron, me pusieron pelo largo y me llevaron fuera de la ciudad, rumbo a Guadalajara, y me llevaron a otra casa, así fue…”.

*Publicado este día en Excélsior por Andrés Becerril, del testimonio que la sobreviviente dio ayer en el Centro Cultural de Los Pinos en la ciudad de México, que escuchó SemMéxico

“Ellas. Las mujeres del 68”  lectura obligada

  • Susana Cato reúne una veintena de entrevistas con testigos, protagonistas o participantes involuntarias, quienes, desde la milicia, la prisión, el arte callejero o la simple vida cotidiana transmiten la huella que dejó la matanza de Tlatelolco.

Redacción

SemMéxico, Ciudad de México, 2 de octubre, 2023.- A los 55 años de la matanza de Tlatelolco, SemMéxico trae a colación el texto de  Susana Cato,  periodista y promotora cultural  escribió el  libro “Ellas. Las mujeres del 68”, con prólogo de Elena Poniatowska, que todavía circula y vale la pena leer.

En “Ellas. Las mujeres del 68”, Susana Cato reúne una veintena de entrevistas con testigos, protagonistas o participantes involuntarias, quienes, desde la milicia, la prisión, el arte callejero o la simple vida cotidiana nos transmiten la huella que dejó en ellas una de las mayores tragedias sociopolíticas del México contemporáneo.

Susana Cato, también escribió el libro “Isjir”, que retrata la vida de su abuelo paterno, Jorge Morat Cato, quien emigró de Irak a Ciudad Ixtepec, Oaxaca. Ella relata:

“Este libro es una suma de invaluables testimonios: entrevistas con un abanico de mujeres que vivieron en carne propia o ajena ese brutal episodio, hace ya más de 50 años. Ellas lo cuentan y recuerdan con una claridad política y una profundidad quizá de género, sorprendente que entreteje la ternura con la valentía, la lucha con el amor, el teatro con la inclemencia, el fervor revolucionario con la tragedia”.

Los textos incluyen a:

-Judith Reyes, capítulo “Cómo te escurre la sangre, Plaza de las Tres Culturas. -Elisa Ramírez, “Rebelde con causa”. María Rojo, “1968, Teatro, Pánico”; Rina Lazo, “¿Quién grita, quién llama?”; Eufrosina Rodríguez, “De los recuerdos”; Claudia Calderón, “Inocente participación”; María García, fotógrafa “Ser los ojos”; Martha Arias, “Limpiar la plaza”; -Patricia de los Ríos, “Quince años”; Margarita Castillejos, “Nacer progresista”; Beatriz y Arcelia Ramírez, “Las gemelas”; Olivia Revueltas, “Vivimos en el 68; Alicia Soust Scaffo, “Una leyenda insensata y transparente”; Cristina Barros, “Herencia liberal”; Mariángeles Comesaña, “Un espacio de resguardo”; Herlinda Sánchez Laurel Zúñiga, “La Esmeralda, ¡presente!”; Antonia Toña Candela, Épica desde Nueva York” y Ana Ignacia Rodríguez, alias La Nacha, “No me arrepiento de nada”.

Las protagonistas

“La Nacha” nació el 26 de julio de 1944 en Taxco. Estudió la carrera de Derecho en la UNAM y Derechos Humanos en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Fue detenida junto con Roberta Avendaño, La Tita, y hasta la fecha milita en el Comité 68. Para el prólogo de “Ellas. Las mujeres del 68”, Elena Poniatowska escribió:

Pocas veces se ha hablado de las mujeres del Movimiento Estudiantil de 1968  así las recordamos. Dos mujeres, La Tita y La Nacha, Roberta Avendaño y Ana Ignacia Rodríguez Márquez, son las primeras que mencionan los sesentayocheros… Hace 51 años, los estudiantes se apoyaron en las dos jóvenes líderes mujeres porque fueron esenciales, como es la tierra que pisamos.  […] También debemos recordar a Rina Lazo, pintora y ayudante de Diego Rivera […] Cuando el ejército tomó la Universidad, el 18 de septiembre de 1968, Alcira Soust Scaffo, circulaba por los pasillos de la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; convertida en una leyenda “insensata y transparente” como la llamó José Revueltas, aterrada porque era uruguaya– se escondió en el baño de Mujeres y permaneció allí bebiendo agua. Hoy la recordamos entre otras justas razones porque Roberto Bolaños la consagró en su novela “El amuleto” […]

Elisa Ramírez, la guerrillera de ojos expresivos, hija del psicoanalista Santiago Ramírez, cargaba una bandera del Consejo Nacional de Huelga […] De tanto asistir a las interminables asambleas, los miembros más destacados del Consejo Nacional de Huelga se dieron cuenta de que las mujeres, con su sentido práctico llegaban en un tres por cinco a conclusiones que a ellos les tomaban días de discusión. Hoy son muchos los hombres que creen que no hay en México una fuerza mayor que la de las mujeres cuando deciden unirse para defender lo que creen”.

A  55 años de distancia se pueden valorar sus logros políticos, sociales y culturales. En el Movimiento del 68, la participación de las mujeres fue crucial gracias a su lucidez, su capacidad de tomar decisiones, su objetividad y entre tantas otras cosas importantes, su ternura y su sentido del humor, una combinación explosiva.

En la obra está escrita  la odisea de las18 mujeres que conforman los 20 capítulos del volumen,  Susana Cato dijo en una presentación de su libro en 2019: “Hay gente quien piensa que ya no hay que hablar de la masacre de estudiantes de 1968 y yo pienso que sí debemos hablar no sólo de Tlatelolco, sino también de los 43 desparecidos de Ayotzinapa… Este libro es una suma de invaluables testimonios: entrevistas con un abanico de mujeres que vivieron en carne propia o ajena aquel brutal episodio, hace ya 51 años. Ellas lo cuentan y recuerdan con una claridad política y una profundidad quizá de género sorprendente, que entreteje la ternura con la valentía, la lucha con el amor, el teatro con la inclemencia, el fervor revolucionario con la tragedia.”

Ana Ignacia Rodríguez, La Nacha, “No me arrepiento de nada”. Herlinda Sánchez Laurel Zúñiga, “La Esmeralda, ¡presente!” Antonia Toña Candela, Épica desde Nueva York”. La muralista Rina Lazo Wasem (Guatemala, 23 de octubre de 1923) contó cómo fue a dar a la prisión de Lecumberri: “Me habían arrestado por firmar el 27 de agosto, con Juan Rulfo, José Revueltas, Carlos Monsiváis, Manuel Felguérez y otros, un desplegado del Comité de Intelectuales, Artistas y Escritores apoyando al movimiento estudiantil. Y, sin duda, por ser guatemalteca…

“Era un patiecito donde había unos cuartitos de lámina donde las celadoras te metían y ponían candado. En el que me asignaron había un montón de colchones llenos de ratoncitos… Yo buscaba algún lapicito para dibujar lo que viví, nos bañábamos con agua helada y en un momento pude dibujar a las presas bañándose bajo la regadera entre rejas.”

El editor Juan Guillermo López habló  sobre su propia experiencia de aquel 2 de octubre. “En el Movimiento, la participación de las mujeres fue crucial gracias a su lucidez, su capacidad de tomar decisiones, su objetividad y entre tantas cosas importantes, su ternura y su sentido del humor, una combinación explosiva.”

Quien es Susana Cato

Cato nació en el D.F. en mayo de 1960. De 1979 al año 2000 trabajó en la revista Proceso, como reportera y crítica de cine. En el 2000 fue directora de Cultura de la delegación Coyoacán, bajo el gobierno de la actriz María Rojo. Años después creó y dirigió el Teatro Blanquito, foro que recorría las calles de la Ciudad de México, con los mismos espectáculos que se presentaban en Bellas Artes.

 Para cine, Susana Cato escribió, con Gabriel García Márquez, “El espejo de dos lunas” (1969), dirigida por Carlos García Agraz. Ha escrito también programas para la radio indígena, de televisión, multimedia, cuentos y teatro, donde destaca la obra “El manicomio de afuera” (2016) dirigida por Noé Lynn.

Susana Cato es nieta de un migrante iraquí, nació en el año 1960 en la Ciudad de México. Trabajó como guionista de cine en el cortometraje ¡Qué grande eres, Mangazo! y en el largometraje en el que laboró junto a García Márquez.

En el 2019publicó el libro Ellas, las mujeres del 68, un texto testimonial de 18 mujeres que vivieron la matanza de los estudiantes en la plaza de Tlatelolco el 2 de octubre de aquel año. El prólogo de la obra fue escrito por la mexicana Elena Poniatowska.

Hoy  la lectura de Ellas, las mujeres del 68 de Susana Cato, es una lectura obligatoria para comprender más ese pasaje de rebeldía estudiantil que llegó a México como influencia desde otros países europeos en ese mismo año, y que trastocó profundamente el orden gubernamental priista establecido que venía echando raíces desde el término de la revolución de 1910.

Herida dolorosa, honda y profunda que no ha podido sanarse, mucho menos hacérsele justicia.

Las mujeres del 68 y la revolución feminista emergente

Lulú Barrera y Daphne Beltrán

SemMéxico/Luchadoras.mx Ciudad de México. 02 de octubre 2019.- Las narraciones masculinistas de la historia han insistido en restarle importancia al papel de las mujeres en el movimiento estudiantil del 68, si bien hay investigaciones que dan cuenta del machismo que prevalecía al interior del movimiento, donde la desigualdad de género se manifestaba en la asignación de tareas de cuidado que recaían en las mujeres que cocinaban o limpiaban los espacios comunes; otros testimonios que recabamos en Luchadoras mediante entrevistas con las militantes, retratan una mayor diversidad de las tareas a su cargo. La participación de las mujeres en el movimiento estudiantil contribuyó a crear un conjunto de saberes organizativos que formaron parte de la emergencia feminista que estaba por estallar.

De acuerdo con Gabriela Cano, el movimiento estudiantil de 1968 fue la antesala de la que floreció la segunda ola del feminismo mexicano, que para Ana Lau Jaiven llega a México en 1970 y forma los primeros grupos militantes: Mujeres en Acción Solidaria (MAS, 1971), Movimiento Nacional de Mujeres (MNM, 1973), Movimiento de Liberación de la Mujer (MLM, 1974), Colectivo La Revuelta (1975), Movimiento Feminista Mexicano (MFM, 1976) Colectivo de Mujeres (1976) y Lucha Feminista (1978).

Estudiar y usar minifalda, la primera revolución al interior de las familias

La primera barrera de autoritarismo que las mujeres tuvieron que enfrentar fue la pirámide patriarcal al interior de sus familias, estudiar para muchas mujeres universitarias de los años sesentas fue una primera revolución.

Si bien desde finales del siglo XIX algunas mujeres lograron ser aceptadas en instituciones como la Escuela Nacional de Medicina y la Escuela Nacional de Jurisprudencia, como Matilde Montoya y María Asunción Sandoval Zarco, no fue sino hasta la década de los sesentas cuando su ingreso a la Universidad incrementó de manera más notable, aunque persistiendo aún importantes brechas.

Concepción Santillán tuvo que enfrentarse a las creencias de su padre para ser enfermera, después le tocaría presenciar, durante una guardia en el área de ginecobstetricia, la matanza del 2 de octubre desde lo alto del Hospital de Tlatelolco:

 “Los padres no lo permitían estábamos muy coartadas. O sea tenías que ir a la Normal, tenías que ir de secretaría, tenías que ser contador privado, tenías que ser algo así ¿no?. Pero la universidad no. Mi papá me dijo: -sabes qué hija, tú no puedes ir a la universidad-. Entonces mi hermana y yo pues, nos empecinamos en que sí (…) Nunca tuve miedo. Yo creo que esa fue mi liberación”

Ser estudiante y ser universitaria no solo significaba ir a las aulas, sino estar en contacto con un contexto transformador que permitía a las mujeres reunirse, intercambiar ideas, cuestionar las formas de pensar, e incluso las de vestir.

Consuelo Valle, que hoy vive en Puebla, era estudiante de la UNAM, ella y sus hermanos eran activos en el movimiento. Su historia salía de la norma, su madre, una intelectual que se educó con las ideas de Lázaro Cárdenas fomentaba su independencia y reivindicaba los derechos de campesinos y trabajadores. Sin embargo, recuerda que no era así para otras estudiantes:

 “Tuve compañeras que de verdad se tenían que oponer a su familia, al medio […] superaban los señalamientos, se ponían su minifalda. ¡Imagínate! […] una joven que, como ciudadana, tiene que enfrentarse al sistema totalitario que vivíamos en esa época y a eso súmale que se tienen que enfrentar a una sociedad patriarcal. La carga política y emotiva de las jóvenes del 68 era doble, por eso es admirable su participación”.

Si no en el seno de la familia, Consuelo enfrentó discriminación al interior de la misma Universidad, para ella el 68 generó una lucha por la dignificación de la mujer universitaria:

 “Yo me acuerdo muy bien de profesores de la Facultad de Ciencias que me decían, ustedes a qué vienen, ustedes nada más vienen a conseguir marido. Muchas de nosotras como ya estábamos empoderadas les reclamábamos al terminar la clase y les decíamos que no era correcto. A lo mejor sí nos casábamos, pero fundamentalmente íbamos a estudiar y esta combatividad generó un ambiente, por lo menos en esa generación, de impulso a la mujer”.

Las estudiantes del 68 se convirtieron en enfermeras, profesoras y periodistas, desafiaron los estereotipos de género y propiciaron cambios estructurales encarnados en batallas de todos los días, transformando prácticas tradicionales y restrictivas sobre la sexualidad, el cuerpo y el poder. Para Consuelo usar minifalda, pedir permiso a la familia para llegar tarde a casa, tener reuniones con amigas que antes les estaban prohibidas, significaban ya una lucha ganada:

 “En esa época, ya había familias que permitían de manera muy gustosa que todas las compañeras de sus hijas: revoltosas, o no, hippies, o no, revolucionarias, de minifalda… nos reuniéramos en sus casas, eran acciones puntuales, acciones sutiles que fueron generando un ambiente de reflexión”.

Esther Alfaro hoy tiene 70 años y vive en Chihuahua, fue estudiante de la generación 1967-1971. Para ella estudiar en la UNAM implicó oponerse a las expectativas familiares de una clase social más privilegiada. Combinó su militancia como brigadista repartiendo propaganda del movimiento con un trabajo como edecán del Comité Olímpico. Su padre le impidió ir a la manifestación del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas:

 “Las olimpiadas cada vez estaban más cerca y el movimiento más enardecido. El primero de octubre me enteré de la asamblea en Tlatelolco, iba a ir, estaba decidida, pero mi padre se paró en la puerta y me negó el paso”.

Para ella haber vivido de joven el movimiento del 68 la convirtió en una mujer diferente, sin miedo, que por decisión salió de un entorno de cuidados familiares para enfrentarse a la vida sola:

 “Definitivamente sí hizo una mujer diferente, de salir de la cúpula protegida de papi y mami, de la escuela de monjas, a enfrentarme sola, a todo, a mis padres. Yo comencé a salir de mi esfera social, aprendí a valerme por mi misma”.

Revalorar el trabajo hormiga, las brigadistas

Aunque los relatos más emblemáticos sobre el 68 se han enfocado al papel de los hombres  líderes del movimiento a cargo de la dirigencia, el ser y hacer movimiento era una labor de organización cotidiana de base, que partió de construir nuevas prácticas políticas, otras formas de relación como estrategias de difusión y comunicación en las que se involucraron las mujeres. Así fue para Consuelo Valle, quien participó en un grupo estudiantil que se llamaba El nuevo grupo, redactando y repartiendo un periódico que se llamaba La Hormiga. Lo mismo para Esther Alfaro, que nos dijo: “Nunca me subí a la tribuna, pero cuando me decían, compañera repartes esto, yo decía: con el alma lo reparto”.

Las brigadas, de acuerdo a Mariano Gigena eran “cientos de pequeños acelerados engranajes, (que) movían la pesada maquinaria del movimiento. (…) Recolectaban dinero, hacían pintadas, volanteaban, se acercaban a dialogar con los obreros, realizaban mítines para miles de personas y casi siempre terminaban huyendo de los granaderos. En los camiones, trolebuses, mercados, en los grandes almacenes, en cualquier esquina, hacían una acción relámpago, convocando a la próxima manifestación”.

En muchos sentidos las brigadas fueron innovadoras, también era donde se tomaban decisiones diarias por grupos de brigadistas, en ellas se tejían nuevas formas de relación que además vincularon al movimiento estudiantil más allá del ámbito universitario.

Para Nacha Rodríguez, figura emblemática del movimiento estudiantil y sobreviviente de la matanza del 2 de octubre, un viraje importante dentro del movimiento fue el momento en el que un grupo de mujeres comenzó a exigir la asignación de otras actividades que no fueran principalmente el proveer de alimentos a las dirigencias y bases militantes o hacer guardias dentro de las escuelas:

 “Nosotras íbamos a las plazas públicas, a los mercados, a donde podíamos, simulábamos que nos estábamos agarrando ahí, pero lo cierto es que atraíamos a la gente y comenzábamos a decirles lo que estaba pasando en el movimiento, la prensa estaba vendida y no había nadie que reseñara lo que estaba pasando, entonces nos subiamos también a los autobuses y le explicamos a la gente lo que estaba sucediendo, era una forma de ampliar el movimiento pero también de pedir el apoyo del pueblo”.

Las y los brigadistas por medio de la elaboración de carteles, volantes, hojas mimeografiadas, esténciles, serigrafía, plasmaron su voz y la visión política del movimiento en una gráfica histórica, tradujeron y lograron hacer asequible el discurso político del 68, el pliego petitorio y las inquietudes estudiantiles.

Leonor Rodríguez era estudiante de enfermería en la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia (ENEO), se unió al movimiento y fue parte del Comité de Lucha de su Facultad. Su testimonio da cuenta también de que las mujeres brigadistas también fueron ideólogas del movimiento:

 “Mi compañera Bertha Isabel Arévalo Rivas era la que elaboraba, ella nos escribía el volante, lo que había que repartir, y yo mecanografiaba y luego lo pasábamos al mimeógrafo que había en la escuela, que afortunadamente el director sí nos permitió utilizarlo. Y ya sacábamos copias y copias y copias, y las recortábamos y ya salíamos a los camiones a repartirlos. Llevábamos unos botes como alcancías para que ahí la gente nos depositara su ayuda. Y así andábamos esos días, subiéndonos a los camiones y bajándonos (…) Recuerdo que un día mi amiga Berta estaba hablando afuera de la escuela con un micrófono y (decía) unámonos, etcétera, así con mucho ímpetu”.

La revolución sexual

En 1960 una mujer madre en México tenía un promedio de 6.5 hijos, ese año Envoid, la primera píldora anticonceptiva fue puesta a la venta en los Estados Unidos y tan solo un año después más de un millón de mujeres ya la utilizaba en ese país.

El debate sobre la píldora ya trascendía a las revistas populares para mujeres, según Karina Felitti en julio de 1966 la revista “Claudia” (que se promocionaba a sí misma como una revista para la mujer moderna) abordó por primera vez el debate sobre la píldora, en 1968 afirmaba que la píldora ya estaba disponible en “casi todas las farmacias y dispensarios, menos en los que dependían de la Iglesia católica”. Aún así, 1969 una encuesta publicada por esta revista, realizada a 5 mil personas en siete ciudades del país revelaba que la píldora era usada como anticonceptivo tan solo en un 9%.

En el 68 Magdalena de la Isla Montoya fue trabajadora en la clínica pionera de planificación familiar del país, Pro-Salud Maternal A.C., que empezó a ofrecer servicios de anticoncepción diez años antes en México y fue fundada por Edris Rice-Wray, Doctora norteamericana que formó parte de los equipos de investigación puntales sobre anticoncepción en los Estados Unidos, y que basó su práctica en Puerto Rico y México.

Como proveedora de servicios de salud en la clínica, Madgalena contribuyó a los primeros esfuerzos institucionalizados por la autonomía y la libertad sexual de las mujeres en nuestro país. La clínica, que alguna vez fue cerrada por el gobierno por los rumores que corrían sobre supuestas prácticas de abortos, atendía a mujeres que llegaban por sus consecuencias, provocadas por procedimientos con hierbas, sondas o pastillas de permanganato potásico, que causaban quemaduras o hemorragias. Alrededor de trescientas de mil mujeres atendidas por la clínica habían admitido hacerse alguna forma de este procedimiento con anterioridad.

En 1976 la clínica atendía a más de mil mujeres mediante la distribución de anticonceptivos como el DIU, gestágeno oral e inyectable o esterilización. Magdalena junto con sus compañeras Isabel Serrano y Lourdes Sánchez también jugaron un rol de apoyo contra la represión estudiantil en 1968, llevando medicamentos a la Academia de San Carlos para apoyar a los estudiantes heridos: “Era peligrosísimo, todo ocurría en el centro y estaba lleno de policías, pero veíamos a toda la sociedad reaccionando, jóvenes, niños, adultos, mujeres embarazadas y era imposible ignorarlo, mucho menos estando ahí tan cerca”. Su labor en la clínica también alimentó empíricamente el conocimiento científico naciente sobre anticoncepción en la época, su práctica trascendió en revistas científicas como Contraception, y Studies in Family Planning.

Para Consuelo Valle, integrante del movimiento estudiantil:

 “Influyó el acceso fácil a la pastilla anticonceptiva, eso nos ayudó mucho, pero fue después porque en el 68 muchas de nosotras nos podíamos embarazar, entonces nos cuidábamos mucho, ya después supimos que el embarazo no era consecuencia necesaria en una relación, pero fue después, entre el 70 y el 75”.

Para Nacha Rodríguez, salir de Taxco a estudiar en la Ciudad de México, le permitió escapar de las expectativas familiares sobre la sexualidad que la ataban a la idea del matrimonio, “casarse de blanco” y a la virginidad, en una época donde no existían organizaciones para lograr decidir sobre sus propios cuerpos:

 “A nosotras nos toca todo un cambio, la minifalda, la píldora, el abrirse a una cuestión sexual que antes era, hasta cierto punto, mal vista y nosotras comenzamos a entender que teníamos que ser libres por nosotras mismas ¿cómo podíamos estar exigiendo libertad y derechos si nosotras estábamos todas maniatadas, llenas de tabúes?, para mí como para muchas de mis compañeras fue muy difícil traspasar esas barreras pero lo logramos”.

Según Marta Lamas fue en 1972 que Mujeres en Acción Solidaria plantearía por primera vez la necesidad de una modificación legislativa para interrumpir el embarazo. Se enfrentaron entonces a la oposición de parte de los hombres de izquierda, que las acusaban de ser “agentes del imperialismo yanqui”. Dos años después, en 1974, se aprobarían modificaciones a la Ley General de Población para legalizar los servicios de planificación familiar y al artículo 4to. de la Constitución para reconocer el derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y espaciamiento de sus hijos.

En una sociedad déspota, impositiva y negada al cambio que sucedía ya en la vida de las y los jóvenes, desde el seno familiar hasta los poderes más altos de la nación, las mujeres del 68 desafiaron el autoritarismo en tres espacios que históricamente les habían sido negados, sus cuerpos, las calles y las universidades. Su participación en el movimiento estudiantil fue la antesala del movimiento feminista de los años setenta, la revolución cultural que cambió radicalmente el reconocimiento y goce de los derechos humanos de las mujeres en el país.

SEM/Luchadoras

Ana Ignacia Rodríguez y las mujeres del movimiento del ’68

Poco sabemos de la presencia femenina en este parteaguas de la historia mexicana y, aunque hubo muchas heroínas anónimas, la historia rescata al menos a dos líderes; Ana Ignacia Rodríguez Márquez “La Nacha” fue una de ellas.

Por Paulina Zamora

SemMéxico/Nueva Mujer. 02 de octubre 2019.- Un día como hoy, hace 51 años, en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco aconteció uno de los episodios más sensibles y lamentables del siglo XX en la historia de México: la represión (y matanza) de involucrados en el Movimiento Estudiantil.

La matanza del 2 de octubre de 1968 comprende un panorama bastante amplio, desde la perspectiva que se quiera entender, sea social, en torno a la educación, a la prensa, la libertad de expresión, la libertad sexual, libertad democrática, la conciencia política civil, las leyes, los derechos humanos o la revolución femenina; pero todas parten de una declaración que, a base de sangre y de cobrar cientos de vidas, el gobierno impuso: represión.

Al respecto, hay algo de lo que sabemos poco, y es sobre la participación de las mujeres en el movimiento estudiantil. En comparación con la cantidad de hombres involucrados, la presencia femenina fue reducida. En los 60 una mujer universitaria era un caso rarísimo; de que existían no cabe duda, pero eran muy pocas: dos, tres o cuatro por facultad académica, y de ellas se adhirieron a la causa las que tenían un trasfondo político de izquierda.

Si bien, que haya mujeres estudiantes de universidad era un signo a favor de la revolución femenina, aun así eran tratadas con hostilidad por parte de  maestros y compañeros. Pero además de estas estudiantes, hubo otro sector femenino involucrado: las madres de los activistas.

Pero ¿qué papel desempeñaron las mujeres? Propiamente no hubo líderes femeninas como tales, aunque Elena Poniatowska reconoce a dos: “Tita” y “Nacha”. La labore que desempeñaron en principio fue la de preparar el café e ir a los mercados donde la gente les proporcionaba alimentos en apoyo a la causa para los miembros de las asambleas.

Sin embargo, fueron ellas quienes tuvieron contacto con la comunidad y quienes a través de pintas, discursos breves en espacios públicos, de entregar propaganda y panfletos del movimiento, así como obteniendo donaciones en efectivo bajo la forma de “boteo” y otras actividades brigadistas, aportaron las bases para la participación femenina en futuras movilizaciones civiles.

Nacha Rodríguez

Una de estas mujeres fue Ana Ignacia Rodríguez Márquez, conocida como “Nacha”. Ella era estudiante de Derecho y su primera detención fue cuando el ejército irrumpió en las instalaciones de la UNAM, violando la autonomía de la universidad. Estuvo presa por 72 horas en Lecumberri, pero tras su liberación, no desistió de mantenerse activa en el movimiento.

Vivió en carne propia los acontecimientos del 2 de octubre en Tlatelolco; le tomó minutos creer lo que veía, era algo insólito, ella y sus compañeros creían que las balas que disparaban los francotiradores no eran reales, que el gobierno matara estudiantes era una posibilidad impensable para ellos; cuando cayeron en la cuenta corrieron por su vida.

La “Nacha” fue detenida por segunda vez en la casa donde se refugiaba, una vez más fue liberada y se fue a su hogar familiar en provincia. Volvió los primeros días de enero del 69, y poco después fue secuestrada junto con un compañero, por la policía secreta, iniciando así un período amargo, acusada de delitos como homicidio, robo, lesiones, ataques a las vías generales de comunicación, sedición e incitación a la rebelión, acusaciones que firmó admitiéndose responsable al tiempo que era torturada psicológicamente por un extranjero, que ella afirma era miembro de la CIA.

Dos años duró presa, tiempo que a ella le sirvieron para reforzar sus ideales y mantenerse informada del movimiento desde la cárcel.

A la fecha, “La Nacha” Rodríguez no ha desistido, forma parte del Comité68, un grupo que exige justicia y castigo a los responsables de la matanza, además de perpetuar el testimonio de lo que vivieron en Tlatelolco. Ana Ignacia reconoce que si bien la represión del 2 de octubre define el fracaso del movimiento, es indudable que existe un antes y un después determinante en la historia del país.

El 68 marcó el inicio para los cambios democráticos y sociales que le sucedieron, como la alternancia y la fundación de partidos políticos de oposición a los dominantes existentes, la generación de ONGs y la defensa de los derechos humanos, modificaciones en las leyes respecto a los delitos y presos políticos, la conciencia política y social de la población, libertad de expresión, libertad de prensa, el derecho a la huelga, la revolución sexual, hasta algo tan básico como la libertad de vestirse sin ser señalado como delincuente.

Sobre las mujeres en el movimiento, concluye:

Y siempre digo que nosotros no valemos nada frente a las verdaderas heroínas del movimiento estudiantil: esas mujeres anónimas, esas mujeres cuyos nombres no salen, que no son reconocidas. Pero algunas dieron su vida y muchas, no sé si por temor o por sus hijos, no aparecen ante las cámaras ni hacen presencia pública. Si hubo algún cambio, si hemos avanzado en las libertades democráticas, se debe a ellas.

Aunque el 2 de Octubre, fue el inicio para la ejecución de libertades que ahora nos parecen comunes, queda un camino por recorrer para lograr una plenitud como tal. El movimiento estudiantil nos enseñó que debemos luchar por nuestros derechos, a favor de la justicia, de la libertad y la igualdad, mientras “represión” sea una palabra que no se haya borrado y persista en el contexto actual de México.

Riesgo de violencia afrontan mujeres migrantes en América Latina

  • Las mujeres en situación de desplazamiento forzoso en el continente encaran riesgos de violencia de género durante su tránsito y también en los lugares de destino
  • Necesitan programas de información acerca de sus derechos, destacan Acnur y ONU Mujeres

Redacción

SemMéxico/IPS, Ciudad de Panamá, 2 de octubre, 2023.- En América Latina 62 por ciento de las mujeres que se han desplazado como migrantes, refugiadas o solicitantes de asilo se han sentido inseguras, o muy inseguras, frente a la posibilidad de sufrir violencia de género en el momento del tránsito, mostró un estudio de dos agencias internacionales de auxilio a refugiados.

A su vez, 35 % de esas mujeres no se sienten seguras en sus lugares de destino, de acuerdo con el estudio de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Sociedad Hebrea de Ayuda a Inmigrantes (Hias, en inglés).

José Samaniego, director regional de Acnur, dijo que “la persistente desigualdad de género y los altos riesgos de sufrir violencia de género impactan a millones de mujeres y niñas desplazadas por la fuerza”.

En el continente americano hay 21,4 millones de personas desplazadas forzosamente, “la crisis de desplazamiento más grande y más compleja de su historia”, según Acnur. De esa población que se ha desplazado, 49 % son mujeres y niñas.

Acnur recuerda que detrás de la necesidad de salir de sus hogares hay muchas razones: inseguridad y violencia, persecución, pobreza y desigualdad, violaciones de los derechos humanos, violencias de género, deterioro del orden público y el creciente impacto de los efectos del cambio climático.

Las violencias de género se entrecruzan con otros tipos de discriminación como la edad, la etnia, la condición migratoria, la nacionalidad, la religión, el estado civil, la orientación sexual y la identidad de género.

Según el estudio, la principal manifestación de violencia de género identificada en el momento del tránsito es la violencia sexual (36 %), seguida por la violencia psicológica (31 %) y la física (13%).

El riesgo de sufrir violencia de género continúa en el país de asilo, y en esos destinos 34 % de las participantes en la encuesta Acnur-Hias consideró que el principal tipo de violencia de género que pueden enfrentar es la psicológica, seguida por la violencia socioeconómica (18 %).

Existen factores que pueden exponer a las mujeres a un mayor riesgo de violencia de género, como la xenofobia (31 %), la falta de oportunidades de empleo (19 %) y el limitado acceso a la información (16 %).

Los espacios públicos (54 %) son identificados como el principal lugar de riesgo, seguido por el hogar (21 %) y el trabajo (10%), destacándose que 92 % de las mujeres encuestadas tienen un empleo informal en el país de destino. En Brasil, los albergues son identificados como un lugar de riesgo de violencia de género.

El estudio, con datos correspondientes a 2022, incluyó encuestas a 1008 mujeres en siete países (Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Venezuela), 52 grupos focales con un total de 364 mujeres y hombres participantes, y entrevistas a decenas de informantes clave y a mujeres refugiadas.

De las mujeres encuestadas, 62 % son venezolanas, 12 % hondureñas, 10 % nicaragüenses, nueve por ciento colombianas, y dos por ciento de cada uno de tres países: El Salvador, Guatemala y Haití.

Acnur y la agencia ONU Mueres anunciaron una alianza para promover programas que integren la perspectiva de género en las respuestas humanitarias y en las políticas y sistemas nacionales.

“Solo a través de un compromiso conjunto y acciones efectivas podemos crear un futuro más seguro y equitativo para todas las mujeres y niñas en estas circunstancias tan difíciles”, dijo Samaniego.

La violencia basada en género “se ve agravada en contextos de movilidad humana, exponiendo a las mujeres, niñas y personas LGBTIQ+ a un continuum de violencias, desde el origen, durante el trayecto y en sus puntos de llegada”, observó también Cecilia Alemany, directora regional interina de ONU Mujeres.

“Desde ONU Mujeres hacemos un llamado a los Estados a poner foco en el desplazamiento forzado interno e internacional y abordar la violencia basada en género”, agregó Alemany.

Uno de los focos del trabajo que se proponen las agencias es el de la información, pues las mujeres refugiadas tienen poco conocimiento de sus derechos y de los servicios disponibles en sus comunidades, según sus documentos.

De las mujeres que participaron en el estudio, 62 % no conocían cuáles son los derechos que tienen las mujeres refugiadas y en movilidad humana en caso de estar en riesgo de sufrir violencia de género, y 55 % desconocen los servicios disponibles en sus comunidades.

Fin de semana violento para mujeres; asesinaron a dos, en 24 horas: Oaxaca, 5to lugar nacional en casos de feminicidios

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  • 70 muertes violentas de mujeres en 9 meses

Patricia Briseño

SemMéxico, Oaxaca de Juárez,  Oax., 2 de octubre, 2023.-  En un lapso de 24 horas asesinaron a dos mujeres en diferentes localidades de Oaxaca, al respecto, organizaciones sociales y feministas de la entidad contabilizan más de 70 muertes violentas de mujeres, entre enero y septiembre de este año.

Durante la noche del pasado sábado, un sujeto desconocido asesinó con arma punzocortante a una adolescente de 16 años de edad, en el municipio de Santo Domingo Tehuantepec, en la región del Istmo. 

La estudiante de preparatoria, identificada como Wendy Guadalupe, había acudido a una fiesta de XV años, cuando fue atacada, presuntamente por un asaltante.

Los testigos del ataque asistieron a la chica, la trasladaron por sus propios medios a un hospital debido a la tardanza de la Policía Municipal y paramédicos. Más tarde, la joven fue declarada muerta.

Un día después, el uno de octubre, una mujer –identificada como Martha– fue atacada a balazos cuando estaba con su pareja, en la calle Huajuapan, colonia Estado de Oaxaca, en la periferia de la capital.

Al parecer sujetos armados dispararon a la pareja desde un automóvil en movimiento, para luego huir con rumbo desconocido.

En ambos casos, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, inició las diligencias correspondientes, bajo los protocolos de feminicidio. 

El pasado fin de semana, el gobernador Salomón Jara informó que, de enero a julio de este año, se redujo en 33 por ciento los casos de muertes violentos de mujeres en comparación con el año anterior.

No obstante, los registros del Sistema Nacional de Seguridad Pública arrojan que Oaxaca ha ocupado los primeros lugares en casos de feminicidio, en 2023; por ejemplo, en agosto, colocó a la entidad en la posición cinco, con 36 casos.

Los municipios de Oaxaca de Juárez, Salina Cruz y Santa Cruz Xoxocotlán, están en la lista de los 100 municipios de México. con mayor incidencia de feminicidios, según la instancia federal.