La tarde del jueves 13 de mayo de 2021, mi amigo, cómplice, hermano, Moy mi hijo amado se desprendió de mi mano y emprendió el viaje para encontrarse con su hermana Yaz que, también de tarde, la del domingo 18 de diciembre de 2016, me dejó el recuerdo de su sonrisa y una amorosa plática preparatoria de la Navidad.
No cabe duda. Andrés Manuel I, Su Alteza Serenísima, se presume dueño absoluto del poder en México y de una vasta sabiduría de la que abusa y evidencia en la práctica con su equipo silente, obediente, mimético.
¿Recuerda usted que el sábado 23 de marzo de 2019 el respetable asistente a la inauguración del estadio de béisbol de los Diablos Rojos del México abucheó al licenciado presidente?
La realidad alcanzó a Andrés Manuel, Desestimó reportes previos a la pandemia y la culpó de la situación económica del país que ya arrastraba signos negativos.