* La necesidad de vincular teoría y
práctica es un reclamo de profesionales
* 10 días de trabajo incluyó acercamientos a la teoría de género y feminista
Lirians Gordillo Piña
SemMéxico/SEMlac,
La Habana, 17 de febrero 2020.- Mantener y ampliar la formación en género y comunicación es una necesidad
constante para profesionales de la prensa y la comunicación pública en Cuba.
Rosana Rodríguez Ramos y Yusimí García Castellano coincidieron en el curso de
postgrado de Género y Comunicación efectuado en La Habana del 3 al 13 de
febrero. Organizado por la Cátedra de Género y Comunicación Mirta Aguirre, del
Instituto Internacional de Periodismo José Martí, el diplomado reunió a
especialistas y profesionales de varias provincias de país.
Rosana Rodríguez y Yusimí García representan dos momentos de la formación
profesional: la primera es estudiante de cuarto año en Comunicación Social en
la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y la segunda cursa
una maestría en Desarrollo Social con un proyecto de programa radial con
perspectiva de género para la emisora Radio Guamá, en la occidental provincia
Pinar del Río, a unos 160 kilómetros de la capital cubana.
Ambas se animaron a cursar el diplomado en busca de conocimientos actualizados
y herramientas para hacer una comunicación no sexista.
«En la Facultad sí se habla sobre perspectiva de género, pero nunca es
suficiente. El curso me aclaró conceptos, me enseñó otros. Por ejemplo, fue
atractivo que se hablara de las mujeres lesbianas. Fue lo que más me gustó,
porque dentro de la discriminación patriarcal hacia la mujer, la comunidad
lésbica es doblemente discriminada e invisibilizada», declara Rosana
Rodríguez a SEMlac.
Durante los 10 días de trabajo, el programa incluyó acercamientos a la teoría
de género y feminista, la economía feminista, indicadores de género, la violencia machista, así como la
representación sexista en los medios de comunicación y también las lecciones
que dejan buenas prácticas en el ámbito
comunicativo.
La necesidad de vincular teoría y práctica es un reclamo de profesionales en
Cuba que se manifiesta en espacios formativos y también de intercambio
científico.
Para Yusimí García, llevar los conocimientos a la práctica sigue siendo un
desafío. Por eso afirma que «hacen falta más herramientas prácticas y
buenos ejemplos que no vemos usualmente en nuestros medios».
Otra de las necesidades es ampliar la formación curricular en pregrado. Aunque
en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana existen, desde
hace varios años, optativas que integran la perspectiva de género, estas
iniciativas no son extensivas a todos los centros universitarios del país ni se
incluyen en el currículo básico.
«Incorporarlas en el pregrado lo veo necesario e idóneo para una visión a
la que muchas personas hacen rechazo o minimizan y creen que es hablar solo de
un tema de mujeres o defender a las personas homosexuales. Sería bueno también
para que al posgrado no se llegue en cero respecto muchas de las temáticas y
visones que ahí se tratan», opina la periodista radial.
Durante los debates del curso también se sugirió la incorporación de la
perspectiva de género y feminista a las políticas editoriales y normas de
redacción. Esta propuesta ha tenido varios antecedentes en espacios formativos
y de intercambio, incluidos los encuentros iberoamericanos de género y
comunicación que, cada dos años, se celebran en la capital cubana.
«Ahora mismo, en mi emisora Radio Guamá, la directora está sensibilizada
con estos temas y me apoya mucho en mi maestría, mi capacitación e
investigación. Es una directiva sensibilizada, pero no es la generalidad en
todos los medios. Es una batalla que hay que dar de a poco y todos los
días», reflexiona Yusimí García.
* Necesario asumir un enfoque
feminista en la investigación científica
* Las mujeres quienes más horas
dedican al trabajo doméstico y de cuidados
Lirians Gordillo Piña
SemMéxico/SEMlac,
La Habana, 17 de febrero 2020.- ¿Qué pasos permiten avanzar en un sistema
integral de cuidados en Cuba? ¿Qué fortalezas, vacíos y desafíos existen en las
investigaciones sociales y las políticas públicas?
Según especialistas de la nación del Caribe, son fortalezas para ese empeño, la
voluntad política y los valores de justicia social del proyecto socialista
cubano, la tradición de políticas sociales, la institucionalidad y el capital
humano de la nación.
Representantes de diferentes centros de investigación y provincias del país
coincidieron sobre estos aspectos durante el Primer taller nacional de estudios
sobre cuidados, realizado en La Habana los días 12 y 13 de febrero.
Convocado por el Departamento de Sociología de la Universidad de La Habana, en
coordinación con el Instituto de Filosofía del Ministerio de Ciencia Tecnología
y Medioambiente (CITMA), en el encuentro se sistematizaron resultados de
investigaciones, experiencias prácticas y propuestas para la toma de
decisiones.
Superar la visión fragmentada del cuidado y su abordaje desde diferentes
ministerios, no siempre en sintonía, son desafíos que enfrentan las políticas
en el país, señalan especialistas.
«Necesitamos ampliar la visión sobre los cuidados desde un enfoque
integral, que supere la visión salubrista o asistencialista», opina Mayda
Álvarez, directora del Centro de Estudios de la Mujer de la Federación de
Mujeres Cubanas (FMC), organización que agrupa a más de cuatro millones de
mujeres en la isla.
Durante los debates, emergieron otros retos y vacíos desde el ámbito público e
institucional, entre ellos la capacitación, el análisis sobre los impactos de
las desigualdades en el acceso a los cuidados, la necesidad de revisar los
marcos legales existentes y la protección de quienes cuidan, entre otros temas.
«¿Cuál es el cuidado que se valoriza, cuál es el que se reconoce
socialmente? Vuelve la dicotomía de lo productivo y lo reproductivo, y solo se reconoce el
cuidado que produce bienes y servicios y entra al mundo del mercado. Tenemos un
desafío en la academia: cómo promovemos estos temas en los espacios de toma de
decisiones», dijo Georgina Alfonso, directora del Instituto de Filosofía.
La investigadora y feminista insistió en la necesidad de asumir un enfoque
feminista en la investigación científica y la política social sobre los
cuidados, un llamado en el que coincidieron la mayoría de quienes asistieron a
la reunión.
«Si la perspectiva feminista es la que pone la
mirada en el cuidado, hay que asumir esta perspectiva y hacer diagnósticos y
propuestas desde ese posicionamiento ético, epistémico y político; si no, vamos
a reproducir una lógica patriarcal», alertó Alfonso.
Otras propuestas y prioridades fueron construidas en colectivo. Participantes
en el taller coincidieron en que el contexto actual convida a aprovechar el
llamado presidencial de incorporar, cada vez más, la ciencia a la toma de
decisiones para crear vínculos entre instituciones de gobierno, academia y
actores comunitarios.
El objetivo es aportar análisis y resultados científicos que permitan avanzar
hacia un sistema de cuidados integrales, con una coordinación nacional y
presupuesto establecido, que integre a distintos actores desde la participación
social y se base en los derechos y la corresponsabilidad del Estado, la
comunidad, la familia y el sector privado.
«Hemos estado hablando sobre la necesidad de una institucionalidad que rectoré
todo lo que se hace relacionado con los cuidados. Reconociendo la sectorialidad
de las políticas sociales en Cuba, debemos preguntarnos sobre cómo promover la
integración e integralidad que necesitan los cuidados», propuso Mariana
Rodríguez, investigadora del departamento de Sociología de la UH.
El análisis de la producción científica también se incluyó en la agenda del
encuentro. La dinámica demográfica nacional, y en particular el envejecimiento,
ha concentrado el interés de estudios vinculados a los cuidados, como la Encuesta nacional de envejecimiento de la población y también
investigaciones cualitativas sobre estrategias familiares de cuidado,
diagnósticos municipales, estudios de percepción sobre los cuidados en
decisores, entre otros aspectos.
Otros acercamientos también van mostrando las brechas «ocultas»,
principalmente las relacionadas con los roles de género. Por ejemplo, la Encuesta
Nacional de Igualdad (ENIG 2016) demostró la división sexual del trabajo al
interior de los hogares y el uso desigual del tiempo, al comprobar que
son las mujeres quienes más horas dedican al trabajo doméstico y de
cuidados.
El grupo de especialistas coincidió la necesidad de ampliar las miradas a estas
problemáticas desde la academia, con un enfoque feminista interseccional para
proponer estrategias que permitan cerrar brechas que impactan los cuidados en
Cuba; entre ellas las de género, las territoriales, de edad e ingresos, por
color de la piel y discapacidad, además de otras desigualdades.
El Municipio de Saltillo quiere borrar la memoria feminicida
Defensoras de México y la región Mesoamericana iniciaron campaña de denuncia
Sara Lovera
SemMéxico, Saltillo, Coah., 17 de febrero
2020.- Jackie Campbell Dávila, comunicadora, y Daniela Pérez Mora serán
sancionadas por el Municipio de Saltillo, Coahuila, por haber pintado un mural
de denuncia por el asesinato de tres mujeres y que se hizo en homenaje a esas
mujeres, cuyos asesinatos no han sido resueltos por las autoridades.
El mural de denuncia por los asesinatos de
mujeres, donde quedan con frecuencia en la impunidad. Hay que señalar que
durante varios años Jackie Campbell ha sido hostigada y maltratada por una
campaña oficial en los medios de comunicación.
Este mural que hace visible y denuncia la
violencia contra las mujeres se pintó en la fachada de una casa particular en
diciembre del año pasado. El argumento de las autoridades del municipio para sancionarlas
se funda en que se infringen las disposiciones urbanas porque el color violeta
está prohibido en Saltillo.
El expediente 20/2020, donde el juez Héctor
Manuel Cano de la Fuente decidió una sanción, fue el resultado de la denuncia
de Andrés Garza Martínez, director de Desarrollo Urbano del municipio.
Ante esto, que las sancionadas denuncian
como atropello a sus derechos, como defensoras de las mujeres, la Red Nacional
de Defensoras de los Derechos Humanos en México y la Iniciativa Mesoamericana
de Mujeres Defensoras de los Derechos Humanos iniciaron una campaña de denuncia
internacional.
El mural difunde cómo los asesinatos de
esas mujeres, originarias del estado de Coahuila, muestran los límites de la
justicia, dos de ellos o han sido resueltos. Y señala que el principal responsable de
que exista la violencia feminicida es el Estado. Llama a la eliminación de la
violencia que nos arrebata a nuestras hijas, madres, hermanas, amigas. Por eso,
explicó Campbell es necesario hacerlo visible.
El
mural se inauguró el 21 de diciembre de 2019. Ahora se teme que las autoridades
quieran borrarlo. Está en la calle de Xicoténcatl, zona centro de Saltillo
Las asesinadas que inspiraron el mural y
otras acciones informativas son: Serymar quien era originaria de
Torreón, fue asesinada por su prometido el 28 de enero del
2017. Gracias a la lucha de su familia, su feminicida cumple sentencia firme en
prisión.
Brenda
era originaria de Piedras Negras, fue encontrada asesinada el 21 de
octubre del 2018, 10 días después de su desaparición; asesinada el día en que
su primogénito cumplía 15 años. No hay investigación. Sólo amenazas para su
familia.
Elisa
era originaria de Saltillo, fue asesinada en su
centro laboral el 23 de diciembre del 2008, donde hicieron creer que había sido
un suicidio. La noche en que fue asesinada se inauguraría un restaurante en el
que ella sería la chef principal. Su crimen sigue impune.
De la violencia feminicida y la protesta de las mujeres en México
Claudia Almaguer
SemMéxico. 17 de febrero 2020.- Si hoy nos lee desde otras
tierras sepa que en México las mujeres estamos hartas, otra vez dirá… y
efectivamente no es posible pausar la ira porque la violencia sobre nuestros
cuerpos no se detiene, porque a pesar de los datos y de las severas dimensiones
que adquieren las agresiones contra nosotras en este país no ha sido posible que
los gobiernos asuman la realidad a la que nos enfrentamos todos los días.
Duele profundamente la indiferencia, las excusas con las que
algunas actoras en los puestos de poder del régimen justifican a sus superiores
como se leyó en la entrevista que recientemente dio Candelaria Ochoa, titular
de CONAVIM al diario El País para señalar en cuanto a su presidente López
Obrador que: “ha declarado su compromiso con las mujeres y hombres de este
pueblo. El movimiento feminista cabe en su idea de justicia y honestidad” y
luego decir que “es un presidente comprometido con las mujeres. Queremos que un
día se declare feminista, que no lo entienda como un estigma ni como un
cliché.”
Francamente basta con escuchar sus discursos en relación a
las mujeres y a los feminicidios para concluir semejante utopía y darse cuenta
que el presidente no será feminista nunca, ya sus prejuicios, sus estereotipos
de género y sobre todo su absoluta certeza de que por ser hombre todo lo sabe
son prueba suficiente, es el común de todos sus predecesores y no hay ninguna
diferencia al respecto.
Afortunadamente en nuestro país existen instrumentos
jurídicos y compromisos internacionales que integran de manera armónica la
valórica de los movimientos feministas con el ideal de la justicia, por lo que
no se necesita que el presidente sea un convencido, sólo que cumpla con su
obligación de hacer respetar la ley y de respetar él mismo la progresividad que
deben tener los derechos humanos de las mujeres.
Y ni siquiera eso ha sucedido, por el contrario se ha jugado
con los recursos destinados a prevenir, atender y sancionar la violencia de
género y feminicida como ocurrió con los recursos para atender los refugios
para las mujeres que se encuentran en situaciones de riesgo, con la ausencia de
programas fundamentales para la coordinación institucional como el que marca la
Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y la Ley General de Acceso
de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, con la ofensiva propuesta de la
Fiscalía General de la República de eliminar el tipo penal de feminicidio so
pretexto de no poder aplicarlo.
Desafortunadamente ha tenido que ocurrir el feminicidio de
Ingrid Escamilla para visibilizar circunstancias que suelen pasar
desapercibidas para la sociedad y de las que preferimos no hacernos cargo:
Diariamente se asesinan de las formas más brutales a diez
mujeres en México, el vínculo desigual de superioridad y subordinación es
fundamental para comprender estos crímenes, tal y como lo son los antecedentes
de violencia y las humillaciones a las que se somete el cuerpo de la víctima,
por ello las razones de género de estos delitos aluden al hecho criminal y al
contexto previo, por eso no se protegen los mismos bienes jurídicos que en un
homicidio cualquiera.
Es urgente que el Ministerio Público reconozca que el mero
uso del derecho penal para ese delito es insuficiente, que hay que adquirir
otros saberes como la investigación con perspectiva de género, justo una
metodología que permite visibilizar el acto de poder, de cosificación y de
violencia extrema que se produce en un feminicidio. Desde luego no se trata de
eliminar la figura y tampoco es cierto que la que hoy se indica desde el código
penal federal sea la mejor, pero sí que necesitamos volver a revisar la norma y
los protocolos en su mayoría producidos en la urgencia de responder a una
exigencia de justicia.
Es necesario construir sanciones severas para quienes
difunden imágenes de los feminicidios en colusión con agentes corruptos.
Resulta profundamente vergonzoso el actuar de los espacios de comunicación que
mostraron las imágenes del asesinato de Ingrid en sus plataformas y redes
sociales, lo que no podría darse de no haber policías involucrados que
comparten evidencia de investigaciones activas, una práctica deleznable que se
produce en todo el país y que amplifica el daño causado por los agresores.
Los asesinos de las mujeres no están locos, no son hombres
enfermos que carecen de alguna facultad mental, por eso es importante que las
autoridades dejen de mencionar términos como los “celos” o los “problemas
familiares” como causa univoca de los feminicidios, ya además de errar
perpetúan los prejuicios de la sociedad que legitiman la violencia feminicida
culpando a las víctimas de su propia muerte.
Lo que hoy se protesta desde las organizaciones feministas y
de familiares de las víctimas es un asunto de todos. No hay diferencia ni
frontera entre el peligro al que están expuestas unas mujeres y otras, porque
todas las que habitamos en este país hemos aprendido a vivir con miedo y porque
la violencia feminicida no es esa circunstancia terrible que se produjo al azar
en ocasiones esporádicas, es una constante, es lo común, lo normal, lo
cotidiano y nos concierne a menos que estemos dispuestas y conformes con el
hecho de que puedan destazarnos y salir impunes.
Sí mira pasar a los colectivos únase, escuche sus consignas,
lea sus cárteles, comprenda las injusticias que las hacen caminar, en riesgo
está la vida de todas. A más ver.
* Realizarán en Xalapa, Veracruz, el
XII Encuentro Nacional Feminista
* Del 6 al 8 de marzo contemplan
talleres, marchas y actividades culturales
Ana Alicia Osorio González
SemMéxico,
Veracruz, 17 de febrero 2020.- En medio de las movilizaciones por las
violencias contra las mujeres, se llevará a cabo el XII Encuentro Nacional
Feminista el 6, 7 y 8 de marzo.
El
evento se llevará a cabo en Xalapa, capital de Veracruz, y busca según su
convocatoria articular un plan para atender las violencias que día a día viven
las mujeres.
“Con
el objetivo de articular un plan emergente para atender las recrudecidas
violencias machistas y feminicidas que vivimos actualmente las mujeres y niñas
del país, así también para compartir experiencias de vida, de organización y de
lucha desde nuestros distintos feminismos”, señala la convocatoria emitida a
través de internet.
Entre
los objetivos del encuentro están identificar las prácticas que existen para
que haya mayor articulación entre feministas; reconocer los distintos
feminismos y las necesidades específicas de diferentes grupos como
transfeminsitas, lesbofeministas, indígenas, mujeres con discapacidad, entre
otros.
Además, según el documento enviado como parte del decálogo buscarán generar acciones de incidencia política y movilizaciones que ayuden a erradicar las violencias machistas.
En su mañanera de este lunes sostiene como más importante la purificación pública
A las feministas les pide no pintar las puertas ni las paredes
Lorena Vaniezcot
SemMéxico,
Cd. de México, 17 de febrero 2020.- El presidente Andrés Manuel López Obrador
aseguró que es necesario “seguir moralizando, purificando la vida pública” y
planteó que lo judicial “no le preocupa tanto”, luego de que en la conferencia
mañanera se le preguntara su opinión del feminicidio de una pequeña de 7 años.
También
pidió a las feministas a no pintar las puertas ni las paredes y dijo que su
gobierno está trabajando contra los feminicidios.
Dijo
que los feminicidios y, en específico el de la pequeña localizada el pasado
sábado en la capital mexicana, “es el fruto podrido del egoísmo y de la
acumulación de bienes en unas cuentas manos y del abandono de la inmensa
mayoría de nuestro pueblo, entonces, tenemos que seguir moralizando,
purificando la vida pública, impulsando una nueva corriente del pensamiento
donde valga la integridad, la honestidad, el amor al prójimo y no lo material”,
señaló tras responsabilizar al neoliberalismo de los asesinatos violentos
contra mujeres en un lenguaje no incluyente.
Apuntó
la urgencia de “tener la constitución moral y apurarnos para que no siga
creciendo la mancha negra de individualismo, que se fortalezcan los valores”.
“En
lo judicial, pues no permitir la impunidad, eso la verdad no me preocupa tanto
porque existe la decisión de no permitir a nadie el que actúe de manera ilegal,
no proteger a delincuentes…”
López
Obrador, sin mencionar la palabra feminicidio y desechando las teorías
feministas expuso que en México se mide el desempleo, el crecimiento económico,
incluso, el número de homicidios, “pero no se mide el grado de descomposición
social que produjo la política neoliberal” y aseguró que de ésta ha derivado
una “profunda crisis de pérdida de valores…entonces son crímenes que produjo el
individualismo, el predominio de lo material, crímenes de odio, que tienen que
ver con problemas sociales, familiares, es una enfermedad social.
Más
adelante y mientras respondía a otra pregunta, dijo:
“Aprovecho
para decirle a las feministas, con todo respeto, que no nos pinten las puertas,
las paredes, que estamos trabajando para que no haya feminicidios, que no somos
simuladores, y que no esperen que nosotros actuemos como represores, que no nos
confundan, sabemos llevamos años luchando como sacarle la vuelta a la
provocación y respetamos el derecho de todas a la manifestación. Pero ojalá y
se ejerza ese derecho de manera pacífica, sin violencia”.
Por
otra parte, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que
esta mañana fueron detenidas tres personas, quienes presuntamente están
relacionadas con el feminicidio de una niña.
La
menor de siete años F.C., de siete años fue desaparecida al salir del colegio
donde estudiaba desde el 11 de febrero, fue encontrada asesinada, dentro de una
bolsa, en Santiago Tulyehualco y que fue encontrada en
la colonia Los Reyes, ambas Colonias de la Alcaldía en Tlahuac, Ciudad de
México, este
sábado a menos de dos kilómetros de donde desapareció en un camino de
terracería en Tláhuac.
SemMéxico, 17 de febrero 2020.- Estoy abriendo un
paréntesis en esta columna, ante los últimos acontecimientos en la Ciudad de
México imposible hablar de placer cuando una mujer ha sido salvajemente
asesinada, la prensa la revictimiza y el Presidente muestra una insensibilidad
atroz. La semana próxima retomo.
Las feministas estamos indignadas ante los sucesos,
yo no sé qué me ha podido más, el cruel feminicidio de Ingrid Escamilla, los
titulares de la prensa, los comentarios y burlas de hombres y mujeres en las
redes, la insensibilidad machista de Andrés Manuel López Obrador, las
reacciones moralinas ante la furia más que justificada de las jóvenes a las
puertas de palacio nacional o las agresiones de los cuerpos policiacos. Me
siento realmente abrumada, triste pero también muy enojada.
La explicación sobre el objetivo del feminicidio la
sé, dice Rita Sagato es una acción moralizadora, ¡para que aprendan las demás!,
Marcela Lagarde lo resume así, “se mata a una mujer para aterrorizar a las
demás”. En el caso de Ingrid Escamilla lo que aberra es la total
deshumanización del feminicida, el machismo mexicano está cada vez más cerca de
lo animal, ha dado un salto cuántico hacia atrás en el proceso civilizatorio de
la humanidad, ¡nada de que enorgullecerse hombres debía darles vergüenza se los
aseguro! Y no podemos ni debemos “normalizarlo” sería un camino sin retorno,
para todas y todos.
“La normalidad, es una ilusión, lo que es normal
para la araña, es un caos para la mosca”. Morticia Adams.
Sobre la venta de las fotografías del cuerpo de
Ingrid por parte de funcionarios de la procuraduría capitalina a la prensa y la
filtración a las redes sociales, denota una práctica común en esa entidad
dedicada supuestamente a procurar justicia. Hace tan solo unos meses en la
alcaldía de Azcapotzalco, funcionarios de la demarcación filtraron los datos de
una joven que fue violada por cuatro policías, acción que entorpeció la
vinculación a proceso de los gendarmes criminales, por eso hablé en esa ocasión
de la existencia de una verdadera Omertá.
Por supuesto Claudia Sheinbaum no puede ni debe
desentenderse de lo que pasa entre el personal a su cargo que están violentando
las leyes e impidiendo un real acceso a la justicia para las mujeres.
En el caso de la prensa que mostró las fotografías
de la joven asesinada, esto va más allá de crear morbo, es también un ejercicio
moralizador, una advertencia, estos dos diarios son también feminicidas en este
caso mediáticos y por supuesto deben ser sancionados como lo contempla la ley.
Pero si usted revisa los contenidos que se transmiten, sobre todo, a través de
la televisión se podrá dar cuenta que muchos de los programas versan sobre
asesinatos y violencia, aunque sea desde el punto de vista de las autoridades
responsables de castigar como CIA, FBI, etcétera (producidos en Estados Unidos), y donde en su
mayoría son mujeres las víctimas a esto le llama Rita Segato la pedagogía de la
crueldad, porque enseñan la manera más cruel de matar mujeres, ¡dan ideas vamos!,
pero no hay quién los detenga. Desde los acuerdos de Beijing, el apartado “J”
ya hablaba de la necesidad de regular a los medios y sus contenidos a fin de
prevenir la violencia de género. Hasta el momento sólo Argentina, los tiene más
o menos controlados. La ley de medios más avanzada del mundo es precisamente la
de Argentina.
El sexenio anterior la Secretaría de Gobernación
demando a un cantante de banda por mostrar en un videoclip un feminicidio. En
el caso de Ingrid tienen que actuar la Secretaria de Gobernación Olga Sánchez
Cordero y la directora del INMUJERES Nadine Gassman de manera clara y
contundente, sin medias tintas, sólo tienen que hacer cumplir las leyes ya
establecidas en nuestro país, respecto a la actuación de los medios ante la
violencia contra las mujeres. Un exhorto a los periódicos para que se
autorregulen ¡es una inocentada!
Sobre los hombres y mujeres que subieron a las redes
la fotografía de Ingrid y se burlaron de la joven o la culparon, también se
puede actuar legalmente. Es competencia de la policía cibernética. La semana
pasada en España, un juez sentenció a un hombre que subió el video de la
llamada Manada al momento de violar a una joven madrileña en los San Fermines.
El sujeto argumentó libertad de expresión, sin embargo, el juez dictaminó que
no es así porque quedó claro que él objetivo de sus mensajes fue hacer el mayor
daño posible a la víctima, y lo sentenció a dos años de prisión. ¡Sí, se puede
hacer en España, claro que se puede hacer aquí, solo hay que tener voluntad y
juzgar con perspectiva de género!
En torno a las torpes y machistas reacciones del
presidente López Obrador, bueno solo diré que le urge una muy buena capacitación
en género, equidad de género e igualdad, y sobre todo dejar su papel de mesías
moralizante. ¡No es con buenas intenciones como usted pondrá fin a la violencia
de género y a la violencia generalizada que vive el país!, ¡despierte! Copie el
ejemplo de su par, el presidente de Argentina Alberto Fernández, quién junto
con todo su equipo lo primero que hicieron luego de tomar posesión fue
capacitarse en los temas que le estoy sugiriendo, pregúntele, acérquese, bájese
de su pedestal machista. Lo que es urgente es que se comporte como estadista
ante esta terrible situación de urgencia extrema en México con respecto a los
feminicidios y deje su papel moralino e insípido.
Los epítetos contra las valientes feministas que han
salido a las calles de la Ciudad de México y otros estados a reclamar y exigir
con justa razón un alto a la violencia extrema contra las mujeres, ¡ya no nos
hacen daño y mucho menos nos importan!, vamos a seguir saliendo cuantas veces
sea necesario, continuaremos destruyendo puertas, ventanas y monumentos hasta
que esto pare.
Con respecto a la actuación de las fuerzas
policiacas capitalinas tan sólo señalar que ¡se parecieron tanto a los
carabineros chilenos, nada más que de segunda!
Reproduzco aquí el mensaje que la filósofa española
Amelia Valcárcel, envió por las redes a la furia mexicana. ¡EL FEMINISMO,
CAMBIARÁ A MÉXICO, ¡LO HARÁ MUCHO MEJOR!, yo añado ¡EL FEMINISMO LA VERDADERA
CUARTA TRANSFORMACIÓN!
SemMéxico/Periodistas en Español. 17 de febrero 2020.- En Guatemala, como en Ruanda, Camboya y otras dictaduras crueles, los militares y sus secuaces masacraron comunidades enteras, y los supervivientes no consiguen acabar el duelo.
De la dictadura militar guatemalteca instaurada a finales de los años setenta nació una guerra civil que duró casi treinta años, y dejó un saldo de más de 200.000 cadáveres y 40.000 desaparecidos.
Premiada con el Caméra d’or en el Festival de Cannes 2019, «Nuestras madres» regresa al primer plano de la superficie aquellos días trágicos de la historia del país, cuando el ejército y los grupos armados asesinaron a cientos de miles de civiles en todos los rincones del mapa.
Los primeros pasos del cineasta belga-guatemalteco César Díaz en el largometraje “Nuestras madres”, el relato íntimo y pudoroso de una tragedia colectiva, han hecho historia al ser la primera vez que una película de Guatemala ha estado presente en Cannes, donde consiguió también el Premio SACD (Sociedad de Autores y Compositores dramáticos) y el Grand Rail d’or (que entrega la asociación de ferroviarios cinéfilos) en la 58 Semana de la Crítica, porque “descubre con delicadeza los restos de los desaparecidos en un genocidio inscrito en el ADN de su pueblo”.
Después, en la Sección Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián, se alzó con el Premio Cooperación española “por su gran contribución al desarrollo humano, la erradicación de la pobreza y el pleno ejercicio de los derechos humanos”.
No estamos, aunque también, en una lección sobre la historia reciente Guatemala: en la hora y veinte minutos que dura la película hay muy pocas alusiones políticas directas a excepción de “La Internacional” que cantan los amigos de la madre del protagonista (Emma Dib) en su fiesta de cumpleaños. Estamos en 2018 cuando se está juzgando a los militares que torturaban a los opositores que capturaban y arrojaban sus cuerpos a fosas comunes. Estamos acompañando a Ernesto (el actor mexicano Armando Espitia), un antropólogo forense que identifica desaparecidos en una fosa común del cementerio de Guatemala City. Un día, en el relato de una anciana india maya que busca a su marido torturado y fusilado, cree encontrar una pista de su padre, guerrillero también desaparecido durante la guerra.
“Yo quería hacer una película personal pero no autobiográfica, servirme de mis sentimientos”, explica el realizador César Díaz –hasta entonces guionista, montador y realizador de documentales- al presentar su película en los festivales. Y ha hecho una película desgarradora, una obra de memoria que mezcla actores profesionales con gentes del pueblo y mantiene la emoción a flor de piel, de las pieles arrugadas por la tragedia. Una película que empieza y termina en la reconstrucción de un cuerpo, de los huesos de un cuerpo con minuciosa precisión científica, en el trabajo de identificación de los esqueletos que luego entregará solemnemente a sus deudos, destrozados por la locura asesina que se convierte en el símbolo de un país.
El protagonista de esta historia trabaja para restituir la dignidad a los muertos, rotura el terreno, exhuma, escucha y acompaña tanto a los muertos como a los supervivientes (todos víctimas mayoritariamente indios), a las mujeres, esas madres supervivientes del genocidio que se han quedado solas en un territorio olvidado de los medios de comunicación, a los personajes anónimos cuyo silencio dice mucho sobre lo que presenciaron, a los que testimonian ante un tribunal… “Nuestras madres surge como un grito en el silencio histórico que ha rodeado esa masacre desconocida” .
Cada uno
de ellos prendieron una veladora en honor a cada víctima de violencia de
género.
Manuel Flores/Puebla
Noticias
SemMéxico/Puebla Noticias, Puebla. 17 de febrero 2020.- Erradicar
la violencia de género es una tarea que involucra al sexo masculino, pues son
ellos quienes generan las agresiones contra la mujer.
Este sábado se realizó en el zócalo de la ciudad de Puebla
una ronda de varones contra la violencia de género, la actividad fue encabezada
por la asociación Hombres Trabajándose.
Ante un grupo de mujeres, ellos hicieron un compromiso para
luchar contra la violencia de género, además de invitar a más varones para
sumarse a esta causa.
Cada uno de ellos, prendieron una veladora en honor a cada víctima de violencia de género.
SemMéxico/Mujer Es Más. 17 de febrero 2020.- El feminicidio
de Ingrid Escamilla y el tratamiento que se le dio a su caso, es la reacción
más evidente de este sistema social misógino. El patriarcado se rearma y
responde con manifestaciones de crueldad cada vez más atroces, con la omisión,
la impunidad y con otros mecanismos de normalización.
En los últimos meses hemos atestiguando lo que Rosa Cobo
denomina “la reacción patriarcal”, que actúa para revertir los avances en
materia de los derechos de las mujeres, la igualdad efectiva entre hombres y
mujeres, y el cese a la violencia estructural. La respuesta es evidentemente
más violenta. Desborda el análisis que sugiere que se trata de una dinámica de
objetivación del cuerpo y la vida de las mujeres; ahora parece imparable la
demostración de crueldad mediante actos deshumanizantes que van desde el hecho
de burlarse, minimizar los asesinatos, justificarlos, hacerlos un espectáculo
mediático, hasta cometer el propio feminicidio sin dejo de remordimiento.
Peligroso es que a la velocidad de la luz, estos actos se
reproducen, refuerzan, justifican, se consumen por mentes cuyos únicos agentes
de socialización son precisamente estos medios de información y las denominadas
redes sociales.
La sociedad se mueve desmesuradamente hacia otras formas de
consumo de la violencia contra las mujeres. Este espectáculo desborda incluso a
la tradicional pedagogía del amor romántico, que sugiere también atrozmente,
que “el amor mata”.
Ahora estamos ante el riesgo de la constitución de nuevos
modelos relacionales que mantienen las prácticas tradicionales de la violencia
machista, pero que además, ahora se potencializan y aceleran reforzándose desde
la normalización mediática del salvajismo.
Tal como Rita Segato lo puntualiza: “La repetición de la
violencia produce un efecto de normalización de un paisaje de la crueldad y,
con esto, promueve en la gente los bajos umbrales de empatía indispensables
para la empresa predadora. La crueldad habitual es directamente proporcional a
formas de gozo narcisista y consumista, y al aislamiento de los ciudadanos
mediante su desensibilización al sufrimiento de los otros”.
Hoy ya no sólo se consume la vida y el cuerpo de las
mujeres, hoy también se consume su muerte.
Estamos presenciando precisamente, lo que Segato denomina la
“pedagogía de la crueldad”, que al mismo tiempo se complejiza por el contexto
político y sociocultural de este país, donde la necropolítica ya a casi nadie le escandaliza.
¿Cómo desactivamos estos nuevos flujos patriarcales de
misoginia?
Partamos por reconocer y señalar que en ningún caso, bajo
ninguna circunstancia o motivo, somos las responsables de cualquier forma de
violencia que se ejerza hacia nosotras. Disolvamos esas creencias que operan en
nuestro perjuicio.
Además, necesitamos fortalecer los pactos políticos entre
mujeres, creando y reforzando los vínculos entre nosotras, organizándonos en un
acompañamiento horizontal. Es fundamental integrarnos desde nuestras
diferencias hacia una puesta común: encontrarnos para neutralizar esas alianzas
patriarcales.
Continuemos organizándonos, exigiendo, señalando. Tomemos el
espacio público y el privado; no dejemos de crear y exigir espacios libres de
violencia.
Insistamos en la construcción de la autonomía de las
mujeres, y que ésta sea la base para la constitución de otros modelos de
relación entre los géneros. Reiteremos la importancia de la desnaturalización
del amor romántico. Volvamos el reflector al aspecto estructural de esta
problemática: no más manifestaciones de dominio y control hacia nosotras.
Hace un año, Gobernación e INMUJERES presentaron un plan emergente para parar el feminicidio
* De bote pronto AMLO presentó “un decálogo”, sin contexto ni
filosofía feminista, sólo palabras
Sara Lovera
SemMéxico, 17 de febrero 2020.- Este 6 de marzo hará
un año en que en el Salón de la Tesorería de Palacio Nacional Olga Sánchez
Cordero, Secretaria de Gobernación y Nadine Gasman Zylbermann, presidenta del Instituto
Nacional de las Mujeres, presentaron a la prensa el plan de acciones emergentes
para garantizar la integridad, la seguridad y la vida de las mujeres y niñas en
nuestro país.
365 días después, dicho plan no tiene cara, ni
cuerpo, ni acciones concretas, ni medición, ni resultados. Tampoco informes
mensuales prometidos. Ni se ha publicado el plan con metas o políticas.
En un año, especialmente a unas semanas del anuncio
del plan, estallaron las protestas en todo el país; las madres del feminicidio
en mayo tomaron plazas en medio país, buscando justicia para sus hijas. Siguen
protestando sin respuesta, ni de investigación y sin ser directamente
escuchadas.
En junio las protestas se extendieron. En noviembre
la protesta fue considerada vandálica, se iniciaron los paros en la Universidad
Nacional Autónoma de México. El fenómeno de la violencia feminicida ha llegado
sistemáticamente a las primeras planas de los diarios y a los teasers de la radio y la televisión.
Este año al menos cinco casos emblemáticos saltaron
a la opinión pública y las redes sociales no han cesado. Se necesita voluntad
política, acciones planificadas y medidas preventivas. La opinión pública se
cimbró con el caso de Abril y se desbordó recientemente con el cruel asesinato
de Ingrid, las protestas siguen avanzando, igual que estadísticas de todo tipo,
finalmente estalló un reclamo a los medios de comunicación que publicaron
fotografías indignantes del cuerpo inerte de Ingrid. Crece también el morbo, la
información es desigual y poco profunda. No obstante, la violencia feminicida se
ha convertido en noticia cotidiana en todos los medios. ¿Y?
Todo ello ha transcurrido con un acusado crecimiento
de la indignación. En las mismas fechas quedó claro que en la Ciudad de México,
la jefa de Gobierno se resistió a responder a la declaración de Alerta de
Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) que muy diversos grupos de
mujeres habían demandado desde 2017. Luego, contraviniendo el proceso jurídico
legal, ella misma se auto declaró una AVGM a modo. Los reclamos, no se hicieron
esperar. Hasta ahora no ha rendido cuentas y en cambio movió del Instituto de
las Mujeres capitalino a la responsable, porque había declarado que los
“resultados” de las acciones, era información reservada.
Y este 14 de febrero, ante la revuelta de las
mujeres, de su hartazgo dejó testimonio en pintas y acciones directas, tanto
que las protestas llegaron a las puertas del Palacio Nacional, se expresó en la
conferencia mañanera, y el presidente López Obrador, que en todas partes ve a
enemigos, así nada más se sacó de la manga lo que llamó un decálogo, sin
contexto, sin plan y sin análisis ¿Dónde está INMUJERES? ¿Los planes serios no
le interesan al gobierno?
Y en lo que fue un mensaje para el feminicidio, AMLO
definió su decálogo: uno, estoy en contra de la violencia; dos, se debe
proteger la vida de hombres y de mujeres, de
todos los seres humanos; tres, es una cobardía agredir a la mujer (lenguaje
de poder sin filosofía feminista); cuatro, es un acto de anacronismo y
brutalidad el machismo ( palabras vacías)», cinco, se tiene que respetar a
las mujeres (respetar en lugar de justicia) ; seis, no agresiones a mujeres;
siete, no a crímenes de odio contra mujeres; ocho, castigo a responsables de
violencia contra mujeres (este 17 de febrero habla de no reprimir a los
feminicidas); nueve, el Gobierno que represento se va a ocupar siempre de
garantizar la seguridad de las mujeres (hoy dice: trabajamos todo el tiempo,
por favor no pinten las paredes) y diez, vamos a garantizar la paz y la
tranquilidad en México… ya».
El famoso plan emergente, anunciado antes de nombrar
a la responsable de la Comisión Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y
Erradicar la Violencia contras las Mujeres y las Niñas (CONAVIM), -órgano de la
SEGOB que data del año dos mil, fue adoptado por Candelaria Ochoa Ávalos, como
su plan de trabajo. ¿Y?, numerosas son
las denuncias de las organizaciones feministas que aseguran que la funcionaria,
antes de oír a las mujeres la Comisionada busca enterarse de qué pasa, se ha
fotografiado con los gobernadores de más o menos 20 entidades. Anunció recortes
y cambio de luces para las AVGM declaradas en 18 entidades del país. El fondo
con el que trabaja es claro: los gobiernos estatales y municipales deben
hacerse cargo ¿Y?
El plan emergente de marzo de 2019 parecía, en
general, “aceptable”. La presidenta de INMUJERES aseguró que tenía objetivos
muy claros. Aseguró que la violencia feminicida es un problema de Estado
integrado por prevención, atención, sanción y erradicación de violencia contra
las mujeres y las niñas. Y afirmó que se colocaba “al máximo nivel de decisión
esta responsabilidad”.
Hasta podría pensarse en que era serio. Partía del
trabajo acumulado por las instituciones creadas durante 18 años y hasta
dramático, la Secretaria de Gobernación afirmó entonces que un asesinato de
mujeres sucedía cada 160 minutos. Fueron varias las primeras planas de los
diarios que así encabezaron sus informaciones. Todo hacía suponer que habría
acciones.
Luego, Nadine Gasman Zylbermann dijo que ese trabajo
se haría a través de los sistemas y mecanismos ya creados por las leyes; por
ejemplo, a través del Consejo Nacional de Seguridad Pública y las diferentes
conferencias de seguridad y procuración de justicia, la Comisión Ejecutiva de
Atención a Víctimas, el Sistema Nacional de Atención a Víctimas, el Sistema
Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contras las
Mujeres y las Niñas, el Sistema Nacional de Protección Integral de los Derechos
de las Niñas, Niños y Adolescentes y el Secretario Ejecutivo. Y en todos los
sistemas y mecanismos ya se considera la coordinación de las diferentes
dependencias del gobierno federal y los tres órdenes del gobierno. ¿Y? El
reclamo creciente es la impunidad. Hoy para el presidente de la República “hay
manipulación” y la violencia feminicida, dijo, es producto del “sistema
neoliberal” y claro, la cantaleta, “la corrupción”. No es nada responsable su
gobierno.
No sabemos en qué quedó lo anunciado como la
conformación de un consejo consultivo integrado por especialistas, funcionarios
y funcionarias a fin de asesorar y dar continuidad a los resultados del plan y
no tenemos ninguna explicación a pesar de que ofreció ir anunciando las
acciones adicionales que se sumarían, cada mes ¿dónde están?
El 6 de marzo de 2019 dijo que las acciones se
llevarían de forma inmediata, “dado su complejidad se realizarán en un plazo de
más o menos, seis meses. Ya llevamos casi 12 meses. Y mientras las autoridades
primero consideraron que las protestas, como la de la ciudad de México, eran
una provocación; luego el presidente habló de “mano negra” en la UNAM y esta
mañana el presidente regañó a las protestantes por pintar las paredes de
Palacio Nacional, antes hubo quejas y amenazas por las pintas en el monumento a
la Independencia, que por cierto aún no comienza una anunciada “reparación”.
Foto de hace un año. La mañana del 6 de marzo
El 6 de marzo de 2019, Nadine Gasman Zylbermann dijo
que hasta la llegada de la 4T las acciones fueron aisladas sin coordinación. ¿Y
ahora? Uno de los grandes retos que como gobierno tenemos, detalló, es el
desarrollo de una política integral, coherente que ponga en el centro las
necesidades de las mujeres para recuperar la rectoría del Estado. ¿No había esa
rectoría?
De acciones concretas dijo que se estaba planeando
los términos de prevención, acciones coordinadas en zonas prioritarias –no dijo
cuáles- y con coordinaciones estatales, destacando que serían para “la
construcción de la paz a fin de impulsar medidas en materia de seguridad para
prevenir y reducir los feminicidios y desapariciones”, pero estas han
continuado en forma creciente.
El plan tendría un programa especial de acciones
coordinadas entre las instituciones de seguridad, fiscalías estatales,
autoridades municipales y mecanismos de igualdad de género dando cabida a
medidas de prevención de delitos de género en espacios públicos mediante el
seguimiento diario de la incidencia delictiva y hechos de violencia contra las
mujeres y niñas focalizándose en desapariciones, violencia sexual, violencia
familiar y feminicidios. ¿Y? donde están.
Fue cuando habló de “Vamos a establecer mecanismos
de coordinación con gobiernos municipales y estatales y darle cabida al
seguimiento, atención, búsqueda al primer aviso de desaparición que hacen los
familiares de niños y niñas.”. No hay reportes.
Para la presidenta del INMUJERES una segunda
estrategia de prevención –lo anunció- era fortalecer la coordinación y la
colaboración entre las corporaciones de policía, los sistemas de atención a
víctimas, las fiscalías y autoridades judiciales, así como del personal de
salud para que ofrezcan atención a las víctimas directas e indirectas de la
violencia con sensibilidad y calidad garantizando la protección debida. No
obstante, el presidente habla de cero represiones ¿Y?
Ofreció la presidenta de INMUJERES el
establecimiento de un mecanismo homogéneo y sistematizado para recuperar
periódicamente la información de caso de violencia de niños y niñas haciendo un
particular énfasis en vincular los servicios de salud con los educativos en
estos casos.
Además, buscar el establecimiento de mecanismos de
coordinación entre los diferentes entes, tanto las fiscalías, las escuelas, los
centros de salud para identificar el maltrato infantil.
Una tercera estrategia anunciada fue la prevención
para atajar la violencia y de los delitos de género del espacio público y
comunitario, mediante el ordenamiento y territorial y de política de desarrollo
urbano, con una estrategia de ciudades seguras y espacios libres de violencia,
buscando la participación de los gobiernos municipales e identificando las
zonas de riesgo para las mujeres y las niñas.
Acciones enumeró: hacer es un registro nacional del
transporte público concesionado, dar seguimiento y vigilancia de los espacios
donde estos delitos suceden, por ejemplo, hoteles, lugares de hospedaje,
desarrollar aplicaciones de teléfonos móviles y páginas web, así como otros
dispositivos para que las mujeres de todas las edades puedan identificar zonas
de alto riesgo y las instituciones públicas puedan tener una acción más
inmediata.
Y, finalmente, en prevención ofreció llevar a cabo
campañas permanentes sobre el derecho a una vida libre de violencia, los
derechos de las víctimas y los servicios de atención para que las mujeres y las
niñas de todo el país sepan sobre las rutas de atención y la responsabilidad de
las autoridades y, también, para hablar sobre cómo prevenir la violencia, cómo
transformar nuestra sociedad en una sociedad más igualitaria. ¿Y dónde o cómo
se han hecho estas campañas? ¿Usted las conoce? ¿Dónde y cómo?
Habló luego de registros de casos de violencia y
delitos contra mujeres y niñas a través de las fiscalías, procuradurías y
secretarías de seguridad y entidades federativas. También consideró hacer una
auditoria de los casos de feminicidio, violencia sexual, violencia familiar y
desapariciones para identificar líneas de investigación que se requieran, para
identificar a las víctimas indirectas, ver los vacíos, deficiencias en las
investigaciones y las medidas para subsanarlas. E impulsar herramientas para
una investigación con la debida diligencia en los casos de violencia –bueno eso
es una ilusión-, se ofreció homologar la investigación de feminicidio –tipo que
está por desaparecer- mejorar las órdenes de protección – lo hizo el Senado-
pero debe ratificarse en la Cámara de Diputados.
En este año, según el plan, se revisarían las declaratorias
de la AVGM, con personas “expertas”, pero no con las ONG y las expertas están
fuera. Y siguen los agravios a las defensoras de derechos humanos, y las
mujeres de la sociedad civil, son eliminadas frecuentemente de las mesas donde
trabajan solamente con las autoridades.
Del anuncio que se hizo, que desde el gobierno
federal se presentaría un paquete de reformas a la legislación para fortalecer
la estrategia para prevenir, investigar, sancionar y reparar la violencia
contra las mujeres, una reforma integral
en materia de la ley de acceso a las mujeres a una vida libre de violencia, si
la envió la Comisionada, y ahora está en el Senado, no se sabe en qué consiste
y no hay claridad.
Del desarrollo de un mecanismo de rendición de
cuentas, hasta ahora no se ha dado y lo reclaman las mujeres desde la capital y
otras entidades. Entonces donde están los avances, los retos, los obstáculos en
la instrumentación de este plan de acción. Y cual informe mensual, que ese 6 de
marzo se ofreció.
Quién sabe de este
problema, sabe también que es mucho más profundo que coordinar acciones o
policías, o fiscalías, cierto, pero todas y todos sabemos que los recortes
presupuestales han incidido negativamente en las instituciones que fueron
creadas. Así, diarios como El Universal para enterarse, han recurrido a la Ley
de Transparencia y durante este año las cifras de violencia feminicida danzan,
se estiran, hay decenas de fuentes, lo cierto es que la autoridad no ha rendido
cuentas y estamos de cara a una realidad que se encarna en los cuerpos, las
denuncias y las marchas, pero el gobierno no ha sido más capaz de contarnos
cómo está la situación. Lamentablemente. Veremos.
Es la
única mexicana nominada al Premio Nobel en Derechos Humanos Martin Ennals
Venessa Rivas/ El
Heraldo de Chihuahua
SemMéxico/El Heraldo de Chihuahua. 17 de febrero 2020.- La
abogada Norma Ledezma Ortega, fundadora y directora de Justicia para Nuestras
Hijas, es la única mexicana nominada al Premio Nobel en Derechos Humanos Martin
Ennals, por su ardua labor en la lucha por los derechos de las mujeres y
acompañamiento a madres y familias de mujeres víctimas de feminicidio y
desaparición.
La nominación para ella tiene un sabor agridulce, ya que la
lucha la inició tras la desaparición y posterior feminicidio de su hija Paloma,
en unos días se cumplirán 18 años de su muerte.
“Mi lucha es para que
todas las Palomas regresen a su nido, es un proyecto al que le he entregado la
vida”, afirma la activista a unas horas de partir hacia Ginebra, Suiza, donde
se realiza la entrega del premio.
Las nominadas al trofeo “Nobel en Derechos Humanos” Martin
Ennals 2020 son: Huda Al-Sarari, de Yemen, quien ha expuesto la existencia de
prisiones secretas y muchos casos de tortura; de Sudáfrica, Sizani Ngubane,
lucha por el acceso de las mujeres a la educación y a la tierra; en México,
Norma Ledezma, quien está luchando contra los feminicidios y las
desapariciones. La ganadora recibirá el galardón el próximo 19 de febrero.
La desaparición de su hija Paloma Angélica Escobar Ledezma
la impulsó a superarse y a buscar justicia, justicia que nunca llegó para
Paloma, pero por la que ahora lucha, y aunque está consciente de que el camino
es largo y doloroso, continúa firme.
“Paloma no está y
dentro de dos semanas se cumplirán 18 años, han pasado muchos procesos hay un
agradecimiento al reconocimiento al trabajo, pero el sabor es agridulce”,
afirma que en ocasiones la vida cuesta para las mujeres que están comprometidas
en luchar por los derechos humanos, un trabajo tan invisible y tan solitario.
Un 2 de marzo de 2002 Paloma, quien había ido a su clase de
Inglés, no regresó a casa a la hora habitual. Sus familiares emprendieron la
búsqueda. La joven tenía 16 años de edad. Tras el reporte de la desaparición y
la búsqueda por la familia, como se hace en esta ciudad y en muchas de México,
ante la inefectividad de las autoridades. Norma decidió pedirle ayuda al
gobernador Patricio Martínez, un 18 de marzo, quien se comprometió a entregarle
a la madre a Paloma. Días después el cuerpo de la adolescente se localiza a 4.5
kilómetros de la ciudad.
El cuerpo de Paloma Angélica fue entregado a sus familiares
28 días después de su desaparición, el 29 de marzo de 2002. “Fue el dolor más
agudo que una persona puede soportar”.
Ese dolor e impotencia al ver el cuerpo ultrajado se transformaron
en fuerza para luchar por obtener justicia y para que otras niñas y mujeres no
pasaran por lo mismo.
Luego funda la organización y en el 2010 empiezan a aceptar
casos de hombres víctimas de desaparición, un lastre que lacera a Chihuahua.
Norma, de ser una simple obrera de maquila, se convierte en abogada y cursa
maestría, pues el conocimiento de las leyes le ha brindado la oportunidad de
atender y acompañar a más familias.
Está acostumbrada a tratar con personas de bien y quienes se
dedican a delinquir, ha sido amenazada y el estrés que vive la mantiene al
borde del colapso, pero la impunidad que se vive la alienta.
El premio Martin Ennals es una distinción anual que se otorga en reconocimiento a personas y organizaciones que han mostrado un compromiso excepcional en la defensa y promoción de los derechos humanos, a pesar del riesgo que ello implique.
SemMéxico/El Siglo de Torreón. 17 de febrero 2020.- Feminicidio
no es una palabra que forme parte del léxico de López Obrador a pesar de que ha
sido un hombre sensible a los temas de equidad de género o derechos de las
mujeres. Hace 19 años, en el 2000, mucho antes de que nos acostumbráramos a la
palabra, AMLO presentó con orgullo un gabinete paritario (ocho hombres y ocho
mujeres) para hacerse cargo de la Ciudad de México. Algo todavía inusual en los
usos y costumbres de la burocracia de ese momento. Y a diferencia de las
hipócritas cuotas de equidad de género que se pusieron de moda en las campañas
electorales y en el Congreso, que suelen revertirse con el tiempo, al terminar
su sexenio la mitad de las carteras estaban presididas por una mujer. Algo
similar ha hecho con el gabinete federal que conduce los destinos de la 4T. Por
lo demás, ha insistido que los recursos destinados a las familias sean
entregados a las madres, y prácticamente ha convertido en directriz que sea una
mujer la tesorera a cargo de las partidas destinadas a comités en barrios y
escuelas. Una y otra vez ha dicho que las mujeres son notoriamente más honestas
que los hombres. No es casual que en oficialías claves, en la secretaría de la
Función Pública y en general en tareas de supervisión de recursos económicos
suela preferir a una mujer. Tampoco tengo duda de que si de él dependiera en
este momento, le encantaría que su sucesor fuera Claudia Sheinbaum.
Y, sin embargo, se le sigue saliendo un «mi
reina», o algo similar, para dirigirse a una reportera o a una joven que
lo interpela, lo cual invoca toda la carga misógina que arrastra un apelativo
que nunca usaría frente a un reportero. Si bien su tono es paternal, sin asomo
de coquetería, y remite a usos tradicionales y familiares en la región de la
que procede o la generación a la que pertenece, a estas alturas de la vida
tendría que saber que este tipo de expresiones entrañan una condescendencia y
un verticalismo que resulta ofensivo.
Feminicidios han existido siempre, aun cuando no se usara la
palabra. Pero es cierto que el carácter endémico que ha adquirido en los
últimos tiempos en países como el nuestro, ha sido resultado de la progresiva
(aunque desde luego insuficiente) emancipación de la mujer en términos
económicos, sociales y sexuales y la resistencia machista a aceptar el cambio.
Hace veinte años muchos de los asesinatos de hoy no habrían
tenido lugar, simplemente porque tras una golpiza la mujer que intentaba
sacudirse una pareja indeseada habría sido sometida. Actualmente muchas
consiguen con éxito emanciparse de una relación nociva, pero en promedio cada
día diez de ellas terminan perdiendo la vida en el intento. Una situación
inaceptable, por donde se le mire.
Es cierto que la cuota de asesinatos asciende a 35 mil al
año, a razón de cien diarios, la mayoría originados por actividades vinculadas
al crimen organizado, una cifra que hace palidecer cualquier otro fenómeno.
Pero en este caso, el de los feminicidios, trasciende una cuestión estadística
para convertirse en una tragedia insoportable, una enfermedad social
inadmisible. Se trata de crímenes de odio en contra de víctimas cuyo único
delito es negarse a ser propiedad de un hombre abusivo.
Quizá López Obrador observe el problema como un capítulo de
la espiral de violencia e inseguridad pública que vive el país y asume que no
está escatimando esfuerzos para atacar el problema en su conjunto (entre ellos
su ambicioso proyecto de una Guardia Nacional o su obsesiva reunión de 6 a 7 de
la mañana al respecto todos los días).
Pero le ha faltado sensibilidad o no le ha dedicado el tiempo
para entender la importancia de este tema. El feminicidio no forma parte de la
agenda de reivindicaciones que le son naturales, pese a la sensibilidad que le
ha caracterizado para solidarizarse con las víctimas de la injusticia y la
miseria y con sectores vulnerables como ancianos, jóvenes y mujeres en general.
Si bien es cierto que el clima de inseguridad es un caldo de
cultivo que favorece los crímenes de género, el fenómeno en sí mismo requiere
de medidas puntuales que no pasan solamente por el combate al crimen organizado
o el mejoramiento del sistema de justicia en lo general.
Hace unos días López Obrador externó en la Mañanera
declaraciones demasiado genéricas sobre el problema, en momentos en que el
asesinato de Ingrid Escamilla, particularmente salvaje, ha enardecido a la
opinión pública. Y no mejoró cuando describió como una manipulación de sus
adversarios el vuelo que se le ha dado a las manifestaciones de protesta de
grupos feministas. Menos aun cuando, un poco harto del asunto, presentó días
más tarde un decálogo de principios con relación al tema. Se trató de una serie
de máximas vagas e incluso repetitivas, que no entrañan ninguna acción o
política pública y con la cual el presidente pretendió zanjar en definitiva el
problema (1 Estoy en contra de la violencia contra la mujer; 2 Se debe proteger
la vida de hombres y mujeres; 3 Es una cobardía agredir a la mujer; 4 El
machismo es un anacronismo; 5 Se tiene que respetar a las mujeres; 6 No a las
agresiones a las mujeres; 7 No a los crímenes de odio en contra de las mujeres;
8 Castigo a los responsables; 9 El gobierno siempre debe garantizar la
seguridad de las mujeres; 10 Nuestro compromiso es garantizar la paz y
seguridad de México). En suma un planteamiento que parece improvisado, sacado de
la manga, poco reflexionado (la mitad de los incisos son reiteraciones del
mismo deseo). Algo que a juicio de sus críticos muestra que el tema no le ha
merecido ni una fracción del tiempo dedicado a tratar de deshacerse del avión
presidencial, por ejemplo.
Si no por concepción al menos por sensibilidad política, me
parece que el presidente tendría que reconsiderar sus posiciones y prioridades
en lo que respecta a los crímenes de odio contra las mujeres, antes de que la
factura de imagen se vuelva impagable.
* Pide no publicar imágenes que lesionen la dignidad de las víctimas
de feminicidio
* Llama a eliminar las expresiones que profundicen el machismo
Elda Montiel
SemMéxico, Cd. de México, 17 de febrero 2020.- La
Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhortó a las empresas de
medios de comunicación a asumir un compromiso firme en el tratamiento de la
información para no revictimizar, tanto a las víctimas del feminicidio como a
sus familiares, evitando la publicación de imágenes que lesionen la dignidad
humana, que solo promueven el morbo y hacen apología del delito.
Asimismo, los convoca a asumir un fuerte compromiso
con la sociedad para que, en la cobertura de los casos de feminicidios, los
traten, no como hechos aislados, sino como parte de un fenómeno cuya magnitud
va en constante incremento. Además, les sugiere proporcionar datos al respecto,
así como información de apoyo a quienes sufran violencia de género.
La CNDH insta a los medios de comunicación a
proteger, en la cobertura informativa que realicen, la identidad de la víctima
y que no proporcionen su nombre, domicilio u otros detalles que permitan
identificarla a ella o a sus familiares cercanos.
El organismo, igualmente, les pide se comprometan en
el tratamiento de la información para que se eliminen todas las formas o
expresiones que carezcan de sensibilidad hacia el dolor de las víctimas, que
profundicen el machismo y/o la misoginia, o refuercen estereotipos o roles
discriminatorios promoviendo una cultura de legitimización de la intolerancia
que afecte el derecho a una vida libre de violencia de las mujeres.
Reconoce el importante papel que los medios de
comunicación han cumplido para contribuir a visibilizar la violencia de género,
para sustraerla del ámbito de lo privado y colocarla en su justa dimensión:
como un fenómeno social que atenta contra los derechos humanos de las mujeres.
Por lo que pone a su disposición diversos talleres,
cursos y vinculaciones enfocados a identificar medidas y acciones que pueden
desarrollar para desarrollar su labor con una visión de derechos humanos y
enfoque de género.
SemMéxico, 17 de febrero 2020.- ¡Vaya fórmula mágica
encontró el Presidente Andrés Manuel López Obrador, para la colocación de los
cachitos de la rifa del avión presidencial! (que, por cierto, se rifará, pero
no se entregará, en otra de las entelequias simbólicas del nuevo régimen).
Pasó “charola”, como en los sexenios pasados para
que los empresarios invitados a cenar en el Palacio Nacional la semana pasada aflojaran
la chequera con la aportación de un mínimo de 20 millones de pesos cada uno.
Así, como se lee.
Es una cuota -mordida para ser más claros- como los
que de siempre se han acostumbrado hacer en el gobierno para obtener
privilegios. Un pago como los que tanto criticó AMLO en el pasado…cuando era
oposición; pero que ahora en el la 4T no hace la mayor diferencia.
Los 100 empresarios que estuvieron en el evento,
salvo contadas excepciones, se comprometieron a adquirir los boletos esperando,
claro, que sean beneficiados en los contratos del futuro para que, seguramente -de
forma directa y sin licitación- les
lleguen como regalo por su generoso donativo. Porque nadie da algo a cambio de
nada; y menos millonadas como esta: ¿Se acuerda Usted de aquellos 25 millones
que les pidió Salinas, en su época, también a cada uno de lo más granado del
empresariado nacional para financiar la campaña del PRI?
¿Cuál es entonces la diferencia con las acciones de los
funcionarios corruptos de otros sexenios con el de hoy? Solo la estrategia:
hacer ver que todo es transparente y honesto. Las tareas del gobierno están
perfectamente establecidas en la ley, con sus presupuestos respectivos
asignados por el Congreso de la Unión,
precisamente para garantizar su correcta aplicación y evitar las
arbitrariedades, como ésta.
Porque…comprometer a un gremio a dar una
aportación «voluntariamente a fuerzas” deja clarísimo que es a cambio de «algo». De ese
«algo» que ya sabemos qué es: el contubernio de los negocios con el
gobierno, y que tantas veces nos dijo el Presidente que separaría “de tajo”. Y
hoy vemos que no.
Lástima que los empresarios presentes se doblegaron
ante el presidente en lugar de enviar a él y a México entero un mensaje muy
claro: que no se prestarán a chantaje de ninguna índole. Ni a corrupción
disfrazada de buena voluntad.
Las acciones altruistas y de beneficio social que el
gremio empresarial hace son conocidas…y son muchas, así que no tienen por qué
rebajarse ante la prepotencia de un personaje -el Presidente, claro- que los ha
ofendido sistemáticamente y a quienes encima llama «la mafia del
poder». Los empresarios han sido humillados por el presidente en las
«mañaneras» y hoy…han cedido sin chistar. Perdieron la oportunidad de demostrar de qué
madera están hechos.
Qué decepción. Qué vergüenza. Precisamente por ser
quienes son, empresarios de éxito, se hubiera esperado un discurso fuerte como
los que tantas veces ha pronunciado, por ejemplo, el líder de la Coparmex,
Gustavo de Hoyos -quien por lo visto no fue invitado al convite y que por
supuesto, no hubiera aceptado la cuota voluntaria. Pero sus colegas se quedaron
calladitos de forma por demás vergonzosa.
¿Les redundará en un beneficio económico esta
«mordida disfrazada»? Obvio, pero… ¿a cambio de qué? De su dignidad,
por lo pronto.
En este caso, como ya en tantos otros que la
ciudadanía viene observando, puede decirse que tenemos en AMLO a un mandatario
“retro”: que en vez de avanzar repite, desde la silla presidencial, los vicios
de antes.