China y EU por cura y vacuna; México, con estampitas
+ La gandallez en
tiempos de coronavirus
Por Martha Elba Torres Martínez
SemMéxico. 19 de marzo 2020.- Esta semana, China, que logró contener la propagación del coronavirus con encierro forzoso, anunció que había desarrollado “con éxito” una vacuna y ya hace las pruebas en humanos. Estados Unidos ya aplicó una primera dosis experimental y aprobó el tratamiento antimalaria. Ambas naciones producirán sus fármacos a gran escala para proteger a sus ciudadanos.
En México, estamos chingados: dos estampitas y un billete de
dos dólares para detener la pandemia.
Y todavía se ríe.
De todas las incoherencias e inconsistencias discursivas que
hemos venido escuchando desde hace 15 meses -y miren que son muchísimas, a
diario- desde Palacio Nacional, la de anteayer no tiene parangón. No tiene
madre. Sonó a burla.
“Ya está el plan y ya vamos a estar más tranquilos. Estamos
tranquilos, pero vamos a estar más tranquilos porque ya vamos a tener hecho
todo lo que se va a aplicar en el caso del agravamiento de la crisis. Les digo:
el escudo protector es como el detente (…), el escudo protector es la
honestidad. Eso es lo que protege, el no permitir la corrupción. Miren, éste es
el detente, detente (…) son mis guardaespaldas», y sacó con ese desgano
exasperante, sus símbolos de defensa contra el bicho global que en México,
hasta ayer, ya había cobrado la primera vida.
¿Podemos estar tranquilos?
Por lo menos el Presidente parece ser que sí. No pasa nada,
aunque el país esté semiparalizado; la economía, un desastre; el dólar en más
de 24 pesos y el precio del barril de petróleo en 14.50 dólares; cientos de
miles de trabajadoras y trabajadores “descansados” en el sector informal que
pudieron cobrar hasta la quincena pasada, y el formal, como marca la Ley
laboral en casos de contingencia, solo recibirán un mes de sueldo. Y todavía
las compras de pánico y especuladores que quieren hacer su agosto en abril,
cuando las cosas se pongan más feas.
¿Podemos confiar en el plan? ¿Cuál plan?
Mientras países han inyectado recursos a lo bestia para
medio mantener la operatividad de sus economías y condonan impuestos, López
Obrador ya dijo que ni mais, y todas las personas morales y físicas a pagar y
tienen hasta este fin de mes para cumplir con el fisco. La rifa del avión que
no se rifa sigue y a los portentosos empresarios que prometieron comprar
cachitos por mil 500 millones de pesos los buscan para que se caigan con la
lana.
La Cámara Nacional de la Industria de Transformación
(Canacintra) ya pidió al Gobierno de la República, un Acuerdo Nacional de
Emergencia Económica y Social para establecer medidas contracíclicas a las
crisis y no se paralice totalmente la economía. Pero nel. No hay respuesta
todavía. Hay que esperar que los escudos protectores de ya saben quién, amparen
al país entero.
Entonces, Amlo no apoya a las empresas que generan empleos y
mantienen la planta productiva, pero les adelanta cuatro meses de pensión a los
viejitos. No es bono por contingencia, no es un acto de solidaridad y real amor
y preocupación por los más vulnerables. Ya será en agosto o septiembre, que
vuelvan a recibir su apoyo. Mientras ¿qué? Pues “que lo administren bien”, dijo
el Presidente. Entonces ¿para qué jodidos el adelanto?…
***
Pero veámoslo así. A estas alturas del comportamiento y la
actitud de López Obrador ante los fenómenos sociales como la inseguridad y
criminalidad, los feminicidios y la lucha del género, su indolencia total ante
los asesinatos en el hospital de Pemex en Tabasco; el crecimiento cero y la
contracción económica por falta de inversión pública y privada, todavía creen
en Palacio Nacional y la 4T, que tienen con qué retener la mayoría absoluta en
la Cámara Baja en las intermedias del próximo año.
No sé ustedes, pero yo lo dudo.
De acuerdo a la encuesta de la agencia Enkoll difundida en
la víspera, Andrés Manuel ya comienza a ser reprobado, en este momento, por
todo su circo y apatía en el tema de la pandemia, lo que implica pérdida de
confianza y credibilidad. Y estas -comprobado está- es bien difícil de ser
recuperadas.
Si el factor Amlo fue lo que llevó a Morena y sus secuaces a
alcanzar la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, ¿cuáles son sus
fundamentos teóricos, metodológicos, su prospectiva, de que retendrán la
aplanadora en la 65 Legislatura? ¿Qué harán campaña desde las curules y
comprarán votos con sus jugosas dietas?
Por más que López Obrador se haya hecho el desentendido, el
desinformado sobre el agandalle legislativo de anteayer en tiempos de
aislamiento, todo mundo sabe, sobre todo las y los morenos, que nadie mueve una
pata ni levanta la cabeza, sin la indicación desde Palacio Nacional.
En su abstracta realidad, piensan que mantendrán sus 30
millones de votantes zombis, los suficientes para seguir “transformando” el
país. Sí. Pero de muerte y desertización social y económica.
El impacto por la recesión con crecimiento cero, que ya
están provocando las crisis financiera y sanitaria, se está estimando en 4 por
ciento del Producto Interno Bruto. Si la expectativa de crecimiento para 2020,
era de 1.3 por ciento, pues ni con las estampitas y el billete de dos dólares
la libramos.
No se trata de ser catastrofistas. Podremos superar la
contingencia, con todo y la secuela de fatalidad que deje a su paso el fregado
bicho, pero el desastre económico y financiero configuran escenarios muy
complicados, incluso de ingobernabilidad social.
Pero también lo podemos ver así.
Tenemos un Presidente que ha servido para nada y que nada
más polariza. En estados, gobernadores dan pasos adelante. Omar Fayad, de
Hidalgo, con el hospital montable para atender exclusivamente a pacientes infectados;
en Michoacán, los hospitales generales en Morelia y del interior del estado son
acondicionados de tal manera que áreas específicas atiendan la contingencia,
sin afectar la atención normal de padecimientos. Esto es importante, porque el
coronavirus se puede llevar a muchos, pero los enfermos de otras cosas son
cientos de miles y también están el riesgo.
Lo súper importante, lo prioritario, es cuidarnos en
extremo. López Obrador, porque se siente semidios y trae consigo sus amuletos,
puede hacer de su vida lo que le venga en gana. Si lo contagian, pues ya que
“su fuerza moral” lo salve. No soy hipócrita.
Pero nosotras y nosotros tenemos que pensar en la familia,
los seres queridos. Sigamos las recomendaciones, aprovechemos estas semanas en
casa para conciliar, resolver; lo malo siempre deja algo de bueno. ¿Qué nos
cuesta un FODA personal, familiar y hasta comunal? Revisar nuestras fortalezas,
debilidades, oportunidades y amenazas.
Así que a cuidarnos y prevenir. Esto, apenas comienza…
***
Al cierre de esta entrega, de acuerdo a fuente autorizada,
dos casos sospechosos en Michoacán se encuentran aislados, mientras las pruebas
se realizan en el IMSS de la Raza. De un momento a otro, podrían ser
confirmados…