+ La verdad del retiro de Narro: no alcanzó el respaldo
+ Para este año, sumarán 5 millones de venezolanos fuera de su país
Martha Elba Torres Martínez
Con sobrada razón, Enrique Peña Nieto podrá decir que hay
“compló” contra él, pero de sus propios amigos y ex colaboradores, si es que se
confirma que su director de Pemex, Emilio Lozoya acepta ser testigo protegido
en Estados Unidos, en Chihuahua avanzan la investigación sobre Operación Zafiro
y en las fiestas lo siguen grabando en baile y agasajo, al ritmo de una de las
más famosas cumbias de Los Ángeles Azules.
Le puede estar llegando la hora al ex presidente de México,
que pudo, pero no quiso, atacar la corrupción. La toleró y, por tanto, la diseminó.
Hoy, hasta el PRI, le da la espalda. Y no hay que hacerle al desarrapado e
ingenuo: el doctor José Narro Robles, la carta de los peñistas para la
dirigencia nacional del tricolor, no se retiró. Lo “retiraron” la insuficiencia
de “apoyos” requisitados para solventar su registro como aspirante.
De acuerdo a la convocatoria, requería 20 por ciento de la
estructura territorial y/o comités directivos estatales. A algunos dirigentes
los convencieron, pero no los suficientes.
Por lo menos, tres de los sectores y organizaciones.
Tampoco.
El 20 por ciento mínimo de consejeros y consejeras
nacionales y estatales, los cubría. Pero el rabo de la puerca se enroscó más,
con las firmas del 5 por ciento de militantes registrados en el padrón
partidario. Y de esto mismo se agarró Narro, para tratar de justificar su
renuncia. Pero al final de cuentas, contar con los listados de miembros activos
actualizados y verificados para la consulta del 22 de agosto, es materia del
Instituto Nacional Electoral.
Entonces, la verdad sea dicha no les “alcanzó” y los
peñistas ya nada tienen qué hacer en el PRI, incluido Manlio Fabio Beltrones,
la Pagés, quién se quiera ir. A ver dónde los aceptan. Puede ser Morena, que
todo recoge.
Yo no engaño. Mis lectoras y lectores saben perfectamente
que no digiero al Presidente. Pero de eso, a que tenga las manos metidas en el
proceso interno priísta, tampoco. Y el mismo ex rector con un párrafo de su
renuncia con el que pretendió salpicar a todos, acepta que la estructura no
estaba con él.
«Existe un preferido de la cúpula del PRI
(sectores/organizaciones), el candidato oficial de los gobernadores (claro,
comparten las desgracia ante el Gobierno Federal) y de quien fue, hasta
recientemente, el jefe político del partido” (aquí se equivocó, porque René
Juárez era el presidente y “el jefe político”, Peña Nieto).
Qué poco aguante.
Fuera Narro de la contienda, mañana, entre las 10 y 2 de la
tarde, el registro.
Al cierre de esta entrega, el escenario más probable era uno
solo. El de Alejandro Moreno, por lo que tendría que solicitar su licencia como
gobernador de Campeche de inmediato.
Para que la consulta no se cancele ni se desanime la
militancia, podría anotarse Ivonne Ortega o Ulises Ruiz y con menos
probabilidad, José Ramón Martell.
Aun así, la consulta, en mi opinión, dejaría más beneficios
que costos. “Alo” quiere encabezar la reconstrucción de su partido y tiene el
carisma, la experiencia partidaria y el corazón. Eso lo obliga a recorrer el
estado, pisar todas las plazas, recibir las mentadas de madre y dicho lo que se
tenga que decir, para adelante…
***
Pero una es que no vea metida la mano del Presidente en la
interna del PRI, y otra que no la siga cageteando con sus ocurrencias de cada
día.
A veces pienso que en algún momento le tiene que llegar la
lucidez, pero me levantó, prendó la TV y va de nuevo.
A partir del próximo ciclo escolar va a entregar
directamente a los paterfamilias, el dinero para la construcción y mejora de
aulas. Y será suficiente con que anoten con gis en un pizarrón cuánto dinero
recibieron y en qué se lo gastaron.
Ojalá no lo dejen a la intemperie, porque entonces ya se
chingó la cosa.
Con los ingenuos empresarios, acordó inversiones por 30 mil
millones de dólares por las rondas petroleras y las cancela, porque dijo que
nunca lo prometió, nada más se mencionó.
Zoé Robledo, el director del IMSS, por más que quiso darle
la vuelta a los datos duros, no pudo maquillar lo evidente: de casi 34 mil
nuevos empleos que se registraron en mayo de 2018, el mes pasado no llegaron a
4 mil. Pero López salió con que no se contabilizaron los 481 mil inscritos al Programa
“Jóvenes Construyendo el Futuro” ni los 200 mil adscritos a “Sembrando Vida”.
Entonces su mismo empleado, tuvo que corregirlo: un empleo
formal aporta cuotas al Instituto. Una beca, no.
De acuerdo a los mismos datos del IMSS, en mayo pasado, en
la mitad de los estados se perdieron cerca de 45 mil empleos, en Michoacán
fueron más de 2 mil 300. Y las tres neuronas no le alcanzan para comprender que
el desempleo es resultado de los recortes presupuestales, que la obra pública
genera ocupación a través de toda la cadena productiva; que las y los mexicanos
tendrán salario para comprar. Pero no, el consumo también va a la baja y
quedamos atrapados en el círculo.
Por eso, con justa razón, la crítica desbordada en redes
sociales, por su plan de salvar a los centroamericanos a costa de los
mexicanos. Lo que son las cosas, el Presidente vino a despertar la xenofobia.
Porque para los inmigrantes, vivienda, empleo y servicios de salud, y para los
derechohabientes, ya ni diclofenaco.
Y escuchamos a la titular de Segob, Olga Sánchez Cordero,
ofreciendo refugio y asilo a los centroamericanos, que se queden, y no se vayan
a Estados Unidos.
Se acaba de presentar el informe de Tendencias globales de
2018 de la Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados, y si esto ya de
plano no abre los ojos a los chairos, estamos totalmente perdidos y mejor vivir
la vida loca por lo que irremediablemente va a pasar.
Por primera vez, Venezuela superó con su éxodo, a países en
conflicto bélico.
En 2018, salieron 341 mil 800 habitantes. “No hay en el
mundo un grupo tan grande de personas que se haya visto forzado a salir de su
nación sin que haya una guerra o una catástrofe”, establece el reporte.
El régimen de Nicolás Maduro puede anotarse ya una nueva
medalla de la vergüenza: la de ser el primer país del mundo en petición de
asilo, por encima de países en guerra. Es la primera vez que esto sucede. Las
341 mil 800 personas del país petrolero que el año pasado pidieron protección
internacional superaron en número —con gran diferencia— a afganos y sirios, los
siguientes en esa clasificación y procedentes de países en conflicto, dice el
material publicado por Crónica.
A finales del año pasado, había tres millones de venezolanos
que habían huido del país, sobre todo desde 2015, dos años después de la
llegada al poder de Nicolás Maduro. Pero ya en junio de este año, la ONU
informó que la cifra ahora alcanza los cuatro millones.
Los venezolanos salen de su país a un ritmo de cinco mil
personas al día, y el informe estima que, de continuar así, llegarán a los
cinco millones en el extranjero a finales de 2019. “No hay en el mundo un grupo
tan grande de personas que se haya visto forzado a salir de su país sin que
haya una guerra o una catástrofe”, explica p William Spindler, portavoz de la
Acnur. La mayoría de ellos están en los países vecinos, sobre todo en Colombia
(donde viven 1.1 millones) y en Perú (428 mil 200).
Y López Obrador es igual a Maduro. Reitero: quieren acabar
con los pobres y no con la pobreza…