- Más de 100 organizaciones y personas denuncian despojo a las
CAMIS
- Las Casas de Mujeres en los pueblos única instancia para
garantizar derechos y prevenir la violencia de género
- Piden a Olga Sánchez Cordero que no acepte lo inadmisible
- Ya aumentó la violencia familiar y las parteras salvan vidas a mujeres de
pueblos originarios
Por Sara Lovera
SemMéxico. Ciudad de México.
01 de mayo 2020.- En los próximos días podrían quedarse sin recursos las 24
Casas de la Mujer Indígena CAMIS, que atienden nacimientos con parteras
tradicionales y trabajan para prevenir la violencia contra las indígenas, lo
que agudizará la situación de al menos 6 millones de mujeres de los pueblos originarios.
A este intento representantes, organizaciones, académicas y dirigentes
indígenas califican como inadmisible.
Ello sucede como
consecuencia del ajuste presupuestal ordenado por el presidente Andrés Manuel
López Obrador, donde se anuncia una reducción de 75 por ciento de los recursos
del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), lo que pone en peligro al
único programa que atiende a mujeres en sus derechos sexuales y reproductivos,
que previene la violencia de género y atiende las urgencias de violencia en
casa, que han crecido por la pandemia.
En una carta la Red de Casas
de la Mujer indígena, con cerca de 100 firmas de organizaciones independientes,
activistas y académicas piden la intervención inmediata de Olga Sánchez
Cordero, secretaria de gobernación y presidenta Comisión Nacional para la
Atención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, (CONAVIM), porque ella sabe muy bien que las CAMIS son
las únicas instancias de atención a las mujeres de los pueblos originarios, en
cuestiones tan cruciales como su salud reproductiva, sus derechos humanos y
eventos de violencia.
Señalan que como en el caso
de los Refugios, los recursos para su operación – las CAMIS existen desde hace
17 años- está etiquetado en el Presupuesto de la Federación y fue aprobado por
la Cámara de Diputados. Advierten de lo que significará el recorte el
presupuestal para las CAMIS y su trabajo. Se trata de casas operadas solo por
mujeres, avaladas por su comunidad y evaluadas por el INPI.
Lo más grave es que están
muy preocupadas las coordinadoras o responsables, porque ya hay un retraso en
los recursos y en abril debió salir una
nueva convocatoria para presentar
proyectos y concursar en la distribución de fondos, esos etiquetados en el
presupuesto, que no son altos y en cambio ofrecen grandes apoyos a las mujeres
indígenas, y se inscribe en una política de apoyo a “los más pobres”, algunas
casas operan con 12 o 14 mil pesos al
mes y están trabajando en zonas de alta y muy alta marginación en estados con
población indígena como Oaxaca, Chiapas, Yucatán, Puebla, Hidalgo, Veracruz,
Querétaro, en San Quintín, Baja California, en Michoacán, Sonora, Guerrero y
Nuevo León. Hoy solamente están en la incertidumbre, el único aviso que tienen
es sobre el recorte que se hará.
Avaladas por un conjunto de
organizaciones sociales, defensoras de los pueblos indígenas, mujeres de la
academia, instituciones académicas, y activistas, aseguran que el trabajo de
las CAMIS, de operación tripartita -indígenas, sociedad civil y apoyo económico del gobierno- ha generado
probados beneficios que están evaluados, estudiados por organismos académicos
como el CIDE y el Instituto de Salud Pública; son refugios para mujeres
maltratadas, casas autónomas, donde las mujeres indígenas y afromexicanas,
trabajan con sus iguales, y que para desarrollarse o existir, necesitan cumplir
con un proyecto que es del gobierno federal, centrado en la salud sexual y
reproductiva y la no violencia contra las mujeres.
La carta a Sánchez Cordero
tiene copia a las comisiones de igualdad del Congreso de la Unión, quienes
aprobaron el recurso, que no puede ser eliminado, también al director del INP,
para su conocimiento a la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, a
la comisionada de CONAVIM, a la sociedad y a las mujeres. Lo firman más de 100
personas, organizaciones y responsables de las CAMIS.
En la carta dicen que
comprenden la situación crítica por la que atraviesa nuestro país por la
pandemia de Covid 19 y reconocen las medidas que ha tenido que establecer el
gobierno federal para atender la emergencia, pero señalan que estos ajustes
afectarán gravemente un trabajo de largo alcance en momentos en que aumentó la
violencia contra las mujeres indígenas y peligran miles de mujeres embarazadas
y prontas a parir.
Informan que la demanda del
servicio de las casas ha ido en aumento, y, que por ahora no tienen recursos.
Sin embargo, siguen atendiendo a las mujeres, dando orientaciones y asesorías
vía llamadas y audios la mayoría en lengua materna, algunas CAMIS están
atendiendo partos pues los Centros de Salud han priorizado la atención de
enfermedades del coronavirus y las mujeres tienen que acudir a las Casas de la
Mujer Indígenas, por lo que es fundamental su financiamiento.
Explican a Sánchez Cordero
que en el contexto de la pandemia las CAMI pueden ser aliadas muy importantes
para todas las políticas de contención y de atención no sólo a la pandemia si
no también en sus efectos en la violencia contra las mujeres y niñas indígenas
como puede ser en la detección y acompañamiento de los casos de violencia,
incluso en la transmisión de mensajes en nuestras lenguas y contexto de
prevención e información sobre el COVID 19.
Aclaran que se solidarizan
con las medidas que se están tomando” pero también queremos insistir en nuestra petición para que en el
conjunto de todas las medidas no se vulneren este tipo de experiencias “que
tantos años nos ha llevado construir de manera articulada entre las
organizaciones de mujeres indígenas, las instituciones de gobierno y la
sociedad civil organizada”.
Un recorte dramático
representaría que las regiones donde trabajan las CAMIS se queden sin el apoyo
necesario. Las CAMIS están en para contener y disminuir los impactos de la
violencia que enfrentan las mujeres indígenas.
Y no corresponde a la situación ya que en todo el país la violencia
contra las mujeres se ha incrementado y esto también está repercutiendo en las
regiones indígenas.
Pero además en las CAMIS es
donde laboran parteras tradicionales y promotoras de salud que dan un gran
soporte a las mujeres, inadmisible. La red nacional de CAMIS ha escrito una
carta a gobernación, ojalá reviertan este despropósito.
Qué
son las CAMIS
Forman parte de un programa
que busca fortalecer las capacidades de los pueblos y las comunidades indígenas
y afromexicanas en el ejercicio de sus derechos, así como los distintos
elementos que constituyen su patrimonio cultural que reconoce importante dar
apoyo a mujeres indígenas para alcanzar la igualdad de género, y para el acceso
a la Atención Médica de Tercer Nivel.
Dan servicios de atención al
Parto (parteras tradicionales); estudios de Papanicolaou; acompañamiento;
procuran traducción en casos legales, apoyo psicológico, legal y médico, además
de tareas de prevención de la violencia y la salud; talleres de género;
aprendizaje para las radios indígenas y promoción de derechos humanos.
Al medir su impacto, tras 17
años de trabajo se halló un mayor empoderamiento de las mujeres indígenas, desarrollo
de capacidades de las coordinadoras, atención integral: salud, emocional y
legal y sobre todo reconocimiento como el único lugar para la atención de la
violencia con perspectiva de género, así como la promoción de los derechos
sexuales y reproductivos, desarrollo de acciones contra la violencia y como única
referencia oportuna de urgencias obstétricas.
Se trata de espacios donde
mujeres indígenas y afro mexicanas brindan atención a otras mujeres, con
pertinencia cultural, perspectiva de género y derechos humanos, para el
ejercicio de sus derechos y la atención y prevención de las violencias de
género, con un enfoque que incorpora la perspectiva de derechos humanos y
pertinencia cultural.
Las Casas son operadas por
grupos integrados en su totalidad por mujeres indígenas y/o afro mexicanas
organizadas, lo que les permite generar las condiciones para desarrollar sus
acciones y orientaciones para la mejor vida de las indígenas.
Fueron creadas, tras
reconocer las necesidades específicas de las mujeres indígenas, y se
establecieron en lugares donde las mujeres no tenían acceso a
los servicios de salud ni a la protección institucional contra la violencia.
Las casas forman parte del Programa de Derechos Indígenas que se opera en el
INPI.
Apenas hace dos días fueron
informadas del recorte, sin considerar que los subsidios que año con año se
orientan para el ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas. Sospechan
que el presupuesto asignado desaparezca.
Y tienen temor de que al no llegar los recursos con los que trabajan año
con año, se vean afectados miles de indígenas, de las zonas más pobres y
marginadas de México.
Su trabajo, aseguran no lo
hace ninguna otra institución, en regiones apartadas, donde sólo existen las
CAMIS. Por ello demandan que los
ajustes no signifiquen el recorte total del presupuesto, pues esto
representaría quedarían en el abandono no las casas, sino las mujeres más
pobres de México.
Le dicen a la Secretaria de
Gobernación que ella sabe que en todo el país la violencia contra las mujeres
se ha incrementado y esto también está repercutiendo en las regiones indígenas.
Son alarmantes los datos que día con día se publican sobre los feminicidios en
los que también lamentablemente hay mujeres indígenas. Especialmente en el
momento de la crisis y el confinamiento, donde se incrementan situaciones de
todos los tipos de violencia familiar que ponen en riesgo la vida de las
mujeres.
Reiteran que urgen los
recursos económicos que se deben destinar a las CAMIS y que han sido
autorizados en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el presente año;
que no se recorten en su totalidad y se
puedan aplicar de manera inmediata, entendiendo que puede haber ajustes en el
monto, pero es urgente que se garantice que este recurso se asigne para
continuar las actividades urgentes para atenuar la violencia que enfrentan las
mujeres indígenas.
Representantes de la Red
Nacional de Casas de las Mujeres Indígenas y el apoyo manifiesto de
organizaciones, activistas e instancias académicas aliadas que conocen,
respaldan y acompañan nuestro trabajo a lo largo de 17 años. Firman las
coordinadoras de todas las casas.
Casa de la mujer indígena “Maseualsiuatkali” de Cuetzalan del Progreso en Puebla, Ikoods Monduy Moniú
Andeow de San Mateo del Mar y Naaxwiin
de Matias Romero en Oaxaca, , Tooj Oolal Puksiíkál de Sihó, Yuc, Yankuil Sitlalkalli de Huejutla, Hidalgo,
Juchari kumanchikua de Pàtzcuaro y Mazot
de Zituácuaro en Michoacán, Casa de la mujer indígena Xanay Xtachiwin
Lakchajan” de Ixtepec Puebla, Cami La Paloma
Ju Wo kkow” San Ignacio Cohuirimpo, Navojoa, Sonora, Ichikahualistli de
Zongolica, Veracruz, la Casa del Cerro del Carrizo de Acatepec, Zihualchikahua
de Chilapa, Nelly s Palomo de San Luis Acatlán y Manos Unidas de Ometepec en
Guerrero, CAMI Snail Vetometic de Chalchihuitan Chiapas, Zihuakali en Monterrey
Nuevo León, Vee Na Xihi de San Quintín y Donaji en Tijuana en Baja California,
Cami Tolimán en Querétaro con nuestra diversidad de lenguas desde el Náhuat,
Mayo, Tlapaneca, Purhepecha, Maya,
Totonaco, Tsotzil, Otomí, Mixe,
Huave, Mazahua, Mixteco.
Firman
Nelsy Marisela Kuy, Coordinadora de la Red y María Angélica Rodríguez,
Administradora de la RED CAMI.
Marcan copia a: Arturo
Herrera Gutiérrez. Titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Dra. Nadine Gasman. Titular del del Instituto
Nacional de las Mujeres.;. Alejandro Encinas Rodríguez. Titular de la
Subsecretaria de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de
Gobernación; Ma. Candelaria Ochoa Ávila. Titular de la CONAVIM; Wendy Briseño
Zuloaga. presidenta de la comisión de Igualdad de Género LXIV Legislatura de la
cámara de Diputados, Martha Lucía Micher Camarena, presidenta de la Comisión
para la Igualdad del Senado de la República, Adelfo Regino Montes. Director
General de Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas e Irma Pineda Santiago,
representante de los Pueblos Indígenas el Foro Permanente sobre cuestiones
indígenas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Relación
de personas, organizaciones e instancias académicas que respaldan esta
petición:
Asamblea Nacional Política
de Mujeres Indígenas, Ddeser Ikoots A.C.,
Red Nacional de Intérpretes
y Traductores de Lenguas Indígenas (RNITLI), Red Internacional de prevención y
atención de la violencia familiar y sexual en la región del Istmo de
Tehuantepec, Red de Abogadas Indígenas, Grupo de mujeres 8 de marzo A.C., Radio
cultural StipaGunaa 89.6FM, Coordinación Interregional Feminista Rural,
Comaletzin, A.C., Ñepi Behña AC/Corazón Verde AC, Hueyi Tonal Gimtrap A.C., Red
Nacional de Mujeres Indígenas: Tejiendo Derechos por la Madre Tierra y
Territorio (RENAMITT), Agrupación de Derechos Humanos Xochitepetl AC
Coordinadora Nacional de
Mujeres Indígenas (CONAMI), Red por los derechos sexuales y reproductivos
(DDeser), Equis Justicia para las mujeres A.C, Observatorio Ciudadano Nacional
de Violencia A.C, Ciencia Social Alternativa A.C KOKAY, Apis Sureste Fundación
para la equidad A.C, Mexfam, Beatriz Ramo Reyes Belegui López Blass, Red
Nacional de Promotoras y Asesoras Rurales (RedPAR)
Susana Vázquez Vidal,
Colectivo de mujeres por los Derechos humanos Yolpakilis A.C, Susana Mejía
Flores, Red de Formadoras Kualinemilis A.C, Anita Hernández Morales, Leticia
Reyes Juárez, María Martha Cruz Mercado
González, Jessica Morales Mina, Grupo de Educación Popular con Mujeres A.C
(GEM), TOCHAN Nuestra casa A.C, Agencia Timomachtikan A.C,Cecilia Oyorzabal
Gómez, Martha Castañeda Pérez, Red Indígena de Turismo (RITA), Kinal Antzetik
A.C., Creando Soluciones para el Desarrollo Social y Humano AC, Centro de
Asesoría para el Desarrollo Indígena A.C., Yoltli A.C. ,CONSEJO DE MUJERES
INDÍGENAS EN EQUIDAD, AC, Dora María Ávila Betancourt
Instancias
académicas
Dra. Martha Patricia
Castañeda. Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y
Humanidades (CEIICH-UNAM), Dra. Beatriz Gómez Barrenechea. UdeG., Programa de
Investigación Feminista. CEIICH-UNAM, Consejo Directivo del Colegio de
Etnólogos y Antropólogos Sociales, Centro de Estudios Interdisciplinarios de
Género-UACM, Línea de Investigación Violencias, Géneros, Sexualidades y
Migraciones. CIESAS, Dra. Cathia Huerta Arellano. Coordinadora de Género UAQ,
Michelle Villanueva Moreno. UAQ, Comisión de Antropología Feminista y de
Género, Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales, A.C., Coordinación
General de la Red Ciencia, Tecnología y Género, A.C., Cátedra Internacional
Marcela Lagarde y de los Ríos, Dra. Eva Moya – UTEP, Dra. Silvia Chávez – UTEP,
Dr. Alfredo Limas – UACJ, María Gracia Castillo Ramírez, Asociación de docentes
jubilados INAH, Natalia Acuña Dávila. Sociología, UDG, Dra. Dolores Figueroa
(CIESAS), DRA. Paola Sesia. CIESAS PACÍFICO SUR, Dra. Lina Rosa Berrío Palomo,
CIESAS PACÍFICO SUR
Dra. Graciela Freyermut.
CIESAS SURESTE, Dra. Aída Hernández. CIESAS CDMX, Dra. Rachel Sieder. CIESAS
CDMX, Laura Montesi. CONACYT-CIESAS PACÍFICO SUR, Mónica Carrasco,
CONACYT-CIESAS SURESTE, Guadalupe Ramírez. CONACYT- CIESAS SURESTE, Dra. Teresa
Sierra. CIESAS CDMX.
Dra. Natalia de Marinis,
CIESAS GOLFO
SEM/sl