El número de niños y niñas que abandonan la escuela está a punto de aumentar, según indican nuevos datos
Redacción
SemMéxico, Nueva York, 31 de marzo de 2022 – A medida que la pandemia de COVID-19 se adentra en su tercer año, las escuelas de 23 países (donde viven un total de 405 millones de niños y niñas en edad escolar) siguen sin haber abierto por completo y muchos niños en edad escolar corren el riesgo de abandonar sus estudios, según un nuevo informe de UNICEF publicado hoy.
¿Están aprendiendo realmente los niños? presenta datos a nivel de país sobre la repercusión de la pandemia de COVID-19 y el consecuente cierre de las escuelas sobre la infancia, y ofrece un análisis actualizado del estado del aprendizaje de los niños antes de la pandemia. El informe pone de relieve que 147 millones de niños y niñas perdieron más de la mitad de la educación presencial en los últimos dos años. En total, esto supone una pérdida de dos billones de horas de educación presencial.
“Cuando los niños y las niñas no pueden interactuar directamente con sus maestros y sus compañeros, su aprendizaje se resiente. Cuando no tienen la posibilidad de interactuar de ningún modo con sus maestros y sus compañeros, la pérdida de aprendizaje puede volverse permanente”, aseguró Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Esta desigualdad creciente en el acceso al aprendizaje puede hacer que la educación se convierta en el mayor factor de división, en lugar de ser el mejor instrumento para la igualdad. Cuando el mundo no consigue educar a sus niños, todos sufrimos las consecuencias”.
Además de los datos sobre la pérdida de aprendizaje, el informe presenta nuevas pruebas que demuestran que muchos niños no regresaron a la escuela cuando se reanudaron las clases. En Liberia, el 43% de los estudiantes de las escuelas públicas no regresaron cuando estas volvieron a abrir en diciembre de 2020. El número de niños y niñas que no van a la escuela en Sudáfrica se triplicó al pasar de 250.000 a 750.000 entre marzo de 2020 y julio de 2021. En Uganda, alrededor de uno de cada 10 niños y niñas en edad escolar no regresó a la escuela en enero de 2022 tras un cierre de dos años. En Malawi, el índice de abandono entre las niñas de secundaria aumentó un 48%, de un 6,4% a un 9,5% entre 2020 y 2021. En Kenya, una encuesta realizada entre 4.000 adolescentes de 10 a 19 años reveló que el 16% de las niñas y el 8% de los niños no regresaron a clase cuando las escuelas volvieron a abrir sus puertas.
Los niños y las niñas que no van a la escuela están entre los miembros de la sociedad más vulnerables y marginados. Tienen menos probabilidades de saber leer, escribir o resolver ejercicios básicos de matemáticas, y no cuentan con la red de seguridad que proporciona la escuela. Esto los expone a un mayor riesgo de ser víctimas de la explotación y sufrir pobreza y privación durante toda su vida.
El informe subraya que, si bien los niños y las niñas que no van a la escuela son quienes sufren las peores consecuencias, los datos de antes de la pandemia relativos a 32 países y territorios revelan un nivel de aprendizaje alarmantemente bajo que probablemente ha empeorado debido a la magnitud de la pérdida de aprendizaje ocasionada por la pandemia. En los países analizados, el ritmo actual de aprendizaje es tan lento que la mayoría de los niños en edad escolar tardarían siete años en adquirir las competencias básicas de lectura que deberían haber aprendido en dos años, y 11 años en adquirir las competencias básicas de aritmética.
En muchos casos, ni tan siquiera se garantiza que los niños en edad escolar hayan adquirido alguna competencia básica. En los 32 países y territorios objeto del análisis, una cuarta parte de los niños en edad de asistir al octavo curso (los de 14 años) no contaban con las competencias básicas de lectura, y más de la mitad no había adquirido las competencias de aritmética que se esperan de los estudiantes de segundo curso (es decir, los de siete años de edad).
“Antes de la pandemia, los niños y las niñas más marginados ya se estaban quedando atrás. A medida que la pandemia se adentra en su tercer año, no podemos permitirnos volver a esa ‘normalidad’. Debemos conseguir una nueva realidad: llevar a los niños de regreso a las clases, evaluar su nivel de aprendizaje, proporcionarles el apoyo intensivo que necesitan para recuperar lo que han perdido y garantizar que los maestros cuenten con la formación y los recursos educativos que necesitan. Teniendo en cuenta todo lo que está en juego, es lo mínimo que podemos hacer”, aseguró Russell.
Los niños y niñas son utilizados para dañar a la mujer; primero los sustraen, luego denuncian a la madre por abandono, la desprestigian y la “borran” de tajo
“Primero secuestran a tus hijos y luego te asesinan a ti”
Itzel Grajales
SemMéxico, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 31 de marzo, 2022.-Cristina envió a Chiapas a sus dos hijos para que convivieran con sus abuelos paternos durante las vacaciones, pero ya no se los regresaron. Tiene 11 años sin convivir con ellos, tiempo durante el cual ha recorrido juzgados donde alargan y dificultan los trámites para favorecer a su expareja. Ella es solo una de miles de mujeres víctimas de violencia vicaria en México.
Asesinadas, torturadas, mutiladas. Arrebatadas de golpe del vínculo que habían formado cotidianamente con sus hijos e hijas, así dicen sentirse mujeres como Cristina; quien comparte su testimonio para evidenciar cómo el Poder Judicial contribuye a violentar los derechos de las mujeres y la niñez.
En la violencia vicaria, los menores de edad son utilizados por el hombre –generalmente la expareja- para hacer daño a la mujer: el padre los sustrae, a veces de manera violenta, otras con la ayuda de las autoridades; y no en pocas ocasiones utilizando artimañas y engaños para que, una vez en sus manos, no vuelvan a tener contacto con la madre, a quien se encargan de desprestigiar y “desaparecer”, a través de la manipulación.
Micaela Giacobone Shwartz, coordinadora Nacional y asesora jurídica del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria explicó que se trata de una conducta específica que vulnera a las mujeres, con un modo de operación bien estructurado y sistemático, que tiene como objetivo destruir a las víctimas.
De acuerdo a la Encuesta Nacional acerca de Violencia Vicaria en México, respondida por 205 mujeres sobrevivientes a este tipo de violencia, el 88 por ciento aseguró que antes de sufrir la sustracción de sus hijos e hijas, su expareja las había amenazado con quitárselos como venganza por haber terminado la relación.
“No estamos en contra de los hombres. El derecho de los niños es convivir con papá y mamá; pero comúnmente, cuando una mujer oculta a un hijo, no se lo lleva para perderlo o para dañar a la expareja, sino para presionar con el pago de la pensión alimenticia o para protegerlos del maltrato y el abuso”, detalló Giacobone.
Además, destacó que antes de la sustracción, las mujeres sobrevivieron a otras formas de violencia como la física, la económica y la psicológica, ejercidas por hombres que comparten un perfil narcisista, “porque con tal de lastimarnos, no les importa dañar a sus hijos”.
Los menores llegan con temor a la casa de un papá que ha sido ausente en el cuidado, pero que en muchos casos quieren y admiran; éste les hace creer que la madre los regaló o abandonó, que ha muerto, enloqueció, o que ha preferido estar con otra pareja que hacerse cargo de ellos. Les siembran miedo, odio y desprecio hacia la figura materna, agregó Elisa Celis, cofundadora del Frente.
“Los ocultan para romper el vínculo materno-filial; se ganan su confianza y los ponen en contra de la madre: por eso hay casos en que los pequeños salen huyendo al verla, despavoridos; o muestran un rotundo rechazo a convivir con ella, mientras se va generando en ellos una especie de síndrome de Estocolmo o amor por su agresor”.
Si algo caracteriza a los casos de violencia vicaria es la protección que los agresores encuentran en las instituciones públicas. Con un papel de padres abnegados, recién adquirido, pero legalmente razonable, han encontrado un camino para evadir la justicia en la falta de perspectiva de género que hay entre las y los juzgadores.
Era agosto de 2011. Desde su casa en Jalisco, donde todavía reside, Cristina intentó comunicarse con su hija de casi tres años y su hijo de nueve, por medio de llamadas telefónicas, pero no lo logró. Entonces tomó un vuelo a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y se presentó en la casa de los abuelos paternos, pero solo logró que la corrieran, bajo amenazas.
Para las autoridades, no importó que demostrara que los había criado desde su nacimiento; que en Jalisco tenían casa y escuela; pero sí tomaron en cuenta una denuncia falsa que su expareja presentó una vez que sus hijos llegaron a Chiapas: bastó una acusación de abandono para que a él le otorgaran la guardia y custodia provisional en solo tres días.
Cristina aún se recuerda esa noche afuera de la casa de la familia de su expareja, llorando por sus hijos, para quienes se ha convertido en una extraña debido a que el Tribunal Superior de Justicia del Estado, donde está su expediente, ha alargado el proceso más de una década.
En una audiencia de cinco minutos, la jueza decidió que ya no podía convivir con su hijo mayor, en ese entonces de 10 años de edad, porque él simplemente se negaba a tener una relación con ella. Años después ocurrió algo similar con su hija que, al cumplir siete, declaró que no quería verla, porque era la condición de su padre para recibir juguetes de Navidad y de cumpleaños.
“Todas las pruebas me las han tumbado; me han hecho pruebas psicológicas y estudios socioeconómicos, mientras que la contraparte se ha amparado y ha presentado a sus familiares como testigos”, en un largo ir y venir, de Jalisco a Chiapas, que se cuenta en 11 tomos de un expediente (951/2011) que parece no tener fin.
La Encuesta citada con anterioridad, hecha por la agencia Altermind, indica que las mujeres dedican una tercera parte de su jornada laboral a la atención de temas legales, con el desgaste emocional, físico y psicológico que implica, en procesos que duran de uno y hasta más de 10 años.
Además, informa que las autoridades alargan los procesos y bloquean el seguimiento de los juicios en el 48 por ciento de los casos, siempre a favor de los agresores, que generalmente (nueve de cada 10) cuentan con formas de evadir la justicia a través de influencias o el poder económico.
Para evitar que estos juicios sean tan engorrosos y largos, el Frente ha impulsado una iniciativa que ya se analiza en el Congreso de la Unión; piden reconocer la violencia vicaria e incluir mecanismos de protección en el catálogo de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia; con reformas subsecuentes en los códigos civiles, penales y procesales de cada entidad.
FRENTE NACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA VICARIA
1 de febrero de 2022: se llevó a cabo la primera encuesta nacional titulada Reconocimiento de la violencia vicaria en México, realizada por Altermind
71 preguntas a 205 mujeres sobrevivientes de este tipo de violencia
Previo a la separación de pareja, 45 por ciento sufría abuso, físico, económico y psicológico
88 por ciento recibió amenazas antes de la sustracción de los menores
En estados como Jalisco y Estado de México se han presentado iniciativas, que, si bien tienen una buena intención, requieren algunos ajustes desde la perspectiva de la víctima, que muestre que la violencia vicaria es el escalón arriba de otros tantos tipos de agresiones económicas, patrimoniales, físicas y psicológicas; y a la vez, la antesala del feminicidio y el infanticidio, destacó Mayté López, también cofundadora de la organización.
¿Qué tan grave es? España este delito es comparable con el homicidio porque las madres han referido que se sienten muertas en vida; y es el asesinato hacia la cotidianidad de los niños, que de pronto son sustraídos, escondidos y separados por completo de sus relaciones sociales y familiares. El dolor no cesa; las víctimas equiparan la situación que viven con una tortura, añadió López.
Estas reformas también deben incluir candados para que las escuelas públicas y privadas no se conviertan en cómplices de la sustracción, al entregar a los menores a sus padres, aun cuando estos han estado ausentes durante un largo tiempo y sin que medie una orden judicial, apuntó Mayte, cuyo caso es emblemático porque su agresor es Noé Castañón Ramírez, exsenador e hijo del exministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Noé Castañón León.
Al impulsar estas reformas, también quieren prevenir los feminicidios inducidos, pues muchas de las víctimas son destruidas emocionalmente al grado de intentar suicidarse, sobre todo aquellas que no cuentan con una red de apoyo y asistencia psicológica, dos factores fundamentales para la sobrevivencia de las mujeres que enfrentan este tipo de violencia, en un proceso de duelo en el que hay pánico, ansiedad y depresión.
“¡Uno pierde a los hijos! Primero te los secuestran y luego te asesinan a ti, te torturan a ti y a tus hijos; ellos crecen pensando que su mamá los odia y que no quiere estar con ellos. Nos asesinan en el momento en que dejas de existir para ellos”, compartió Cristina en una de sus últimas visitas a Chiapas, para dar seguimiento a su juicio.
Micaela Giacobone, Mayte López García, Elisa Celis y Cristina Liliana Fuentes Tovar son la voz de más de 600 madres que integran el Frente Nacional contra la Violencia Vicaria; pero no son el único colectivo, hay miles de mujeres en esta situación que no es un simple pleito de familia; se trata de violaciones a derechos humanos de niñas, niños y mujeres que van en aumento, ante los ojos cómplices del sistema judicial mexicano.
Forjadoras de los derechos de las mexicanas, descubridoras, artistas y comunistas, como Elvia Carrillo Puerto, luchadora y fundamento
Sara Lovera
SemMéxico, Cd. de México, 31 de marzo, 2022.- En el vestíbulo de la Cámara de Diputados, con ilustraciones de artistas mexicanas se instalaron 17 retratos, de 17 mujeres, algunas por ser las primeras en alguna actividad, otras por romper estereotipos y algunas fundamentales en la historia por la democracia y la justicia en México. Están sus imágenes para admirarse y conocer sobre ellas, enfrentadas a obstáculos, relegadas o consideradas menos, fueron primera gobernadora, primera diputada, primera arqueóloga o famosa chamana, del último siglo. Pero también algunas vivas y conocidas, rescatadas sus historias gracias a las historiadoras feministas en los últimos 40 años; mujeres que rompieron estereotipos y ocuparon un sitio en los congresos antes de los cambios constitucionales para el voto municipal y cien años antes que la paridad total, como el caso de Elvia Carrillo Puerto, una entre las tres primeras diputadas locales en Yucatán, pero, feminista quien luchó 25 años por el voto para la mitad de la población y organizó a las campesinas.
La exposición estará para verse y leerse, y cierra el calendario del mes de marzo que se propusieron las diputadas. En la exposición, ubicada en el vestíbulo principal del Palacio Legislativo de San Lázaro, están las imágenes y algunos pequeños letreros sobre cada una.
Está Elvia Carrillo Puerto, quien fue líder feminista y sufragista, electa como una de las primeras mujeres diputadas en la historia de nuestro país; Florinda Lazos León, revolucionaria, periodista, política, enfermera, maestra, sufragista y primera mujer en ocupar un lugar en el Congreso de Chiapas; Eulalia Guzmán, una de las primeras arqueólogas, pidió los derechos de las y los indígenas y descubrió los restos de Cuauhtémoc; Nahui Olin, una de las más espectaculares mujeres que rompieron los estereotipos en la década de los años 20, además pintora y poeta.
La chamana María Sabina, quien se erigió como la mujer que nos puede trasportar a un mundo mágico, no este real de crimen y pasiones. También está la imagen de Antonieta Rivas Mercado, actriz, mecenas, escritora, promotora cultural, defensora de los derechos de la mujer y activista política, y se convirtió en un icono en la cultura universal del siglo XX.
La pintora María Izquierdo, distinguida por pintora, por integrante de una escuela de grandes en el México revolucionario, además de exponer en el extranjero, sus obras son admiradas en todo el mundo; está también la actriz Dolores del Río, ícono del cine mexicano de los años 30, la primera latinoamericana en hacer cine en Hollywood; la fotógrafa Lola Álvarez Bravo, integrante de una generación de la gráfica realista y comprometida con la lucha contra la opresión y el desprecio clasistas, artista plástica. No podía faltar Frida Kahlo, que ha trascendido las fronteras del mundo y el tiempo, ícono de la mujer artista mexicana, capaz de romper los tabús y comprometida claramente con su visión política y su militancia. Expuesta al mundo en con su cuerpo y su alma.
Además, los retratos de la maestra y poeta Griselda Álvarez, nuestra primera Gobernadora, feminista, quién abrió la primera institución para atender en Colima la violencia contra las mujeres.
Y en un lugar especial la escritora y poeta, ensayista y maestra Rosario Castellanos, cuya pluma dejó testimonio de la comprensión de la condición de las mujeres mexicanas, del siglo XX; Está la primera diputada federal, la bajacaliforniana Aurora Jiménez, que llegó a la XLII Legislatura, en 1953, apenas se había conseguido el voto universal.
Y junto a ella Enriqueta Basilio, la primera en llevar la antorcha olímpica y encender el pebetero en los Juegos Olímpicos de 1968. Quién también incursionó en la política.
Además, se pueden observar los rostros de Tatiana Bilbao, quien se desempeñó como profesora en la Ibero, Harvard, Yale y otras universidades; Michelle Couttolenc, primera mexicana en ganar un Óscar en la categoría de mejor sonido; Alondra de la Parra, fundadora de la Orquesta Filarmónica de las Américas y la primera en dirigir la Orquesta Filarmónica de Queensland, Australia, y Frida Escobedo, primera mexicana comisionada para diseñar un pabellón del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.
Las diputadas explican:
La muestra reúne los retratos de 17 mujeres mexicanas que han destacado en ámbitos diversos como ciencia, artes y política; las obras fueron realizadas por jóvenes ilustradoras mexicanas. No dan sus nombres, ni las hacen visibles.
La diputada María Guadalupe Chavira de la Rosa (Morena), promotora de la exposición, dijo reconocer a las artistas que, a través de su creatividad, conocimiento y habilidades, quienes hicieron los retratos a algunas de las primeras mujeres mexicanas que han hecho historia en nuestro país y el mundo.
De Morena, la diputada Adriana Bustamante Castellanos externó que las niñas, adolescentes y mujeres mexicanas tienen que encontrar un espejo e inspiración en donde reflejar sus aspiraciones en la vida pública del país. “Las mujeres, cuando logran tener acceso a la educación, cambian su perspectiva de vida y transforman a México”.
La diputada Janicie Contreras García (Morena) comentó que es importante honrar a las mujeres que han luchado por la igualdad y los derechos de las mexicanas. También, dijo, “tenemos que enaltecer a las mexicanas que trabajan día a día por sacar delante a su familia, así como a las mujeres de la vida política que también son referentes”.
También de Morena, la diputada Aleida Alavez Ruiz destacó la importancia de visibilizar la gran pluralidad de ideas y pensamientos que han tenido las mujeres de todos los tiempos en el país. “Desde María Sabina, hasta Rosario Castellanos, porque hicieron conciencia sobre la necesidad de transitar hacia una sociedad distinta a favor de las mexicanas”.
Reconoce a mujeres pioneras en el arte, la ciencia y el deporte
La secretaria General de la Cámara de Diputados, Graciela Báez Ricárdez, comentó que esta exposición es el reconocimiento a algunas de las primeras mexicanas pioneras en la política, en el feminismo, en la arqueología, el arte, la ciencia y el deporte.
Presente en la inauguración la secretaria del Instituto de las Mujeres en la Ciudad de México Ingrid Gómez Zaracear, destacó a la iniciativa porque es importante darle voz y espacio a las colectivas que hacen arte y divulgan las expresiones de las mujeres a través de las imágenes, especialmente en esta Legislatura de la Paridad.
Presenta iniciativa de la bancada naranja por la igualdad y la no discriminación entre mujeres y hombres
“Cuando el mercado es femenino, se elevan los precios. La paradoja es que las mujeres somos quienes menores ingresos recibimos en México”
Libertad López
SemMéxico, Cd. de México, 31 de marzo, 2022.-Productos de consumo para el cuidado personal son más caros para las mujeres que para los hombres. Esa diferencia en precios puede llegar a ser hasta del 17 por ciento. Se basa en estereotipos y forma parte de la discriminación entre hombres y mujeres.
El sobre precio de productos –pueden ser otros no sólo los llamados de la “belleza”-paradójicamente, afecta a quienes menos ganan en salario o tienen trabajos menos calificados: las mujeres.
Por ello la senadora emecista Patricia Mercado Castro propuso reformar tres artículos de la Ley Federal de Protección al Consumidor para prohibir los sobreprecios de productos en razón de género, también llamados “impuestos sexistas” o “impuestos rosas”.
En la tribuna del Pleno de la Cámara de Senadores, la legisladora en nombre de la bancada naranja dijo que esta iniciativa busca contribuir a la lucha por la igualdad y la no discriminación entre mujeres y hombres; una mirada de los movimientos feministas, para terminar con injusticias que afectan a las mujeres de manera directa.
Explicó que esta diferencia de precios se ve particularmente en productos del cuidado personal; los precios diferenciados evidentemente se aplican en función de características basadas en estereotipos de género, vinculados a su presentación o empaque.
La senadora citó un ejercicio de “Quién es quién en los precios” realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en el año 2019 en el que se constató que la diferencia de precios entre los rastrillos para mujeres y hombres era hasta de un 17 por ciento, en la ropa interior de 15 por ciento, en máquinas de afeitar de 8 por ciento, y en tintes para el cabello de 8 por ciento.
“¿Por qué esta diferenciación de precios? Y la respuesta es porque están cargados de estereotipos. Es así que podemos demostrar que cuando el mercado es femenino se elevan los precios.
“La paradoja es que las mujeres, somos quienes menores ingresos recibimos en México. Desde la Bancada Naranja proponemos esta reforma para proteger a las personas consumidoras contra las prácticas y cláusulas discriminatorias y prohibir los incrementos de precios, a partir de criterios construidos por estereotipos”, subrayó.
La iniciativa de la Bancada Naranja reforma tres artículos de la citada ley para:
Definir los derechos de las personas consumidoras y la protección contra prácticas y cláusulas discriminatorias como principios básicos de las relaciones de consumo, así como la erradicación de los estereotipos en función de género, sexo u otros factores.
Dotar de atribuciones a la Profeco para aplicar medidas precautorias cuando se afecten estos derechos.
Prohibir los incrementos a precios o tarifas entre un producto y otro de similares características cuando la única diferencia entre ambos radique en criterios y atributos construidos a partir de estereotipos de género.
La iniciativa fue turnada a las comisiones de Economía y de Estudios Legislativos Segunda.
Una pérdida para las letras mexicanas desde las mujeres
Redacción SemMéxico/BillieParkerNoticias, Cd. de México, 30 de marzo, 2022.- El Pleno del Senado de la República guardó un minuto de silencio a la memoria de la poeta Dolores Castro Varela, quien falleció este miércoles y se distinguió como profesora en la Escuela de Bellas Artes de Veracruz y en la Escuela de Periodismo Carlos Septién.
La presidenta de la Mesa Directiva, Olga Sánchez Cordero, expresó la solidaridad de la Cámara de Senadores a la familia y amigos de la escritora de la generación de los 50. Sánchez Cordero destacó que Castro Varela recibió múltiples galardones en reconocimiento a su vasta obra literaria, y expuso que la senadora Gloria Sánchez Hernández solicitó guardar el minuto de silencio.
Además, fue profesora en la Escuela de Bellas Artes de Veracruz, de Cuernavaca y del Estado de México, así como en la Escuela de Periodismo Carlos Septién.
También recordaron a las trabajadoras del hogar
En la sesión de este día, la Mesa Directiva informó que hoy 30 de marzo se conmemora el “Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar”, por lo que a nombre de la asamblea reconoció a quienes se desempeñan esta digna ocupación.
“Su labor es encomiable y merecedora de todo nuestro respeto y apoyo. Felicidades a todas las trabajadoras del hogar.”
De ella, sus andanzas, sus homenajes y la geografía fue nuestra maestra
A los 98 años, murió antes de ir a dar una charla al CCH Naucalpan
Libertad López
SemMéxico, Cd. de México, 30 de marzo, 2022.- Poeta, ensayista, crítica literaria, periodista, guionista, la maestra Dolores Castro Varela murió este 30 de marzo a la edad de 98 años. Esta mañana debió acudir al CCH Naucalpan para dirigir unas palabras a las y los estudiantes Dueña de sus palabras, amiga, compañera, se mantenía activa y diligente, como siempre, seguía impartiendo sus talleres de poesía en la Escuela Carlos Septién y en su casa. La última obra publicada fue hace 7 años.
En nuestro aliento, memoria y corazón ella permanece entre nosotras, cercana a quienes hacemos periodismo feminista, maestra de algunas de nosotras en la escuela de periodismo Carlos Septién García. Fundadora de la única radio femenina en 1952. Cercana, tuvimos ocasión de narrar nuestros encuentros y sus homenajes desde hace más de dos décadas.
Tenía una clara convicción del papel de la mujer en la literatura, identificó cómo se las arrinconó, no vieron a las poetas y siempre reconoció que las mujeres, en el mundo de las letras tuvieron que luchar por ocupar un lugar y, a veces, aceptar los reconocimientos, tras décadas de trabajo. Sin sus aportes, no se entendería a las letras mexicanas.
Largo Camino
En una entrevista, con Candelaria Rodríguez Sosa, columnista de SemMéxico, habló de las mujeres, de su desigualdad… “el problema, es la sociedad en que vivimos”, hay que reconsiderar algunas cosas que se creía que eran fatales para las mujeres” Increíble que ahora la mujer tenga “que seguir defendiéndose porque no es cierto que estemos en unas condiciones óptimas”.
Siempre, explicó hubo lucha “desde Sor Juana Inés de la Cruz…porque la mujer estudiara. “Hace años. los filósofos sabían que una mujer puede…No se trata, de un “club de Tobi”, donde no se admitan mujeres… se trata de una forma de ser mujer, que sirva para la vida de todos, para su propia vida y para la vida de hombres y mujeres.
La primera vez –que se habló- de la liberación de las mujeres cuando fueron a estudiar para maestras.” …. salían de sus casas veían otra cosa, luego contribuyeron en mucho para la Revolución. Y después vino un cambio muy importante, mucha gente se fue para Estados Unidos, otra para la capital y vieron cosas nuevas.
“Todavía cuando yo estudié Leyes decían: hay dos clases de mujeres, las bonitas y las que estudian Leyes. El entrar una a las escuelas era un aullar de todos los muchachos, para que una se asustara y no volviera. Pero si volvía, ya la respetaban a una, ya no aullaban. Y luego, en esa época, las pocas que regresaban, yo no, pero sí muchas, se metían al baño porque les tenían miedo a los muchachos, que a cada rato mandan a las mujeres a la cocina. Fue una época difícil.
A Miriam Ruíz Mendoza, socia de Semlac, en 2003 le dijo en Bellas Artes: “La única propaganda válida tiene que ser carne de su carne.”
Es mismo año que recibió un homenaje en Tehuantepec, la jefa de redacción de SemMéxico, Soledad Jarquín Edgar la describió: “Se trata de una mujer de espíritu libre, con alegría de vivir y comprometida con las nuevas generaciones, capaz de construir un nuevo acervo, mujer ejemplo y dueña de sus palabras que comparte con el mundo”.
Y dijo de su escritura: “Dolores Castro Varela habló a través de sus poemas de su hermana, de la casa que la vio nacer y crecer en los primeros años en Zacatecas y del viejo Huisache, un árbol que entiende cuándo vivir y cuándo morir de sed en el desierto”.
Una pincelada de su vida
Integrante de lo que se definió como la nutrida Generación del 50, tuvo una gran amistad con la escritora Rosario Castellanos. Fue durante décadas maestra de muchas generaciones de periodistas y poetas; formó parte del grupo Ocho Poetas Mexicanos. Participó en la fundación de Radio Femenina (1953) impulsada por Radio Mil.
Su primer libro El corazón transfigurado (1949) y entre su obra más reciente destaca El corazón y los confines (2003) Acompañó a Rosario Castellanos en mil avatares. Nos acompañó o la acompañamos por la geografía mexicana, llena de reconocimientos.
De ella escribimos y dijimos. Nos llenamos de su generosidad y su visión sobre las y los humanos; su particular forma de escribir poesía; de enseñar y de conversar.
Dolores Castro Varela nació en la ciudad de Aguascalientes el 12 de abril de 1923. Cofundadora de Radio UNAM; colaboró en la dirección de Difusión Cultural de la Universidad y fue jefa de redacción en la revista Poesía de América. También condujo el programa Poetas de México en el Canal 11.
Entre todas sus muestras de reconocimiento y cariño por sus contribuciones a la vida cultural del país, apenas en abril de 2021, recibió un homenaje virtual en el que agradeció el festejo y el “interés profundo” de su auditorio, por el que se sintió “muy acompañada”.
Fue Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de Lingüística y Literatura, cuando lo recibió leyó entonces su poema No sé por qué le asusta el movimiento con los versos: «Por temor de morir se finge muerta/ o dormida. // Y no sé si al calor de tanta muerte/ fingida, / algún día resista/ muy quieta, muy despierta, muy viva”. Fue una de las voces líricas más entrañables de México.
La recordamos sencilla, pero “enemiga de las concesiones”. Siempre buscó con su poética decir “algo que valga la pena y de la forma más clara, evitando el rebuscamiento y las palabras de adorno”.
Entre 2003 y 2009, del equipo de SemMéxico Miriam Ruíz Mendoza, Soledad Jarquín Edgar y Candelaria Rodríguez Sosa, contaron estos encuentros con quien le enseñó literatura a Sara Lovera.
Recibe el Palacio de Bellas Artes a Dolores Castro Varela Miriam Ruiz 10 abril, 2003 El gremio literario de México rindió un homenaje a la octogenaria escritora Dolores Castro Varela en el Palacio de Bellas Artes, máxima casa de las artes en el país.
Cabeza blanca, cuerpo recio y atenta mirada, caracterizan a la homenajeada que cumple 80 años el próximo sábado 12 de abril. “El homenaje no es para mí”, dijo “sino para una mujer que escribió poesía. Si además recibo la amistad de tanta gente…” hizo una pausa “…solamente porque no soy viejita llorona, no lloro.”
Con esas palabras culminó la tarde del jueves el homenaje que le rindieron escritoras y escritores del Instituto Nacional de Bellas Artes y la Sociedad General de Escritores de México (Sogem) a la mujer nacida en Aguascalientes que escribió El Corazón Transfigurado en Busca de la Unidad Perfecta.
Su escritura, aseguró en la mesa redonda su alumna, la poeta Coral Bracho, siempre está tamizada por la ternura, así hable de la infancia, de la muerte o el dolor. Con ternura se acerca a todo.
En tanto que otra de sus alumnas, invitada a la mesa, Marianne Tousaint “la más indisciplinada de todas”, recordó que su mentora no cayó en el grito ni en la propaganda falsificada.
CARNE DE SU CARNE
“La única propaganda válida—parafraseó a su maestra- tiene que ser carne de su carne.” Dolores Castro Varela, periodista en los cincuenta en Radio Femenina bajo el ala de Margarita Michelena y conductora de un programa de poesía con Alejandro Avilés en Canal Once, también colaboró en El Televidente, de Canal 13. Estos últimos le permitieron sacar adelante a sus siete hijos cuando enviudó, refiere en el libro Mujeres Mexicanas del siglo XX.
“Siempre tuve una inclinación especial por la poesía”, indica en la obra. “No me atrevía a escribir en serio por el temor a que mi papá se burlara de mis trabajos. Fue hasta que cumplí 15 años cuando me armé de valor y trabajé sobre temas desconocidos a mi edad, como la muerte y la vejez, que consideraba más profundos”, dijo.
Así surgieron con el tiempo libros de poesía como El Corazón Transfigurado (1949), Dos Nocturnos (1950), La Tierra Está Sonando (1959), Cantares de Vela (1960), Soles (1977). Y también Evocación y Poesía; Rosario Castellanos, El Verso, la Palabra y el Recuerdo. las novelas como La Ciudad y el Viento.
Con un emotivo homenaje en Tehuantepec, Oaxaca, iniciaron el pasado 16 de marzo los reconocimientos para la maestra Dolores Castro, que seguirán por Aguascalientes, Oaxaca y la ciudad de México, con escala obligada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, el 30 de abril.
Inician en Oaxaca homenajes a Dolores Castro Varela Soledad Jarquín Edgar 17 marzo, 2003 Con un emotivo homenaje iniciaron esta semana en esta comunidad istmeña una serie de reconocimientos para la maestra Castro Varela, al celebrarse este año el 80 aniversario de su natalicio, en el marco de la Semana Cultural “Por las Mujeres…”
Muy lejos de la tierra que la vio nacer, la maestra de muy diversas generaciones de poetas y periodistas, recibió este fin de semana un reconocimiento en el municipio de Tehuantepec, por su trabajo literario y su contribución a las letras mexicanas en las que siempre ha reflejado problemáticas humanas y los acontecimientos del corazón y la razón.
Con su voz clara y fortaleza física, Dolores Castro Varela caminó por las calles de esta ciudad de casas blancas y tejas rojas, que contrastan con la alegría de los huipiles multicolores de las mujeres, hasta llegar al DIF Tehuantepec, que la esperaba adornado con papel picado y el correr de la gente para ultimar los detalles.
La presidenta del DIF Tehuantepec, Georgina Meneses García, se refirió al trabajo realizado por la poeta nacida en Aguascalientes en 1923, y quien como pocas mujeres de su tiempo estudió la licenciatura en Derecho y la maestría en Letras en la Universidad Nacional.
Además, Dolores Castro Varela realizó estudios de Estilística e Historia del Arte en la Universidad de Madrid; de Lingüística y Literatura en la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior, y de Radio en el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa.
Meneses García, quien junto con el alcalde tehuantepecano Martín Vásquez Villalobos, entregó reconocimientos a otras mujeres de la región, afirmó que la maestra Dolores Castro Varela es ejemplo para las mujeres del mundo.
Mujer ejemplo dueña de sus palabras
Se trata de una mujer de espíritu libre, con alegría de vivir y comprometida con las nuevas generaciones, capaz de construir un nuevo acervo, mujer ejemplo y dueña de sus palabras que comparte con el mundo.
La presidenta del DIF resaltó la fortaleza de Dolores Castro Varela, quien a sus 80 años puede hacer un largo recuento de su vida, de los obstáculos vencidos, para acuñar profundidad y sabiduría a cada uno de sus escritos.
En el patio de la vieja casona, ahora restaurada, Dolores Castro Varela habló a través de sus poemas de su hermana, de la casa que la vio nacer y crecer en los primeros años en Zacatecas y del viejo Huisache, un árbol que entiende cuándo vivir y cuándo morir de sed en el desierto.
Dolores Castro Varela es autora de diversas publicaciones como Evocación y Poesía; Rosario Castellanos, El Verso, la Palabra y el Recuerdo.
También ha escrito Novelas como La Ciudad y el Viento; y libros de poesía como El Corazón Transfigurado, Dos Nocturnos, La Tierra Está Sonando, Cantares de Vela, Soles, Sonar en el Silencio y algunas obras de teatro en colaboración con Efrén Hernández, Rosario Castellanos y Marco Antonio Millán: Dichas y Desdichas de Nicolás Méndez.
En su libro No es el Amor el Vuelo, una antología poética, se dice que la maestra Castro Varela pertenece a una de las más nutridas generaciones de escritores que haya tenido México durante el siglo XX, los cuales se empezaron a escribir en los 50 pero que nacieron en la década de los años 20.
A esta novelista y poeta mexicana se le ha caracterizado como una “devota de la sencillez, pero enemiga de las concesiones”, Su poesía es difícil en tanto que no desea perdurar en la memoria, mediante el efecto de sonoridad sino por la creación de una imagen…
El reto primero fue certificar, a través del verso, la intensidad de aquellos momentos en que el contacto con cosas mínimas despierta el asombro y dar fe de ello, pero con la conciencia plena de que tales emociones no se transmiten a través del lenguaje sino a pesar de él.
Después emocionada, escuchó a la juchiteca Marina Meneses la traducción al zapoteco de uno de sus poemas, caminó en el mercado para comprar su huipil y su “rabona” de color naranja y observó en el mar “las maravillosas cosas que nos da la vida”.
Reconocimiento a Mujeres En este homenaje se entregaron reconocimientos a la pintora oaxaqueña Justina Fuentes, a la enfermera militar Fernanda Sánchez Márquez y la periodista Sara Lovera. En el mismo acto fue reconocidas Fernanda Sánchez Márquez, enfermera militar y conocida en Tehuantepec como “la Coronela”, por romper con la costumbre de hacer lo mismo de siempre.
Dolores Castro Varela, un recuerdo para su amiga Rosario Castellanos Candelaria Rodríguez/Corresponsal, 25 marzo, 2009
Dolores Castro Varela, escritora y compañera de estudios universitarios de Rosario Castellanos, es considerada como una de las autoras más reconocidas de la literatura mexicana.
Recientemente presentó la antología poética, “Mujer Siempre y hasta el fin” de Rosario Castellanos, en el auditorio del Centro Cultural “Jaime Sabines”, motivo por el cual se realizó una cena, en la que platicamos con ella, en exclusiva para y nos deleitó en su maravillosa lucidez, a sus 85 años.
Nos dijo Dolores Castro Varela que es muy importante celebrar cada año, durante marzo, a las mujeres, particularmente en el Día Internacional de la Mujer, porque “realmente las virtudes de la mujer se encontraban muy escondidas, hasta ahora que se están viendo las virtudes de una madre que acompañe, que eduque, saben muy bien lo que una mujer vale”.
No quiere decir, dice la escritora, que todas las mujeres se dediquen a ser madres, pero sí quiere decir que ese periodo, que es breve, tiene que cumplirlo con la ayuda de todos, porque ahora ella es parte importante de la economía de la casa y no porque quiera, sino porque así tiene que ser.
No es la mujer, afirma, la que ha puesto ese problema, es la sociedad en que vivimos. Creo, dice, que hay que reconsiderar algunas cosas que se creía que eran fatales para las mujeres, y entre ellas la ayuda mutua. “Es horrible que se pierda de vista la solidaridad de las mujeres para con las mujeres, con las y los niños y los hombres mismos”.
Ahora la mujer tiene que seguir defendiéndose porque no es cierto que estemos en unas condiciones óptimas, considera la escritora. Todavía hay muchas golpeadas, muchas mujeres que no pueden estudiar. Y todavía, a pesar de todos los años transcurridos, si en una familia hay un hombre y tres mujeres, es al hombre a quien se le facilita a que salga adelante. No ha quedado atrás la idea de que el hombre es el proveedor, pero tampoco se destaca que son muchas las mujeres que son las únicas proveedoras de la casa.
Una lucha desde Sor Juana
Se ha luchado mucho, recuerda Dolores, desde Sor Juana Inés de la Cruz, por ejemplo. Se luchó porque la mujer estudiara. Yo creo que, como lo afirman las Naciones Unidas, que educar a una mujer es educar a todo un grupo. Por eso la labor de Rosario Castellanos fue importantísima.
Dolores Castro Varela nació en Aguascalientes en 1923, estudió la licenciatura en Derecho y la maestría en Literatura Española en la Universidad Nacional Autónoma de México, así como Estilística e Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid. Visitó Chiapas, en el marco de los eventos que se realizan para conmemorar el X aniversario del fallecimiento del poeta Jaime Sabines y a 83 años del nacimiento.
Hace años, dice la escritora, los filósofos sabían que una mujer puede. Si bien es cierto que tenía que cumplir con lo que se ha comprometido, con la maternidad, pero cuánto dura la maternidad, dura poco y por otra parte una mujer o un hombre jamás se puede perdonar de no haber seguido creciendo, de haber seguido capacitándose, pensando, tratando de resolver a la vez su vida, y también bastante la vida de quienes lo rodea.
No se trata, dice la escritora, de un “club de Tobi”, de que no se admitan mujeres o de que no se admitan hombres, se trata de una forma de ser mujer, que sirva para la vida de todos, para su propia vida y para la vida de hombres y mujeres.
— ¿Cómo fue su vida en la lucha por ser mujer, para que se respetarán sus derechos y cómo los ve ahora? — Me tocó ver de cerca, en Zacatecas, cómo vivían esas pobres mujeres arrimadas, a la hermana o a la familia del cuñado, había una de ellas que decía: ‘mira, ven a ver cómo tengo mi roperito, un roperito chiquitito, por fortuna los días de mi Santo me da mi sobrino Pedro dinero con el que compro mis jabones’. Es una miseria tan grande, porque además eran mujeres con un sentido de dignidad muy estricto, y no eran familias tan pobres, eran clase media, pero las arrimadas ¡ay!, cómo sufrían.
“Por otra parte, si no se casaba una muchacha después de los 25 años, era quedada, no tenía ninguna relación de socialización, porque en los bailes no la sacaban a bailar, porque las parejas que reunían la excluían y no podía hacer nada, ni estudiar ni trabajar, era horrible.
“Mi abuelita sabía leer bien, pero no sabía escribir bien. Decía ‘hay hija si a mí no me daban permiso de aprender a leer y escribir, porque era para cartearme con el novio’. Y por eso, ella no aprendió bien a escribir.
“Mi mamá, al ver eso, tomo una carrera comercial, empezó a trabajar cuando alguna mujer trabajaba y a nosotras nos decía ‘ustedes tienen que estudiar porque hay la llamada libertad que está pintada y bonita, para hacer libre se necesita estudiar y trabajar’. Entonces veíamos que se ponía a planchar la ropa, a hacer la comida, a ver cómo ajustaba el gasto, realmente para ella no fue una vida muy justa, porque tenía capacidad para más.
“Entonces, en el curso de mi vida he visto…, bueno me tocó ya después la Revolución, la Guerra Cristera, pero todavía oíamos mucho hablar de la Revolución y parece que la primera vez de la liberación de las mujeres que fueron a estudiar para maestras. Estudiaron para maestras, salían de sus casas veían otra cosa, luego contribuyeron en mucho para la Revolución. Y después vino un cambio muy importante, mucha gente se fue para Estados Unidos, otra para la capital y vieron cosas nuevas.
“Hay una novela de Agustín Yánez, que se llama “Al filo del Agua” donde se ve eso, poquito antes de la Revolución, y como había una muchacha que había ido a Estados Unidos y venía en una situación totalmente distinta y ella se sentía libre y las muchachas del pueblo apenas podían apreciar que había habido una orquesta una noche, y decían, qué bonito anoche, porque era lo único que sucedía que no fuera cotidiano. Entonces después de la Revolución cambió mucho.
“Todavía cuando yo estudié Leyes decían: hay dos clases de mujeres, las bonitas y las que estudian Leyes. El entrar una a las escuelas era un aullar de todos los muchachos, para que una se asustara y no volviera. Pero si volvía, ya la respetaban a una, ya no aullaban. Y luego, en esa época, las pocas que regresaban, yo no, pero sí muchas, se metían al baño porque les tenían miedo a los muchachos, que a cada rato mandan a las mujeres a la cocina. Fue una época difícil.
La revista América y las escritoras
“Que esperanzas, dice, que una mujer entrara a una revista literaria, fue hasta después que se fundó la revista América de la Secretaria de Educación Pública, donde debieron dar apertura a cualquier texto y ahí comenzamos a escribir Rosario, muchísimas mujeres, y yo. Bueno no tanto, porque en aquella época no había tantas que escribiéramos: estaban Concha Urquiza, Emma Godoy, Margarita Michelena.
“Y luego nosotras que tomábamos una vocación en serio, como Concha Urquiza, Rosario Castellanos, Enriqueta Ochoa y yo. Por ejemplo, Margarita Michelena, era periodista, y poeta, y ella tenía muchas necesidades de socialización, era buena, se llevaba muy bien con los profesores, entonces tomaba en serio su vocación.
“Quien toma más en serio su vocación era Rosario Castellanos, al grado de decir, ‘Yo no me caso o yo me voy de monja’. No la quisieron en el convento, porque eran las del Opus. Por fortuna, Rosario los odiaba. Y tomaba muy, muy en serio, me decía ’hay que ser como Gabriela Mistral, que nunca se casó, que nunca tuvo un hijo’. Ahora se sabe que sí tuvo un hijo, ahora ya de muerta.
“Yo le decía ‘no, Rosario, a mí me gusta mucho, así que, si quieres seguir tu vocación, pero no a costa de todos, pues no’. Y finalmente Rosario dijo, en una carta, que ya había probado todo, pero lo que no soportaba ya, era la soledad…”.
Rosario Castellanos recibió el Premio Chiapas en 1958 y fue la primera mujer que obtuvo este reconocimiento; incursionó con éxito en la poesía, en el cuento, en la novela, en el teatro y en el ensayo, y supo traducir en algunas de sus obras ambientes culturales de la provincia chiapaneca, a la que amó profundamente, asumiendo siempre un firme compromiso social a favor de los pueblos indios, a quienes sirvió en los años en que colaboró en el Instituto Nacional Indigenista en Chiapas.
La Colección Premio Chiapas es una colección de libros dedicado a los galardonados con el Premio Chiapas, máxima distinción que se otorga en el estado a los ciudadanos que, con su trabajo artístico, científico y cultural, enaltecen los valores de esta tierra.
La Poeta Dolores Castro Varela fue homenajeada en la Universidad de Colima Fragmento de una nota informativa/Semlac Estudiantes de quinto semestre de la licenciatura en letras hispanoamericanas de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima, realizaron un homenaje a la novelista y poeta mexicana Dolores Castro Varela, originaria de Aguascalientes, en su visita Colima en 2005.
Reunidos en el auditorio del plantel, estudiantes que se inclinan por la literatura acompañaron a la poeta durante su paso por Colima, en un recorrido que realiza gracias al apoyo de la U de C y el gobierno del estado, a través de la Secretaría de Cultura.
Dolores Castro Varela, con 82 años de edad nunca negados por ella, habló de la intención de los que escriben y los que hacen poesía: “nos dedicamos a develar esto que es la vida, en la teoría literaria nos dicen que la literatura es ficción, que lo contrario de ficción no es verdad sino la realidad-informe, que es la que los poetas tratamos de ordenar, de conformar, de entender”.
Con un mensaje breve sobre la vida, su vida, el amor y su misión, la creadora o dijo que la poesía sólo le ha dado satisfacciones, como la satisfacción de ver la realidad con unos ojos, “y uno debe ser valiente para contemplarla”. Isaura Escobar y Cristóbal Barreto transformaron su lectura de la obra de la poeta en una interpretación personal.
La joven, que al igual que su compañero son estudiantes de letras hispanoamericanas, retomó con sus palabras el poema Qué es lo vivido (1980), y con pausas entre los fragmentos para hacer ella su aportación lírica a sus sensaciones al leer los textos de Dolores. Por su parte, Cristóbal Barreto dedicó el formato electromagnético para hacer un video experimental de su interpretación del poema La tierra está sonando (1959), con tomas monocromáticas y efectos audiovisuales.
Dolores Castro Varela dio lectura al poema que dedicó a su esposo cuando murió, Elegía.
Su vida curricular
Dolores Castro Varela fue compañera del poeta y escritor Javier Peñaloza. Esta mañana Patria Peñaloza, su hija, dijo estar segura que se fue plena y con una vida feliz rodeada de sus hijos, nietos y bisnietos. Sus restos serán velados en la funeraria Gayosso.
Dolores Castro Varela estudió Derecho y la Maestría en Letras Modernas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Estilística e Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid, Lingüística y Literatura en la ANUIES y Radio en el Instituto Latinoamericano de Comunicación.
Fue una profesora de las escuelas de Bellas Artes de Veracruz, Cuernavaca, Estado de México y la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, además de ser fundadora de Radio UNAM.
La acreditaron con el Premio Nacional de Poesía de Mazatlán en 1980, Premio Nacional de Ciencias y Artes en Literatura y Lingüística en 2014, además de recibir la Medalla José Emilio Pacheco en 2016 por su trayectoria, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura le rindió homenaje en 2008 por sus 85 años de vida.
En 2019, la poeta Dolores Castro Varela aguascalentense, fue homenajeada en el Palacio de Bellas Artes en el marco del programa «Cinco Semanas de Poesía».
Perteneció al grupo conocido como de los ocho, junto con Rosario Castellanos, Efrén Hernández, Javier Peñalosa, Octavio Novaro, Roberto Cabral, Honorato Ignacio Magaloni y Alejandro Avilés, Dolores Castro Varela realizó estudios de Estilística e Historia del Arte en la Universidad de Madrid; de Lingüística y Literatura en la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior, y de Radio en el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa.
Dolores Castro Varela es autora de diversas publicaciones como Evocación y Poesía; Rosario Castellanos, El Verso, La Palabra y El Recuerdo.
También escribió escrito novelas como La Ciudad y el Viento; libros de poesía como El Corazón Transfigurado, Dos Nocturnos, La Tierra Está Sonando, Cantares de Vela, Soles, Sonar en el Silencio y algunas obras de teatro en colaboración con Efrén Hernández, Rosario Castellanos y Marco Antonio Millán.
Dolores Castro Varela se inició como correctora de estilo, fue escritora, productora de programas de radio y conductora de un programa de poesía con Alejandro Avilés en Canal Once, también colaboró en El Televidente, de Canal 13. Escribió para la revista América, fue jefa de redacción de las revistas Barco de Papel y Poesía de América.
La Obra Poesía: El corazón transfigurado, 1949; Dos nocturnos, 1952; Siete poemas, 1952; La tierra está sonando, 1959; Cantares de vela, 1960; Soles, 1977; Qué es lo vivido, 1980; Las palabras, 1990; Poemas inéditos, 1990; No es el amor el vuelo, 1992; Tornasol, 1997; Sonar en el silencio, 2000; Oleajes, 2003; Íntimos huéspedes, 2004; Algo le duele al aire, 2011; Viento quebrado, poesía reunida, 2011; El corazón transfigurado; Sombra domesticada, 2013; Pozo de Luz, 2013; Algo le duele al aire, 2015.
Novela: La ciudad y el viento, 1962.
Ensayo: Dimensión de la lengua en su función creativa, emotiva y esencial, 1989.
Antologías: Obras completas, 1991; Antología poética en francés, 2003; A mitad de un suspiro, 2008; La vida perdurable, antología poética 2009.
Presenta Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México el Violentómetro
Salvador Guerrero Chiprés llama a casi 2 millones de trabajadoras mostrar los grados de abuso a las que las somete
Manuel Cosme e Información oficial
SemMéxico/El Sol de México, Cd. de México, 30 de marzo, 2022.- De los 80 años de vida que tiene, Carmen, una trabajadora del hogar, ha dedicado 60 a realizar esa actividad y, a pesar de ser una adulta mayor, es sometida por sus empleadores a labores severas diarias, le prohibieron ir a su pueblo y vive en condiciones insalubres, porque donde descansa escasamente es una bodega sin luz ni ventilación.
Esa situación es parte de los testimonios que recabados por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la Ciudad de México de los 20 reportes recibidos, en los cuales las víctimas denuncian discriminación, violencia, privación de la libertad, embarazos por abuso de poder y confinamiento obligatorio por pandemia, más allá de lo recomendado por las autoridades de salud, lo cual en unos casos puede ser trata de personas y explotación laboral.
Salvador Guerrero Chiprés, presidente del organismo, dio a conocer esos datos, del “Reporte Trabajadoras del Hogar, Violencia y Riesgo de Trata”, a propósito de que este miércoles es el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar y reconoció que hay una enorme cifra negra gigantesca por este abuso laboral.
Adelantó que en el caso de Carmen se plantea abrir una carpeta de Investigación ante el Ministerio Público, precisó que lo narrado le fue contado por una sobrina de la empleada con quien ha podido mantener una comunicación esporádica, y que también, aseguró, la víctima es maltratada, que a raíz de la pandemia sus empleadores le prohibieron ir a su pueblo en Michoacán, como lo hacía cada mes, y tampoco la dejan usar celular.
Explicó que la explotación laboral a la que son sometidas las personas trabajadoras del hogar no es denunciada, porque ignoran sus derechos, temen quedarse sin empleo, y solas, ya que la mayoría presta sus servicios en ciudades donde no residen familiares.
El 91 por ciento de quienes se dedican a esa actividad son mujeres, la edad promedio nacional es de 35 años, mientras que en la Ciudad de México es de 36 años de edad; 28 por ciento es de origen indígena, 69 por ciento carece de prestaciones labores, 98 por ciento no tiene un contrato por escrito, y una de cada cinco ha sido maltratada por sus patrones.
“Ante la negativa de algunas patronas y patrones a reconocer los derechos de las Personas Trabajadoras del Hogar, las mantienen sin contratos sin prestaciones, sin descanso y a veces sin salarios, condiciones equiparadas con la Trata de Personas”, consideró Guerrero Chiprés.
Presentó un Violentómetro para retratar los grados de agresiones cometidas por empleadores, a partir de los reportes recibidos por dicho consejo, por ejemplo, nombres despectivos (chacha, sirvienta, criada, gata), bromas racistas o clasistas, chantajes, manipulación, las ignoran, culpan, descalifican, ridiculizan, humillan, intimidan, les gritan o usan lenguaje ofensivo, prohíben entradas y salidas, ir al baño y destruyen sus artículos personales.
También, reciben insinuaciones sexuales, manoseos, trata, son violadas, golpeadas, empujadas, cacheteadas, pateadas, encerradas, aisladas, no les permitir el acceso a Internet, o hacer llamadas; viven en condiciones insalubres, les quitan documentos personales, viven sin atención médica, trabajan mucho tiempo, adultos mayores son obligados a trabajar.
Sobre los salarios que reciben, el presidente del Consejo informó que sabe por las trabajadoras del hogar que en la capital los salarios son de ocho mil pesos mensuales, mientras que en los estados es de cuatro a seis mil pesos.
De esta situación, no se escapan los menores de edad porque algunas empleadas domésticas empiezan a realizar sus tareas a los 14 años de edad, pero la frecuencia de niños y niñas es de uno por 50.
También dijo que tras una violación en el domicilio donde presta sus servicios, la trabajadora queda embarazada y su hijo eventualmente es incorporado a la estructura de explotación laboral.
Por qué un Violentómetro
Por otra parte, Guerrero Chiprés, afirmó que ante esta realidad hoy “debemos contribuir a transformarla, para erradicar la explotación laboral, de éstas más de 2 millones de personas”.
Y fue cuando comparó que estas trabajadoras se ponen en riesgo de ser víctimas de Trata de Personas en las modalidades de explotación laboral y servidumbre.
La presentación del Violéntometro –originalmente creado por el Instituto Politécnico Nacional- ocurrió en el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, que se celebra este miércoles 30 de marzo, y también dio a conocer el reporte elaborado por el Consejo Ciudadano titulado “Trabajadoras del Hogar, Violencia y Riesgo de Trata”, en el cual revela historias, como la de Carmen, que plasman esta realidad y busca visibilizar los abusos en contra de este sector de la población trabajadora.
Para visibilizar que las TH son sujetas de derechos y hacer conciencia sobre las formas de violencia que se manifiestan en sus espacios de trabajo, el Consejo creó el Violentómetro, con la finalidad de que ellas la detecten, conozcan sus derechos y denuncien.
Es una herramienta donde se definen diferentes grados de violencia y discriminación, desde los más sutiles hasta los más agresivos, alguno de ellos: falta de contrato, nombres despectivos, controlar, insinuaciones sexuales, golpear, encerrar, aislar, violar, embarazo por abuso de poder y esclavitud moderna.
Las personas trabajadoras del hogar, de acuerdo con datos del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México, son originarias, principalmente, del Estado de México, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Hidalgo, Michoacán, Chiapas, Tlaxcala, Guerrero, Guanajuato, Durango, Querétaro, Jalisco y Tamaulipas. Y de acuerdo al INEGI el 90.6 % de las PTH son mujeres.
“El miedo, la amenaza, condicionar los accesos a la vivienda y servicios y, ahora, la privación de la libertad por miedo a que se contagien de Covid forman parte de los mecanismos que los empleadores utilizan, y que son propios del delito de Trata de Persona”, señaló Guerrero Chiprés.
El Consejo Ciudadano cuenta con atención gratuita 24/7 para denunciar el abuso y maltrato en la CDMX a través de la Línea de Seguridad y Chat de Confianza 55 5533-533, y la Línea y Chat Nacional contra la Trata de Personas, 800 5533 000, donde se atiende también en cuatro lenguas: náhuatl, chinanteco, mazateco y triqui. También de manera presencial en sus cuatro sedes de las alcaldías, Cuauhtémoc, Azcapotzalco, Benito Juárez e Iztapalapa.
Hablan las protagonistas integrantes del Sindicato Nacional y expresan sus sentimientos
Todavía no tienen acceso pleno a sus derechos, la patronal lo desconoce y no hay medios para hacer efectiva la Ley Federal del Trabajo
El SINACTRAHO inicia la campaña “Son derechos no privilegios” para difundir derechos laborales y reproductivos
Elda Montiel
SemMéxico, Cd. de México, 30 de marzo 2022.- Son importantes los avances logrados en las reformas a la Ley General del Trabajo y del Seguro Social que reconocieron derechos laborales para las trabajadoras del hogar.
Sin embargo, no se traducen en el día a día, no hay contratos firmados, la mayoría no tienen acceso a vacaciones, ni seguridad social y si deciden embarazarse corren el riesgo de quedar sin trabajo, expuso Norma Palacios Trabamala integrante de la secretaria colegiada del Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO).
Lo dijo en la presentación digital del Informe “Promesas sin cumplir: derechos reproductivos y laborales de las trabajadoras del hogar en México 2021” elaborado por el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) y el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).
Norma Palacios refirió que la obligatoriedad aprobada el pasado 16 de marzo para que las trabajadoras del hogar sean registradas ante el IMSS todavía no se traduce en la práctica, pero reconoció que ya se habla de jornada, contratos, pero todavía no se tiene acceso a ninguna protección o prestación.
Sabemos, dijo, que se han hecho esfuerzos, pero todavía son insuficientes. Por la pandemia muchas trabajadoras del hogar dejaron de estar de “planta” y ahora son de “entrada por salida”. Tienen menos días de trabajo, por lo cual el salario de 5 mil 627 fijado por el IMSS para la afiliación, no es accesible.
“Si una compañera puede ser mamá tienen que pensarlo dos veces, porque sabe que va a ser despedida y no va a contar con licencia de maternidad, acceso a servicios médicos, y tiene que pagar servicios privados, más guardería”.
Por su parte, María Isidra Llanos Moreno del Sindicato, destacó que es muy importante avanzar para obtener una mejor calidad de vida para dejar de tener miedo si quieren ser madres porque carecen de las condiciones adecuadas y/o si ya lo son, para que no se queden a cargo de las hijas o hijos mayores o de otros familiares.
Norma Palacios celebró que exista un Informe como el presentado por GIRE e ILSB y que es muy importante darlo a conocer a nivel nacional para que las trabajadoras del hogar entiendan su situación económica y social. También dijo que están tomando un curso de capacitación sobre las reformas por parte del sindicato. Refirió que saben que el cambio va a ser muy lento.
Mientras que Gabriela Noemi Segura de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) destaco que el Informe da cuenta del gran trabajo organizativo que han tenido las trabajadoras del hogar por superar las grandes carencias que tienen desde educación, salud, derechos laborales por un trabajo que no ha sido reconocido.
Sin embargo, hizo énfasis en que “no basta el trabajo organizativo de las mujeres” es responsabilidad del Estado que tengan acceso a la seguridad social, armonizar las leyes, que las instituciones hagan lo que tienen que hacer en el marco constitucional. Además de una gran promoción y difusión de los derechos de las trabajadoras del hogar.
41 mil 373 trabajadoras afiliadas al Seguro Social
La directora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB), Friné Salguero, explicó que el estudio lo elaboraron en 2021 reveló que “todavía falta mucho camino por recorrer para que los derechos reproductivos y laborales de las trabajadoras del hogar sean una realidad”.
Precisó que de las aproximadamente 2.2 millones de trabajadoras del hogar, hasta diciembre del 2021 se habían afiliado al IMSS sólo entre 33 mil y 41 mil 373 trabajadoras del hogar, -el IMSS no especifica-, por lo que 9 de cada 10 trabajadoras del hogar no están afiliadas y por lo tanto no pueden- contar con días de descanso, vacaciones, licencias por maternidad y estancias infantiles.
Explicó Salguero, que resulta preocupante al considerar que 86 por ciento de estas trabajadoras está en edad reproductiva, con un promedio de uno hasta cinco hijas e hijos cada uno.
Por su parte, la coordinadora de investigación en el Grupo de Información y Reproducción Elegida (GIRE), Verónica Esparza, explicó que si bien las trabajadoras del hogar organizadas han logrado en estos años importantes modificaciones al marco legal (como su reconocimiento en la Ley Federal del Trabajo, la Ley del Seguro Social, la ratificación del Convenio 189 o la instauración del Programa Piloto para su incorporación al IMSS), el trabajo del hogar sigue siendo un trabajo poco valorado, mal remunerado y con importantes brechas de género y discriminación.
Para Ana Carolina Maldonado Pacheco, Directora para la Igualdad de las Mujeres y Hombres en la vida Económica del Instituto Nacional de las Mujeres, (INMUJERES) uno de los aspectos más interesantes del informe es que abre la puerta para otros derechos que se habían dejado fuera de la conversación como son los derechos sexuales y reproductivos y como esta decisión de ser madre se tienen que tomar desde el empleo y no desde la libertad, lo que deja ver lo desprotegidas que están las trabajadoras del hogar.
Nicole Jaimes Morán de la Comisión de Derechos humanos de la Ciudad de México(CDHCDMX) también hizo énfasis en que los derechos laborales abren paso para los derechos reproductivos, y los testimonios visibilizan las discriminaciones y violencias que viven las trabajadoras del hogar.
Pedro Maldonado Tapia de la secretaria del Trabajo y Previsión Social destaco que el informe presenta una visión innovadora, una panorámica muy completa donde se puede conocer la parte legal, sociodemográfica, actualizada de las dinámicas y tendencias de este grupo laboral.
Durante la presentación se lanzó la campaña “Son derechos no privilegios” con la proyección de un video que recuerda que las trabajadoras del hogar afiliadas tienen derechos a licencias de maternidad, a que sus hijas e hijos tengan guardería, a periodos de lactancia, prohibición del despido si están embarazadas.
99 de cada 100 trabajadoras del hogar trabajan sin contrato: INEGI
El 58 por ciento apenas alcanza un salario mínimo mensual
Micaela Márquez
SemMéxico, Cd. de México, 30 de marzo de 2022.- De la población económicamente activa de 15 años o más del país, 2.3 millones se ocupan en el trabajo doméstico remunerado, de las cuales 88 por ciento son mujeres y 12 por ciento hombres. Es decir, que 1.8 millones de mujeres se dedican a quehaceres de limpieza y otras actividades complementarias.
En el marco del Día Internacional de las trabajadoras del Hogar, este 30 de marzo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ofrece información estadística sobre las trabajadoras domésticas remuneradas de acuerdo al cuarto trimestre del 2021 de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), 4T 2021
La principal actividad es la realización de quehaceres de limpieza y otras actividades que ocupa al 86 por ciento de las trabajadoras del hogar, y como segunda actividad, con un 11 por ciento, son las labores de cuidado de menores de edad, personas con alguna discapacidad y adultos mayores.
En tercer lugar, lavar y planchar ropa ocupa el 2 por ciento de las trabajadoras del hogar, y las ocupaciones de cocinar, cuidar jardín, vigilar o cuidar accesos a propiedades el 1 por ciento en casas particulares.
Las trabajadoras del hogar tienen en promedio 44 años de edad, por lo que se concentran principalmente en los grupos de 30 a 44 y 45 a 59 años, que representan el 75 por ciento.
El promedio de escolaridad de estas trabajadoras domésticas de segundo grado de secundaria, y conforme al nivel de instrucción, el 5 por ciento no recibieron ningún tipo de instrucción en la educación formal, 37 por ciento cuentan con estudios de primaria, 41 por ciento tiene estudios de secundaria y 17 por ciento tiene educación media superior y superior.
Con una edad promedio de 44 años de edad que representan el 75 por ciento de las trabajadoras del hogar, la mayoría, el 99 de cada 100 mujeres, prestan sus servicios sin contrato escrito y solo 28 de cada cien cuentan con otro tipo de prestaciones como aguinaldo y vacaciones.
En promedio, trabajan 30 horas a la semana. Sin embargo, por cada cien de ellas, 42 cumplen con jornadas de 35 o más horas, 40 trabajan de 15 a 34 horas y 18 mujeres laboran menos de 15 horas semanales.
Respecto al ingreso, en promedio reciben 38 pesos por hora trabajada. Considerando los diferentes rangos de salario mínimo mensual, se tiene que 58 por ciento perciben hasta un salario mínimo, 38 por ciento obtienen de uno a dos salarios mínimos y 4 por ciento reciben más de dos hasta tres salarios mínimos por sus servicios.
Cabe recordar que, en Bogotá, Colombia, en 1988, se presentó el primer Congreso de Trabajadoras del Hogar, donde se conformó la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar (CONLATRAHO), y fue en dicha conferencia donde se instituyó el 30 de marzo como Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar.
En esa reunión se discutieron muchos asuntos, pero los de mayor interés eran la gran discriminación que sufren las personas que se dedican a este trabajo, la falta de leyes que les amparan, el establecimiento de un pago digno por su labor y el derecho a una protección social por parte de los estados.
En México el 92 por ciento de quienes realizan labores remuneradas en el hogar son mujeres
Redacción
SemMéxico, Cd. de México, 30 de marzo, 2022.- En Bogotá, Colombia, en 1988, durante el primer Congreso de Trabajadoras del Hogar, se conformó la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar (CONLATRAHO), y se instituyó el 30 de marzo como Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, hace 34 años.
Los movimientos sociales y organizaciones de trabajadoras del hogar, dicen que la celebración de este Día Internacional importante ya que, se busca colocar en la agenda pública su situación de discriminación sistemática y llamar la atención ante la indiferencia social.
Es importante diferenciar las labores domésticas realizadas en casa, generalmente no remuneradas y realizadas por integrantes de la familia, a las actividades llevadas a cabo por las trabajadoras del hogar que han definido que se les denomine así precisamente porque exigen en primera instancia, que se les reconozca como empleadas y que, con esta condición, tengan acceso a sus derechos.
En México está conformado el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar SINACTRAHO desde 2018. Antes, a través de una organización civil, el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar CACEH, fundada por Marcelina Bautista en el año dos mil, desde donde durante muchos años se luchó porque se adoptara el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo OIT, de 2011, ratificado por México 10 años después en julio de 2021, después de los cambios en la Ley Federal del Trabajo que se hicieron en 2019, con las reformas al capítulo 13. Antes este trabajo se consideraba especial.
Paralelamente estas organizaciones buscaron la contratación y el ingreso al Instituto Mexicano del Seguro Social. Las reformas en México se hicieron en la Ley Federal del Trabajo, se reconoció a estas trabajadoras y trabajadores sus derechos laborales plenos y se definió a su trabajo como una digno.
Sin embargo, durante más de dos años, su acceso fue limitado porque no se habían hecho las necesarias reformas a la Ley del IMSS, que apenas hace un mes se acordaron en el Senado de la República. Ahora se ha inscrito el derecho y la obligatoriedad de patrones y patronas para inscribirlas en la seguridad social. Se trate todavía de un largo trecho para llegar ahí.
Mundialmente ellas y ellos reclaman: Nueve horas de descanso nocturno continuo; Descanso diario de tres horas entre el horario matutino y el vespertino; Un descanso semanal de día y medio; Contar con una habitación cómoda e higiénica; Alimentación sana y suficiente; Pago anual de 15 días de salario por concepto de aguinaldo o parte proporcional, según sea el caso; Trato digno, respetuoso y amable; y
respeto a su condición física, étnica, religiosa, económica y preferencia sexual. Lo anterior va de la mano con el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2018 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), señaló que el 92 por ciento de quienes se dedican al trabajo del hogar remunerado en México son mujeres.
Más de 20 años de lucha y sólo 1.52 por ciento de las trabajadoras del hogar gozan de los derechos de la Seguridad Social
Mientras sus labores benefician a casi 5 millones de personas y a 2 millones de familias
Promesas sin Cumplir: Autoridades, empleadoras sumadas a las trabajadoras en el reclamo de sus derechos plenos
Micaela Márquez
SemMéxico, Cd. de México, 30 de marzo 2022.- El trabajo en el hogar, de carácter doméstico y de cuidado que realizan los y las trabajadoras del hogar benefician a poco menos de dos millones de hogares en todo el país, donde viven alrededor de 4 millones 900 mil personas.
El bienestar de muchos hogares depende de la presencia de una persona trabajadora del hogar, quien solventa los problemas de conciliación de la vida familiar y laboral.
Sin embargo, y a pesar de los avances legislativos, y el más reciente y más importante la reforma de la Ley del Seguro Social que deroga el carácter voluntario de la afiliación de las personas trabajadoras del hogar todavía no las beneficia.
De los aproximadamente 2 millones 200 mil de trabajadoras que realizan trabajo del hogar, sólo 33 mil 475 mujeres han sido afiliadas al Seguro Social, una cifra que significa apenas el 1.52 por ciento, muy reducida.
Las reformas a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley del Seguro Social (2019-2021) son avances fundamentales que amplían el reconocimiento de los derechos laborales de las personas trabajadoras del hogar, incluidas las prestaciones de seguridad social, centrales para la garantía de sus derechos reproductivos.
Sin embargo, aún no cuentan con prestaciones de ley, contratos por escrito, acceso a servicios de salud reproductiva y seguridad social, licencias de maternidad, acceso a servicios de cuidado para sus hijos y vacaciones pagadas.
En el Informe “Promesas sin cumplir: derechos reproductivos y laborales de las trabajadoras del hogar en México 2021” elaborado por el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) y el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), en el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, busca contribuir al análisis y la reflexión, con una perspectiva de género y de derechos humanos, sobre la situación de vulnerabilidad y desventaja que viven las personas trabajadoras del hogar en sus derechos laborales, de seguridad social, cuidados y derechos reproductivos
Los avances en términos legislativos son fundamentales pero insuficientes para garantizar contextos laborales decentes y condiciones de vida dignas para las personas trabajadoras
del hogar. El informe visibiliza las situaciones de exclusión, discriminación, violencia y falta de cumplimiento de derechos que padecen las personas trabajadoras del hogar, quienes en su mayoría laboran en el sector informal, en condiciones precarias y sin las protecciones o prestaciones mínimas.
Aunado a esto, la crisis ocasionada por la pandemia de covid-19 tuvo repercusiones particularmente graves para las personas trabajadoras del hogar; a saber, entre otras, despidos injustificados, la reducción de sus salarios, la suspensión de sus actividades sin goce de sueldo y el confinamiento obligatorio en sus lugares de trabajo bajo la modalidad de planta.
Durante la pandemia, entre el primer trimestre de 2020 y el primero del 2021, el número de personas trabajadoras del hogar con alguna remuneración disminuyó 13.4 por ciento, además de que hubo una reducción de 16.53 por ciento de trabajadoras del hogar que tuvieron acceso a instituciones de salud como parte de sus prestaciones; es decir, de 57,822 mujeres pasaron a 48,263. Además, 14.2 por ciento del total de trabajadoras del hogar en 2021 se encontró en situación de pobreza laboral.
El informe advierte que es crucial que esta crisis no suponga un retroceso en los logros alcanzados. Se precisa del esfuerzo conjunto de autoridades, personas empleadoras y la sociedad en general y no esperar que sean solo las trabajadoras del hogar quienes reaccionen ante el incumplimiento.
Por lo que se requiere implementar acciones orientadas a garantizar el cumplimiento de la normativa nacional existente, así como de los tratados internacionales ratificados por México, en especial el Convenio 189 de la OIT.
El marco legal y el activismo de las trabajadoras del hogar
En 2019, las reformas a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley del Seguro Social reconocieron derechos laborales, sociales y reproductivos para las personas trabajadoras del hogar. Asimismo, en 2021, la entrada en vigor del Convenio 189 de la OIT representa un mecanismo más de monitoreo para el cumplimiento y la mejora de dichas leyes, así como de los programas necesarios para implementarlas.
Históricamente se señala el recorrido de las trabajadoras del hogar que conformaron diversas organizaciones desde la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM)
y la Confederación Revolucionaria de Obreros (CROM) hasta la creación en 2006 del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) y, en 2015,
se fundó el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO), que pertenece a la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar y a la Federación Internacional de Trabajadores. Marcelina Bautista inició su lucha al final del siglo XX.
Cabe destacar la alianza entre grupos ligados a la causa, personas pertenecientes a la academia, al poder legislativo, al poder Ejecutivo federal y estatal, así como organismos intergubernamentales internacionales, fondos de financiamiento y organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales, tuvo frutos.
La brecha laboral presente
La brecha laboral entre hombres y mujeres se hace presente las mujeres trabajadoras del hogar laboran 62 horas a la semana, mientras que los hombres 48.
Las mujeres hablantes de alguna lengua indígena dedican, en promedio, 5.4 horas más al trabajo del hogar no remunerado que otras mujeres que no hablan una lengua indígena, y dedican 26.3 horas más a dicho trabajo que los hombres que hablan alguna lengua indígena.
Las mujeres, de 12 años y más, dedican en promedio 30.8 horas semanales al trabajo doméstico no remunerado de su propio hogar, en tanto que los hombres tan solo 11.6 horas.
Durante el primer trimestre del 2020, en el periodo previo a la pandemia, el ingreso promedio mensual de un trabajador del hogar fue de 5 mil 991 pesos, en tanto que el de una trabajadora era de 3 mil 804 pesos.
Señala el estudio que la brecha puede deberse, entre otros factores, a la diferencia en la duración de la jornada laboral, a la realización de funciones diferenciadas y a la discriminación por género.
Para el tercer trimestre, en plena pandemia de covid-19, el salario promedio mensual, tanto de las mujeres como de los hombres, se redujo; el de ellas en 19 por ciento y el de ellos en 18 por ciento.
El desconocimiento en materia de tabuladores salariales y costo de vida suele llevar a que se pacte el salario de formas que resultan perjudiciales para la trabajadora del hogar.
En un primer caso, la persona empleadora puede ofrecer determinada cantidad, a su discreción; la segunda forma implica que la trabajadora establezca su tarifa.
El estudio realizado por la organización Investigación en Salud y Demografía, S. C. (INSAD) revela que para las trabajadoras de entrada por salida el salario más bajo fue de cien pesos por día y el más alto de 475 pesos, en tanto que para las trabajadoras de planta el más bajo fue de 125 pesos y el más alto de 436 pesos.
Si trabajaran todos los días del mes por el salario mínimo, sin otras fuentes de ingreso (lo que equivale a alrededor de 4 mil pesos), las personas trabajadoras del hogar apenas sobrepasarían la línea de pobreza por ingresos establecida por el CONEVAL (3 mil 843 pesos en el medio urbano y 2 mil 715 pesos en el medio rural). Sin embargo, una gran proporción de las trabajadoras del hogar no trabaja jornadas semanales remuneradas completas.
De planta a entrada por salida
La gran mayoría de las trabajadoras del hogar lo hacen en la modalidad de entrada por salida; por lo general, trabajan jornadas menores al máximo legal en uno o más hogares. Debido a que acumulan menos horas laborales remuneradas, las trabajadoras del hogar perciben en promedio salarios menores que los hombres que se dedican a lo mismo. Lo anterior se debe, en gran medida, a que las mujeres no solo cuidan de los hogares en los que trabajan, también dedican gran parte de su tiempo y esfuerzo al cuidado de su propio hogar y familia sin recibir una remuneración.
Respecto al trabajo de planta el estudio realizado por insad revela que la jornada laboral comienza entre las siete y nueve de la mañana, en función de la rutina de cada familia. Por la tarde, dos terceras partes de las entrevistadas tienen un descanso que dura hasta la hora de la cena, luego de haber terminado la limpieza de la cocina.
FATAL EL PRIMER SEMESTRE DE 2022
En el primer trimestre del 2021,3 poco más del 73 por ciento de las personas trabajadoras del hogar se encontraban entre los 30 y los 59 años; entre 15 y 19 años, 4 por ciento; entre 20 y 29 años, 13 por ciento; y de 60 años en adelante, 10 por ciento
Con respecto al estado conyugal, poco menos del 50 por ciento se encuentran casadas o en unión libre y poco menos del 40 por ciento son solteras o separadas. La gran mayoría de las trabajadoras del hogar (77 por ciento) tienen entre 1 y 5 hijas y/o hijos; 88 por ciento vive en hogares nucleares (formados por el jefe o jefa y un cónyuge con o sin hijos, o bien, un jefe o jefa con sus hijos) y el ocho por ciento pertenece a hogares ampliados, ya sea uno nuclear que integra a otros parientes o a diferentes generaciones.
Para el primer trimestre del 2020, 48 por ciento de las personas trabajadoras del hogar se encontraba distribuidas en seis entidades federativas: Estado de México con 14 por ciento; Veracruz con 8 por ciento); Jalisco, 8 por ciento; Ciudad de México, 7 por ciento; Puebla, 6 por ciento, y Guanajuato, 5 por ciento.
A pesar de que la Ley Federal del Trabajo contempla el derecho a la vivienda para todas las personas trabajadoras, las reformas laborales recientes que reconocen el derecho de las trabajadoras del hogar a la seguridad social considera ni especifica este derecho.
Recomendaciones
Entre las recomendaciones destaca generar un mecanismo de registro y monitoreo en línea que contemple datos de las personas trabajadoras del hogar y de las empleadoras, así como el avance en el cumplimiento de los derechos como inscripción a la Seguridad Social.
Crear instrumentos para el monitoreo, evaluación y la rendición de cuentas de la inscripción a la seguridad social, ya que la generación y recolección de datos de afiliación permitirá evaluar y rendir cuentas de metas y resultados de la afiliación por parte del IMSS.
Crear campañas para difundir los derechos de las trabajadoras del hogar y sensibilizar a las empleadoras sobre sus obligaciones, e informar las vías de acceso a la justicia para atender cualquier tipo de violencia o discriminación.
Realizar diagnósticos y padrones de trabajadoras del hogar a partir de un enfoque de género, intersecciones, intercultural que permita diseñar políticas publicas acordes a sus necesidades.
SemMéxico, Guadalajara, Jalisco, 30 de marzo, 2022.- La naturalización de la violencia machista y misógina en la entrega de los premios Oscar en su edición 94, no es más que un reflejo de lo que socialmente viven las mujeres en lo cotidiano.
La escena de agresión (aparentemente entre dos hombres), es lo que ha estado en discusión en los medios de comunicación y en las redes sociales. Las justificaciones del ejercicio de violencia suscitado entre los dos personajes, se sustentan en lo que cada uno de esos hombres hizo, ya sea para ofender a la “esposa de” o lo que el agresor hizo para defender a “su esposa”.
Por un lado, se encuentra el “cómico” al que le parece gracioso y simpático hacer bromas sobre el cuerpo de una mujer y específicamente sobre su falta de cabello que es un aspecto de la feminidad que tiene un impacto social muy importante en la mayoría de las mujeres, especialmente las mujeres negras que han crecido con el estigma de tener un cabello que no cumple con los estándares de belleza impuestos por la blanquitud.
Bromear sobre la pérdida de cabello y por tanto de la enfermedad reflejada en el cuerpo de una mujer, que pudiera ver afectada su femineidad por ese hecho, no ha causado indignación ni asombro. Esa violencia explícita y simbólica realizada por el cómico hacia la actriz, se encuentra absolutamente naturalizada. Nadie cuestiona la violencia emocional y psicológica que vivió Jada Pinkett Smith; la discusión se ha centrado en lo que los dos machos generadores de violencia realizaron.
Por otro lado, la respuesta de Will Smith ante la broma grotesca no es por el efecto que la misma tenía en Jada como persona, sino en él como esposo de quien era objeto de burla, de ahí su respuesta violenta en golpes y en palabras “deja de nombrar a MI ESPOSA”, es decir, el ego del hombre se encuentra herido ante la burla realizada al objeto de su propiedad. El corolario fue la justificación del ejercicio de su violencia: «el amor te hace cometer locuras» «he recibido el llamado de amar y proteger a mi gente».
Es decir, el amor como justificante para la agresión y la violencia, (eso lo he escuchado tantas veces en los casos de feminicidio). El colmo de esa naturalización de la violencia es que después de la agresión pública ante miles de personas y televidentes, el actor recibe su premio sin que tuviese una consecuencia inmediata por la violencia realizada. Al contrario, le abrazan, le permiten que llore mostrando su masculinidad herida y justificando así públicamente, el ejercicio de la violencia. Al final, entre machos se dicen que eso lo arreglarán “como familia”, en ningún momento existió una disculpa a la ofendida directa, pareciera que el ofendido era el macho agresor por haber insultado a “su hembra”.
Es importante dejar de poner el foco de atención en los ejercicios de masculinidad violenta que realizaron dos hombres, para centrar la reflexión en el reconocimiento de Jada Pinkett que enfrenta la alopecia y todo lo que implica el mandato hegemónico de la belleza centrada en la cabellera y que ella de manera digna confronta, con su propia presencia y belleza resignificada. Jada no necesitaba de ningún príncipe que la rescatara, ni de ningún macho alfa que la defendiera. Rompamos ya con esa narrativa que justifica la violencia para salvar a la damisela en apuros y que coloca y perpetúa, a las mujeres, en una indefensión aprendida que parecería eterna.
Finalmente, hubo otra situación machista que pasó casi desapercibida, cuando el mismo comediante misógino Chris Rock intentó bromear con el actor Javier Bardem porque, tanto él, como Penélope Cruz, esposos desde 2010, estaban nominados paralelamente en las categorías a Mejor Actor y Mejor Actriz. Penélope Cruz tiene una gran trayectoria, ha sido nominada a los Oscar en tres ocasiones y fue la primera española en ganar uno como Mejor actriz de reparto. En su broma machista, este comediante ni siquiera la nombra y la reduce a ser “la esposa de”.
Así el espectáculo machista en la entrega de los Oscar que naturaliza la violencia misógina, justifica a los agresores y borra e invisibiliza a las mujeres.
Los embarazos no deseados han desencadenado una crisis de Derechos Humanos, especialmente en los países que prohíben la ILE
Se presentó hoy el informe de la población mundial, llamado “Visibilizar lo invisible. La necesidad de actuar para poner fin a la crisis desatendida de los embarazos no deseados”.
Azul Guizar
SemMéxico. Cd. de México. 30 de marzo de 2022.- En el mundo hay cerca de 121 millones de embarazos no deseados cada año, esto quiere decir que uno de cada dos embarazos se produce en mujeres que no eligieron afirmativamente la maternidad, que no eligieron el embarazo, con esa pareja o en esas circunstancias, dio a conocer esta mañana el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en la presentación del informe “Visibilizar lo invisible. La necesidad de actuar para poner fin a la crisis desatendida de los embarazos no deseados”.
En una conferencia de prensa, Virginia Camacho, Asesora Regional del UNFPA en Salud Sexual y Reproductiva explicó que este informe lo que busca es dar cuenta si el mundo valora a las mujeres más allá de sus capacidades reproductivas, dijo que el documento trata de lo que sucede antes de un embarazo, la información que no se recibe, los anticonceptivos que no se usan, la conversación que no se tiene entre los miembros de la pareja.
Detalló también que, en el Informe, se aborda la hostilidad y desinformación sobre el uso de anticonceptivos que socava la propiedad de las mujeres sobre sus propios cuerpos y finalmente se trata también de los costos intergeneracionales incalculables que soportan las mujeres, las niñas, las familias, las comunidades y los países en el mundo.
El costo de los embarazos no intencionados
El costo de los embarazos no intencionales para las mujeres y las niñas es muy alto. El informe señala que los nacimientos no planificados pueden conducir a la interrupción de la escuela y a una menor participación de las mujeres en la fuerza laboral.
Asimismo, los partos no planificados tienen mayor riesgo de depresión en el postparto. el documento dice que los embarazos no planificados están relacionados con los peores resultados de salud para las mujeres y sus hijos y recalca que el aborto inseguro es uno de los principales contribuyentes a la movilidad y muerte materna.
Afortunadamente a nivel mundial la tasa de embarazos no deseados ha disminuido en los últimos 30 años. Análisis recientes descubren que las altas tasas de embarazos no intencionales se correlacionan con niveles más bajos de Desarrollo Social y económico.
Embarazos no deseados y aborto
Por otra parte, la doctora Virginia Camacho explicó que las tasas de embarazo no deseado tienden a ser más bajas en países con leyes de aborto más liberales en cooperación con aquellos con leyes más restrictivas. En los países de ingreso bajo y mediano no se demostró que las leyes de aborto restrictivas redujeran el recurso del aborto y entre los países de más alto ingreso, en aquellos con leyes de aborto liberales, una proporción menor de embarazos no deseados resultó en abortos en comparación con aquellos con leyes de respectivas.
Una crisis invisible
El documento señala que se trata de una crisis la de los embarazos sin quererlos o intencionados es un asunto que no se puede reducir solamente a la responsabilidad personal moral o de comportamiento, también es un tema que tiene que ver con decisiones políticas y de desarrollo nacional.
“También recordemos que todo anticonceptivo en mayor o menor grado tiene una tasa de fracaso y la abstinencia sexual no es una garantía. En nuestra región de América Latina, la abstinencia periódica es muy importante y entre las mujeres que dependen de ella para la anticoncepción el 40 por ciento interrumpe su uso en un plazo de 12 meses. Esto no es menor. En pocas palabras esencialmente todas las mujeres en edad fértil pueden experimentar un embarazo no deseado o un embarazo no intencional. El embarazo no esperado es causa y efecto de la discriminación de género y de las restricciones a la agencia y a la autonomía corporal de las mujeres tiene que ver con la decisión con la capacidad de tomar decisiones libres en las mujeres y en las niñas y adolescentes” dijo la doctora Camacho.
La experta señaló también que la reducción de las tasas de embarazos no deseados nos va a ayudar a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible al aumentar la agencia y la capacidad de las mujeres y niñas en desarrollar su potencial y esto puede mejorar los resultados para sus familias y para la sociedad en general.
El papel de los hombres
El papel de los hombres en el combate de estos embarazos “que no se pensaron” o “no se quisieron es muy importante, porque los hombres juegan un rol significativo ya que alrededor una cuarta parte de las mujeres no pueden decir si quieren o no tener relaciones sexuales o decidir sobre recibir atención médica o utilizar métodos anticonceptivos.
El uso de anticonceptivos es un 53 por ciento más bajos en las mujeres sobrevivientes de violencia doméstica porque tienen el doble de probabilidades de que una pareja se niegue a usar métodos anticonceptivos y el doble de probabilidades de poder informar sobre un embarazo no deseado.
El informe señala que las mujeres siguen asumiendo la carga de la reproducción, por ello, los hombres deben empoderarse para poder hacer lo mejor para que su participación sea mayor en términos de igualdad y de equidad en las relaciones.
El UNFPA destaca que el embarazo no intencional es una crisis de derechos humanos. Cuando el embarazo no intencional tiene lugar, puede desencadenar toda una serie de consecuencias y costos que probablemente dure toda la vida tanto para las madres, los hijos, las familias y las comunidades. Muchos de estos costos se deben y se pueden calcular ya que los embarazos no intencionales suponen miles de millones de dólares.
La recomendación del Fondo de Población para evitar este tipo de situaciones es la prevención, la cual, debe continuar siendo una prioridad.
“El embarazo debe ser algo que se aspira y no es algo inevitable y para que así sea debemos garantizar el empoderamiento de las mujeres y de las niñas para que puedan decidir con convicción sobre su vida sexual, de la maternidad y el empoderamiento. Podemos lograrlo a través de una serie de intervenciones de acción como garantizar el acceso a un mayor número de métodos anticonceptivos y acceso universal a una atención de calidad en salud sexual y reproductiva incluido los contextos humanitarios, acceso universal a la educación integral de la sexualidad y aumentar el acceso a oportunidades tanto de educación y empleo para mujeres y niñas para que puedan empoderarse tomar decisiones informadas.
SemMéxico, Pachuca, Hidalgo, 30 de marzo, 2022.-Los diputados locales del Congreso de Hidalgo aprobaron por unanimidad el acuerdo económico en el que exhortan a la Cámara de Diputados federal a legislar para erradicar el hostigamiento sexual a las trabajadoras del Estado.
El coordinador del grupo legislativo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Julio Valera Piedras, señaló que con esta reforma se modifica la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado en la que se sanciona el hostigamiento y acoso sexual a las trabajadoras.
De acuerdo con el legislador local, el hostigamiento genera afectaciones en la productividad laboral y el desempeño personal y colectivo, por lo que también provoca desmotivación, ausentismo, deterioro en las relaciones laborales y problemas psicoemocionales, por lo que se pretende fortalecer el marco jurídico federal para describir estas acciones.
Con el exhorto se establece que el hostigamiento es una conducta que amerita la separación del cargo, para que se garantice la integridad física y emocional de las víctimas de violencia, por lo que buscan que las trabajadoras cuenten con un clima laboral libre de violencia con respeto a sus derechos humanos.
Por su parte, la diputada local del PRI, Erika Rodríguez Hernández, mencionó que se deben propiciar condiciones favorables para el desarrollo de las mujeres en distintos ámbitos, ya que se han presentado constantes casos de agresiones como en el sector laboral público.
En tanto, la diputada local del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Lisset Marcelino Tovar, expresó que a nivel estatal se modificó esta reforma para sancionar las prácticas asociadas al hostigamiento y al acoso sexual a las trabajadoras del Poder Ejecutivo de la entidad, por lo que se deben llevar a cabo acciones similares a nivel nacional para que se repliquen estas acciones.
SemMéxico, Pachuca, Hidalgo, 30 de marzo, 2022.- Su voz sigue igual de potente como cuando nos conocimos de niñas, pero hay algo en el tono que me duele. La escucho y parece haber envejecido mil años en unos cuantos meses. Lloro bajito cuando reconoce que es conmigo con quien habla por teléfono, pero no se acuerda de mis apellidos, si uso lentes o que soy una morena de cabellos cortos.
Repite mi nombre, el mismo que tantas veces dijo desde que nos conocimos en la escuela y nos íbamos de pinta a la Cineteca, caminábamos abrazadas por calzada de Tlalpan o nos llenábamos de orgullo cuando una profesora reconocía nuestro talento. Aquella época que ella no ha olvidado, a la que parece aferrarse para no irse del todo y es que mi querida amiga Regina ha sido diagnosticada con Demencia Vascular.
Me está olvidando… Lloro y maldigo, quieren obligarme a vivir un duelo cuando ella sigue aquí, aunque no recuerde cuándo nació o qué estudió. Qué triste es olvidar quién fuiste, qué desgarrador perder tantos recuerdos para siempre. Omitirse sin proponértelo. Desconocerte ante el espejo. Sentirte extraviada dentro de ti. Excluirte sin ningún remedio en tus propias evocaciones.
¿Cómo pierdes a una amiga cuya mente la traiciona sin piedad? ¿Cómo recuperas a una amiga que te desconoce porque su cerebro se está apagando? Que las lágrimas me quiten esta sed de impotencia. Que mi dolor se vuelva fuerza. Que la esperanza no se deje vencer por el desaliento. Ella me está olvidando, pero yo no.
Amiga por siempre
Sí, su voz no ha cambiado, suena igual de traviesa y rebelde al otro lado del teléfono. La misma voz que escuché en 1974, cuando nos tocó formar parte del mismo grupo en la secundaria “Defensores de Churubusco”. Creo escucharla mientras rememoro ese cabello que parecía cascada de ébano, esa nariz que ya no podía crecer más pese a todas las historias que inventaba, una risa escandalosamente juguetona. No me simpatizó en las primeras semanas que empezamos a convivir en la escuela. Cuando iba a su casa ella se recostaba en la alfombra de la sala, me pedía hacer lo mismo y cabeza con cabeza, escuchábamos que la gran consola automática dejaba caer su disco favorito. Al empezar la música, Regina no dejaba de mover el dedo índice al compás de Miles Davis, Ella Fitzgerald o Nina Simone. Por la culpa de mi amiga el jazz entró a mi alma.
Al salir de la secundaria, ella entró a la preparatoria número seis y yo al CCH Sur. A veces entraba a mis clases, pues yo estudiaba en las mañanas y ella en las tardes. Por eso también la acompañé muchas veces a su plantel ubicado en Coyoacán. Ella sabía que se dedicaría a la Arqueología, yo al Periodismo. Cerca y lejos, contentas y enojadas, discutiendo o aliadas, la vida fue cómplice de esta amistad. Viajamos juntas a tantos lugares. Aprendimos a confesar los miedos, a enjugar nuestras lágrimas y hasta a callar algunos secretos. Un mal amor le agujeró su corazón, un embarazo no deseado la hizo tomar esa difícil decisión que tomamos las mujeres cuando dentro de nosotras no hay amor ilusión. Quizá por eso, no se casó, no tuvo hijos.
La primera vez que me di cuenta de que algo andaba mal en su cuerpo fue el 8 de marzo de 2019 cuando mi querida amiga se presentó en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales donde yo daba una conferencia. Desde el pódium la vi entrar, daba pasos lentos e inseguros. En vez del abrazo de siempre, lo primero que hice fue preguntarle como buena madre abnegada: ¿Por qué caminas así? Arrastraba los pies, daba pasos inciertos. Es que he caminado mucho estos meses, solamente es cansancio, me dijo tan segura que no insistí en continuar ese regaño maternal. Meses después, quedamos de cenar en el Sanborns de San Ángel. Ella tan puntual, llegó con media hora de retraso. Y otra vez ese andar tan lento, desesperante. Regina, Regina, ya caminas peor. ¿Segura que es cansancio? En diciembre de ese año nos reunimos con el grupo de nuestra amada secundaria. Después de verla, discretamente se acercaban a mí para preguntar: Oye, ¿por qué camina de esa manera? Algunas compañeras lograron a asustarme: ¿No le dio una embolia? Parece presentar síntomas -dijo una que era enfermera-, además pronuncia raro, como que se le enredan las palabras. Bien querida por ese grupo de amistades, una amiga se comprometió a llevarla, aunque fuera a rastras al médico. Regina de mala gana aceptó, esa respuesta afirmativa me dio cierta calma.
Tres días antes del confinamiento, nos vimos en la ciudad de México. Se quedó a dormir conmigo en el hotel donde me hospedo desde que vivo en el estado de Hidalgo y tengo algún compromiso en la capital del país. ¡Dios! No podía ni subir las escaleras, caminaba peor que nunca. Regina, Regina, eso no es normal. ¿Si fuiste al médico? Regina, debes cuidarte. Regina, no me gusta verte así. Regina, me da miedo que tengas algo grave…
El diagnóstico
Llegó el 2021, entre el miedo y la esperanza, había sobrevivido al confinamiento, en mi familia nadie había enfermado, pero las muertes de personas que no conocí, de todos modos, calaban mi alma. Qué difícil fue 2020, ojalá este nuevo año sea piadoso y solidario.
Y justo el día de los santos Reyes, mi corazón dio un brinco cuando en el identificador de llamadas de mi celular leo el nombre de Regina. Seguía viviendo en esa gran casona que su mamá había comprado. Ahí Regina tenía su propia habitación independiente, más arriba vivía su hermana Ana y en otro departamento su hermanastro Sebastián. Su padrastro había muerto de cáncer el año pasado. La locura senil que padecía su mamá se acentuó ante ese triste evento. La señora Bertha había sido una gran modista, pero la edad y una enfermedad la había hecho detener el ritmo.
En febrero recibí otra llamada de Regina, estaba desesperada por no poder salir e ir alguna biblioteca, el atraso de la beca la angustiaba. Fue la última vez que charlamos como antes, como siempre. Al día siguiente, no respondió. Ni el siguiente, ni el otro, ni en marzo, tampoco en abril. Nunca dejaba de llamarme en mi cumpleaños, esta vez su silencio más que dolerme me hacía presentir que algo malo había pasado. Marqué al número de la casa de su mamá que había memorizado desde niña, nada. Le escribí mensajes, la quise contactar por su correo, por Facebook y Messenger. Nada, silencio total, silencio doloroso, silencio preocupante. Tres días después de mi cumpleaños recibí un mensaje: “Hola, soy Mena, tu compañera de la secundaria. ¿Recuerdas que atendía a Regina en mi consultorio para la limpieza de sus dientes y alguna curación? Me acaba de mandar un recado su hermana Ana, Regina tuvo un infarto cerebral. Te paso el número de Ana. Le urge te comuniques”.
El celular se cayó de mis manos, no paraba de llorar. Mis lágrimas brotaban como mil mares salados. Soy una sirena que naufraga, que olvidó nadar y respirar bajo el agua. Me asfixio, me falta el aire, tiemblo, no dejo de llorar. Entonces, tomo el celular. Marco al número que me facilitaron, pero una grabación avisa que está suspendido o fuera del área. Marco otra vez, diez, quince veces, nada. Con la mano temblorosa, empiezo a escribirle a su hermana Ana un mensaje. Con el alma hecha pedazos intento retomar mi rutina… No puedo. Hay tanto dolor, qué vacío, la total desesperanza, la absoluta impotencia. Reviso el teléfono cada segundo, ninguna respuesta hasta que por fin llega el mensaje. Ana me detalla lo que pasó. Todo ocurrió en febrero. Regina visitaba a una vecina cuando se puso mal. Se desmayó, no reaccionaba. Casi a rastras lograron llevarla hasta su casa. Al reaccionar mira y no mira a Ana, dice su hermana que mi amiga parecía una muñeca de trapo, sin movimiento, sin luz en sus ojos. Sin dinero, sin ayuda, Regina no tiene seguro ni tampoco es derechohabiente del IMSS ni del ISSSTE. Ana recuerda ese consultorio donde atienden a gente de escasos recursos. Después de una minuciosa revisión, el diagnóstico: “Síntomas de enfermedad cardiovascular no especificada”. Ana no entiende bien, no sabe a quién acudir, no puede dejar sola a su mamá cuya demencia senil avanza rápidamente. Pero, cuando le sugieren internar a Regina en el San Bernardino, sin dudarlo responde que no, que buscará ayuda, que a su hermana no la van a tener dopada, que su hermana no está loca.
La solidaridad existe
Cuando Ana recibe mi mensaje, ya no se siente tan sola. Al responderlo no me pide ayuda, más bien se desahoga, comparte el miedo, la soledad amenazante. Yo tampoco me atrevo a prometerle nada, sin embargo, luego de ese intercambio de mensajes, quería correr hasta la casa de mi amiga, verla con mis propios ojos, que de esa manera palpara su gravedad, que de esa manera se me ocurriera cómo ayudarla. Si alguien pudiera ir a visitarla, si alguien pudiera entrar a su casa. Entonces, recuerdo a los compañeros y compañeras de la secundaria, seguimos en contacto casi diario pues se creó un grupo de WhatsApp y cada día nos mandamos saludos con cualquier pretexto. Les escribo de inmediato, les pido ayuda, las lágrimas no me permiten escribir con la rapidez deseada. A los pocos minutos llegan las reacciones: ¡No puede ser! ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo ayudarla? Nadie muestra lástima ni tampoco indiferencia, otra vez las preguntas: ¿Qué podemos hacer? Proponen buscar a otro especialista para tener un diagnóstico más preciso. Elizabeth ofrece al médico de su mamá. La cita se realiza:
Se trata de un paciente femenino de 58 años con alteraciones de marcha, alteración de lenguaje y alteración de memoria que progresan hasta limitarla de sus actividades. Dificultad de comprensión y repetición de frases. Alteración de la memoria episódica, memoria de trabajo y semántica. Debilidad de predominio en miembros pélvicos. Enfermedad multiinfarto. Demencia vascular.
¿Y ahora? ¿Qué se puede hacer? Sí, comprar los medicamentos. Pero, qué más, qué puedo hacer por mi amiga. Su vida se va borrando, sus recuerdos desapareciendo, es y no es la Regina que ha estado tantos años cerca de mí. Regina está olvidando, pero yo sigo muy pendiente de ella. Ahora tocando la puerta de Villas de Ocaranza.