Las inútiles juntas de las 6; a octubre, 31,632 muertos: Durazo
+ Las reuniones del GCM: 206; con los municipios 389
Por Martha Elba Torres Martínez
SemMéxico. 05 de diciembre 2019.- El domingo pasado, que revisaba las imágenes de la marchas antiAmlo en la Ciudad de México y 18 ciudades del país, lo primero que llegó a la mente fue ahora a quién de sus clientes favoritos jodería en la mañanera del lunes 2 de diciembre, para distraer la atención de las cada vez más numerosas y extendidas protestas en su contra.
Resultaron los gobernadores huevones que no se levantan
todos los días a la madrugada para asistir a las juntas de seguridad de las
seis, “para atender la alta incidencia delictiva en sus estados”.
“No se aplican en el combate a la violencia”, reprochó. Y
por eso los balconeará recurrentemente con el pase de lista de asistencia o
falta, a las reuniones de coordinación, a las que supuestamente también deben
acudir los superdelegados.
Fustigó a los mandatarios estatales que no se aplican en el
combate a la violencia y adelantó que presentará el quién es quién de los
faltistas, como lo hace con los precios de la gasolina.
Presumió como los más aplicados con las reuniones, a la capitalina
Claudia Sheinbaum, y al coahuilense Miguel Riquelme. ¡Uta! Y son los
mejorcitos. ¿Qué hay de la matadera en Villa Unión y la ejecución de Abril
Pérez en Río Churubusco? Por mencionar solo los casos más mediáticos.
Según López Obrador, si se levantan la y los gobernadores
temprano y se van a la junta, entonces los asesinatos bajan. Pues a él no le
han servido de nada, porque de acuerdo al más reciente informe del secretario
de Seguridad, Alfonso Durazo, al mes de octubre, sumaban ya 31 mil 632 muertos
y se estima que cerrará 2019 con más de 34 mil, la cifra récord de homicidios y
feminicidios como nunca de los jamases.
Y su lógica al margen totalmente de la realidad:
“Todos tenemos que aplicarnos. Cuando no hay atención o
cuando hay mucha incidencia delictiva en un estado es porque no nos aplicamos
todos parejo. Ayuda si el presidente municipal participa, ayuda si en ese
municipio hay policías suficientes, si actúan bien los policías, de manera
independiente, si no están cooptados; si el gobernador diariamente atiende el
asunto; ayuda si la policía estatal actúa con profesionalismo, ayuda si el
fiscal estatal hace bien su trabajo, si no está inmiscuido, porque si está
inmiscuido las órdenes de aprehensión se quedan ahí”.
Pero ¿con qué diablos se va a pagar todo esto que pide López
Obrador?, cuando redujo para 2020 las participaciones federales para salud,
seguridad e infraestructura en 0.5 por ciento y el Fondo de Aportaciones para
la Seguridad Pública de los Estados solo crecerá 3.24 por ciento en proporción
al índice inflacionario. Michoacán, por ejemplo, recibirá apenas un poco arriba
de 210 millones de pesos para todos.
Ese mismo lunes, en la charla con medios, le pregunté al
gobernador Aureoles Conejo sobre las mentadas juntas de seguridad a las seis, y
a las que ni siquiera asiste el superdelegado Roberto Pantoja.
Primero, no se realizan a las seis, sino a las ocho o nueve
de la mañana, donde lo único que sucede es recibir el parte que emite el
comandante de la XXI Zona Militar, quien está al frente del Grupo de
Coordinación estatal, que opera desde octubre de 2015 y que inició Aureoles
desde asumió la gubernatura.
Ese mismo parte es el que recibe la junta de las seis en
Palacio Nacional. ¿Qué efectivamente se realiza? ¿A quién le consta? porque
solo se localizó en Google, una fotografía que publicó Milenio el 16 de enero,
y el spot promocional relativo al primer informe.
A nivel estatal, el Grupo de Coordinación Michoacán ha
sesionado 206 ocasiones y tomado y ejecutado, 402 acuerdos en materia de
seguridad.
A nivel local, es decir, el GCM en pleno –el gobernador
incluido- ha sostenido en los municipios “focos rojos”, hasta el 30 de
noviembre de este año, mil 392 reuniones con las autoridades y sectores
sociales.
De acuerdo a la numeralia –que como lo ofreció Silvano, sí
se me entregó por parte de la Coordinación General de Comunicación Social-, los
ocho Grupos de Coordinación Local con sede en Morelia, Uruapan, Zamora, Lázaro
Cárdenas, Apatzingán, Zitácuaro, La Piedad y Sahuayo, han efectuado un total de
mil 186 reuniones que arrojaron 2 mil 276 acuerdos de los cuales se han
entendido 2 mil 254 y se encuentran en proceso 22.
Tan solo este año, Zamora, gobernado por Morena, encabeza la
lista con el mayor número de reuniones del GCM, con 141; le sigue Uruapan (PRD)
con 63; Morelia (Morena) con 54; Lázaro Cárdenas (Morena) 44 y Apatzingán
(Morena) con 38.
Así las cosas, son estas reuniones y no las madrugadoras
ordenadas por Amlo, las que contuvieron la contuvieron la creciente racha
inseguridad y violencia, hasta que a ya saben quién, se le ocurrió ofrecerles
abrazos y no balazos a los criminales del país.
Explicó Silvano en la charla con medios de esta semana, que
en los primeros encuentros que sostuvo con Alfonso Durazo se acordó la entrega
del manual de funcionamiento de las Mesas para la Paz, a las que asiste él
mismo o el secretario de gobierno; pero son tan abiertas a civiles, que no se
puede tratar toda la información, particularmente la relacionada con los
“objetivos” y planeación de operativos.
¿Qué pasó con el manual de las Mesas para la Paz? Pues lo
mismo que con las reglas de operación de los programas sociales. Nada. El próximo
año se regalarán cerca de 200 mil millones de pesos y no existen los controles
suficientes para evaluar y certificar resultados de cobertura, cumplimiento y
metas. López Obrador solo se limita a decir que sus programas “van por buen
camino” y que este año fueron 14 millones de beneficiarios y con eso ataca el
origen de la inseguridad.
Aureoles coincidió que más que reuniones por la mañana, lo
que se requiere son estrategias reales, efectivas, para contener la actividad
delictiva, por lo que debe revisarse su funcionalidad.
No sé si ahora con el quién es quién en la juntas de las
seis, Amlo quiera fregar a Silvano. Pero si el Grupo de Coordinación Michoacán
sobrevivió al cambio de régimen, es por los resultados, y el propio Durazo
Montaño lo ha reconocido públicamente cada vez que viene a Michoacán…
***
Pero la verdad sea escrita. Lo único que está dejando la 4T
es muerte y desesperanza. México es el país de las víctimas. Víctimas del
crimen y la delincuencia; víctimas de la violencia institucional y económica (niños
con cáncer, VIH, crecimiento cero, despidos, etc) y víctimas de la intolerancia
y polarización política/social. Lo peor de todo, es que quien lo propicia es el
mismo que dice representar a TODOS los mexicanos.
Por las narrativas utilizadas en redes sociales para
denostar las marchas de protesta del pasado domingo, ya no se trata del pleito
partidario entre chairos y fifís. Son los blancos, las rubias operadas y
estilizadas, como si ser pueblo implica ser feo, prieto, obesa por malnutrida y
mugroso. Pues de entrada, no pinta Beatriz Gutiérrez, por rubia natural.
Y es que resulta que hasta xenófobos resultaron, no tanto
con los migrantes, sino con todos y cada uno que se atreva a criticar las
políticas de López Obrador. Son los extranjeros en su propio país por pensar
diferente y pedir ser escuchados. A ese nivel se ha fracturado la unidad
nacional. Y todo esto puede ser corroborado en las redes sociales…
***
Algo está pasando, que a las protestas feministas contra la
violencia se responde con más violencia.
Tengo la impresión que el manto de impunidad que cubre a la
violencia, ha desatado la rabia de machistas y misóginos violadores y asesinos,
por lo que en lugar de ir para adelante, vamos para atrás.
A Abril, la manda matar el marido, en Guadalajara, en un
motel de la colonia Oblatos, se violaba tumultuariamente a niñas de 13 y 14
años, y el pinche dueño y encargados, calladitos. Apenas acababa con su
“informe” López Obrador, cuando a una jovencita de unos 20 años de edad que se
ejercitaba en la ciclopista de Morelia, fue agredida brutalmente y asesinada.
En Huandacareo, fue detenido José Alfredo X., quien desde 2016, violaba a su
hija cuando contaba con 10 años de edad.
Estos hijos de la chingada –con perdón de la grosería-, así
sea un encumbrado CEO, un taxista o un campesino, han de decir: si liberan al
hijo del Chapo, si dejan que maten policías y soldados y todavía a mujeres y niños
de brazos, ¿a nosotros qué nos va a detener?
Ese es el tema, la total impunidad a la barbarie, a la
degradación humana. Y solo porque en Palacio Nacional se cree que con apoyos
sociales y la Guardia Nacional, todo se resuelve. Y lo más gacho que ya
prometió que no cambiará nada…
***
LA COMIDILLA
El lugar 25 mil en que llegó a la meta, el secretario de
Desarrollo Económico, Jesús Melgoza Vázquez, en el maratón de 46 mil
participantes que se fue a correr a Alemania, mientras el gobernador Silvano
Aureoles rendía su cuarto informe de gobierno, en septiembre pasado. Para esa
marca, da pena la salada en el trabajo…